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En el aula - 4. página

El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar

El oficio de enseñar

167171_1866425619598_3125729_nHay muchas maneras de hacer docencia, algunas de ellas con diploma habilitante y otras sin papeles pero con el alma puesta en enseñar.

Todos tuvimos y aún tenemos algún maestro de la vida como referente, que fue más allá de la materia o del oficio en cuestión, porque nos enseñó cosas que no están en los libros. Cosas de la vida.

Será que me he puesto mayor y algunas cosas ya lucen diferente, pero todos los cargos, títulos, doctorados, diplomas, clases magistrales y demás chapas que parecen quitarle el sueño a tantos que hacen el trabajo de docente ya no me importan. Muchos de estos conchabados con la educación han sido y son los culpables por acción u omisión, de las crisis de los últimos años. Demasiados años.

Por eso pensé hoy en tantos maestros, con diploma o no, que enseñan por amor y como única recompensa, el brillo en los ojos del que se dio cuenta mientras aprendía.

Si te llama seño o profe es porque percibe que la increíble aventura de aprender está sucediendo, más allá de un título.

¡Feliz día, Maestro!

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Entrevista en Motiva2

Motiva2 es un programa de entrevistas producido por AAM Studio que se emite por más de 20 canales de TV de nuestro país y el exterior.

En una amena charla con su conductora Virginia Cusmai y bajo la atenta mirada del productor del ciclo, Alfredo Muñoz, recorrimos algunas cuestiones a tener en cuenta en el uso de las tecnologías digitales.

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Poke-no, poke-nada

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Cada vez que se plantea este debate anacrónico y de sainete, entre tecnólogos que celebran cada novedad en materia de dispositivos, y los tecnófobos que anticipan el cese de toda inteligencia humana por culpa de algún aparato nuevo, recuerdo el mismo incidente. Paso a contar.

Hace unos años, para un Día del Estudiante en el que se convocaba a los pibes a celebrarlo en la escuela, un grupo de alumnos del Secundario tuvo la idea de crear una parodia de un popularísimo programa de TV. La respuesta inmediata de la Sra. Directora fue, «Fulano –colóquese aquí el nombre de celebérrimo conductor- jamás va a entrar a esta escuela». Fin de la historia. Una oportunidad perdida -otra más- de traer lo cotidiano a la escuela para debatirlo, desmenuzarlo, ponerlo bajo el microscopio del sentido común, sacarle partido para el lado del aprendizaje. Pero no.

La institución escuela siempre fue morosa en incorporar las novedades, ya lo hemos analizado en reiteradas ocasiones. Pero en los últimos años ha sucumbido frente a las contradicciones, los temores, las incertidumbres más velozmente que nunca, suponemos que abrumada y casi rendida ante la velocidad de los cambios. Y entonces prohíbe. Ante el menor viso de novedad que altere su ya ajada estructura, prohíbe.

No debate, prohíbe. No consulta, no convoca, no propone. Prohíbe.

La escuela se está volviendo una máquina de prohibir. 

Aquellos debates que mencionábamos al inicio, no son novedosos. En los últimos años muchísimas escuelas han prohibido el Mundial de fútbol en el aula, se han prohibido los celulares sin considerar siquiera un uso pedagógico de tal artefacto de los infiernos, y hasta se ha hecho desaparecer el espacio curricular específico en el cual, justamente, podrían producirse algunos de los aprendizajes más significativos en lo que refiere al uso de las nuevas tecnologías. Y además, las contradicciones, con eventos facilitadores de acceso desde los estratos oficiales, tanto nacionales como provinciales, para después prohibir o restringir su uso en las escuelas. 

Ahora llegó el turno de la Realidad Aumentada (RA) y la caza de bichos que propone la app Pokemon Go, como si fuera esta la primera aplicación que la usa. Y por supuesto, corremos a prohibirlo o a sancionar a los alumnos que lo usen en la escuela,  en un mensaje que no analizaremos aquí pero que sólo trasluce más contradicciones.

