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Un tecnólogo en Macondo - 14. página

Desbaratando el pensamiento mágico en la tecnología

Tus datos no son tuyos, son el negocio de otros

El Congreso de Estados Unidos ha eliminado las garantías de privacidad en Internet. Si, así como se lee: la Cámara de Representantes de aquel país ratificó el pasado martes 28 de marzo una ley impulsada por el Senado que permite a los proveedores de conexión a internet comercializar los historiales de búsqueda de los usuarios sin su conocimiento.

El texto de la ley, de hecho una de las mayores desregulaciones del sector de las telecomunicaciones en EE.UU., fue aprobado en menos de un mes. No hubo debates ni audiencias, y tampoco se ha escuchado la palabra de los expertos en la materia.

Esta ley que el presidente republicano está a punto de firmar representa una importante victoria para las compañías que proveen la conexión a Internet en Estados Unidos. Empresas como Comcaest o Verizon, que venían rechazando todos los intentos previos de protección de la privacidad y el principio de la neutralidad en la red, finalmente tendrán su victoria de manos de Trump.

La exigencia previa a los proveedores de conexión a Internet de que obtengan el permiso de los usuarios para vender sus datos -el historial de búsqueda, las aplicaciones que descargan, desde que dispositivo navegan, el tiempo que pasan en una página concreta, etc.- queda sin efecto. En cuanto la nueva ley entre en vigor, las compañías podrán vender a los anunciantes los datos de los usuarios sin necesidad de obtener su consentimiento. Es decir, dejan de pertenecer al usuario.

El principal problema, según lo explican los defensores de la privacidad online, es que las empresas que ofrecen conexión pueden conocer todas las actividades del usuario mientras esté conectado. Es decir, se le ha entregado a las grandes empresas proveedoras en bandeja de plata la privacidad de los usuarios.


Fuente: El País (España)
Imagen: nCubeHome
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Los diarios argentinos conmemoran Malvinas con un papelón

Es probable que no sean muchas las personas en estos lados del planeta las que sepan que el 1 de abril el mundo anglosajón y parte de Europa celebra el April Fools’ Day, algo así como el «Día de los inocentes» que ¿celebramos? por estos lares en diciembre, bromas incluidas.

Pero que varios medios periodísticos no lo sepan y caigan en la trampa, es grave. Sobre todo, porque no se tomaron ni siquiera el tiempo de googlear el nombre del supuesto especialista que lo anuncia, un tal Loof Lirpa. Tal vez así se hubieran enterado que el fulano no existe. Claro, el nombre solo es la frase «April Fool» al revés.

En fin. Cómo diría un conocido, es lo que hay.

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Producir con un sistema a favor de la vida

El Colectivo Tierra Viva Bolívar, un grupo de vecinos y vecinas de aquella ciudad de la provincia de Buenos Aires preocupados por el medio ambiente y los crecientes problemas de salud en esa comunidad y en el país, se ha comprometido a contribuir en cambiar el modelo de producción agrícola actual, por considerarlo responsable de tal situación.

Se proponen dos vías para lograr ese objetivo: una de ellas, poniendo el tema en la agenda pública. La otra, trabajando interdisciplinariamente con instituciones y expertos en la materia, con la convicción de que es posible otro modo de producir. Lo llaman agroecología: un sistema a favor de la vida en consonancia con el medio ambiente y las personas, que además genere rentabilidad.

En línea con estos objetivos, el pasado jueves 16 de marzo el Colectivo organizó las II Jornadas de Agroecología Bolívar. Disertaron en la oportunidad el Ingeniero Agrónomo Eduardo Cerdá, por la Facultad de Agronomía y Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, y la periodista Fernanda Sández, autora de «La Argentina fumigada» (Ed. Planeta), una formidable investigación sobre la cuestión de los agroquímicos y los problemas de salud que acarrean para la población.

A continuación un fragmento de la disertación de Fernanda, a quién agradecemos el permiso para reproducirlo en este espacio, hablando sobre las experiencias recogidas a lo largo de su investigación.


Por más información y contacto con el Colectivo Tierra Viva Bolívar, escribir a tierravivabolivar@gmail.com
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Illich y la necesidad de un cambio profundo

Lo que enseña el maestro no tiene ninguna importancia, desde el momento en que los niños deben pasarse centenares de horas reunidos en clases por edades, entrar en la rutina del programa (o currículum) y recibir un diploma en función de su capacidad de someterse a él. ¿Qué se aprende en la escuela? Se aprende que cuantas más horas se pase en ella, más vale uno en el mercado. Se aprende a valorar el consumo escalonado de programas. Se aprende que todo lo que produce una institución prioritaria tiene valor, incluso lo que no se ve, como la educación y la salud. Se aprende a valorar la promoción jerárquica, la sumisión y la pasividad, y hasta la desviación tipo, que el maestro interpretará como síntoma de creatividad. Se aprende a solicitar sin indisciplina los favores del burócrata que preside las sesiones cotidianas: el profesor en la escuela, el patrón en la fábrica. Se aprende a definirse como detentador de un lote de conocimientos en la especialización en que se ha invertido el tiempo. Se aprende, finalmente, a aceptar sin rebelarse su lugar dentro de la sociedad, es decir, la clase y la carrera precisas que corresponden respectivamente al nivel y al campo de especialización escolares.
Ivan Illich, filósofo austríaco, un crítico de las instituciones clave en la cultura moderna, citado en «¿Dónde quedó la educación para la emancipación?»

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Demoledor informe italiano sobre los agroquímicos en Argentina

Una investigación difundida por el programa italiano “Le Iene” expone los efectos dañinos de los agroquímicos en la producción agrícola durante los últimos 20 años en nuestro país.

¿Por qué el interés de los europeos en este problema? Entre otras razones, porque aquí se producen alimentos para sus animales. Es decir, quieran o no, la maldición de los venenos les llega a sus mesas de todos modos.

Fuente: Dario LQSustentable
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