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Un intento de solución tecnológica al problema de la ludopatía juvenil

La ludopatía, una adicción creciente entre los jóvenes, ha encendido señales de alarma. Datos recientes muestran un aumento alarmante en el número de menores que participan en estas actividades. A pesar de la prohibición para menores de edad, muchos adolescentes logran sortear los filtros de seguridad de las plataformas de apuestas, exponiéndose a riesgos financieros y emocionales, como la ludopatía. Especialistas advierten sobre las consecuencias devastadoras de las apuestas online, como el endeudamiento y el deterioro emocional.

Es por esto que celebramos aquellas acciones de entidades, empresas y educadores tendientes a ofrecer soluciones en el abordaje de esta problemática.

En este caso, la buena nueva proviene de Brubank. La empresa de tecnología financiera que ofrece banca móvil y otros servicios financieros, acaba de lanzar una herramienta de control familiar que permite a los padres, desde su propia cuenta, ver los movimientos en tiempo real de las cuentas de sus hijos entre 13 y 17 años.

Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente preocupación por las apuestas online entre adolescentes, y por el mal uso del dinero en plataformas riesgosas. Se trata entonces, de brindar a los padres una herramienta efectiva para supervisar las finanzas de sus hijos.

Juan Bruchou, CEO de Brubank, expresó: «Escuchando sugerencias y preocupaciones de los padres, identificamos esta problemática y desarrollamos rápidamente una herramienta de control familiar para las cuentas de adolescentes. Queremos contribuir a la prevención, permitiendo que los padres puedan supervisar y ver en tiempo real los gastos de sus hijos y detectar de inmediato cualquier señal de alarma.»

El sistema de control familiar de Brubank permite a los padres y tutores monitorear las cuentas de los menores en tiempo real, ofreciendo mayor visibilidad desde la aplicación del banco. Mediante este sistema, los padres pueden conocer cada gasto y transferencia realizada. Además, podrán bloquear o limitar el acceso de los adolescentes a ciertas funcionalidades si lo consideran necesario.

Para Brubank este control no solo previene el mal uso de los recursos financieros, sino que también fomenta el diálogo entre padres e hijos sobre el manejo responsable del dinero. Así, los padres pueden intervenir de manera oportuna para evitar situaciones de endeudamiento, y la generación de conductas adictivas.

Luego de un sencillo proceso de activación de la cuenta de un menor, el padre, madre o mayor autorizante podrán desde su cuenta supervisar los movimientos desde la sección “Control Familiar” de la propia herramienta.

Más información ingresando al sitio de Brubank sobre «Control Familiar» haciendo clic aqui.


Fuente: d.biz today
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Tecnología móvil y escuela: una nueva oportunidad perdida, y van…

Argentina, tierra de (perder) oportunidades, está a las puertas de perder una más, y una vez más en el campo de la educación y las nuevas tecnologías.

La realidad es que nuestros chicos incorporaron hace ya tiempo la tecnología digital móvil a lo cotidiano, entonces estamos lidiando en parte con la dificultad de los chicos pero mucho más con la dificultad del adulto en generar nuevos modelos que produzcan un cambio real en  la educaciónLa llegada del ChatGPT y las tecnologías de inteligencia artificial al aula es otro caso: interpela, no tanto a los chicos sino a nosotros y nuestras prácticas.

Ya en marzo de 2006 veníamos advirtiendo que «hay cuestiones que la escuela no puede -y a veces no sé si quiere- manejar, porque la resistencia a las nuevas tecnologías fue históricamente casi un paradigma. ¿Cuánto tiempo tardó en aceptar el bolígrafo? ¿Cuánto se está tardando en construir espacios que acomoden a todos, aun a los de diferentes capacidades? ¿Cuánto tiempo se va a tomar discutiendo sobre los celulares?»

Por si no lo recuerda, estimado lector, estamos hablando de móviles como estos:

Vale destacar que aquel debate, aunque incipiente, ya se estaba anticipando a lo que vendría: muchos expertos anunciaban (y alertaban) sobre lo que sería posible con esa tecnología, que aunque aun en pañales ya se vislumbraba como la revolución móvil que finalmente fue. 

Al año siguiente, 2007, participé en una mesa-debate televisiva junto a especialistas de diferentes disciplinas, acerca de los celulares y la dependencia tecnológica. Allí también se anticiparon muchos de los logros y dificultades que vendrían con estas tecnologías incipientes. Por cierto, la dependencia hacia esos aparatos que ya se anticipaba en aquel debate, se cumplió y con creces.

Anticipando el futuro

En ese mismo año, la publicación económica MateriaBiz publicaba un extenso artículo sobre «el celular del futuro», en el que todo lo que se anticipaba sobre el futuro del móvil se ha hecho realidad hoy.