No voy a opinar aquí sobre el juego, sus efectos o sus potencialidades. Sólo expreso mi anhelo de que la Escuela abandone ese estado de temor permanente ante la novedad y proponga el debate, junto a autoridades, docentes y la comunidad toda. Sólo así se producirán verdaderos aprendizajes en la escuela democrática que pretendemos construir en estos tiempos.

Dejemos de prohibir. Comencemos a pensar, a debatir y decidir. 


Una lectura recomendada, para saber de qué se trata este juego, haciendo clic aquí. 
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El genio de Papert

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Seymour Papert (29 de febrero de 1928 – 31 de julio de 2016), matemático, científico de la computación, pionero en el campo de la inteligencia artificial e inventor del lenguaje de programación LOGO, fue autor de una teoría del aprendizaje a la que denominó «Construccionismo».

«Tomamos de las teorías constructivistas de la psicología el enfoque de que el aprendizaje es mucho más una reconstrucción que una transmisión de conocimientos. A continuación, extendemos la idea de materiales manipulables a la idea de que el aprendizaje es más eficaz cuando es parte de una actividad que el sujeto experimenta como la construcción de un producto significativo.»
Papert, en «Constructionism: A New Opportunity for Elementary Science Education»

Visionario, con ese enfoque no sólo anticipó el uso de la tecnología digital en la educación sino que además nos advirtió: las máquinas no garantizarían aprendizajes relevantes de por sí, y tampoco un mejoramiento de la educación. La clave en esto es entender que no se trata de lo que las computadoras pueden hacer sino lo que una sociedad decide hacer con ellas.

«Necesitamos un pensamiento crítico bien afilado para llevar a cabo la ardua tarea de una creatividad educacional responsable.»
S. Papert, en «Computer Criticism vs. Technocentric Thinking»

Ya en su primer libro de 1980, “Desafío a la mente”, su planteo es radical: la presencia de la máquina debería servir para repensar el sistema. «Mi centro de interés no está en la máquina sino en la mente», dice allí.

Papert deja un legado poco comprendido y transformado como tal en un dogma. El lenguaje LOGO fue una genial idea a explorar y no «el juego de la tortuguita» en el que se transformó en muchas aulas de computación que no lo comprendieron así.

Lo definió de este modo: “Mientras en las escuelas confinemos la nueva tecnología a simplemente mejorar lo que ya existe, en vez de realmente cambiar el sistema, nada significativo va a suceder”.

Ayer partió un referente de innovación en la escuela. Tanto, que de sus ideas queda todo por hacer.

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Capacitación necesaria para hacer uso

La educación no es la transmisión de información ni ideas: es la capacitación necesaria para hacer uso de la información y las ideas. La información se libera en librerías y bibliotecas, e inunda los computadores y dispositivos móviles, por eso la capacitación se vuelve más importante, no menos.
Pamela Hieronymi, profesora de filosofía de la UCLA, citada por Evgeny Morozov en «La locura del solucionismo tecnológico».

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Fundación Equidad: cursos gratuitos de programación en Java

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La Fundación Equidad trabaja desde el año 2001 con personas de sectores sociales vulnerables, promoviendo su integración social, educativa y laboral a través del uso de nuevas tecnologías y la formación digital.

Para cumplir con este objetivo, al año recicla 10.000 computadoras en desuso y las dona a escuelas de todo país.

Además, cuenta con una escuela técnica, donde actualmente brindan cursos gratuitos de programación.

Ariel Alegre, Ingeniero Civil con posgrado de ingeniería de sistemas (U.B.A), brindará un ciclo de talleres sin costo que permitirá a los alumnos comprender el lenguaje Java.

Inicio: 08/06/2016 a las 18:30 hs.
Inscripciones abiertas: cursos@equidad.org / 011 4862-6008

Más información haciendo clic aquí.

