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Charla sobre seguridad y ciudanía digital en la escuela Escudero

Una muy provechosa jornada de trabajo tuvimos junto a docentes y alumnos de 7mo. grado de la Escuela Anastasio Escudero Nº 799 de nuestra ciudad de Rosario. Una audiencia muy activa y participativa nos permitió profundizar en temas relativos a la construcción de una ciudadanía digital segura.

Muy pronto repetiremos la experiencia junto a las familias. Muchas gracias a comunidad de la Escuela por el cálido recibimiento. ¡Nos encontramos en breve!

Con esta charla recomenzamos el ciclo «Internet no olvida» dirigido a las comunidades educativas.


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Descubren una «puerta trasera» en aspiradora inteligente que permitiría el control en forma remota

El ingeniero de software Harishankar Narayanan descubrió que su robot aspiradora iLife A11 enviaba constantemente datos a servidores en China y contenía una puerta trasera (backdoor) que permitía el control remoto total del dispositivo.

Tras bloquear las direcciones IP a las que el dispositivo enviaba constantemente datos, la aspiradora dejó de funcionar, revelando luego que el fabricante podía apagar o reactivar el dispositivo a distancia. El hallazgo expone graves riesgos de seguridad y privacidad en millones de aparatos domésticos inteligentes fabricados por la empresa china 3irobotix, proveedor de marcas como Xiaomi, Wyze, Viomi y Proscenic.

“La envié al servicio técnico. Me dijeron que funcionaba perfectamente. La devolvieron y volvió a encenderse unos días… hasta que volvió a morir”, relató Narayanan en su blog Small World.

Lo que parecía una simple falla técnica escondía algo mucho más grave: una puerta trasera activa utilizada para controlar o inutilizar el dispositivo de forma remota.

Con la garantía ya vencida, Narayanan abrió el dispositivo para entender por qué había “muerto”. Lo que encontró, entre otras vulnerabilidades potencialmente peligrosas, fue que el dispositivo ejecutaba Linux con cámara y sensores activos, acceso root posible tras modificar algunas rutinas del sistema, credenciales WiFi sin cifrar enviadas a servidores del fabricante y que la aspiradora usaba Google Cartographer, una potente herramienta de mapeo SLAM (Simultaneous Localization and Mapping), diseñada para crear mapas 3D del entorno, con la posibilidad de usarse para espiar el diseño del hogar y patrones de movimiento de sus habitantes.

El hallazgo más grave fue un registro del sistema con una marca de tiempo exacta: alguien había accedido remotamente al robot y modificado el script de inicio, impidiendo que el sistema principal arrancara. Dentro del software, el ingeniero descubrió un paquete llamado “rtty”, una herramienta que permite control total remoto del dispositivo: modificar archivos, ejecutar comandos o instalar scripts, todo sin que el usuario lo sepa.

Narayanan comprobó que, al conectar la aspiradora a una red abierta, el fabricante podía “revivirla” remotamente, pero al bloquear la conexión otra vez, el dispositivo quedaba inutilizable. El desarrollador compartió su hallazgo con Cybernews, revelando que muchas otras marcas utilizan el mismo hardware y software provistos por el fabricante 3irobotix. 

El investigador de ciberseguridad Aras Nazarovas, de Cybernews, explicó que la presencia de herramientas como “rtty” en dispositivos domésticos es sumamente preocupante. “Este tipo de software permite un control total y podría usarse para extraer datos, activar cámaras o mapear espacios privados. Es una invasión silenciosa”, advirtió. Incluso si la puerta trasera fue implementada con fines de prueba o mantenimiento, dejarla activa en versiones comerciales es una grave negligencia de seguridad. «Es una amenaza real” , advirtió el especialista.

Los expertos recomiendan medidas básicas para reducir riesgos con dispositivos IoT (Internet de las Cosas):

  • Separar la red doméstica: crear una red WiFi exclusiva para dispositivos inteligentes.
  • Mantener firmware actualizado: aplicar parches y actualizaciones del fabricante.
  • Limitar la telemetría: bloquear comunicaciones innecesarias hacia servidores externos.
  • Usar firewall o VLAN: para evitar conexiones directas con equipos personales.
  • Revisar permisos de aplicaciones: especialmente las que piden acceso a micrófono o cámara.

El caso ha abierto un debate internacional sobre la seguridad en los dispositivos inteligentes, especialmente aquellos con sensores, cámaras o conexión constante a la nube. Una simple aspiradora inteligente puede transformarse en una herramienta de vigilancia o sabotaje, si no se supervisa adecuadamente su diseño y seguridad.


Fuente: Laboratorio Linux

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Entrevista en ‘Lugar de encuentro’, por FM 104.3 Radio La Hormiga

En un muy agradable encuentro de radio, conversé con Carlos Nuñez, Yazmín Reinoso y Nicolás Guiliano en el programa «Lugar de Encuentro», que se emite los lunes a las 19hs. por FM 104.3 La Hormiga, la radio de la Biblioteca Pocho Lepratti de Rosario, sobre variados temas relacionados con el impacto social de la tecnología en estos tiempos.

Aquí, algunos pasajes de la charla:

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Otra internet es posible

En otra columna para el programa «De columnas y faroles» de Radio La Hormiga de Rosario, que se emite los lunes a las 15 hs, hablamos sobre internet, sus orígenes, su sentido inicial, qué es internet hoy y cuales son las alternativas a esta internet actual.

Si dudas internet ha adquirido una centralidad innegable en nuestra vida cotidiana. Nos conecta con nuestras amistades, obtenemos de ella información, almacenamos información, accedemos a nuestras cuentas bancarias, compramos y otras muchas actividades que hasta hace poco nos hubieran resultado imposibles o materia de alguna novela de ciencia ficción.