Tiempo después analízábamos el problema de la incorporación de las nuevas tecnologías desde otro ángulo, el de los significantes, hablando sobre la importancia de los contenidos más que de las modas:

«El libro, el pizarrón, la tiza, el banco, el aula, el taller, la escuela (…)  estas eran algunas de las tecnologías que usábamos en mi época de escolar. Muchas de ellas cambiaron radicalmente en función de un cambio de teoría: a modo de ejemplo, el banco fijo en hilera del conductismo dio paso al más constructivista pupitre libre con silla, en franca evidencia de que la escuela -a diferencia de lo que afirman algunos iluminados– sí sabe que hacer con las tecnologías, aunque a veces se sobresalte y no reaccione de inmediato, porque entiende que ellas acompañan formas y modos de educar, y también ideologías, según sean aceptadas y utilizadas o desechadas (…) El problema de la incorporación de los cambios tecnológicos en la escuela, y de las nuevas tecnologías en particular, parece ser que también se espera que cambie la forma en que suele cambiar, valga el juego de palabras. La tecnología en la escuela siempre cambió cuando se «llenó» de contenido -nuevas teorías, nuevos usos, nuevas disciplinas, nuevas necesidades. Ahora parece no hacer falta el contenido: con que esté de moda basta. Cuando hablan los tecnólogos, «mercadólogos», economistas, gurúes y otras especies dentro de la fauna de opinólogos– la escuela siempre está errada. Pero no nos equivoquemos: la escuela va a incorporar todas estas tecnologías nuevas cuando pueda -podamos- ‘llenarlas’ de contenidos en función de mejorar los aprendizajes, razón última de ser de la escuela.»

Todo esto sucedía, vale aclarar, en el contexto de la prohibición del celular en las aulas por parte del poder legislativo santafesino en el año 2006. Aparentemente esto no hizo mella en el municipio rosarino, dado que en 2009 llevó a cabo su Campamento Digital usando celulares. Contradicción pura, y en el medio los docentes, los chicos y la escuela.

¿Qué podía salir mal? Por desgracia, casi todo.

Los riesgos que ya se avizoraban

Sigamos. En el año 2010, un estudio del Ministerio de Educación alertaba sobre que el 95% de los chicos no creía en los riesgos de Internet, mientras que el 75% de ellos sostenía que todo lo que se dice en la red es cierto. Cómo una respuesta a esta problemática, el programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación publicó en Internet una guía titulada «Los adolescentes y las redes sociales», un trabajo en el que se brindaba un panorama de los riesgos de la Web y consejos para saber cómo manejarse en Internet manteniendo la seguridad personal. La doctora Roxana Morduchowicz, una de las autoras del trabajo, anticipaba en aquel momento que «de acá a cinco años, los chicos van a acceder más a Internet por el celular que por la computadora. Y como el celular es personal, va a ser más difícil saber para qué lo usan».

Repito: año 2010. Suena familiar, ¿no es cierto?

Volviendo al año 2008, en otra mesa de debate que participamos cuyo eje era la capacitación docente en las nuevas tecnologías, se elaboraron algunas conclusiones y propuestas a la necesidad de dicha capacitación.

Se dijo que, teniendo en cuenta que los chicos sabían usar muy poco y sin un sentido claro como funcionan y para qué sirven esas tecnologías, y que como consecuencia necesitaban entender sobre los beneficios y también sobre los riesgos en su uso, comprendiendo además que hay una gran carga de autonomía y libertad en el uso de estas herramientas, los chicos necesitaban adquirir nuevas competencias, por lo que se requería de docentes formados para proveerlas -en el sentido de aprovisionarlos, de darles lo necesario para el resto del camino.

¿Cuál fue la respuesta? Se quitó la materia Computación de la currícula, de modo tal que a partir de allí ya no hubo espacio ni la consiguiente capacitación de docentes para el área específica. 

El celular, ese enemigo

En 2012 arreció la batalla contra los celulares.  Asunto muy mediatizado, tuve oportunidad de participar en algunos informes elaborados por los medios en los que ya observaba claramente que esta contienda era de muy difícil resolución y se daba principalmente en la escuela. Vaya paradoja, justamente en el ámbito que se les temía hasta el rechazo y la prohibición.

En este rincón, aquellos que se apresuraban a prohibir todo dispositivo digital en la escuela, ludditas involuntarios producto de su propia ignorancia más que de una reflexión sesuda. En el otro rincón, aquellos que veían en las nuevas tecnologías la solución a todos los males de este mundo. Y en el medio los niños dentro de un aula que, por centenaria, todavía dependía -y depende-, de una pizarra, de fotocopias y de la buena voluntad de un docente tan abrumado como todos por la imposición -o carencia- de soluciones tecnológicas.

Pareciera ser, además, que ante la falta de un árbitro -siguiendo con la metáfora boxística- competente, informado y formado en estas cuestiones de la realidad del aula, los medios toman ese lugar y plantean con más o menos buenas intenciones el problema, convirtiéndose así en uno de los pocos lugares públicos para debatir estas cuestiones. Aunque, convengamos, no sería el indicado.

Salir de la incertidumbre

Muchos planteamos en reiteradas ocasiones la necesidad de resolver las contradicciones y de establecer acuerdos en cuanto al uso de las nuevas tecnologías en el aula. La resistencia del sistema ya fue vencida: ya se metieron de prepo en lo cotidiano y, sin dudarlo, en la escuela. Porque claro, que es la escuela sino el reflejo de la vida como un todo, no solo de lo que pasa entre sus paredes.

Reivindicar hoy el espacio-aula como el lugar más relevante de la escuela por encima del valor de los recursos digitales, se parece mucho a una confesión de incertidumbre. La escuela, los adultos que la habitan, se exigen cerrarse sobre si mismos y proteger ese territorio que temen perder. Pero años después la realidad nos demuestra que aquella resistencia fue vencida y el mundo digital se metió con toda su prepotencia en la escuela.