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Claves para el aula del futuro

(…) Tres claves esenciales. Una es un proceso de reinterpretación curricular: no se puede enseñar la cantidad de contenidos establecidos. Tenemos que construir acuerdos sobre qué es lo relevante. Segundo, trabajar con la realidad que está fuera del aula. Dejar de dar un ejercicio como tarea, reconocer un problema que convoque a los chicos y trabajar con él en conjunto para producir un conocimiento valioso. En ese proceso (…) se aprenden las asignaturas tradicionales también. La última clave es la ‘evaluación ecológica’, es decir de maneras más naturales al terminar el proyecto, y poder determinar que todos saben lo que tienen que saber.»
[Mariana Maggio, pedagoga y directora del Posgrado en Tecnología Educativa de la UBA, citada por Silvina Heguy en Clarin.com]

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Los chicos dicen, pero no se los escucha

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La profesora Laura Suarez lo cuenta así en su perfil en Facebook: «Julieta es alumna de 7mo. grado, y esta semana escribió para la columna ‘Yo opino’ del diario La Capital de Rosario sobre #informática,  ‘Las cosas buenas de la clase de informática’. Palabras de niños sin editar. Gracias Marcela Isaías que es la que siempre me da el espacio en el diario para dejar un granito de arena o mejor dicho, 1 bit, para que se hable del tema.»

Ya hemos hablado en nuestro blog sobre el sentido de frases como la de Laura, «para que se hable del tema».  ¿Cuál es «el tema»?

Esta chiquita pasa a la secundaria santafesina en breve. Le gusta lo que aprende en la materia. Ojalá tenga suerte y sus padres sepan elegir, porque la Informática no es materia en la provincia de Santa Fe, y si no eligen una escuela en la que el docente de Educación Tecnológica sea informático o esté convenientemente capacitado en el uso de la herramienta tic, recorrerá toda la educación secundaria sin tocar una computadora. Maravillas de un mundo al revés que ni siquiera María Elena Walsh imaginó, porque la realidad santafesina supera toda imaginación.

Yo doy clases en dos escuelas en las que la presencia de la Informática es relevante, aún con limitaciones en cuanto a recursos. Sin embargo, creo que en mayor o menor grado en muchas escuelas la miopía está, teniendo en cuenta que algunas decisiones se toman por presión de la propia comunidad -padres reclamando, por ejemplo- y no por consideraciones que hagan a una mejor preparación de los niños y adolescentes para un mundo que se encamina desde hace mucho a ser uno totalmente digitalizado.

Tal vez suene pesimista, pero somos pocos los que entendemos el sentido y objetivos de la presencia de una materia como Informática, y la mayoría somos docentes, con poca o limitada injerencia en las decisiones. Tal vez veamos un verdadero cambio cuando otra generación empiece a gestionar la educación.

Ésta parece ser, me temo, muy, demasiado, burócrata.

[Fuente: Diario La Capital de Rosario (edición impresa del 7-5-2016), gentileza de la Prof. Laura Suarez]

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Cambiar el sistema

Mientras en las escuelas confinemos la nueva tecnología a simplemente mejorar lo que ya existe, en vez de realmente cambiar el sistema, nada significativo va a suceder.
[Seymour Papert, pionero de la inteligencia artificial e inventor del lenguaje de programación Logo en 1968]

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La Informática en las escuelas porteñas y la situación en Santa Fe

201602051119040b8af7ad01b2044ee220492ef205b868En claro contraste con la vergonzante situación de la enseñanza de la Informática en las escuelas santafesinas -sin espacio curricular propio, con la consiguiente inexistencia de un profesorado de informática y con un Plan Conectar Igualdad incierto y sólo para la pública-, las autoridades del Ministerio de Educación porteño decidieron incorporar los contenidos de Informática dentro de un espacio curricular propio con el nombre de Tecnologías de la Información.

Se trata ciertamente de un avance fundamental, logro definitivo de los propios docentes frente a la contradicción -por extemporánea- de eliminar de la currícula la materia Informática.