Pero toda esta maravilla también tiene su costado oscuro: al usar internet vamos dejando un rastro de información personal en toda la red. Una amplia gama de dispositivos en el ámbito doméstico, laboral y educativo nos permite acceder a ella, y aquella información puede ser usada para fines positivos pero también para satisfacer el afán de lucro privado excluyente y el control social.

Sin embargo otra internet es posible, y de esto hablamos en nuestra columna, que se pude escuchar aquí:

El acceso al sitio de Internet Ciudadana mencionado en la columna, es el el siguiente: https://al.internetsocialforum.net/

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La inteligencia artificial y la huella hídrica

En nuestra columna para el programa «De columnas y faroles» para Radio La Hormiga de Rosario, reflexionamos sobre la llamada «huella hídrica» en el uso de la IA y los modos en que consumimos.

La huella hídrica es un indicador del uso de agua dulce que hace referencia tanto a su uso directo como indirecto por parte de un consumidor o productor. El concepto se utiliza para medir el volumen total de agua que una empresa usa para producir bienes y servicios, o que un individuo o comunidad consuma.

Analizamos aqui una cuestión que se está debatiendo en los medios, acerca del uso del agua en los sistemas de generación de inteligencia artificial, lo que nos remite necesariamente al modo en que consumimos, ya que se trata de un problema que afecta a toda la actividad tecnológica en nuestras sociedades.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:


Crédito imagen:  Eurofins
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Todas las tendencias tecnológicas para 2025 apuntan en la misma dirección: la evolución de la IA

Efectivamente, tal es la predicción con la que concluye un análisis de la Agencia EFE para este 2025. Según se anticipa, las tendencias tecnológicas para este año que recién comienza apuntan a la evolución de la inteligencia artificial

Empresas, organismos internacionales y gobiernos se preparan para beneficiarse al máximo de todas sus posibilidades, pero también para tratar de minimizar sus riesgos.

Y entre esas tendencias, y en esa nueva evolución de la inteligencia artificial, los expertos coinciden al señalar la IA agentic (tecnología que podrá «escuchar» lo que sucede y a partir de allí tomar decisiones de forma autónoma) como el salto más disruptivo que se va a producir. La IA tal como se la conoce hasta ahora va a convertirse en juego de niños.

Disponer de un equipo virtual de «agentes» que pueden ayudar, descargar y complementar el trabajo humano o el de las aplicaciones más tradicionales tiene también sus desafíos: son necesarias buenas medidas de protección para que las acciones que llevan a cabo coincidan con lo que quieren tanto el proveedor como el usuario. Estas soluciones tecnológicas deben permitir a las organizaciones gestionar de una forma adecuada el rendimiento legal, ético y operativo de los sistemas de IA para asegurar un uso responsable y confiable. Fundamentalmente, que están alineadas con los valores humanos.

Todas estas predicciones y las consideraciones emergentes se dan en el marco de este 2025, «Año Internacional de la Ciencia y las Tecnologías Cuánticas», proclamado así por la Unesco para aumentar la conciencia social sobre la importancia y el interés que tiene esa ciencia y sus aplicaciones.

Muchas de las tendencias tecnológicas para 2025 pasan también por la computación cuántica y por la llegada de los «qubits» , que van a permitir a los sistemas digitales realizar cálculos hasta ahora impensables. Las grandes empresas y las administraciones públicas están haciendo inversiones millonarias, que podrían dejar pronto obsoletos muchos de los métodos criptográficos convencionales, según los expertos de Plain Concepts.

Entre las innovaciones de 2025 se encuentran además, las soluciones para mejorar la sostenibilidad ambiental y la eficiencia de los costos «en la nube», las orientadas al procesamiento de datos en tiempo real. Estas redes están ya revolucionando los entornos industriales al permitir que sectores como la fabricación, la logística y la energía dispongan de su propia red móvil y según los expertos van a mejorar la eficiencia y seguridad de muchos sectores y a acelerar la digitalización industrial en todo el mundo.

La seguridad siempre en el centro

Todos los especialistas coinciden en la importancia de garantizar la seguridad. La empresa especializada en seguridad informática NordVPN ubica la centralidad de esos riesgos en los servicios avanzados para generar desinformación, el robo de identidades digitales, las vulnerabilidades de los dispositivos inteligentes en el hogar y la cada vez mayor sofisticación de los ataques de ingeniería social creados con IA.

Las alertas se disparan también con la evolución del ransomware (secuestro de datos), el crecimiento de las campañas de estafas generadas por IA, el robo de información o las amenazas que comprometen los dispositivos móviles.

Frente a este panorama, se hace fundamental contar con  regulaciones gubernamentales, así como con leyes y estrategias que atiendan todos los desafíos y retos derivados de la IA, que aparece una y otra vez entre las tendencias tecnológicas.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:


Fuentes:
Agencia EFE
La vanguardia
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Riesgos potenciales del código QR

Días atrás publiqué en mis redes sociales la foto de aquí arriba destacando el pasacalle. Me pareció una pieza graciosa y quise compartirla. La respuesta de mis contactos no se hizo esperar, y comenzaron a aparecer comentarios de todo tipo, muy simpáticos algunos, y otros con información precisa sobre el origen: se trata de una pieza publicitaria que, llamando la atención sobre el contenido del mensaje, tiene como objetivo final que el ocasional lector ingrese a un sitio web promocional usando su celular para leer el código QR que acompaña al cartel.