Aquella incertidumbre convirtió a sus referentes adultos, en tal vez demasiados casos, en espectadores absortos que solo atinan a criticar aquello que los confunde: la nueva realidad de chicos hiperconectados que reclaman nuevas maneras de organizarse, de aprender, de cuestionarse, de actuar y aún de ser.

Y qué decir de lo vivido durante la pandemia de 2020/21, con docentes casi quemados por la sobreexigencia, familias confundidas y asustadas pero igualmente demandantes, y escuelas expuestas en contextos tan disímiles que hicieron improbable un aprendizaje igualitario.

Haciendo un intento por analizarlo,  decíamos que existió, «por un lado el solucionismo, como lo llama Evgeny Morozov, esto es, pensar que todo se soluciona a partir de un sistema informático, que la solución a todas las cosas mágicamente sucede porque hay un algoritmo trabajando. Es una fantasía, porque en realidad técnicamente puede funcionar, pero hay toda una cuestión social detrás de eso que, si no se contempla, termina frustrando a todo el mundo. Y por otro, el «imposicionismo». El investigador Fernando Trujillo decía por aquellos días en Twitter, “¿no hubiera sido hermoso que, en lugar de lanzarnos a una docencia online inmediata, improvisada, nos hubieran dado las instrucciones para trabajar?” . 

Pero no, en la mayoría de los casos fue pura imposición, «hay que hacerlo y ya».

Nuevos riesgos, nuevos desafíos

Ahora, a los riesgos y dificultades que se presentan por no haber desactivado esta bomba a tiempo, se suma la ludopatía en los niños y adolescentes, un problema que se acrecienta y afirma a partir de la facilidad de acceso a los sitios de apuestas y la influencia de personajes nefastos a los que los jóvenes tienen acceso por su presencia en las redes sociales.

Suena a paternalismo advertir, «se los dijimos», pero lo cierto es que diferentes actores y entidades venimos enfatizando desde hace años sobre la necesidad de trabajar estos contenidos desde espacios específicos en todos los niveles académicos, a fin de abordar no solo la problemática técnico-cientifica de la materia, sino y fundamentalmente, las cuestiones sociales que son, en definitiva, la principal causa de las trabas que aparecen al pretender hacer un uso práctico, funcional y concreto de los medios que nos provee la tecnología. 

Ya se perdió mucho tiempo en debates superficiales y el mal manejo político del problema. Es tiempo de hacer. No perdamos esta nueva oportunidad.


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El ‘smishing’, una forma de estafa via SMS

El smishing es un ataque de ingeniería social, una especie de ‘phishing’ que utiliza mensajes de texto (SMS) falsos para engañar a los usuarios con el fin de que descarguen malware, compartan información confidencial o envíen dinero a los ciberdelincuentes.

Me sucedió ayer, justamente, que recibí un SMS supuestamente del Correo Argentino, alertándome sobre un envío que no se me entregó por un problema en la dirección postal. He recibido anteriormente mensajes de aviso similares, referidos a la entrega de correspondencia y encomiendas, pero este me llamó particularmente la atención -llámelo, querido lector, ‘ojo clínico’, acostumbrado a analizar riesgos de seguridad-, de modo tal que comencé a investigar, descubriendo primeramente que la dirección web a la que me remitía no era la misma que la del sitio oficial del Correo Argentino, que es  https://www.correoargentino.com.ar/

Unas busquedas más sobre el tema y un post del Lic. Cristian Borghello, de Segu-Info, completaron el panorama: se trataba de ‘smishing’. El SMS que recibí fue este:

Se puede observar que llega de números de celular del extranjero, utiliza acortadores y redirecciona a dominios .TOP registrados en Alibaba Cloud. Haciendo clic en el link referido, se ingresaría al sitio falso.

De haber completado con mis datos, me hubiera redirigido a otro formulario solicitando una tarjeta de crédito a fin de abonar los supuestos gastos de la gestión, lo que constituye finalmente una estafa.

La recomendación es, por supuesto bloquear el número y por ninguna razón ingresar al enlace. Una vez más, estar atentos es la clave para no caer en estos engaños.

Finalmente, recordemos esto: ninguna empresa nos pedirá información personal, como nuestro número de tarjeta de crédito, identificación, claves de seguridad o número de identificación fiscal, por e-mail, por teléfono o, como en este caso, por SMS. 

Debemos prestar atención a estas pocas señales de advertencia, a fin de resguardar la seguridad de nuestros datos cuando usamos internet. 


Fuente: ¿Qué es el smishing (phishing por SMS)?

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Cómo evitar el hackeo de tu teléfono

Cada tanto volvemos a recordar y actualizar ciertas advertencias y sugerir algunas claves útiles, a fin de lograr la protección de nuestra privacidad en el uso de los dispositivos digitales que usamos habitualmente.

En esta ocasión, presentamos un video desarrollado por Platzi, escuela de tecnología. Vale la pena echarle un vistazo y seguir las útiles recomendaciones que propone.

