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Cultura - 22. página

Expresiones culturales diversas.

El corto que entró al Guinness

Este corto de Lucas Figueroa ganó más de trescientos premios en todo el mundo, algunos muy prestigiosos, otros menos, pero todos importantes en la consideración del propio cineasta. Este record de reconocimientos hizo que este trabajo, titulado «Porque hay cosas que nunca se olvidan», ingresara en el libro Guinness de los Records como el cortometraje más premiado de la historia.

Creador de un film lleno de guiños y portador de un humor negrísimo, este realizador argentino radicado en Madrid recibió también nominaciones a los premios Oscar y Goya por su trabajo. Un tipo muy jóven que seguramente nos seguirá sorprendiendo en el futuro, embarcado como está ahora en proyectos de largometrajes.

PORQUE HAY COSAS QUE NUNCA SE OLVIDAN – SUBTITULOS EN ESPAÑOL from lucas figueroa on Vimeo.

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‘Un webcómic sobre romance, sarcasmo, mates y lenguaje’

Así se lo presenta en español a xkcd, el webcómic que fue mi entrenimiento durante un largo largo rato esta mañana. Es que gracias a Emezeta me encontré con la traducción al español no oficial del webcómic de Randall Munroe.

Cosas de geeks, que le dicen. ¡Pero me reí mucho!

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‘Lo que está vendiendo la industria discográfica es un soporte obsoleto’

Una de las cosas que hay que pensar, es que hay que modernizar a la industria discográfica. Lo que está vendiendo la industria discográfica es un soporte obsoleto. Los estudios indican que la relación de la baja de venta de discos, tiene más que ver con el tipo de soporte que venden que con las descargas de redes de pares. Por otro lado, hay que contemplar que la ley vigente en Argentina data de 1933, y general como buena parte de las legislaciones del mundo está fundada en legislación oriunda del siglo XIX. El siglo XIX está regulando la forma de distribuir la cultura en el siglo XXI. Y lo peor de todo es que para sostener un régimen legal antiguo, se está apelando a medidas judiciales que ponen en riesgo seriamente la libertad de expresión en internet y a un nuevo medio de comunicación que requiere las mismas garantías de libertad de expresión que cualquier medio de comunicación tradicional.
Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre.

El miércoles pasado, la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento de los propietarios del sitio Taringa! por considerarlos “partícipes necesarios” en la difusión y reproducción de contenidos protegidos por derechos de autor.

En ocasión de publicar la noticia, y en relación con el debate que se presenta cada vez que surgen noticias relacionadas con la difusión de contenidos artísticos mediante el uso de las nuevas tecnologías, el suplemento iEco de Clarín mostró un video en el que presentaron sus puntos de vista la autora de la frase de más arriba, Beatriz Busaniche, y Guillermo Ocampo, por SADAIC.

En lo que podría leerse como una toma de posición del multimedios, el video sólo puede verse en el referido sitio. Por esa razón es que nuestros lectores deberán hacer clic aquí para poder verlo en su publicación original. En realidad son dos, que recomendamos mirar con atención, no sólo para apreciar la claridad de conceptos de Busaniche sino también el desconcierto de Ocampo al tratar de sostener una posición que ya está perimida y, por lo tanto, es indefendible.

Fuente: iEco

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El Imperio se deshace de su peor enemigo

«Obi-Wan Kenobi, cerebro de algunos de los más devastadores ataques contra el Imperio Galáctico y el hombre más perseguido de la Galaxia, fue muerto en un tiroteo con las fuerzas Imperiales cerca de Alderaan, anunció el domingo Darth Vader.»

Fuente: The Galactic Empire Times, citado por WTF?microsiervos.

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Arte y ciencia

Más que un sustantivo la ciencia debería ser un verbo que conjugara las acciones de mirar, experimentar, hacer preguntas, maravillarse, querer conocer más y más -o sea, una parte indisoluble de la cultura. Sí, sí: de la cultura, tanto como la literatura, el teatro, el fútbol o la belleza.
Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas, docente e investigador.

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La última misión

En la foto, el transbordador espacial Discovery (STS-133) toca tierra el 9 de marzo de 2011 en el Kennedy Center en Cabo Cañaveral, Florida, completando su último vuelo.