Me pareció necesario entonces, ante la presencia cada vez más amplia del código QR, abordar la cuestión de la seguridad implícita en estas acciones, explicando qué es, cuáles son los riesgos y cuáles las consideraciones a tener en cuenta en el uso seguro del código QR.

¿Qué es el código QR?

Usando QR en nuestro sitio facilitamos el acceso desde un móvil.

Un código QR representa gráficamente una cadena de texto, números o caracteres alfanuméricos. Un uso muy común es el QR que los negocios dan a sus clientes, que les permite acceder a diferentes servicios. La denominación QR significa Quick Response o Respuesta Rápida en nuestro idioma, porque fueron diseñados para ser descifrados y leídos rápidamente. Es similar al reconocido código de barras, pero con la posibilidad de almacenar mucha más información debido a su estructura gráfica.

Se utilizan escaneándo el código con una función integrada en la cámara del móvil o utilizando alguna aplicación para tal fin. El escáner descifrará el código conformado por barras y cuadrados, y llevará al usuario a la cuenta o sitio web oficial del negocio o aplicación que lo requiera.

En el ejemplo de la foto que motiva esta entrada, este tipo de pasacalle es una nueva modalidad utilizada para revolucionar las ventas o la visibilidad de un lugar. Aquí, el QR redirecciona a una publicidad de una pizzería local. Al ingresar al link se aclara que se trata de una broma, convirtiéndo este recurso en una modalidad usada con el fin de captar nuevos clientes.

Riesgos de seguridad

Más allá de las consideraciones que puedan hacerse sobre la publicidad encubierta, como en este caso, nos importa destacar aquí la cuestión del uso seguro del código QR. Presente tanto en los envases como en la publicidad y aún en las billeteras virtuales, hay cuestiones de seguridad que deben tenerse en cuenta a la hora de acceder a la lectura de un código QR.

¿Cuáles podrían ser los riesgos? Uno muy común son los ataques de phishing, una táctica diseñada para engañar y conseguir que un usuario revele sus datos financieros, información personal o credenciales de inicio de sesión. La modalidad es enviarle a la potencial víctima un correo electrónico, un folleto, una carta o un mensaje en las redes sociales que contenga un código QR. El estafador introduce un enlace malicioso en el código, que una vez escaneado, lo lleva a una página que creó el propio delincuente y que solicita el ingreso de datos, permitiendo al atacante robar la información.

Esto puede suceder también fuera de línea: los estafadores reemplazan los códigos auténticos por códigos falsos en establecimientos de acceso masivo como shoppings, restaurantes, hoteles, etc.

Otro de los reisgos es la descarga silenciosa de malware o código maligno. Los ciberdelincuentes tienen la capacidad de incorporar subrepticiamente enlaces fraudulentos. Las personas que escanean estos códigos podrían convertirse en víctimas de malware, de hecho, una visita al sitio web sugerido podría resultar en una descarga inadvertida, permitiéndo infecciones o robos de información.

Aunque la mayoría de las aplicaciones móviles solicitan al cliente que verifique los detalles del pago después de escanear el código, los usuarios deben prestar mucha atención a fin de no aprobar un pago fraudulento o un link que dirija a una estafa.

¿Cómo protegerse de las estafas al usar un código QR?

Es importante reconocer y prevenir los riesgos en el uso de estos códigos. Es fudamental nunca escanear un código si despierta alguna sospecha o no es confiable.

Algunas recomendaciones que sugieren los especialistas: primeramente, verificar la URL o dirección web a la que redirige dicho código.  Antes de ingresar, es importantísimo verificar que la URL no presente signos sospechosos o si parece no coincidir con el nombre del negocio. Podría tratarse de una estafa.

También es fundamental, si el código QR se encuentra en un lugar público, examinar cuidadosamente en busca de signos de manipulación, como la colocación de una etiqueta adhesiva sobre el original. Si parece no encajar con su fondo, por ejemplo, entonces debemos abstenernos de escanearlo y denunciarlo inmediatamente. Y cuidado con escanear códigos QR de sitios web, carteles, volantes o revistas desconocidos, a menos que estemos seguros de que el destino es legítimo. Los estafadores pueden sustituir estos códigos y redirigir a un sitio web de phishing para robar tu información personal.

También es importante tener cuidado con las aplicaciones de terceros para escanear el código. La mayoría de los teléfonos inteligentes tienen un escáner de códigos QR en la cámara, que es más confiable y verificado por parte del fabricante. No hace falta arriesgarse con aplicaciones que no se conocen, y mucho menos si no provienen de los canales formales, como Google o Apple.

Muchas personas son reacias a utilizar el administrador de contraseñas ante el riesgo de robo o pérdida del dispositivo, pero lo cierto es que su uso posibilita reconocer un sitio, evitando que se introduzca automáticamente información sensible como el nombre de usuario y la contraseña.

Como conclusión, digamos que el código QR está cada vez más presente tanto en los envases como en la publicidad y aún en las billeteras virtuales. Hay cuestiones de seguridad que debemos tener muy en cuenta a la hora de utilizarlo.

Que la practicidad de su uso no nos traiga dolores de cabeza cayendo en alguna trampa maliciosa, simplemente prestando la debida atención.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:


Fuentes:
Diario El Norte
Sitio de HP Tech Takes
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Un intento de solución tecnológica al problema de la ludopatía juvenil

La ludopatía, una adicción creciente entre los jóvenes, ha encendido señales de alarma. Datos recientes muestran un aumento alarmante en el número de menores que participan en estas actividades. A pesar de la prohibición para menores de edad, muchos adolescentes logran sortear los filtros de seguridad de las plataformas de apuestas, exponiéndose a riesgos financieros y emocionales, como la ludopatía. Especialistas advierten sobre las consecuencias devastadoras de las apuestas online, como el endeudamiento y el deterioro emocional.