Más información en: «Contraseñas más fáciles de hackear en celulares y cuentas»

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El problema del “slop” en inteligencia artificial

El “slop” es un tipo de spam pero hecho por inteligencia artificial (IA). Se genera mucho contenido no deseado de forma automática sin que nadie lo supervise. Simon Willison, un desarrollador, inventó la palabra “slop” para hablar de la cantidad enorme de contenido inútil creado por IA en Internet. Este riesgo se ve en los modelos AI y su aplicación en el procesamiento del lenguaje. El peligro es que se generan contenidos de baja calidad en grandes cantidades sin la guía o la revisión humana necesaria.

Este mal contenido tiene solo un propósito: ganar dinero a través de la publicidad en sitios web y redes. Estos materiales hacen que internet esté lleno de información que no aporta nada. Además, pueden dañar la clasificación de sitios en las búsquedas y facilitar la desinformación y la manipulación, porque básicamente busca ganar dinero atrayendo visitas y aumentando seguidores en redes. De este modo se convierte en un riesgo para la verdad y la manipulación.

El “slop” y el spam se parecen

Ambos crean contenido para ganar dinero o promocionar productos, pero sin importar si a la gente le gusta. La gran diferiencia entre ambos es que la IA crea “slop” más rápido y en más cantidad. Se trata de una nueva forma de llenar el internet con contenido sin sentido. Esto incluye textos, imágenes y videos, y a menudo se trata de contenido irrelevante o incluso dañino. Por ejemplo, se podrían encontrar malas recomendaciones de viajes o memes incorrectos en redes sociales. Los sistemas de IA no entienden el contexto o no muestran empatía. Por eso, el contenido muchas veces no tiene valor para las personas. Para peor, tiene una tasa de entrega exitosa del 80% en correos donde el spam normal no pasa.

Los algoritmos de IA detrás del “slop” son muy avanzados. Pueden ser precisos hasta en un 95%, pero los usuarios solo lo detectan como spam el 30% de las veces. Esto se debe a lo ingenioso y dinámico que es este tipo de contenido.

En conclusión, el “slop” impacta negativamente la calidad de la web. Esto no solo afecta lo que vemos, sino también nuestra percepción de la red. Puede ser malo a largo plazo para empresas y sitios web. Menos credibilidad y una mala reputación son algunas de las consecuencias, un gran riesgo que contribuye a la desinformación.

Es clave concientizar sobre el contenido de “slop”

Siendo que el «slop» es información hecha por IA sin control humano, requiere algunas soluciones inmediatas. Una de ellas, etiquetar claramente lo que produzca la IA, así la gente sabrá qué contenido es de “slop” y evitarlo si así lo desea.

Pero los usuarios también pueden ser activos en luchar contra el “slop”. Deben aprender a ver contenido creado por IA y a ser críticos. Esto les ayudará a hacer elecciones mejores mientras navegan en internet. Es vital aprender a reconocerlo, detectando el contenido de baja calidad o sin contexto. Al saber identificarlo, los usuarios pueden consumir con más cuidado, evitando la sobrecarga de datos no útiles.

Otras acciones necesarias: promover el consumo de contenido de calidad, producido por fuentes confiables y con un enfoque editorial sólido, y denunciar y reportar el contenido sospechoso de ser “slop” a las plataformas y autoridades correspondientes. Trabajando juntos, empresas, reguladores y usuarios, podemos controlar el impacto de la inteligencia artificial para el bien de todos.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:


Fuente (Texto e imagen): Blog Donweb
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La función de la publicidad

La obsesión por el crecimiento es un disparate. Porque una elemental ley natural, que todo el mundo conoce, es que todos los sistemas crecen hasta un cierto punto en que dejan de crecer. Tú dejaste de crecer, yo deje de crecer, el árbol grande deja de crecer, pero no deja de desarrollarse. Seguir forzando el crecimiento para consumir más y seguir produciendo una infinita cantidad de cosas innecesarias, generando una de las instituciones más poderosas del mundo como lo es la publicidad, cuya función es una y muy clara: hacerte comprar aquello que no necesitas, con plata que no tienes, para impresionar a quienes no conoces. Eso evidentemente no puede ser sustentable.

(Manfred Max-Neef, intelectual, economista, ambientalista y político chileno.)

 

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Leopold Aschenbrenner y el futuro de la inteligencia artificial

Leopold Aschenbrenner es un economista afiliado al Instituto de Prioridades Globales de la Universidad de Oxford, y anteriormente trabajó en la Fundación Forethought, investigando el crecimiento económico a largo plazo y el riesgo existencial. Antes de eso, Leopold se graduó como valedictorian en Columbia, donde estudió matemáticas, estadística y economía.

Recientemente sorprendió a los medios y los especialistas con la publicación de un documento titulado «Situational Awareness», en el que ofrece una visión detallada sobre el futuro cercano de la inteligencia artificial (IA), específicamente la inteligencia general artificial (AGI) y la superinteligencia.

Aschenbrenner argumenta que estamos en el umbral de avances significativos en IA que podrían transformar drásticamente la sociedad y la economía mundial. Con una perspectiva informada por años de experiencia y discusión con líderes en el campo, el autor subraya que, aunque muchas personas aún no comprenden completamente el impacto inminente de la IA, quienes  posean una «conciencia situacional» anticipan una revolución tecnológica inminente. San Francisco, un centro neurálgico de innovación tecnológica, es donde se percibe primero esta transformación, y los desarrollos en IA se están acelerando rápidamente.

