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Educación - 80. página

Tecnología y educación

El texto y algunas formas de abordarlo

Interesante experiencia la que propuso Daniel Krichman para el blog de la Red Aprender & Cambiar: ponernos a algunos a contar sobre nuestra manera de abordar la lectura de un texto.

Pistas metodológicas. Todo texto plantea una cuestión central que es necesario resolver: Cómo abordar su lectura. ¿Podría existir una metodología para hacerlo? ¿Si así fuera, tendría sentido práctico su aplicación? ¿Qué espera cada lector obtener de la experiencia de lectura? Algunas pistas metodológicas pueden extraerse de las reflexiones que siguen.

Y entonces se suceden las miradas, las descripciones, las sensaciones, los aprendizajes. Es interesante observar lo personal del modo en que cada uno busca apropiarse de todo lo que un texto tiene para ofrecer.

Muy bueno, Daniel. Gracias.

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Una radio, un proyecto, un entramado de voluntades

Ayer a las diez de la noche emitimos el primer programa de nuestra radio on line, MePertenece Radio.

Uso el plural porque lo que fue originalmente una idea personal, se convirtió con el correr de los días en un proyecto que involucró a muchos amigos, profesionales y colegas que se entusiasmaron tanto o más que yo.

El programa que comenzó ayer, «Gigantes Gentiles», busca difundir y apoyar a músicos locales y de otras latitudes que habitualmente no cuentan con difusión en los medios convencionales, por muchas razones. Es un gusto personal que me quiero dar. El programa va los miércoles a las 22hs. y repite los viernes a las 11hs. y los sábados a las 18hs.

Pero para este proyecto, además de invitar a participar a músicos en la iniciativa, he invitado también a docentes y colegas de otras disciplinas para pensar juntos otros usos para este medio, por ejemplo pedagógicos. Daniel Krichman me dice vía mail, por ejemplo,

Creo que podríamos pensar en un programa para explorar cómo puede ayudar la radio en la comprensión de textos o la expansión de las habilidades cognitivas.

Este puede ser el germen de un proyecto, pero habrá tantos como nuestra creatividad lo permita. Tenemos un medio 2.0, 24x7x365, libre, independiente y con todo por hacer.

Están invitados.

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Sobre indiferencias, delegaciones y responsabilidades

El diario Clarín de Buenos Aires, publicó este fin de semana una entrevista al sociólogo francés Claude Giraud, profesor de sociologia de la Universidad de Lille 1 y autor, entre otros libros, del recientemente publicado «Las lógicas sociales de la indiferencia y la envidia» (Biblos, 2008).

Transcribo algunos párrafos, para pensar:

La indiferencia respecto de los otros parece condenable, pero al mismo tiempo la racionalización de nuestras sociedades provoca una creciente indiferencia. Los jueces no tienen compasión hacia las partes, los maestros no tienen mucha compasión respecto de sus alumnos. Entonces, vivimos de manera esquizofrénica, entre la indiferencia y la compasión. Prácticamente toda nuestra vida profesional transcurre en la indiferencia. Y es una capacidad social. Y para el resto de las dimensiones, y de manera puntual, somos compasivos y, por lo tanto, también protestamos. Pero la protesta es de corta duración, como el compromiso (…)

Las tres cuartas partes del tiempo la gente delega. Delega a los otros la manera de hacer las cosas. De alguna forma, ellos saben de qué manera se van a hacer esas cosas. Pero, en un sentido, son todos como Poncio Pilatos: se lavan las manos. Y esa delegación le transfiere la responsabilidad al otro y, al mismo tiempo, descompromete (…) porque la delegación permite en un momento ser actor, y en otro momento ser indiferente respecto de la manera como las cosas ocurren (…)

La indiferencia es un elemento funcional, porque separa, deja de lado. En un sentido, en nuestras sociedades se les permite a los individuos ser autónomos y no responsables, pudiendo adjudicar a las instituciones la responsabilidad de aquello que se ha hecho. Entonces, yo soy responsable de mi vida, pero no soy responsable de mis actos, porque esos corresponden a las instituciones a las que se les imputa, sea la escuela, la empresa, la policía, la justicia, la televisión. Y eso es muy importante, porque permite, efectivamente, no soportar el peso de todos los hechos (…)

Cuando se analizan las organizaciones y las instituciones, se encuentra en ellas un pedido contradictorio. Se les pide a sus miembros, al mismo tiempo, que sean indiferentes a ciertas informaciones y propiedades, que hagan el trabajo que corresponde, cumpliendo las reglas establecidas; y, al mismo tiempo, se les pide que se comprometan totalmente de alguna forma, y en ese compromiso, y para ese compromiso, se crean modelos de éxito social. Y esos modelos de éxito social son los que posibilitan el desarrollo de las formas de envidia. Se generan así preferencias, comparaciones y deseos. Entonces, este proceso funciona un poco como la figura del snob en la literatura de Marcel Proust, en la cual se ve muy bien que hay un imitador y una persona a imitar. Pero no se desea el objeto de esa persona; se desea el deseo de aquel al cual se imita. Entonces, en términos sociológicos, podría decirse que la envidia y la indiferencia son correlativas.

