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Nuestra campaña por el olvido en internet, en La Nación

Con el título «Prisioneros del pasado, los riesgos de la cibermemoria», la periodista Fernanda Sandez hace un profundo y bien documentado relevamiento acerca de la problemática de los datos personales en internet.

En el artículo, que se publica hoy en el suplemento Enfoques de ese diario, se hace una extensa mención, entre otras iniciativas, a nuestra campaña «Reinventando el olvido en internet», acerca de la cual conversamos vía mail con la periodista. Mi ciberamigo Alejandro Tortolini, periodista, co-autor de la campaña y quién hizo el contacto, y Viktor Mayer-Schoenberger, inspirador de la idea a partir de sus investigaciones sobre el tema, hacen sus siempre oportunos aportes en la nota. También se releva la opinión de otros especialistas.

El artículo en cuestión se puede leer haciendo clic en este link.

Nuestro agradecimiento a Fernanda por su amabilidad, y un reconocimiento a su excelente tratamiento de un tema que nos preocupa a muchos.

El uso de internet y la estela de información que los usuarios vamos dejando a medida que la usamos, es un tema sobre el cual necesitamos llamar la atención.

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El potencial de autodestrucción minimizado

Hiroshima fue un espanto, el horror por antonomasia. Pero allí fue el enemigo el que golpeó. ¿Qué sucederá si el horror surge del mismo sector productivo de la sociedad? Entonces, quienes tienen el potencial para poner en peligro a la nación son los garantes del derecho, del orden, de la racionalidad, de la democracia. ¿Qué política industrial sobrevendría si ahora también falla esa esperanza última en el “viento” y realmente se contaminara Tokio? ¿Qué crisis de la tecnología, de la democracia, de la razón, de la sociedad? Muchos se lamentan de que las imágenes conmovedoras de Japón le infunden a la gente miedos falsos y estimulan una “pseudo-ciencia” de compasión. De esa manera se ignora, sin embargo, en una forma totalmente ingenua, la dinámica política inherente al potencial de autodestrucción minimizado del victorioso capitalismo industrial. El mito de la seguridad se apaga. Ante esta perspectiva, recuerden el intento de hacer un agujero en un barco para sacar el mar que se adentra en él.
Ulrich Beck, Sociologo. Leido en Clarin.com

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Por qué el spam no se terminará nunca

No, a menos que las leyes se adecuen y se sancione debidamente a los spammers. Y la razón es: se trata de un buen negocio.

Informa Microsiervos que un grupo de investigadores del International Computer Science Institute de San Diego se propuso averiguar cuanto dinero podía ingresar un spammer al día.

Para la investiganción, dejaron que ocho ordenadores se infectaran de un virus que los convetía en miembros de una botnet, aunque modificaron el software para que los mensajes que enviaban las máquinas infectadas dirigieran a un sitio que ellos habían montado a tal efecto. El sitio, similar a uno de esos que venden medicamentos a través de Internet, dejaba a los interesados llevar a cabo todos los pasos de la compra, salvo que al final daba un error.

Como conclusión, los investigadores desarrollaron una fórmula que les sirvió para calcular los ingresos de un spammer, llegando a una sorprendente ganancia promedio en el orden de los 7.000 dólares al día, para un producto ofrecido con un costo también promedio de 100 dólares.

Todo esto sin necesidad prácticamente de mover un dedo, y con costos muy reducidos. Una forma fácil de hacer dinero a costa de molestar a los demás.

Fuente: Microsiervos

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La UE y una propuesta por el derecho al olvido

Una iniciativa al menos alentadora: según informa la edición on-line de La Vanguardia, de España, la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding, ha anunciado este miércoles que antes del verano -boreal- presentará una propuesta legislativa para proteger el derecho al olvido en las redes sociales. El reconocimiento de este derecho al olvido se incluirá en la reforma de las normas de protección de datos de la UE, que tiene como fin adaptarlas a los cambios provocados por las nuevas tecnologías.

De aprobarse esta iniciativa, los usuarios en las redes sociales podrán exigir a empresas como Facebook que borren completamente sus datos personales o fotos cuando se den de baja.

«Al modernizar la legislación, quiero clarificar específicamente que las personas deben tener el derecho, y no sólo la posibilidad, de retirar su consentimiento al procesamiento de datos», ha explicado Reding según el periódico español. Este «derecho a ser olvidado» será nada más y nada menos que un conjunto completo de reglas nuevas y existentes para afrontar mejor los riesgos para la privacidad en internet.

La propuesta exigirá además, que la configuración de redes sociales como Facebook garantice la «privacidad por defecto», es decir, que los datos de los usuarios no puedan procesarse salvo si éstos han dado su permiso expreso.

