Saltar al contenido

datos - 4. página

Un desafío ético en arenas movedizas legales

El título del artículo en lainformacion.com ya plantea desde el título el nudo de la cuestión: Un proveedor de Internet sueco desafiará las leyes ‘anonimizando’ todo el tráfico de sus clientes.

El proveedor de Internet sueco Bahnhof, nombre que trascendió mundialmente a partir de que el año pasado hospedó a Wikileaks en sus máquinas en su centro de datos de Estocolmo, ha vuelto ahora a las primeras planas con una propuesta para eludir la Directiva Europea de Retención de Datos. Esta polémica directiva obliga a todos los proveedores a guardar información sobre las conexiones de sus clientes, de allí el desafío de la propuesta. Así se explica en el mencionado artículo:

La directiva en cuestión se aprobó hace años en el parlamento de la Unión Europea, y en el caso de Internet se refiere a datos de los clientes y su navegación por la red. En los servidores del proveedor quedan normalmente archivados datos tales como las direcciones IP que visitan, el nombre y dirección del usuario y la hora, fecha y duración de las comunicaciones. La idea original tras esta legislación es que esos datos pueden ser utilizados únicamente para la «detección, investigación y persecución» de delitos relativos al terrorismo y al crimen organizado, por ejemplo comprobando por dónde navegaron en días anteriores los criminales tras producirse un atentado o un crimen de importancia similar.

Lo que van a hacer en Bahnhof es hacer pasar todo el tráfico de los clientes por una VPN (Red Privada Virtual) completamente cifrada mediante técnicas criptográficas seguras. De este modo, ni siquiera los propios operadores de Bahnhof sabrán por dónde navegan los usuarios, dado que no habrá registros (logs) que guardar: su navegación será anónima a todos los efectos. Esto, según sus directivos, ‘no hará muy felices a los lobbies de la propiedad intelectual’ que persiguen a quienes presuntamente infringen sus derechos solicitando sus datos personales para saber quiénes son, qué contenidos alojan y por dónde navegan.

La idea es sencilla: como el proveedor no sabrá lo que hace la gente, no habrá datos que guardar, ni nada útil que entregar ante el requerimiento de un juez. Nada menos.

Haciendo gala de una excepcional capacidad de ironizar sobre la situación, Bahnhof ofrecerá un servicio extra al que los clientes podrán optar voluntariamente: ‘dejar que te espíe el gobierno costará unos 8 dólares más al mes’.

Fuente: lainformacion.com

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

La doble moral de Amazon apesta

Amazon revocó el contrato de hospedaje de Wikileaks aduciendo que el sitio de filtraciones no era propietario de los documentos que publicaba. Esta situación infringiría las condiciones de uso de AWS (Amazon Web Services). Sin embargo, ahora Amazon ha decidido lucrar vendiendo los mismos documentos que motivaron la expulsión de Wikileaks. Amazon ha decidido lucrar vendiendo los mismos documentos que motivaron la expulsión de Wikileaks. En ésta página, Amazon del Reino Unido vende por 7,37 libras esterlinas los documentos del denominado Cablegate filtrados por Wikileaks. Para despertar el interés de posibles compradores, Amazon presenta el material con el siguiente título: ‘WikiLeaks documents expose US foreign policy conspiracies’ (Documentos de Wikileaks dejan al descubierto las conspiraciones de la política exterior estadounidense).
DiarioTi, informando ayer sobre la burrada -con perdón de tan noble animal- de Amazon.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Hillary, la desmemoriada

También estamos apoyando el desarrollo de nuevas herramientas que permiten a los ciudadanos ejercer sus derechos a la libertad de expresión saltándose cualquier censura con motivaciones políticas. […] Tanto los ciudadanos americanos como las naciones que censuran Internet deben comprender que nuestro gobierno está comprometido a ayudar a promover la libertad en Internet.
Hillary Clinton en enero de 2010. No, no estaba hablando de WikiLeaks. Gracias, Microsiervos.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Wikileaks, o el lado para el que gira el mundo

Hoy se entregó Julian Assange a las autoridades británicas, en momentos en que pesaba una orden de captura sobre el atribulado editor de Wikileaks por un asunto que nada tiene que ver con la difusión de los ahora famosos documentos diplomáticos.

Digo atribulado, porque el hombre no tiene tranquilidad desde que difundió esa especie de radio pasillo de la diplomacia mundial: le cancelaron la cuenta de PayPal con la que recauda los aportes para su proyecto, le cerraron sus cuentas en Suiza -algo bastante insólito, por cierto, si se tiene en cuenta las características del sistema bancario de ese país-, entre otras varias delicias. ¿El sistema entero contra el bueno de Julian? Mmm… puede ser.