Es por esto que celebramos aquellas acciones de entidades, empresas y educadores tendientes a ofrecer soluciones en el abordaje de esta problemática.

En este caso, la buena nueva proviene de Brubank. La empresa de tecnología financiera que ofrece banca móvil y otros servicios financieros, acaba de lanzar una herramienta de control familiar que permite a los padres, desde su propia cuenta, ver los movimientos en tiempo real de las cuentas de sus hijos entre 13 y 17 años.

Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente preocupación por las apuestas online entre adolescentes, y por el mal uso del dinero en plataformas riesgosas. Se trata entonces, de brindar a los padres una herramienta efectiva para supervisar las finanzas de sus hijos.

Juan Bruchou, CEO de Brubank, expresó: «Escuchando sugerencias y preocupaciones de los padres, identificamos esta problemática y desarrollamos rápidamente una herramienta de control familiar para las cuentas de adolescentes. Queremos contribuir a la prevención, permitiendo que los padres puedan supervisar y ver en tiempo real los gastos de sus hijos y detectar de inmediato cualquier señal de alarma.»

El sistema de control familiar de Brubank permite a los padres y tutores monitorear las cuentas de los menores en tiempo real, ofreciendo mayor visibilidad desde la aplicación del banco. Mediante este sistema, los padres pueden conocer cada gasto y transferencia realizada. Además, podrán bloquear o limitar el acceso de los adolescentes a ciertas funcionalidades si lo consideran necesario.

Para Brubank este control no solo previene el mal uso de los recursos financieros, sino que también fomenta el diálogo entre padres e hijos sobre el manejo responsable del dinero. Así, los padres pueden intervenir de manera oportuna para evitar situaciones de endeudamiento, y la generación de conductas adictivas.

Luego de un sencillo proceso de activación de la cuenta de un menor, el padre, madre o mayor autorizante podrán desde su cuenta supervisar los movimientos desde la sección “Control Familiar” de la propia herramienta.

Más información ingresando al sitio de Brubank sobre «Control Familiar» haciendo clic aqui.


Fuente: d.biz today
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Tecnología móvil y escuela: una nueva oportunidad perdida, y van…

Argentina, tierra de (perder) oportunidades, está a las puertas de perder una más, y una vez más en el campo de la educación y las nuevas tecnologías.

La realidad es que nuestros chicos incorporaron hace ya tiempo la tecnología digital móvil a lo cotidiano, entonces estamos lidiando en parte con la dificultad de los chicos pero mucho más con la dificultad del adulto en generar nuevos modelos que produzcan un cambio real en  la educaciónLa llegada del ChatGPT y las tecnologías de inteligencia artificial al aula es otro caso: interpela, no tanto a los chicos sino a nosotros y nuestras prácticas.

Ya en marzo de 2006 veníamos advirtiendo que «hay cuestiones que la escuela no puede -y a veces no sé si quiere- manejar, porque la resistencia a las nuevas tecnologías fue históricamente casi un paradigma. ¿Cuánto tiempo tardó en aceptar el bolígrafo? ¿Cuánto se está tardando en construir espacios que acomoden a todos, aun a los de diferentes capacidades? ¿Cuánto tiempo se va a tomar discutiendo sobre los celulares?»

Por si no lo recuerda, estimado lector, estamos hablando de móviles como estos:

Vale destacar que aquel debate, aunque incipiente, ya se estaba anticipando a lo que vendría: muchos expertos anunciaban (y alertaban) sobre lo que sería posible con esa tecnología, que aunque aun en pañales ya se vislumbraba como la revolución móvil que finalmente fue. 

Al año siguiente, 2007, participé en una mesa-debate televisiva junto a especialistas de diferentes disciplinas, acerca de los celulares y la dependencia tecnológica. Allí también se anticiparon muchos de los logros y dificultades que vendrían con estas tecnologías incipientes. Por cierto, la dependencia hacia esos aparatos que ya se anticipaba en aquel debate, se cumplió y con creces.

Anticipando el futuro

En ese mismo año, la publicación económica MateriaBiz publicaba un extenso artículo sobre «el celular del futuro», en el que todo lo que se anticipaba sobre el futuro del móvil se ha hecho realidad hoy.

Tiempo después analízábamos el problema de la incorporación de las nuevas tecnologías desde otro ángulo, el de los significantes, hablando sobre la importancia de los contenidos más que de las modas:

«El libro, el pizarrón, la tiza, el banco, el aula, el taller, la escuela (…)  estas eran algunas de las tecnologías que usábamos en mi época de escolar. Muchas de ellas cambiaron radicalmente en función de un cambio de teoría: a modo de ejemplo, el banco fijo en hilera del conductismo dio paso al más constructivista pupitre libre con silla, en franca evidencia de que la escuela -a diferencia de lo que afirman algunos iluminados– sí sabe que hacer con las tecnologías, aunque a veces se sobresalte y no reaccione de inmediato, porque entiende que ellas acompañan formas y modos de educar, y también ideologías, según sean aceptadas y utilizadas o desechadas (…) El problema de la incorporación de los cambios tecnológicos en la escuela, y de las nuevas tecnologías en particular, parece ser que también se espera que cambie la forma en que suele cambiar, valga el juego de palabras. La tecnología en la escuela siempre cambió cuando se «llenó» de contenido -nuevas teorías, nuevos usos, nuevas disciplinas, nuevas necesidades. Ahora parece no hacer falta el contenido: con que esté de moda basta. Cuando hablan los tecnólogos, «mercadólogos», economistas, gurúes y otras especies dentro de la fauna de opinólogos– la escuela siempre está errada. Pero no nos equivoquemos: la escuela va a incorporar todas estas tecnologías nuevas cuando pueda -podamos- ‘llenarlas’ de contenidos en función de mejorar los aprendizajes, razón última de ser de la escuela.»