El autor destaca cómo hemos pasado de modelos de IA que apenas podían identificar imágenes simples a sistemas como GPT-4, capaces de escribir código, resolver problemas matemáticos complejos y superar a la mayoría de los estudiantes de secundaria en exámenes. Este progreso no ha sido un salto aislado, sino el resultado de tendencias consistentes en el aumento de la capacidad computacional y las eficiencias algorítmicas. Aschenbrenner sugiere que, si estas tendencias continúan, para 2027 podríamos ver modelos de IA que realicen trabajos complejos como investigadores o ingenieros de IA, lo que él llama «la llegada plausible de la AGI».

La transición de AGI a superinteligencia es otro tema central del documento. Aschenbrenner predice que una vez alcanzado el nivel de inteligencia humana, la IA no se detendrá ahí. Con cientos de millones de AGIs automatizando la investigación en IA, podríamos ver una compresión de décadas de progreso algorítmico en un solo año. Esto resultaría en sistemas de IA superinteligentes con capacidades y riesgos dramáticos, generando un escenario de poder y peligro sin precedentes.

Sin embargo, este progreso viene con desafíos significativos. La carrera hacia la construcción de clústeres de computación de un trillón de dólares es uno de ellos. Aschenbrenner describe cómo la industria de la IA está movilizando recursos a una escala nunca vista, con inversiones colosales en GPU, centros de datos y producción de energía que se espera antes de que termine la década.

Además, la seguridad de AGI es crítica. En la actualidad, los principales laboratorios de IA no están suficientemente protegidos contra amenazas de actores estatales, lo que plantea un riesgo considerable. Asegurar los secretos y los pesos de AGI contra estas amenazas será un esfuerzo inmenso y actualmente no estamos en el camino correcto.

Otro desafío crucial es la «superalineación»: controlar de manera confiable sistemas de IA mucho más inteligentes que nosotros es un problema técnico aún no resuelto. Aschenbrenner señala que, aunque es un problema solucionable, podría fácilmente descontrolarse durante una rápida explosión de inteligencia, con consecuencias potencialmente catastróficas. La superinteligencia otorgará una ventaja decisiva en términos económicos y militares. Evitar la autodestrucción será un desafío primordial.

A medida que se intensifica la carrera hacia la AGI, Aschenbrenner anticipa un mayor involucramiento del estado en el desarrollo de la IA. Se espera que para 2027/2028, Estados Unidos desarrolle algún tipo de proyecto gubernamental de AGI, ya que ninguna startup puede manejar la superinteligencia por sí sola. Esta movilización estatal será crucial para gestionar los riesgos y las oportunidades que presentará la superinteligencia.

En sus reflexiones finales, Aschenbrenner considera las implicaciones si sus predicciones fueran correctas. Si bien reconoce la posibilidad de que estos desarrollos puedan parecer una exageración, destaca que la consistencia en las tendencias de progreso sugiere un futuro de transformación sin precedentes en la capacidad tecnológica humana.

El autor concluye que estamos al borde de una era donde la inteligencia artificial no solo cambiará la forma en que trabajamos y vivimos, sino que también redefinirá la estructura fundamental de la sociedad y la geopolítica global.


Fuentes:
-Documento original (en inglés)
-Perfil en Cypherhunter.com
-Resumen del documento en Sedic.es
Imagen:
-Unite.ai
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Los cuadernos de laboratorio de Leloir

Se da el nombre de “Cuadernos de Laboratorio” a una serie de documentos presentados generalmente en forma de blocks de notas, en el que los científicos documentan en forma detallada los procedimientos y resultados de los experimentos llevados a cabo en el laboratorio. Son fuentes primarias de investigación para el registro de hipótesis, experimentos, datos, cálculos, análisis e interpretación.

Fiel a su rigurosa disciplina Luis Federico Leloir, médico, bioquímico y farmacéutico argentino que recibió el Premio Nobel de Química en 1970, utilizaba sus cuadernos de laboratorio para realizar un seguimiento pormenorizado de sus investigaciones. En ellos volcaba diariamente información detallada sobre los procedimientos, tareas, datos y secuencias que realizaba en su laboratorio, los cuales hoy, son el testimonio de los experimentos que dieron lugar a lo que se conoce en el mundo de la ciencia y bioquímica como “El Camino de Leloir”.

También, este registro refiere a la subjetividad de Leloir y su agudo sentido del humor. Los dibujos y caricaturas plasmadas en estos cuadernos permiten advertir los estados de ánimo en que se sumergía en el día a día como resultado de sus investigaciones.

En el apartado «Notables de la Ciencia» del sitio del CONICET se encuentran publicadas las reproducciones de los cuadernos de laboratorio originales, que guardan un valor histórico y científico incalculable. Están organizados en 15 volúmenes elaborados durante el período 1948 a 1979, con un total de 2.495 páginas.

Se accede a las reproducciones, ordenadas por volumenes y fechas, haciendo clic AQUÍ.


Fuente: Notables de Ciencia – CONICET
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La Agencia Espacial China publica imágenes del muestreo en la cara oculta de la Luna

La Administración Espacial Nacional de China o CNSA (China National Space Administration, en inglés) es la agencia espacial nacional de China responsable del programa espacial nacional y de la planificación y desarrollo de las actividades espaciales. La CNSA y la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) asumieron la autoridad sobre los esfuerzos de desarrollo espacial que antes tenía el Ministerio de Industria Aeroespacial chino.