En la provincia de Santa Fe se da la paradoja de que nuestros pibes podrían cursar todo el secundario sin tocar jamás una computadora. Me explico: no existe el espacio curricular Informática. Sus contenidos pasaron a formar parte de uno de los ejes de un espacio nuevo, llamado Educación Tecnológica, con una carga horaria de 2hs. en primer año y 2 más en segundo. Y eso es todo. ¿Cuál es la paradoja? Si el docente que dicta la materia no tiene formación informática y no hay al menos un proyecto en la escuela que incluya las nuevas tecnologías, los alumnos de tal institución pasarán por las aulas sin usar jamás siquiera una PC. Avanzado ya el siglo XXI, los dispositivos digitales invadieron todos los ámbitos de lo cotidiano, excepto la escuela santafesina. (1)

Hubo un intento de cambio al agregar un espacio curricular «Diseño digital» -muy específico y referido a la terminalidad de Comunicación-, y se está debatiendo la necesidad de enseñar programación -¿en qué ámbito? sería la pregunta-, pero las decisiónes se encuentran obturadas por la falacia de los «nativos digitales», un concepto perverso que ha eliminado la enseñanza de la computación en la escuela, y que se refiere al cambio generacional en el que las personas son definidas por la cultura tecnológica con la que están familiarizadas -algo así como que «los pibes nacen sabiendo usarlas»-, concepto que ni el propio Marc Prensky, su creador, sostiene actualmente. (2)

Confiamos en que el esfuerzo de los colegas porteños, que logró este importante cambio de rumbo, tenga su replica en la educación santafesina. Nuestros chicos lo merecen. O más apropiadamente, lo necesitan. (3)


(1) Afortunadamente, hay una cantidad importante de ambos -docentes preparados y proyectos escolares- de mucha importancia y exitosos, pero son producto de la creatividad y el esfuerzo individual -tanto en recursos humanos y materiales como en contenidos.

(2) Soy partidario de una educación tecnológica que integre todos los avances en la materia, incluida la informática. Pero estamos bastante alejados de ese modelo: excluida la escuela privada de Conectar Igualdad y con un sistema de capacitación a distancia que ignora las realidades del trabajo cotidiano, no creo conveniente eliminar la materia Computación (con recursos adecuados y personal calificado), al menos hasta que aparezca una estrategia de implementación definida, amplia e inclusiva.

(3) Lecturas recomendadas:
– Tecnologías de la Información, el lugar de la Informática en la NES.
– Informática, una materia necesaria.

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Un medio para pensar

La Informática no es un fin en sí mismo. Es un medio para pensar de una forma particular y para entender a aquellos que piensan de esa forma particular. De esta manera, la Informática permite comprender que las lógicas que subyacen a la información que alegremente consumimos, producimos y cedemos (a veces sin notarlo) mediante ordenadores, se basan en conceptos y estrategias particulares. Aprender a “leerlos” contribuye a abordar más críticamente el mundo digital que nos rodea. Aprender a “escribirlos” ayuda a construir más creativamente el mundo digital que nos rodea.
[Amalia Hafner, en «Informática: ¿para qué?»]

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La experiencia docente, según Larrosa

En el marco del Encuentro Nacional «Formar en futuro presente», organizado en la ciudad de Mar del Plata, Argentina por el Instituto Nacional de Formación Docente en setiembre de 2007, el Dr. Jorge Larrosa, profesor de Filosofía de la Educación de la Universidad de Barcelona, España, presentó la conferencia «Acerca de la experiencia», que compartimos a continuación.

Con su lenguaje sencillo y su mirada lúcida de lo cotidiano, el Dr. Larrosa nos ayuda a reflexionar sobre la práctica docente y la experiencia, o lo que es lo mismo según sus palabras, la vida.

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Emilia Ferreiro: Leer y escribir en un mundo cambiante

La psicóloga, escritora, y pedagoga argentina Emilia Ferreiro realiza un recorrido detallado por los métodos de alfabetización de la escuela, que abarca un contexto previo a la introducción de la tecnología en la sociedad hasta el momento actual en el que los entornos educativos están experimentando la integración del uso de las TIC como herramientas educativas. Son 5 videos que se muestran en la siguiente lista de reproducción en continuado.