Desde 1984, el Discovery voló 39 misiones, pasó 365 días en el espacio, orbitó la Tierra 5.830 veces y viajó 148.221.675 millas.

Nuestro homenaje y reconocimiento a una maravilla de la tecnología.

Crédito de la info y foto: NASA

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Maestro Siruela

Siempre escuché a mi abuela llamar a alguien «Maestro Ciruela» (con «C», al menos asi lo interpretaba yo), cuando el sujeto en cuestión hablaba con autoridad de un tema acerca del cual era totalmente ignorante. Como yo era chico y no entendía muy bien que tenía que ver ser un chanta con esa fruta que a mi me gustaba tanto (las rojas, sobre todo), nunca le presté mayor atención al asunto.

Con los años la frase cayó en desuso, y creo que no volví a saber de ella hasta esta mañana: alguien comentó algo al respecto en un post que estaba leyendo, haciendo la aclaración «maestro siruela (no, no es un error ortográfico)». Y claro, esas cosas disparan mi curiosidad hacia la red/libro/artículo/etc., lo que sea que sirva para resolver el desafío me planteó la aclaración. Desafío sencillito, claro, pero útil para desasnarse un poco.

Finalmente, me quedé con un artículo de La Nación del 8 de marzo del 2009, escrito a partir de la avalancha de correo que recibió la redacción del diario a causa de lo que muchos lectores consideraron una desafortunada falta de ortografía por parte del humorista Nik: le había hecho decir a Gaturro, «maestrita Siruela».

Según el artículo en cuestión, la expresión nada tienen que ver las ciruelas. Siruela es un pueblo de la provincia extremeña de Badajoz y el maestro Siruela es un personaje proverbial, surgido del ingenio popular. Se desconoce si el dicho corresponde a un hecho real o fue inventado y quedó para siempre como una crítica burlona sobre la persona ignorante que habla u opina sobre una cosa que desconoce.

Según afirmó el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, consultado para la ocasión, el refrán original es «como el maestro de Siruela que no sabía leer y puso escuela». El lingüista comentó además que «ya el maestro José María Sbarbi, en su gran diccionario de refranes, aclaraba en la década del 40 que la gente suele confundir el pueblo de Siruela con la ciruela».

Parece claro que no hay en el refrán ninguna referencia histórica ni intención de burlarse de los maestros del pueblo de Siruela. Una simple rima, es todo.

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La tristeza, a la basura

Aquella mujer cogió su tristeza, la dobló cuidadosamente, la metió en la bolsa de la basura, cerró la bolsa —no sin alguna dificultad, puesto que no todas las tristezas caben en una bolsa de basura de tamaño normal—, salió a la calle y tiró la bolsa en el contenedor.
Brillaba el sol y su vestido parecía nuevo. Curiosamente, el mundo también le parecía nuevo a ella. La calle relucía con un esplendor de cuadro recién pintado, los perros de la calle orinaban chorrillos de luz en las farolas y las viejecitas de la calle se encorvaban como un signo de interrogación trazado temblorosamente por un niño que estuviera aprendiendo a escribir.
Y ella misma se sentía resplandecer. ¿Qué te has hecho?, le preguntaban sus amistades. Pareces otra.
Nadie formulaba la pregunta correcta: ¿de qué te has deshecho?
Pero si la respuesta es buena, la pregunta es lo que menos importa.
«De como responder bien a las malas preguntas», microcuento de Miguel Ibáñez de la Cuesta, recopilado por Carlos G. Barba en “Otros 100 cuentos pequeñitos”

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Realidad

Me desperté a las tres de la madrugada sobresaltado, bañado en sangre, con un puñal clavado en el medio de mi pecho. ‘¡Menos mal!’, me dije, ‘es sólo una realidad’. Y seguí durmiendo…
«Una realidad», microcuento de Fabián Vique, recopilado por Carlos G. Barba en “Otros 100 cuentos pequeñitos”

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Diferencias

-Yo ladro como vos y, sin embargo, el hombre a mí me persigue.
Y el perro contesta al lobo.
-Pero, ¿olvidas que yo, además de ladrar, sé lamer la mano?
«La ciencia», microcuento de Álvaro Yunque, recopilado por Carlos G. Barba en «Otros 100 cuentos pequeñitos»

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