Ambas entidades son responsables de la misión Chang’e 6, misión de exploración lunar no tripulada, finalizada el 4 de julio. Fue lanzada el 3 de mayo de 2024. Tras recoger las muestras, Chang’e-6 extendió un brazo robótico para izar la bandera china, según una animación publicada por la CNSA.

«La superficie lunar es rica en basalto», explicó el ingeniero Zhou Changyi. «Como vamos a construir una base lunar en el futuro, lo más probable es que tengamos que convertir el basalto en fibras y utilizarlo como material de construcción».

El video a continuación muestra a este prodigio tecnológico tomando muestras del suelo lunar y almacenándolas en un compartimiento diseñado para tal fin.


Fuentes:
CNN en Español
WIkipedia
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La birome, creación de un periodista inventor mientras miraba a unos niños jugar a la pelota

(Crédito imagen: Infobae)

Ladislao José Biro (1899-1985) fue un inventor húngaro-argentino que patentó a inicios de los años ’30 del Siglo XX el primer bolígrafo moderno que tuvo éxito comercial. Si bien hubo un desarrollo previo de un bolígrafo a finales del año 1888, su inventor John J. Loud no obtuvo el éxito comercial esperado y finalmente la patente caducó.

En 1940 un grupo inversor húngaro e inglés le propuso a Biro fabricar su invento en la Argentina. El inventor viajó entonces a Buenos Aires, alcanzando finalmente el éxito en 1944, cuando el producto fue lanzado al mercado por la Compañía Sudamericana Biró-Meyne, nombre surgido de su sociedad con su amigo Juan Jorge Meyne.

Pero la historia de esta invención que transformó nuestro modo de registrar el mundo a traves de la escritura, comienza algunos años antes con el fastidio de Biro, cuyo trabajo le obligaba a escribir mucho, por el excesivo tiempo que demoraba la tinta de su pluma fuente en secarse.

Atento a todo lo que lo rodeaba, este autodidacta que nunca quiso hacer la carrera de Ingeniería porque, según afirmaba, «una vez que explican algo es más difícil pensarlo de otra forma», notó que la tinta usada en la imprenta se secaba rápido. Comenzó entonces a experimentar con ella en su pluma fuente, pero lógicamente, al ser mucho más densa provocaba que el trazo se atascara.

Aquí es donde comienza la leyenda de Biro. Cierto día, el inventor se encontraba sumergido en sus pensamientos sentado en el banco de una plaza, y unos niños que jugaban a la pelota cerca suyo llamaron su atención. Observó entonces que cuando la pelota rodaba hacia un charco, al salir de él cargada de agua dejaba una huella líquida en el suelo.

(Crédito imagen: Infobae)

Muchos hemos visto cientos, miles de veces ese efecto si darle mayor importancia, pero para este inventor en permanente búsqueda de soluciones no pasó desapercibido. Biro, que previamente imaginaba un rodillo en miniatura como el de las imprentas como solución a su problema, cayó en la cuenta de que la mejor forma de diseñar su pluma era con una punta esférica que se cargara sola de tinta al rodar.

Una vez instalado en Argentina, perfeccionó su invención y tras la II Guerra Mundial obtuvo éxito. Su concepto de «punta de bola», aunque perfectible, revolucionó el mundo.

Si bien Biro es reconocido principalmente por este invento, también creó el primer lavarropas automático, la caja de cambios automática -que la General Motors compró no para fabricar sino para que no le hiciera competencia-, y más de 300 otras patentes a nivel mundial.


Fuentes:
Entrada de Wikipedia sobre Ladislao Biro
La increíble vida de Ladislao Biró, en el recuerdo de su hija: cómo inventó la birome y vino a la Argentina para convertirla en un éxito
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El CONICET, la mejor institución gubernamental de ciencia de Latinoamérica, según el Ranking Scimago 2024

El SCImago Institutions Rankings ( SIR ) publica desde 2009 su ranking internacional de instituciones de investigación a nivel mundial, el SIR World Report. El Informe Mundial SIR es obra del Grupo de Investigación SCImago, una organización de investigación con sede en España formada por miembros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de Granada, la Universidad Carlos III de Madrid , la Universidad de Alcalá, Universidad de Extremadura y otras instituciones educativas de España.

El ranking se divide en cinco sectores: gobierno, salud, educación superior, privado y otros. Para cada uno, mide áreas tales como producción de investigación, colaboración internacional, impacto normalizado y tasa de publicación.

Según el Ranking Scimago 2024 el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina) vuelve a ser la mejor institución gubernamental de ciencia de Latinoamérica. Asimismo, el organismo se ubica en el puesto 20 entre las instituciones gubernamentales de investigación de todo el mundo. De los organismos de gobierno de América Latina dedicados a la investigación, el CONICET vuelve a ubicarse 1ro. en el ranking seguido por México, Chile y Brasil.

Asimismo, se ubica en el puesto veinte entre 1870 instituciones gubernamentales dedicadas a la investigación de todo el mundo. En tanto el Consejo se posicionó en el puesto 224 sobre las 9054 instituciones académicas y científicas analizadas de todo el mundo, habiéndose incorporado 621 organizaciones más al ranking respecto al año anterior. Este año, el CONICET también mantiene su posición como la mejor institución en ciencia del país, entre las pertenecientes a los distintos sectores, ámbitos y tipos de instituciones.