Todo esto sucedía, vale aclarar, en el contexto de la prohibición del celular en las aulas por parte del poder legislativo santafesino en el año 2006. Aparentemente esto no hizo mella en el municipio rosarino, dado que en 2009 llevó a cabo su Campamento Digital usando celulares. Contradicción pura, y en el medio los docentes, los chicos y la escuela.

¿Qué podía salir mal? Por desgracia, casi todo.

Los riesgos que ya se avizoraban

Sigamos. En el año 2010, un estudio del Ministerio de Educación alertaba sobre que el 95% de los chicos no creía en los riesgos de Internet, mientras que el 75% de ellos sostenía que todo lo que se dice en la red es cierto. Cómo una respuesta a esta problemática, el programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación publicó en Internet una guía titulada «Los adolescentes y las redes sociales», un trabajo en el que se brindaba un panorama de los riesgos de la Web y consejos para saber cómo manejarse en Internet manteniendo la seguridad personal. La doctora Roxana Morduchowicz, una de las autoras del trabajo, anticipaba en aquel momento que «de acá a cinco años, los chicos van a acceder más a Internet por el celular que por la computadora. Y como el celular es personal, va a ser más difícil saber para qué lo usan».

Repito: año 2010. Suena familiar, ¿no es cierto?

Volviendo al año 2008, en otra mesa de debate que participamos cuyo eje era la capacitación docente en las nuevas tecnologías, se elaboraron algunas conclusiones y propuestas a la necesidad de dicha capacitación.

Se dijo que, teniendo en cuenta que los chicos sabían usar muy poco y sin un sentido claro como funcionan y para qué sirven esas tecnologías, y que como consecuencia necesitaban entender sobre los beneficios y también sobre los riesgos en su uso, comprendiendo además que hay una gran carga de autonomía y libertad en el uso de estas herramientas, los chicos necesitaban adquirir nuevas competencias, por lo que se requería de docentes formados para proveerlas -en el sentido de aprovisionarlos, de darles lo necesario para el resto del camino.

¿Cuál fue la respuesta? Se quitó la materia Computación de la currícula, de modo tal que a partir de allí ya no hubo espacio ni la consiguiente capacitación de docentes para el área específica. 

El celular, ese enemigo

En 2012 arreció la batalla contra los celulares.  Asunto muy mediatizado, tuve oportunidad de participar en algunos informes elaborados por los medios en los que ya observaba claramente que esta contienda era de muy difícil resolución y se daba principalmente en la escuela. Vaya paradoja, justamente en el ámbito que se les temía hasta el rechazo y la prohibición.

En este rincón, aquellos que se apresuraban a prohibir todo dispositivo digital en la escuela, ludditas involuntarios producto de su propia ignorancia más que de una reflexión sesuda. En el otro rincón, aquellos que veían en las nuevas tecnologías la solución a todos los males de este mundo. Y en el medio los niños dentro de un aula que, por centenaria, todavía dependía -y depende-, de una pizarra, de fotocopias y de la buena voluntad de un docente tan abrumado como todos por la imposición -o carencia- de soluciones tecnológicas.

Pareciera ser, además, que ante la falta de un árbitro -siguiendo con la metáfora boxística- competente, informado y formado en estas cuestiones de la realidad del aula, los medios toman ese lugar y plantean con más o menos buenas intenciones el problema, convirtiéndose así en uno de los pocos lugares públicos para debatir estas cuestiones. Aunque, convengamos, no sería el indicado.

Salir de la incertidumbre

Muchos planteamos en reiteradas ocasiones la necesidad de resolver las contradicciones y de establecer acuerdos en cuanto al uso de las nuevas tecnologías en el aula. La resistencia del sistema ya fue vencida: ya se metieron de prepo en lo cotidiano y, sin dudarlo, en la escuela. Porque claro, que es la escuela sino el reflejo de la vida como un todo, no solo de lo que pasa entre sus paredes.

Reivindicar hoy el espacio-aula como el lugar más relevante de la escuela por encima del valor de los recursos digitales, se parece mucho a una confesión de incertidumbre. La escuela, los adultos que la habitan, se exigen cerrarse sobre si mismos y proteger ese territorio que temen perder. Pero años después la realidad nos demuestra que aquella resistencia fue vencida y el mundo digital se metió con toda su prepotencia en la escuela.

Aquella incertidumbre convirtió a sus referentes adultos, en tal vez demasiados casos, en espectadores absortos que solo atinan a criticar aquello que los confunde: la nueva realidad de chicos hiperconectados que reclaman nuevas maneras de organizarse, de aprender, de cuestionarse, de actuar y aún de ser.

Y qué decir de lo vivido durante la pandemia de 2020/21, con docentes casi quemados por la sobreexigencia, familias confundidas y asustadas pero igualmente demandantes, y escuelas expuestas en contextos tan disímiles que hicieron improbable un aprendizaje igualitario.