Fuente: Clarin.com

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Observadores y viajeros de los cielos, de festejos varios

Este año que recién comienza fue declarado «El Año Internacional de la Astronomía», por iniciativa de la Unión Astronómica Internacional (UAI) y con patrocinio de la UNESCO y de la ONU.

El objetivo que se persigue con esta inciativa es la de «transmitir la fascinación por el Universo» y aumentar el interés entre la ciudadanía por la Astronomía y la ciencia en general y hacerla conocedora de sus beneficios a favor del progreso de la sociedad.

Para tal fin se desarrollarán jornadas, cursos y visitas a los planetarios en todo el mundo. Nos sumamos a la iniciativa celebrando algunas fechas importantes, coincidentes en estos días, relacionadas con los avances en el desarrollo de la ingeniería aeroespacial y la conquista del espacio:

– El 24 de diciembre de 1968 la tripulación de la Apolo 8, la primera misión que viajó hasta la Luna y puso a tres seres humanos en la órbita del satélite, tomó la fotografía AS08-14-2383, más conocida como «Amanecer terrestre», que muestra la salida de la Tierra vista desde su satélite.

Aunque en la ocasión los astronautas de la misión tomaron varias imágenes, esta se convirtió en un hito de la historia de la fotografía.

– El 2 de Enero de 1959, un cohete R-7 modificado despegó desde Baikonur, impulsando la pequeña nave Ye-1 para alcanzar la velocidad de escape necesaria para salir de la órbita terrestre, siendo el primer objeto fabricado por el Hombre que lograba abandonar la Tierra con destino a la Luna.

El éxito obtenido por la Unión Soviética contrastaba con los fracasos de los Estados Unidos, quienes no lograban que sus naves Pioneer lograran salir de la Tierra.

Con una masa de 156 kg, la Ye-1 contaba con una serie de instrumentos bastante básicos que permitían medir el campo magnético y la radiación de la Luna. El 3 de Enero la nave expulsó una pequeña nube de sodio, con el objeto que los astrónomos lograran seguir y calcular su trayectoria. Algunos medios soviéticos denominaron a la Ye-1 como Lunnik, nombre formado de los términos “Luna” y “Sputnik”, pero sólo en 1963 se decidió denominarlo con el nombre con que se le conoce en la actualidad: Luna 1.

– El 4 de enero del 2004 el rover Spirit llegó a Marte. Veintiún días después llegó su compañero, Opportunity. La misión, que inicialmente duraría unos 3 meses, sigue explorando el planeta rojo cinco años después. Más de una vez se despidió la NASA de sus mimados juguetes, pero gracias a las tormentas de viento que limpian sus paneles solares, se han despertado y comunicado con el planeta Tierra para recibir nuevas instrucciones. Los científicos esperan la próxima tormenta para encomendarles sus dos nuevas misiones.

Fuentes: IAA y NASA

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Mi deseo para el 2009

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?
Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida. (Libro de Eclesiastés)

Dice Jorge Larrosa que «la experiencia requiere un gesto de interrupción, un gesto que es casi imposible en los tiempos que corren», porque requiere «pararse a pensar, pararse a mirar, pararse a escuchar, pensar más despacio, mirar más despacio y escuchar más despacio, pararse a sentir, sentir más despacio, demorarse en los detalles», y también «darse tiempo y espacio».

«Un gesto casi imposible», dice. Parece no haber espacios para la reflexión, y por lo tanto, no haber espacios para el díalogo; mucho menos para el indispensable, el de adentro.

Bueno, hagamos los nuestros. Miremos para adentro con tiempo y conectemos hacia afuera con tiempo. Lo bueno lleva tiempo, como el buen tabaco y el buen vino…

Quiero mirar bien. Cuando voy rápido por la ruta miro y veo manchas verdes, negras, amarillas, y adivino campo, trigo, asfalto. No quiero adivinar más: quiero parar y ver las formas y colores verdaderos. Pero parar no significa no estar en la ruta o no emprender la marcha en cuantito quiera. ¿Me estaré poniendo viejo?

«No lo entenderás si no vas más despacio…» Que 2009 sea el año de mirar, entender, dialogar, de un gesto de interrupción para volver a mirar y reflexionar.

Auggie (Harvey Keitel) instruye a Paul Benjamin (William Hurt) sobre como disfrutar de su proyecto. Escena de «Smoke», de Wayne Wang y Paul Auster. Gracias a Román por compartirlo con la Tribu, y a «Fuera de guión» por la data.

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