De este modo se les exigirá a las redes sociales una mayor transparencia: estarán obligadas a informar a los usuarios sobre los datos que recogen, con qué objetivos, cómo pueden ser usados por terceras partes y cuáles son los riesgos para que no pierdan el control sobre su información personal.

Bienvenida la propuesta. Por noticias como estas es que venimos bregando desde hace tiempo con nuestra campaña Reinventar el olvido en internet: la protección a nuestra privacidad y el derecho a decidir sobre lo que publicamos en la red.

Fuente: La Vanguardia on-line

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Obsolescencia y olvido

El periodista y amigo Alejandro Tortolini, con quién compartimos la autoría de la campaña «Reinventando el olvido en Internet», fue entrevistado por Laura García Oviedo y Vanina Wiman en el programa Palabra Sueltas, de FM Bariloche 89.1.

El tema convocante fue el ritmo vertiginoso que se vive en la actualidad en el mundo de la informática, tomando como punto de partida una línea de tiempo de la evolución de las máquinas que hoy rigen el mundo, y analizando el concepto de «obsolescencia programada».

Qué puede uno hacer para adaptarse a este ritmo vertiginoso, a la par de tomar distancia para poder reflexionar sobre las ventajas y desventajas de la tecnología digital, y hasta de qué se trata la campaña «Reinventando el olvido en Internet», fueron algunas de las cuestiones que comentó Alejandro.

El audio se escucha en el blog del programa, haciendo clic aquí.

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Cómo gastar un millón de euros

Este es el coche eléctrico más lujoso del mundo: el nuevo Phantom 102EX de Rolls Royce. Fue presentado en el último Salón del Automovil de Ginebra 2011. Es una verdadera maravilla de la inventiva humana, pero un poquito caro.

Se trata de un prototipo que la empresa británica desarrolló de su clásico insignia, pero propulsado por energía eléctrica; una búsqueda por parte de la tradicional marca, de soluciones verdes para sus modelos futuros. Dos motores eléctricos suplantan al V12 que impulsa normalmente a esta joya, que trabajando en combinación desarrollan 394 HP, lo mismo que el motor del original, alcanzando los 100km/h en 8 segundos.

Los dos propulsores cargan 71 kWh divididos en cinco packs de baterías de litio, que pueden recargarse de tres maneras distintas: mediante un enchufe de 220 voltios (tarda 20 horas), de una conexión trifásica (8 horas) y a través de unos paneles que transmiten la corriente. Tiene una autonomía de apróximadamente 200km.

En el sitio www.electricluxury.com se recolectarán las experiencias realizadas con el mismo.

Fuentes: MuyInteresante / Terra Autos

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Un servicio técnico eficaz

Si, si. Yo me voy a hacer uno igual al de la foto, como para no errarle nunca. Y digo por experiencia propia, que el menú de soluciones propuesto por esta ruleta casera suele ser suficiente para resolver cualquier consulta.

Faltan algunas, tal vez por una diferencia de edad mía con el autor (como por ejemplo, «¿revisaste la perilla del brillo?», en aquellos viejos monitores analógicos de antaño), pero está muy bien.

Las posibles respuestas son:

– ¿Has probado reiniciando la computadora?
– ¿Está el cable de alimentación eléctrica enchufado?
– ¿Probaste con cambiar tu contraseña?
– Sí, hacé clic en OK
– Es una estafa, simplemente bórralo
– Eso luce como un problema de hardware
– No, se borró y lo perdiste
– OK, dejá que te lo busco yo en Google

No lo dudes, amigo soporte: esta es la única ruleta en la que el ganador siempre es… ¡tu sistema nervioso!

Fuente: JobDescriptions.net

PD: Esto me hizo recordar a aquel genial video del soporte y el monje medieval. Aquí va de nuevo:

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No aclares que oscurece

Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo

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Lo veloz de la historia

El primer tsunami que todos pudimos seguir al instante nos muestra una vez más que en esta era de lo impensable, de la historia veloz y la incertidumbre más profunda, lo único que no podemos decir es que no nos enteramos de lo que está pasando. Que lo podamos elaborar, repensar o sacar conclusiones a la misma velocidad, es otra cosa.
Gustavo Sierra, corresponsal, analizando la cuestión de los medios y el terremoto en Japón.

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La última misión

En la foto, el transbordador espacial Discovery (STS-133) toca tierra el 9 de marzo de 2011 en el Kennedy Center en Cabo Cañaveral, Florida, completando su último vuelo.

Desde 1984, el Discovery voló 39 misiones, pasó 365 días en el espacio, orbitó la Tierra 5.830 veces y viajó 148.221.675 millas.

Nuestro homenaje y reconocimiento a una maravilla de la tecnología.