Haciendo un intento por analizarlo,  decíamos que existió, «por un lado el solucionismo, como lo llama Evgeny Morozov, esto es, pensar que todo se soluciona a partir de un sistema informático, que la solución a todas las cosas mágicamente sucede porque hay un algoritmo trabajando. Es una fantasía, porque en realidad técnicamente puede funcionar, pero hay toda una cuestión social detrás de eso que, si no se contempla, termina frustrando a todo el mundo. Y por otro, el «imposicionismo». El investigador Fernando Trujillo decía por aquellos días en Twitter, “¿no hubiera sido hermoso que, en lugar de lanzarnos a una docencia online inmediata, improvisada, nos hubieran dado las instrucciones para trabajar?” . 

Pero no, en la mayoría de los casos fue pura imposición, «hay que hacerlo y ya».

Nuevos riesgos, nuevos desafíos

Ahora, a los riesgos y dificultades que se presentan por no haber desactivado esta bomba a tiempo, se suma la ludopatía en los niños y adolescentes, un problema que se acrecienta y afirma a partir de la facilidad de acceso a los sitios de apuestas y la influencia de personajes nefastos a los que los jóvenes tienen acceso por su presencia en las redes sociales.

Suena a paternalismo advertir, «se los dijimos», pero lo cierto es que diferentes actores y entidades venimos enfatizando desde hace años sobre la necesidad de trabajar estos contenidos desde espacios específicos en todos los niveles académicos, a fin de abordar no solo la problemática técnico-cientifica de la materia, sino y fundamentalmente, las cuestiones sociales que son, en definitiva, la principal causa de las trabas que aparecen al pretender hacer un uso práctico, funcional y concreto de los medios que nos provee la tecnología. 

Ya se perdió mucho tiempo en debates superficiales y el mal manejo político del problema. Es tiempo de hacer. No perdamos esta nueva oportunidad.


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El problema del “slop” en inteligencia artificial

El “slop” es un tipo de spam pero hecho por inteligencia artificial (IA). Se genera mucho contenido no deseado de forma automática sin que nadie lo supervise. Simon Willison, un desarrollador, inventó la palabra “slop” para hablar de la cantidad enorme de contenido inútil creado por IA en Internet. Este riesgo se ve en los modelos AI y su aplicación en el procesamiento del lenguaje. El peligro es que se generan contenidos de baja calidad en grandes cantidades sin la guía o la revisión humana necesaria.

Este mal contenido tiene solo un propósito: ganar dinero a través de la publicidad en sitios web y redes. Estos materiales hacen que internet esté lleno de información que no aporta nada. Además, pueden dañar la clasificación de sitios en las búsquedas y facilitar la desinformación y la manipulación, porque básicamente busca ganar dinero atrayendo visitas y aumentando seguidores en redes. De este modo se convierte en un riesgo para la verdad y la manipulación.

El “slop” y el spam se parecen

Ambos crean contenido para ganar dinero o promocionar productos, pero sin importar si a la gente le gusta. La gran diferiencia entre ambos es que la IA crea “slop” más rápido y en más cantidad. Se trata de una nueva forma de llenar el internet con contenido sin sentido. Esto incluye textos, imágenes y videos, y a menudo se trata de contenido irrelevante o incluso dañino. Por ejemplo, se podrían encontrar malas recomendaciones de viajes o memes incorrectos en redes sociales. Los sistemas de IA no entienden el contexto o no muestran empatía. Por eso, el contenido muchas veces no tiene valor para las personas. Para peor, tiene una tasa de entrega exitosa del 80% en correos donde el spam normal no pasa.

Los algoritmos de IA detrás del “slop” son muy avanzados. Pueden ser precisos hasta en un 95%, pero los usuarios solo lo detectan como spam el 30% de las veces. Esto se debe a lo ingenioso y dinámico que es este tipo de contenido.

En conclusión, el “slop” impacta negativamente la calidad de la web. Esto no solo afecta lo que vemos, sino también nuestra percepción de la red. Puede ser malo a largo plazo para empresas y sitios web. Menos credibilidad y una mala reputación son algunas de las consecuencias, un gran riesgo que contribuye a la desinformación.

Es clave concientizar sobre el contenido de “slop”

Siendo que el «slop» es información hecha por IA sin control humano, requiere algunas soluciones inmediatas. Una de ellas, etiquetar claramente lo que produzca la IA, así la gente sabrá qué contenido es de “slop” y evitarlo si así lo desea.

Pero los usuarios también pueden ser activos en luchar contra el “slop”. Deben aprender a ver contenido creado por IA y a ser críticos. Esto les ayudará a hacer elecciones mejores mientras navegan en internet. Es vital aprender a reconocerlo, detectando el contenido de baja calidad o sin contexto. Al saber identificarlo, los usuarios pueden consumir con más cuidado, evitando la sobrecarga de datos no útiles.

Otras acciones necesarias: promover el consumo de contenido de calidad, producido por fuentes confiables y con un enfoque editorial sólido, y denunciar y reportar el contenido sospechoso de ser “slop” a las plataformas y autoridades correspondientes. Trabajando juntos, empresas, reguladores y usuarios, podemos controlar el impacto de la inteligencia artificial para el bien de todos.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:


Fuente (Texto e imagen): Blog Donweb
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La función de la publicidad

La obsesión por el crecimiento es un disparate. Porque una elemental ley natural, que todo el mundo conoce, es que todos los sistemas crecen hasta un cierto punto en que dejan de crecer. Tú dejaste de crecer, yo deje de crecer, el árbol grande deja de crecer, pero no deja de desarrollarse. Seguir forzando el crecimiento para consumir más y seguir produciendo una infinita cantidad de cosas innecesarias, generando una de las instituciones más poderosas del mundo como lo es la publicidad, cuya función es una y muy clara: hacerte comprar aquello que no necesitas, con plata que no tienes, para impresionar a quienes no conoces. Eso evidentemente no puede ser sustentable.