Fuente: Leer.es

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Entrevista para ‘Aires de Mañana’

Me entrevistaron del programa «Aires de Mañana», conducido por Laura Guzman y Mariano Onega, y que se emite por FM 87.5 Soldados, de la ciudad de Bs. As., para hablar sobre la incorporación de las nuevas tecnologías en la educación y nuestra campaña sobre seguridad en internet.

Muchas gracias al productor del programa, Juan Carlos Fernández, por convocarme para tratar estas problemáticas.

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Mientras tanto, seguimos discutiendo sobre máquinas

Veamos los videos. Luego explico en que punto, creo, se tocan.

En el primero, el genial y prolífico escritor Isaac Asimov anticipa, en una entrevista de Bill Moyers en 1988, el impacto que tendría la computadora y lo que hoy conocemos como internet, en la educación y en la vida cotidiana.

En el segundo video se muestran los avances en la creación de imágenes 3D: la compañía japonesa Aerial Burton presentó la pantalla de 3D Fairy Lights, en la que microgotas de plasma creadas por láseres forman una imagen tridimensional directamente en el aire. La particularidad esencial de este modelo es la posibilidad de tocar las imágenes y modificarlas a través del tacto.

En este contexto, creo que el punto en el que se tocan estos dos hechos es aquel en el que confluyen el estado actual de la educación, su relación con las tecnologías digitales y la realidad de la demanda actual de acceso al conocimiento.

En nuestro país seguimos discutiendo con mucho nervio si «computadoras-sí-computadoras-no», si los planes oficiales fracasaron o no, si tiene o no sentido darle una computadora a cada pibe, y otras cuestiones por el estilo. Todas estas discusiones son absolutamente válidas, por cierto, pero en el aula, esas cuatro paredes más fáciles de derribar en lo físico que en lo relativo a concepciones y teorías, todavía se sigue educando para otro siglo.

Hace algunos años, en 2008, escribimos con un grupo de colegas una tesis para el profesorado basada en «El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar», un tema que yo estaba desarrollando en aquel momento al respecto del acceso que las nuevas tecnologías y en particular internet brindan en el proceso de aprender a aprender, al punto de sugerir que tales recursos nos permiten figurativamente «derribar las paredes del aula» para permitir aprendizajes significativos.

El trabajo de campo nos dio la primera pista de la dificultad que traía aparejada aquella expectativa: las estadísticas mostraban una desconexión entre los distintos estamentos de la gestión educativa al punto de diluir, en la mayoría de los casos, todo esfuerzo en un intento bien intencionado y poco más. ¿Las respuestas más usuales? No se usa porque no hay recursos, no se hace porque falla la gestión, está pero no se usa, no contamos con personal calificado, y varios etcéteras más.

Me resulta incomprensible observar hoy, después de 7 años, varios cambios en los planes de estudio, entrega de millones de computadoras, la masificación de aplicaciones y servicios, y las perspectivas de logros que brindan estas tecnologías, que todavía haya docentes en las aulas que niegan su uso. Esta mañana escuché a un docente argumentar que «sin computadoras se puede enseñar igual», frase que a estas alturas del siglo y de la vida suena a negar otras formas de aprender, con la peor connotación posible: sigamos uniformando a nuestros chicos en un proceso de simple pero para nada ingenua asimilación de información.

Es un «no» rotundo al aprendizaje basado en el acceso irrestricto a la información que avizoraba Asimov, pero también a los modos de facilitar la exploración de los nuevos avances, siempre tan fascinantes -que al decir de un amigo y colega, nos hacen «afortunados de vivir en este momento de la historia».

Nuestra educación está enfrascada en una discusión infructuosa sobre máquinas, pero en realidad parece temerle al poder emancipador del acceso al conocimiento que representan las nuevas tecnologías. Como si prefiriera una producción escolar en serie de mano de obra poco calificada.

Fuentes:
Factor humano
Diario Uno

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