La cuestión es que ninguno de los documentos revelados va a cambiar el estado actual de cosas, tal la entidad de ellos. Esta primera tanda de documentos, cargados de obviedades y cuestiones menores, sólo mantienen a la movediza Hillary dando más explicaciones que su esposo Bill en ocasión del famoso asunto del cigarro, y a los políticos de todo el mundo enmudecidos por el temor a lo pudieran decir los documentos que Wikileaks difunda en el futuro. Y claro, justifican las muchas caras largas de los políticos, quienes creyeron que la charla entre amigos era posible.

Pero no mucho más que eso. Es decir, nada que una buena novela de Graham Greene o John Le Carré no hayan dicho ya, y en forma mucho más entretenida por cierto. Otro notable silencio es el de las organizaciones de derechos civiles.

Tal vez lo único rescatable en todo esto, y que realmente tiene unas implicancias notables por lo novedoso, es la cuestión de la democratización de la información. «No more secrets», pregonaba en una vieja película el personaje de Robert Redford, en la que el susodicho se enfrascaba en una sorda lucha con lo más subterráneo del poder. Ese parece ser el sentido de esta pequeña revolución en nuestra forma informarnos para entender para que lado gira el mundo.

Parece, digo. Cuando se difundan documentos que realmente digan cosas, tal vez podamos sacar alguna conclusión más seria.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto

Me acerca @aletorto un artículo de Gawker.com -en inglés- que me apuro a traducir y reseñar para nuestros lectores. Lo dicho: aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto.

El artículo en cuestión se titula: «‘Borrar’ en Facebook puede tomar 16 bochornosos meses», y explica cómo una foto causante de cierto bochorno que Facebook nos permite eliminar de nuestro perfil, puede permanecer en sus servidores durante casi un año y medio.

La prueba de esto la ofrece Jacqui Cheng, del blog de tecnología Ars Technica: una foto que eliminó en mayo de 2009 -y acerca de la que escribió en julio de 2009- está todavía en los servidores de Facebook hoy, más de 16 meses más tarde. Afirma la autora del artículo, que:

La red social eliminó el enlace a la imagen de inmediato, pero nunca llegó a quitar el archivo real, es decir, alguien que tuvo o pudo obtener la URL de la imagen puede obtenerla igual de Facebook

Facebook le aseguró a Cheng en julio de 2009, que la imagen se eliminarían en un «plazo razonable» y que el resto de las personas no podrían verla. Pero la autora asegura que ambas afirmaciones resultaron falsas. El portavoz de Facebook Simon Axten le respondió a Ars por correo electrónico esta semana, afirmando lo siguiente:

Para todos los propósitos prácticos, la foto ya no existe, y no nos sería posible encontrarla si se nos solicita e incluso si se nos obliga a hacerlo. Esto es similar a lo que ocurre cuando se elimina la información del disco duro de su ordenador.

Lo que parece no tener en cuenta Axten, como bien se hace notar en el artículo en cuestión, es que a diferencia de los archivos de FB, nuestro disco rígido no está indexado por Google, ni en el caché de los navegadores, o a la mano de hackers. Y se asegura que si alguien está decidido a encontrar una foto embarazosa eliminada, tendrá mejores probabilidades de lograrlo si se publicó alguna vez a Facebook.

La imagen que Cheng borró era muy inocente -su rostro tomado por su webcam-, pero las personas con fotos más comprometidas seguramente deberían preocuparse por el hecho de que a Facebok le haya tomado 16 meses eliminar un archivo público enlazado desde un sitio de tecnología destacado. Como concluye Cheng,

Facebook tiene que hacer del «eliminar», realmente «eliminar». Ya tiene suficientes problemas protegiendo a los usuarios de las filtraciones de privacidad que se supone no deberían suceder; no hay razón para que haya filtraciones en la infraestructura de Facebook por su diseño.

Fuente: Gawker.com

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Facebook, o el lado más idiota de las redes sociales

Para los que toman lo que es nuestro
con el guante de disimular
para el que maneja los piolines
de la marioneta universal.
Pedro y Pablo, «Marcha de la bonca»

Esta semana, como si no pasara nada en el mundo, Facebook acaparó gran parte de la cuota de atención de las masas y sus amasadores por las webadas de turno.

Comenzó con el cambio en las condiciones de uso: Facebook se quedaría con toda la info de sus usuarios, aun cuando estos se hubieran dado de baja. La comunidad 2.0 toda, y la prensa que la parió, puso el grito en el cielo y Mark Zuckerberg, el ¿dueño? de estas decisiones dió marcha atrás con la orwelliana idea. Cosas de «la Web 2.$», como dió en llamarla Diego Levis para la ocasión.