(Manfred Max-Neef, intelectual, economista, ambientalista y político chileno.)

 

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Internet le dice a todos quienes somos… y no lo sabíamos

«Todo tiene que ver con todo», era el recordado latiguillo que repetía Pancho Ibáñez en su programa «El deporte y el hombre», y esto que publico aquí, un simple diálogo entre dos desconocidos via Whatsapp, me permitiría reproducirlo para ilustrar lo que sucede con nuestros datos en internet: todo está relacionado hoy en el modo virtual.

Ese simple dato que publicamos en internet (o nos publican sin siquiera preguntar, como en el caso de la patente del automovil aqui) le dice a todos quienes somos.

Internet no olvida, todo queda registrado.

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Los 10 fallos de seguridad más graves de ChatGPT, Bard, Llama y LLM Apps

Un modelo de lenguaje LLM (Large Language Model) es un tipo de modelo de inteligencia artificial (IA) que se utiliza para realizar tareas relacionadas con el procesamiento del lenguaje natural. Los LLM suelen estar entrenados con grandes cantidades de texto y pueden ser utilizados para comprender y responder a consultas escritas en un idioma determinado.

Algunos ejemplos de modelos de lenguaje LLM son los sistemas de búsqueda en internet que utiliza un LLM para comprender las consultas de los usuarios y ofrecer resultados relevantes, una aplicación de traducción automática que utiliza un LLM para traducir textos de un idioma a otro de manera rápida y precisa o un chatbot que utiliza un LLM para comprender y responder a las preguntas de los usuarios de manera autónoma, entre otros.

En el video a continuación, el hacker español Chema Alonso, miembro del Comité Ejecutivo de Telefónica y experto en ciberseguridad, explica en su participación en el II Forum Europeo de Inteligencia Artificial que no todo es oro lo que brilla en el universo IA: también hay fallos de seguridad en estos modelos, que deben ser tomados muy seriamente por su potencial gravedad.


Fuentes:
Las cosas de internet
Wikipedia

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Memoria de la pandemia: solucionismo e imposición en cuarentena

[Comparto aquí mi intervención en el Foro de ADICRA 2023 en Rosario]

Alguien alguna vez dijo que el estado natural del usuario de informática es la frustración, y un poco en broma y un poco en serio, esto hace que haya tanto mouse y teclado roto… Más allá del chiste, está la cuestión de que se nos sometió y somete a una manera de trabajar que tiene tantas limitaciones y tiene tantas frustraciones.

Por un lado, el solucionismo, como lo llama Evgeny Morozov, esto es, pensar que todo se soluciona a partir de un sistema informático, de que la solución a todas las cosas mágicamente sucede porque hay un algoritmo trabajando. Es una fantasía, porque en realidad técnicamente puede funcionar, pero hay toda una cuestión social detrás de eso que, si no se contempla, termina frustrando a todo el mundo.

Y por otro, lo que yo llamo «imposicionismo». El investigador Fernando Trujillo decía por aquellos días en Twitter, “¿no hubiera sido hermoso que, en lugar de lanzarnos a una docencia online inmediata, improvisada, nos hubieran dado las instrucciones para trabajar?”

Eso es la imposición. Yo tenía a mi madre en Buenos Aires y la última vez que estuve con ella, en enero del 2020, había recibido recientemente la tarjeta del banco con su jubilación, pero iba todos los meses a cobrarla al banco, y fue un descubrimiento cuando la llevé al cajero y le mostré como usarla y como comprar y pagar con ella. Todo un mundo que para ella no existía. De hecho, la tarjeta estaba vencida, hubo que pedirla de nuevo. Y era una ventaja, un servicio, era una ayuda que tenía desde hacía varios años. Entonces, no funciona imponer la tecnología, como no funciona tampoco pensar que es la solución a todos los males.

Dicho esto, ¿qué pasaba con esta cuarentena? Nos caían encima toneladas de consultas de gente que se encontraba en la obligación de hacerlo, y en el 99% de los casos con la pasión detrás de querer hacerlo, pero con la limitación del solucionismo y la imposición, que hacen que sea más un estado de frustración que de satisfacción por la solución tecnológica.

Sabemos que la tecnología tiene sentido cuando brinda una solución. Cuando trae un problema, ya es otra cosa. Como escribiera David Dickson en el clásico Tecnología Alternativa, «los problemas sociales asociados a la tecnología no provienen de la propia naturaleza de la tecnología sino de cómo se usa». Por eso no se produce un cambio genuino.

Hacemos lo mismo pero le cambiamos el soporte, y no sé si es esa una transformación real. Es decir, filmarnos en un pizarrón y subirlo a YouTube o mandar como tarea leer un libro digital en lugar de leerlo en papel, está bien, no estoy criticando. Lo que estoy diciendo es que cambiar el soporte únicamente no sirve. Tiene que haber una transformación real, un valor añadido que le pueda dar a esto que estoy utilizando.

Es decir, en lugar de buscar un mapa usar Google Earth y viajar por el mundo, o usar un sitio de un museo en 360 grados por ejemplo, ese tipo de cosas le dan el valor agregado que no tenemos en otros soportes. Pero para eso se necesita estar informado, estar enterado, estar capacitado, saber que existen esas cosas, porque si no nos quedamos en esto de reemplazar el soporte, que no deja de ser válido porque tiene su comodidad, tiene sus ventajas, pero no es la transformación profunda que estamos proponiendo.