Crédito de la info y foto: NASA

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Más allá de la nube, que nunca falte un buen respaldo

El caso de Google de estos días pasados, en el que por un error borraron varios miles de cuentas de correo, muestra que nadie está a salvo de una pérdida de datos, y que sólo puede resolver tal catástrofe un buen respaldo en soportes físicos off-line.

Para el caso que nos ocupa, la solución fue recuperar la información de cintas magnéticas.

Lo notable del caso es que hubo algunos periodistas de medios importantes, que presentaron la noticia como un enfrentamiento «Nube vs. Discos» o algo parecido, en una especie de «periodismo Harry Potter»: en vez de explicar la ciencia detrás, alimentan la fantasía (y los temores) de los legos con declaraciones sin sentido.

Por ejemplo, el periodista de rtve.es que trató la noticia dice: «por paradójico que parezca, Google, el gigante del cloud computing (computación en la nube), recurre a soportes físicos para salvar los datos en caso de error tecnológico». ¿Y en dónde quieres que guarden la información? Y, ¿qué es la propia nube, sino información almacenada en medios físicos accesibles desde la red? ¿O acaso la tan mentada «nube» es un ente, etérea, flotando por allí, a cuyo arbitrio de borrar o no nuestra data nos sometemos?

La cuestión de la nube (cloud computing, en inglés) viene a cuento en este caso porque Google brinda una gran cantidad de servicios on line: Gmail, Docs, Blogger y otros (entre los más conocidos), en los que el usuario no tiene control del soporte físico que almacena sus datos, sino que están guardados en sistemas que pertenecen (y por lo tanto, controlan) las propias compañías que brindan esos servicios.

En fin. Menos mal que los chicos de Google hacen respaldo de los datos. Sus ingenieros recurrieron a las cintas magnéticas en las que guardan offline (esto es, que no están en línea y por lo tanto no pueden ser accedidos desde el exterior) todos los datos, a fin de protegerlos ante cualquier falla física, lógica o un error humano. De este modo, los correos electrónicos no se perdieron porque estaban guardados en soportes físicos.

A próposito, usted, ¿cuándo fue la última vez que hizo (o pidió que le hagan) un respaldo de la información importante en su computadora? Mire que echándole la culpa al técnico, los datos no se recuperan…

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Maestro Siruela

Siempre escuché a mi abuela llamar a alguien «Maestro Ciruela» (con «C», al menos asi lo interpretaba yo), cuando el sujeto en cuestión hablaba con autoridad de un tema acerca del cual era totalmente ignorante. Como yo era chico y no entendía muy bien que tenía que ver ser un chanta con esa fruta que a mi me gustaba tanto (las rojas, sobre todo), nunca le presté mayor atención al asunto.

Con los años la frase cayó en desuso, y creo que no volví a saber de ella hasta esta mañana: alguien comentó algo al respecto en un post que estaba leyendo, haciendo la aclaración «maestro siruela (no, no es un error ortográfico)». Y claro, esas cosas disparan mi curiosidad hacia la red/libro/artículo/etc., lo que sea que sirva para resolver el desafío me planteó la aclaración. Desafío sencillito, claro, pero útil para desasnarse un poco.

Finalmente, me quedé con un artículo de La Nación del 8 de marzo del 2009, escrito a partir de la avalancha de correo que recibió la redacción del diario a causa de lo que muchos lectores consideraron una desafortunada falta de ortografía por parte del humorista Nik: le había hecho decir a Gaturro, «maestrita Siruela».

Según el artículo en cuestión, la expresión nada tienen que ver las ciruelas. Siruela es un pueblo de la provincia extremeña de Badajoz y el maestro Siruela es un personaje proverbial, surgido del ingenio popular. Se desconoce si el dicho corresponde a un hecho real o fue inventado y quedó para siempre como una crítica burlona sobre la persona ignorante que habla u opina sobre una cosa que desconoce.

Según afirmó el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, consultado para la ocasión, el refrán original es «como el maestro de Siruela que no sabía leer y puso escuela». El lingüista comentó además que «ya el maestro José María Sbarbi, en su gran diccionario de refranes, aclaraba en la década del 40 que la gente suele confundir el pueblo de Siruela con la ciruela».

Parece claro que no hay en el refrán ninguna referencia histórica ni intención de burlarse de los maestros del pueblo de Siruela. Una simple rima, es todo.

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En donde nace y muere la tecnología

Más allá de la literalidad de mi título, tiene su gracia verlo de este modo, ¿no es cierto?

Empleados de la fábrica de Rizhao Hidear Electronics probando los nuevos televisores LED.

Basurero transportando desechos para ser reciclados en un centro especializado, en Hanoi.

La cantidad de sueños, esfuerzos, trabajo, ingenio y aun dificultades que hay entre estos extremos es enorme, tan transitorios todos ellos. Como la vida misma, claro.

Fuente: rtve.es

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