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Cultura - 24. página

Expresiones culturales diversas.

El consumo bajo la manipulación del entorno

La «Transferencia Gruen» o «Efecto Gruen», es el momento en que los consumidores responden a las señales de «desorientación guionada» por el entorno. La conciencia espacial juega un papel clave, al igual que el sonido, el arte y la música circundantes. Un diseño del espacio deliberadamente confuso conduce a la pérdida de las intenciones originales del consumidor, haciéndolo más susceptible a las compras impulsivas. 

Hablamos, claro, de los centros comerciales. Pero también de los casinos. Y de los hipermercados y la razón por la cual los alimentos de primera necesidad están al fondo. Es decir, del llamado «tercer espacio» -el hogar es el primero, el trabajo el segundo-,  aquellos lugares públicos capaces de generar comunidad reducidos hoy al mecanismo obsesivo-compulsivo por consumir que caracteriza a esos lugares. Muy a pesar de su creador, Víctor Gruen.

Gruen fue un arquitecto austriaco que se trasladó a Nueva York huyendo de la ocupación alemana de Viena en 1938. Allí comenzó a diseñar lugares de venta, y buscando la manera de atraer a los clientes en los difíciles tiempos de la recesión, en 1956 terminó concibiendo lo que hoy conocemos como centro comercial.

Más tarde se arrepentiría del monstruo que había creado. Con el tiempo, los diseñadores comenzaron a crear espacios para fomentar deliberadamente una actitud de compras, desorientando y abrumando al visitante con recorridos complicados y muchos elementos distractivos. Gruen se opuso a esto, pero su nombre quedó asociado a la manipulación comercial.

Fuente (contenido y foto): Arquine
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Burro se escribe con b y a veces con v

  1. «Rebelar»: Incitar, perturbar, agitar, azuzar, hostigar
  2. «Develar»: Manifestar una cosa que estaba oculta o secreta
  3. «Revelar»: Descubrir lo secreto
  4. «Debelar»: Ponerle los títulos a las noticias en C5N

[NdR: Si usted, querido lector, se siente algo confundido con el título de la entrada, le recuerdo que es un viejo chiste. «Burro se escribe con b y a veces con v«, como aquel otro de decía, «Jirafa se escribe con j pero generalmente con g«. De nada.]

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Zygmunt Bauman y la metáfora de la liquidez

La nuestra es una sociedad de consumo: en ella la cultura, al igual que el resto del mundo experimentado por los consumidores, se manifiesta como un depósito de bienes concebidos para el consumo, todos ellos en competencia por la atención insoportablemente fugaz y distraída de los potenciales clientes (…) La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir (…) La gente que se aferra a la ropa, las computadoras y los celulares de ayer podría ser catastrófica para una economía cuyo propósito principal, así como el sine qua non de su supervivencia, es el desecho cada vez más rápido de los bienes adquiridos: una economía cuya columna vertebral es el vertedero de basura (…) El progreso, en resumen, ha dejado de ser un discurso que habla de mejorar la vida de todos para convertirse en un discurso de supervivencia personal.
Extractos de «La cultura en el mundo de la modernidad líquida» (2011), por Zygmunt Bauman (Polonia, 19 de noviembre de 1925 – Reino Unido, 9 de enero de 2017)

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Ensayando algunas razones del porqué de los padres sindicalistas

En la entrada anterior, titulada Padres sindicalistas, publiqué una frase tomada de una entrevista al psicoanalista, ensayista y profesor universitario Massimo Recalcati en la que afirma, en el contexto de un pacto entre los padres y los profesores que se ha roto – ya no trabajan juntos en la educación de los jóvenes-,  que los padres, en vez de apoyar el trabajo de los profesores, se han convertido en sindicalistas de sus propios hijos.

En uno de los debates que se abrió en las redes sociales al respecto de esta afirmación, un comentarista se preguntó las razones de semejante cambio. Me permití acercar algunas ideas:  la injerencia de los padres en la escuela es un asunto complejo y tiene varias aristas. Creo que la principal es el escaso nivel de tolerancia a la frustración en el que vivimos, y los padres atraviesan la situación escolar como propia exposición y riesgo de fracaso. Otra de esas aristas es la desvalorización de las instituciones en general y la escolar en particular. Y hay más, seguramente.

En ese contexto, otro comentarista aportó el video a continuación, en el que Simon Sinek, escritor y motivador inglés, se refiere al cambio cultural que surge con la generación de los llamados Milenials, aquellos los nacidos a partir de 1984. Hay mucho para debatir al respecto, pero muchas de las características -que se aplican no sólo a los de esa generación,  afirmo sin dudar- son parte del origen del problema.

¿Vivimos en la cultura de lo instantáneo, de la solución inmediata? ¿Es esa la causa? Son temas para debatir, creo, porque en ellos va el futuro de la educación.

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Padres sindicalistas

El hecho novedoso es que se ha roto el pacto generacional y esto ha incidido en el discurso educativo. Los padres y los profesores ya no trabajan juntos en la educación de los jóvenes. Los padres más bien son los aliados de los hijos contra los profesores. Es un cambio inaudito: los padres, en vez de apoyar el trabajo de los profesores, se han convertido en sindicalistas de sus propios hijos. Para Freud existía un vínculo espiritual entre padres y docentes. Hoy, este vínculo se ha deshecho. Cuando un profesor asume la responsabilidad de suspender a un alumno o iniciar un procedimiento disciplinario, las familias lo miran con sospecha. Se preguntan: ¿No estará abusando de su posición de poder? ¿No estará infravalorando la calidad de nuestro hijo?
Massimo Recalcati, psicoanalista, ensayista y profesor universitario, a El Mundo de España.

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