Pregunta-bronca número uno: ¿Este incidente hará que dejen de guardar nuestra data, o dejen de hacer con ella lo que deseen?

Hoy escuché a la periodista y conductora Ernestina Pais en su programa de radio, relatar cómo alguien que se hace pasar por ella en Facebook hace contacto con sus amistades, e intercambia fotos y saludos con sus amigos. Adrián Suar comentó lo mismo días atrás en TV. Esto implica un grado de inseguridad, de manoseo, de real peligro, asombrosos. La usurpación y el robo de identidad es un hecho de una gravedad tal, que no debería pasar por una anécdota graciosa sin solución.

Desde hace un tiempo, desde nuestra campaña «Reinventando el olvido en internet» venimos diciendo que hay que tomar cartas en el asunto activamente, y no dejar información sensible en los sitios que la soliciten. Además se hace imprescindible que reclamemos los mecanismos tecnológicos, políticos y legales que garanticen la seguridad de nuestra información, de nuestra identidad, en el uso de las nuevas tecnologías.

Pregunta-bronca número dos: ¿Que clase de pensamiento mágico nos mantiene embelesados con espejitos virtuales mientras ellos se llevan el oro de nuestra información?

Lo cierto es que mientras algunas empresas de Internet vigilan, controlan, abusan…. nosotros seguimos como si nada ofreciéndoles gratuitamente contenidos que son los generadores de valor… no sólo simbólico. ¿Vale la pena regalarle a Facebook y similares, textos y videos, nuestros gustos y preferencias, el relato de nuestras vacaciones, el color de nuestros zapatos o nuestras dudas existenciales? ¿No es hora de pensar lo que hacemos en la Web, cómo lo hacemos y para qué lo hacemos?
Diego Levis, «Facebook: El negocio es el control»

Facebook necesita reinventar el olvido.

Si Facebook fuera un país, sería el séptimo en cantidad de habitantes. 173 millones de usuarios publican fotos, datos, historias, anécdotas, intimidades, alegrías. Para compartir con sus amigos, claro. Chicos y grandes.

Pero no todo el mundo tiene buenas intenciones. Digo, por si alguien aun no cayó en la cuenta. Y, por supuesto, algo similar ocurre en MySpace y en demás redes.

Hay gente que también maneja los piolines digitales de esa gran marioneta virtual y universal llamada Internet. Una marioneta hecha de lo más valioso que tenemos: nuestra identidad, no sólo individual sino también social. ¿Habías pensado en esto?

Bronca sin fusiles y sin bombas
Bronca con los dos dedos en V
Bronca que también es esperanza
Marcha de la bronca y de la fe

Lectura recomendada:
Ley de confidencialidad sobre información y productos que estén legítimamente bajo control de una persona y se divulgue indebidamente de manera contraria a los usos comerciales honestos. (Ley Nº 24.766)
Texto de la ley de reforma del Código Penal en materia de delitos
informáticos. (Ley N° 26.388)

Redes Sociales y seguridad: el rol de los mayores.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Si ud. es uno de los millones que usan You Tube, debería leer esto

Según publica hoy BBCMundo.com, Google deberá divulgar a Viacom los hábitos de navegación de todos los usuarios que alguna vez hayan visto un video en YouTube, en el marco de la demanda que la empresa dueña de MTV y Paramount Pictures lleva adelante contra el buscador por supuesta violación «masiva e internacional» de los derechos de autor.

Google deberá entregar los registros de visitas, los cuales contienen la identificación del usuario, la dirección IP de la computadora e información sobre los videoclips vistos. La empresa informó en un comunicado que le pedirá a Viacom que respete la privacidad de los usuarios y les permita convertir los registros en anónimos antes de someterlos a la corte.

Viacom, que espera recibir US$1.000 millones por daños así como un mandato judicial que prevenga otras «violaciones» futuras, asegura que «cualquier información (…) será usada exclusivamente con el fin de probar nuestro caso en contra de YouTube y Google y será manejada bajo una orden de protección de la corte y de manera altamente confidencial».

En este contexto, se afirma que los datos no se harán públicos, sino que se entregarán a los expertos que participan en la investigación judicial.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Reinventando el olvido: vamos a ‘Plan A’

Estoy invitado a participar hoy en el panel del programa «Plan A», que se emite por Canal 3 de Rosario, de 14:00 a 15:00 hs.

El programa estará centrado en la cuestión de la adolescente Natalia y su fuga de su familia y del país, la que habría sido alentada por su relación vía chat con un mayor con el que compartía su gusto por un animé (dibujo animado japonés). Días después la chica reapareció, aunque la situación parece no estar del todo clara. Intervino la justicia porque la menor no tenía autorización para cruzar la frontera, y generó un nuevo debate entre los especialistas y en los medios sobre los problemas que acarrea el uso de las nuevas tecnologías entre nuestros chicos.