CONICET, orgullo de la ciencia argentina.


Fuentes:
-Wikipedia
-CONICET
-Perfil de Gabriel D. Noel en Linked.In
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Lecciones a aprender de la digitalización en las escuelas españolas


En el siguiente artículo del diario español La Razón, docentes, familias y expertos se plantean cómo afrontar el delicado debate de incorporación de las pantallas en las escuelas.


El primer trimestre del año toca su fin y, con él, comienzan las campañas de promoción en los centros formativos con el objetivo de cubrir las plazas vacantes y llegar al número de alumnos necesario para arrancar y planificar el próximo curso académico.

La presencia de pantallas en las aulas y en el proceso educativo es uno de los grandes puntos de interés y, además juega un papel importante en el proyecto de muchos centros educativos. Tras varios años de implantación, después de mucho esfuerzo e inversión, en los últimos meses el debate ha vuelto al origen. Padres, expertos en educación y profesores se preguntan si suponen un avance, si son un recurso más o si, por el contrario, representan un lastre para los alumnos.

La presencia de pantallas en las aulas no es algo nuevo. Desde la implantación de las primeras pizarras digitales en los primeros años de este siglo XXI y pasando por los proyectores, el proceso de digitalización de los centros educativos ha ido dando pasos adelante. El debate está servido.

Despejarlo no es el objetivo de este reportaje, si bien todo parece apuntar a que la digitalización ha venido para quedarse, pero depende de los protagonistas (centros educativos, profesores y padres) saber utilizar este recurso que, aunque tiene muy buenas aplicaciones para la docencia (organización, comunicación, etc.), aún está por probar científicamente su aportación a la educación y formación de los alumnos. Prueba de ello es que países como Suecia han paralizado los planes de digitalización para revisarlos a fondo. La solución a esta ecuación no la conoceremos a corto plazo, y todo parece indicar que habrá que esperar pacientemente para ver cómo evoluciona la cuestión.

Para conocer el momento en que nos encontramos en cuanto a la digitalización se ha consultado a diferentes actores del proceso educativo. LA RAZÓN ha hablado con expertos, asociaciones de padres y colectivos de profesores para analizar la cuestión. Catherine L’Ecuyer, doctora en Educación y Psicología, Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA), y Juan Torija, secretario general de la Federación de Enseñanza de USO de Madrid (FEUSO) (*), ofrecen una mirada desde sus respectivos puntos de vista del proceso formativo, en lo relacionado a la digitalización en la educación.

La posibilidad de dar y/o recibir clase a través de tabletas no debe ser una imposición. En ningún caso, al menos, se debe imponer por encima del método, digamos, tradicional. Si un colegio apuesta por las tabletas, parece lógico dar la opción de mantener los libros en formato físico para las familias que así lo deseen. Esto lo exige un gran número de padres y profesores, pues es parte de la libertad de elección de centro escolar presente en varias comunidades autónomas y, también, alude a la libertad de cátedra, en el caso de los profesores y docentes.

Entonces, ¿dónde está el debate? Juan Torija explica cómo los colegios, de un tiempo a esta parte, se afanan en encontrar alicientes atractivos para que nuevas familias decidan matricular a sus hijos en el centro. «Tener que competir con el colegio de al lado para llenar aulas no había ocurrido nunca, pero la crisis de natalidad que vivimos actualmente ha puesto en riesgo a muchos colegios, que han visto en la digitalización un potente reclamo. En muchos casos, se pone por delante (erróneamente) la viabilidad de una empresa antes que la coherencia con el proyecto educativo del centro».

Los colegios han querido adaptar la docencia a través de pantallas valiéndose de soportes (las tabletas) que no están concebidos para que los niños reciban clase con ellos. L’Ecuyer opina que se les da carta blanca a las empresas tecnológicas para entrar en las aulas: «Pedir a las tecnológicas que proporcionen una herramienta educativa es como pedir a una cadena de comida rápida que haga el menú de los comedores escolares».

En cuanto al profesorado, es innegable que la tecnología ayuda de manera importante al trabajo de los adultos, pero también tiene su lado menos agradable. Juan Torija comenta el nivel de extremo cansancio al que están sometidos los docentes, pues «por su fuerte componente vocacional, es muy difícil para los profesores dejar de contestar un correo electrónico, corregir exámenes o trabajos o actualizar las notas en el sistema a horas intempestivas», completamente fuera del horario laboral.

Importancia del modelo tradicional

Begoña Ladrón de Guevara defiende la presencia de dispositivos digitales en las aulas como un recurso más dentro de todas las posibilidades que existen para hacer más eficaz el proceso educativo y formativo de los alumnos. «De ninguna manera puede sustituir a la escritura o a la lectura en libros físicos», apunta la presidenta de COFAPA. L’Ecuyer defiende desde hace una década la importancia de retrasar el contacto de los niños con las pantallas lo máximo posible. «La mente aún inmadura del niño se vuelve pasiva y dependiente ante la pantalla», explica. En este caso, «sí que existen evidencias científicas que prueban los efectos en la memoria y la forma de aprender de los alumnos, y son ellos mismos los que dilucidan, llegados a cierto nivel de madurez (segundo ciclo de ESO o Bachillerato), si estudiar con una tablet es bueno o no para ellos», comenta Torija a este respecto.

