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Google - 10. página

Enroque en Google

Mañana 1ro. de abril, Google implementa su reorganización: Eric Schmidt cesa en sus funciones de CEO, que son asumidas por Larry Page.

Schmidt abandona el cargo luego de 10 años, aunque continúa en Google como presidente ejecutivo, cargo desde el que se concentrará en alianzas globales y la relación de Google con los gobiernos de todo el mundo.

Page ocupó tal cargo durante los primeros años de Google, hasta que contrató a Eric Schmidt en 2001. El co-fundador de Google, Sergey Brin, quien actualmente ostenta el título de director tecnológico, se dedicará a proyectos estratégicos y desarrollo de productos. Su cargo oficial será de co-fundador.

Google encara así su gran reto actual: el segmento de las redes sociales.

Eric Schmidt dijo al momento de anunciar estos cambios:

Estamos seguros de que cambio servirá adecuadamente a Google y a nuestros usuarios en el futuro. Larry, Sergey y yo hemos trabajado muy estrechamente durante más de una década-y esperamos trabajar juntos durante mucho tiempo por venir. Como amigos, colegas e informáticos tenemos mucho en común; lo más importante de todo, una profunda convicción en el potencial de la tecnología para hacer del mundo un lugar mejor. Amamos a Google, nuestra gente, nuestros productos y sobre todo la oportunidad que tenemos para mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo.

En fin, sólo se trata de buenos muchachos haciendo lo que mejor saben hacer: dinero.

Fuente: DiarioTi

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No aclares que oscurece

Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo

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Más allá de la nube, que nunca falte un buen respaldo

El caso de Google de estos días pasados, en el que por un error borraron varios miles de cuentas de correo, muestra que nadie está a salvo de una pérdida de datos, y que sólo puede resolver tal catástrofe un buen respaldo en soportes físicos off-line.

Para el caso que nos ocupa, la solución fue recuperar la información de cintas magnéticas.

Lo notable del caso es que hubo algunos periodistas de medios importantes, que presentaron la noticia como un enfrentamiento «Nube vs. Discos» o algo parecido, en una especie de «periodismo Harry Potter»: en vez de explicar la ciencia detrás, alimentan la fantasía (y los temores) de los legos con declaraciones sin sentido.

Por ejemplo, el periodista de rtve.es que trató la noticia dice: «por paradójico que parezca, Google, el gigante del cloud computing (computación en la nube), recurre a soportes físicos para salvar los datos en caso de error tecnológico». ¿Y en dónde quieres que guarden la información? Y, ¿qué es la propia nube, sino información almacenada en medios físicos accesibles desde la red? ¿O acaso la tan mentada «nube» es un ente, etérea, flotando por allí, a cuyo arbitrio de borrar o no nuestra data nos sometemos?

La cuestión de la nube (cloud computing, en inglés) viene a cuento en este caso porque Google brinda una gran cantidad de servicios on line: Gmail, Docs, Blogger y otros (entre los más conocidos), en los que el usuario no tiene control del soporte físico que almacena sus datos, sino que están guardados en sistemas que pertenecen (y por lo tanto, controlan) las propias compañías que brindan esos servicios.

En fin. Menos mal que los chicos de Google hacen respaldo de los datos. Sus ingenieros recurrieron a las cintas magnéticas en las que guardan offline (esto es, que no están en línea y por lo tanto no pueden ser accedidos desde el exterior) todos los datos, a fin de protegerlos ante cualquier falla física, lógica o un error humano. De este modo, los correos electrónicos no se perdieron porque estaban guardados en soportes físicos.

A próposito, usted, ¿cuándo fue la última vez que hizo (o pidió que le hagan) un respaldo de la información importante en su computadora? Mire que echándole la culpa al técnico, los datos no se recuperan…

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Art Project, el arte del mundo al alcance de todos

Esta semana Google presentó su Art Project, un proyecto en la web que reúnen a los artistas plásticos más importantes del mundo, en un recorrido por sectores predeterminados de 17 museos de Europa y Estados Unidos. El proyecto dirigido por Amit Sood promete incorporar más museos, entre otros los notoriamente faltantes museos del Louvre y el Prado.

Son exactamente 1.061 obras que el navegante puede ver con una asombrosa definición, al tiempo que accede a información sobre su autor y la pintura observada: su historia, técnica utilizada, entre otros datos de interés.


Un detalle de Marte y Venus unidos por amor, de Veronese, en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Art Project, que agrupa a 486 artistas que van desde el arte medieval hasta el contemporáneo, insumió 18 meses de trabajo. El visitante no sólo puede observar las obras y armar su propia colección, sino también compartirlas vía Twitter o Facebook con sus amigos.

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Eric Schmidt le erró a la profesión

Solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?
Eric Schmidt, CEO de Google.

Ya había hecho algo parecido, cuando profetizó (¿?) que los jóvenes se cambiarán el nombre para huir de su pasado digital.

No contento con aquel llamado a la irresponsabilidad social, ahora continúa con su incontinencia verbal y cuál émulo de Krosty, payaso de Los Simpson y amargado por antonomasia, se burla de la preocupación genuina de la gente por la intromisión de ese ojo que todo lo vé de Google llamado Street View.

La periodista interlocutora de Schmidt en el programa de TV «Parket Spitzer», del que el capo de Google participaba, le hizo saber sobre su incomodidad frente a Street View, el servicio de Google que coloca a la empresa en capacidad de monitorear nuestras actividades, a lo que Schmidt respondió: «Street View, solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?».

La periodista repregunta: «¿Es decir que yo me puedo cambiar?», a lo que Schmidt responde «Sí, es una alternativa». La mujer se rió entonces, algo incrédula, y agregó «pero eso me causaría muchos problemas».

Se ve que el bueno Eric en ese momento cayó en la cuenta de la barbaridad que acababa de decir, por lo que se tomó el tiempo de aclarar: «Lo sé, lo sé, pero la idea es que hacemos una sola pasada y no es una situación de vigilancia», asegurando que no se trata de imágenes en tiempo real.

Pero evidentemente Google acusó recibo de la metida de pata y difundió un comunicado firmado por Schmidt, en el que se retracta de sus dichos y ofrece a las personas que lo deseen, eliminar sus casas de Street View.

En Alemania, Google se vio forzada a instalar en su sitio un formulario para tal fin, y 240.000 personas lo completaron antes del vencimiento del plazo el 15 de octubre.

Eric Schmidt es un humorista, pero malo. No, cambiar de profesión no le conviene.

Fuente: Diarioti.com

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