En plena implementación del programa Conectar Igualdad participé de un encuentro en el que expuso alguien de la UNR, que actuaba como entidad veedora para nuestra región, y mostraba orgulloso como, en una escuela en una isla frente a la central de Itaipú los chicos usaban netbooks en vez de libros. Yo le pregunté, “Bárbaro, ¿Y? ¿Cuál es el cambio?”  Pero claro, el riesgo de esto es el de ser tildado de ludita

Leer a Michel Serres y su Pulgarcita me produjo una pequeña revolución, porque lo que plantea ahí es que en realidad el problema está en que los que quieren reformar parten de modelos que ya son perimidos. No hay una revolución en esto. Entonces estamos tratando de modificar la situación basándonos en modelos que ya no tienen más vigencia.

Un ejemplo muy gráfico: se prohíbe el celular en la escuela. Entonces, en lugar de incorporar la herramienta, se prohíbe, ¿Por qué? Porque los que plantean esas cosas lo hacen en base a modelos que ya hace tiempo son perimidos, que ya no tienen más vigencia. Entonces nos chocamos con esto: si queremos modificar y estamos escasos de ideas es porque en realidad no tenemos de dónde abrevar para tomar esas ideas.

Y, por otro lado, cuando hay una bajada de línea es por imposición. Y qué decir del hecho de que mientras la provincia de Santa Fe prohibía por ley en 2006 el uso de celulares en el aula, el municipio rosarino hacia sus “Campamentos digitales” en 2009 incluyendo magníficas experiencias justamente, con celulares. Nuevamente releyendo a Dickson: no hay tecnología sin intencionalidad. Seguramente política, en este caso.

Nuestros chicos ya incorporaron esta tecnología hace muchos años, entonces, no estamos lidiando con la dificultad de los chicos sino con la dificultad del adulto de generar nuevos modelos que produzcan un cambio realmente revolucionario en la educación. La llegada del ChatGPT y las tecnologías de inteligencia artificial al aula es otro caso: interpela, no tanto a los chicos sino a nosotros y nuestras prácticas.

Tiempo atrás, estaban arreglando una escuela en Oklahoma, Estados Unidos, y al derribar una pared apareció un pizarrón que tenía más de 100 años, de 1917. Se veían ahí los mismos dibujos, los mismos textos y las notas musicales escritas en el pizarrón, tal como se ven hoy en tantas escuelas.

El pizarrón de 1917

Entonces digo, desde el más profundo respeto, esto: si pensamos en un auto o en una computadora, o en un avión, en 100 años ha habido una revolución impresionante. En la escuela todavía seguimos con el pizarrón y la tiza. Entonces, los que tienen que bajar línea lo están haciendo desde un modelo que ya no existe más, en un mundo que no existe más, con unos pibes que no existen más. Ese es el conflicto que se presenta.

No culpo al docente, una de las vocaciones más nobles que hay. Pero ejerce en un sistema que parece estar complotado para frenar. Es un carro con ruedas cuadradas, todo es burocracia, todo es papeles. Y la gente creativa realmente queda un poco relegada a todo esto. Hay que llenar un libro antes que sentarse a estudiar o sentarse a crear, a diseñar.

En muchos casos todavía hay que presentar el cuaderno firmado y corregido, y no es que sea malo, de hecho ha permanecido por más de 100 años. No es que sea malo, es que el mundo es otro. Entonces, hay otra realidad por la cual moverse y con la cual encontrar soluciones para esto. ¿Cuántos de ustedes trabajaron durante la pandemia creando libretas e informes digitales para que los docentes llenen y envíen a las familias? Yo fui uno de esos. Apenas terminada la pandemia se volvió a las libretas de cartón. Y qué decir de los videos, charlas, explicaciones, etcétera, que fueron nuestro pan de cada día…

Y hay una cuestión que tiene que ver con apurarse para prohibir también, es más fácil prohibir que investigar, que buscar, que ser creativo.

Supuse que justamente, esta situación de pandemia y de exigencia nos pondría a pensar, y que lo primero que sucedería sería capacitar a los docentes, no por si pasa de vuelta una pandemia, sino porque hemos aprendido que hay otro mundo que todavía no habíamos explorado y que tiene que ver con el uso de las nuevas tecnologías para la educación para realmente producir una revolución digital. Pero no.

Sin embargo, solo era cuestión de escuchar:

En lo personal, quise pensar que más allá de o por encima de lo que pudiéramos aprender de esto tuviéramos memoria de lo que aprendimos, que no nos olvidemos de que hemos aprendido mucho en esta instancia y que vamos a sacarle provecho; que no volvamos otra vez a lo mismo, sino que volvamos dándonos cuenta de qué falta y qué falló para poder seguir evolucionando y creciendo.

En definitiva, para trabajar mejor, para trabajar más cómodos, más contentos y sobre todo para darle a nuestros chicos un producto que les sea legítimo, que no sean parte de un sistema, sino que realmente sean ciudadanos del siglo XXI con todas las competencias que necesitan. Que el cambio sea cultural y no solamente de soporte tecnológico.

Muchas gracias.

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Más sobre el Foro de ADICRA en Rosario

Anunciábamos en una entrada anterior, que el próximo sábado 10 de junio se llevará a cabo la edición 2023 del Foro de ADICRA (Asociación de Docentes de Computación e Informática de la República Argentina) en Rosario, en las instalaciones de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Conversamos con el tesorero de la Asociación, Prof. Alberto Lombardi, para conocer detalles del evento, durante la emisión del programa radial Gigantes Gentiles (lunes, 20hs. por FM 104.3 de Rosario):

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