Como conclusión, la falta de evidencias científicas del valor aportado por la tecnología a la educación es un gran hándicap, que debe ser oportunamente valorado por los centros antes de decidir (mejor si es en consonancia con los padres y profesores) si apostar por esta opción.

En opinión de Begoña Ladrón de Guevara, es obligación de las familias conocer el proyecto educativo del colegio y, si se llega a diferir en algún punto del mismo, confiar en los cauces de comunicación habituales para contactar con el centro. «Solo así, caminando colegios y familias juntos», comenta, «se puede llegar a un entendimiento beneficioso, para los alumnos (sobre todo)», verdaderos protagonistas del entorno y el proceso formativo y educativo.

Por ello, no se puede tomar a la tecnología como algo absoluto y excluyente. «Es incongruente hablar de libertad educativa y, después, imponer las tabletas sin ofrecer una alternativa analógica a los padres», explica Catherine L’Ecuyer.


(*) USO: Unión Sidical Obrera, el tercer sindicato en representación a nivel estatal en España.
Fuente: LaRazon.es
Imágen: EbTouch

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Nuestro proyecto (trunco) de programa de radio

El programa de radio «Apuntes e ideas sueltas sobre tecnologías y otros asuntos», una extensión de nuestro blog, fue un proyecto trunco. Se trató de un programa sobre tecnología que tenía fecha de inicio el 1 de abril de 2016 por Radio Nacional Rosario, pero que las autoridades de la época impidieron salir al aire, junto con una cantidad de otros programas que corrieron la misma suerte.

Por tratarse de un programa piloto para presentar en ARGENTORES antes de su salida, esta grabación de marzo de 2016 carece de algunos detalles artísticos, como la locución de la radio. Una vez cumplimentados todos los trámites de registro y demás, el siguiente paso sería la creación de toda la artística, pero la realidad política del momento no lo permitió.

Sometemos este trabajo al juicio de nuestros oyentes, con la expectativa aún fresca de poder finalmente hacer realidad este proyecto de radio.

En esta emisión «piloto», una lectura de «El abismo se repuebla» de Jaime Sempun, y una entrevista al Ing. Luis Campos, presidente de C.A.M.A.C. Centro Argentino de Medios Alternativos de Comunicación. Y mucha buena música.

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Facebook cumple 20 años y la falta de alfabetización digital, también

Si hablamos de la falta de alfabetización en cuestiones de seguridad y de utilización productiva y aún ética de internet, me dirá usted seguramente, lector, que el consumo desaforado, proliferación de contenidos inconvenientes y hasta ofensivos, el sensacionalismo, la estafa, las noticias falsas y otras desgracias humanas existen desde siempre. Pero es innegable que en estos tiempos se han exacerbado estas conductas hasta límites que no hubieramos imaginado en otras épocas.

Igualmente innegable es el asedio a la privacidad que se inició hace 20 años, el 4 febrero de 2004, con el nacimiento de Facebook, que inaugura la etapa de las redes sociales omnipresentes.

Algunos especialistas llaman a esto la «segunda revolución de internet», evento que se emparenta y se ve potenciado con la aparición del iPhone en junio de 2007. Se inicia así la era de los “comerciantes de la atención”, al decir de Tim Wu.

Es un hecho probado que herramientas como estas aumentaron la rapidez de las comunicaciones, facilitando la difusión y la participación en tiempo real, pero pocos se dan a la tarea de hacer las veces de editores, es decir, aquellos que verifican la veracidad, precisión y calidad de la información que circula.

En esta suerte de plaza pública que habitamos en modo digital necesitamos de normas de etiqueta, esto es, aprender códigos que prevengan la discordia, los insultos, la hostilidad y el enojo. La alfabetización que nos debemos es casi una revolución: decidirnos a ser amables. 

Desconectarse ya no parece posible. Todo en lo cotidiano gira en torno a una red o a una plataforma. Pero el reciente impacto de los chat de inteligencia artificial y los debates que se generan a partir de su masificación parecen demostrar que hay otro debate pendiente: qué es necesario, y qué es superficial y debe evitarse en la interacción con estos sistemas. Usamos internet para el trabajo pero no establecemos cuanto y cuantas horas; nos entretenemos con las platafomas de contenido pero somos capaces de sumergirnos toda una tarde en una serie policial; acumulamos en las redes contactos que nunca vamos a conocer personalmente, sin conocer sus intenciones. Y así en más.

En esta celebración de los 20 años de Facebook y de nuestra experiencia en las redes sociales -hubo otras antes, pero nunca con la trascendencia de esta-, si hay algo para celebrar, que sea nuestra decisión de renovar la atención, el cuidado al detalle, la capacidad de análisis y de uso criterioso de estas herramientas, construyendo una identidad digital de provecho para nosotros y para aquellos con quienes entramos en contacto en nuestras actividades en red.


 

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Una Tabla Periódica de los elementos que enseña sus aplicaciones

Gracias a la innovadora visión de Keith Enevoldsen, diseñador gráfico de Seattle, EE.UU., esta guía trae una nueva mirada a la tabla periódica clásica: se trata de una versión interactiva que rediseña la forma en que interactuamos y aprendemos sobre los elementos.

Haciendo clic sobre la imagen se obtiene una versión en tamaño completo.

 


Fuente: Comunidad biologica

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