Al momento de la invitación dejé planteada la posibilidad de hablar, en el contexto de la seguridad en internet, de nuestra campaña «Reinventando el olvido en Internet – Por la información con fecha de vencimiento», que venimos desarrollando junto a Alejando Tortolini, periodista y docente.

La información completa sobre la campaña puede leerse haciendo clic aquí.

Enterado por Alejandro de mi participación en «Plan A», el Prof. Mayer-Schoenberger, cuyo trabajo «Useful Void: The Art of Forgetting in the Age of Ubiquitous Computing» es la columna vertebral y marco teórico de la campaña, me envió el siguiente mensaje vía mail:

That is such good and wonderful news! Congratulations, Enrique! I will watch the show online! Best, V.

La señal del Canal usualmente puede verse vía internet en www.rosario3.com.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Reinventando el olvido en Internet

La expresión pertenece al especialista en temas de privacidad y protección de datos de la Universidad de Harvard, Viktor Mayer-Schoenberger, quien sostiene que la información colocada en Internet debería tener fecha de vencimiento, como la leche.

En una entrevista de Alejandro Tortolini para el diario Perfil, Mayer-Schoenberger afirma que la estela de información personal que uno deja a medida que se mueve por el mundo digital puede rastrearse. Propone entonces que las computadoras sean programadas para poder olvidar, tal como hacen los humanos. Y afirma:

Por milenios, lo difícil fue recordar y lo fácil, olvidar. Ahora la era digital cambió esto; la opción por defecto es conservar y memorizar. Google no olvida ni los contenidos ni las palabras que se usaron en una búsqueda. Sugiero una política para agregar a la información una fecha de expiración, como la fecha de vencimiento de la leche. Propongo que las personas puedan determinar una fecha de expiración de la información. Más aún, los archivos oficiales podrían programarse para que la información no caducara, si así lo quiere la sociedad. No me preocupa que la gente quiera guardar sus datos por largo tiempo reseteando manualmente la fecha de expiración, porque eso requerirá de una acción humana, suficiente para hacernos pensar cuánto queremos que dure nuestra información.

Se puede observar desde hace un tiempo como se va haciendo público el uso indiscriminado de la información que los usuarios de distintos servicios en Internet van dejando a su paso, por parte de particulares y empresas. Estamos asistiendo a una invasión a la privacidad en las redes sociales. Personas que son investigadas y discriminadas, por el sólo hecho de que queda registro de sus actividades en una base de datos.

En un post anterior mencionábamos un caso puntual referido también por Mayer-Schoenberger, en el que una joven de 25 años, madre soltera de dos niños que estudiaba para maestra, puso en su página de MySpace una foto suya sacada en una fiesta, disfrazada de pirata y con una copa plástica en la mano, y la tituló “Pirata borracha”. Su universidad vio la foto, decidió que eso no era digno de una futura maestra y se rehusó a darle el título. Incluso habiendo quitado la foto, ya había sido almacenada y catalogada, porque Internet no olvida.

Desde aquí nos sumamos y proponemos:

  • Alertar e informar sobre los riesgos de brindar información personal sensible en Internet
  • Peticionar a las autoridades por el funcionamiento de las instituciones -las que ya existen y otras por crear- en defensa de nuestros derechos ciudadanos.
  • Hacer un llamado de atención a todos los docentes y formadores en todas las áreas para que estas problemáticas sean debatidas y enseñadas.
  • Apoyar la tarea de investigadores, periodistas, divulgadores, etc., en su tratamiento y difusión del tema.

Iniciamos además un ciclo de charlas en escuelas e instituciones sobre el tópico de la privacidad en internet, titulado «CIUDADANOS DIGITALES – Construyendo nuestra identidad en el mundo virtual». Más información haciendo clic aquí. 

La Red Iberoamericana ElDerechoInformático.com ha distinguido a nuestra campaña «Internet no olvida» como «Proyecto de difusión destacado del año 2015 en Derecho Informático», junto a prestigiosos profesionales del área de toda Latinoamérica distinguidos en diversos rubros.

– Si te parece que la propuesta sirve y querés difundirla, copiá y pegá el código a continuación para agregar el banner en tu sitio:


Yo me sumé a la campaña

– If you believe that the proposal is good and you want to spread it, copy and past the code to add the banner in your site:


I support this campaign

No se trata de temer y aislarse sino de conocer nuestros derechos, y de usar el medio con inteligencia, sensatez y creatividad, proponiendo «reintroducir el concepto de olvidar en un cierto plazo en el reino digital», tal como puede leerse en el documento que hacemos disponible al pié.


Enlaces relacionados:

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo