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En el aula - 6. página

El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar

La Fundación Sadosky y su propuesta para refundar la enseñanza de la computación

Creemos que es grave que se dejen de lado análisis tan serios y profundos como este, de gente que realmente sabe del tema, al momento de pensar sobre la necesidad de incluir la materia Computación -y sus variantes- en la escuela.

Entendemos que esto es así, ya que el documento plantea y propone exactamente lo contrario a lo que está sucediendo en la mayoría de los distritos del país: la materia Computación ha sido eliminada o reemplazada por otros espacios, o incluida en áreas como Educación Tecnológica, como es el caso en nuestra provincia de Santa Fe. La excepción aquí es la orientación específica, la única en la que se sostiene como espacio propio.

Que se ha preferido la opinión -y también las modas- de gurúes marketineros no es una novedad. Es tiempo de que hablen los que saben.

Cómo decimos siempre: que sea por los pibes.

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Usar la tecnología como extensión de las capacidades cognitivas

Todos los alumnos tienen una computadora, un celular o una tableta, pero la tecnología en el aula no es innovación por sí misma, ni produce una mejora en la calidad educativa de manera automática. Pensar las tecnologías digitales en el aula es un desafío que obliga a todos los involucrados a reconsiderar el por qué y el para qué del trabajo en las instituciones educativas. La información está siempre disponible.
El docente ya no tiene que ‘dictar clase’ transmitiendo sólo información. Es posible dedicar el tiempo en el aula para trabajar en los procesos de construcción del conocimiento, usando la información para seleccionar, analizar, contrastar, sacar conclusiones, comparar. Si bien se corre del rol de emisor, no por eso pierde su papel central. Es quien ayuda y acompaña a las nuevas generaciones a aprender a usar la tecnología como extensiones de las capacidades cognitivas, a construir un sentido crítico y ampliar las capacidades comunicativas.
Queremos alumnos que piensen, que sean creativos, que puedan expresarse usando las TIC en toda la variedad de formas posibles. Desmitificando, las tecnologías no son ni smart ni inteligentes, en todo caso esos adjetivos son para los usuarios de las tecnologías. Los docentes tienen que sacar a relucir su mejor ‘pasta de docente’ para crear, diseñar y aplicar actividades a través de las cuales, con el uso de las TIC, se pueda formar esta generación de usuarios críticos y pensantes. Actividades que desafíen a los alumnos a pensar de manera crítica. Porque, de existir, los ‘nativos digitales’ no nacen… sino que se hacen.
Fabio Tarasow, Coordinador Académico en PENT Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías – FLACSO Argentina

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Alumnos del secundario aprenden a programar en la UTN Santa Fe

prog-comp

El Grupo de Programación OIA – UTN FRSF es un grupo que se reúne semanalmente en la UTN Facultad Regional Santa Fe, destinado a los alumnos de los últimos años de las escuelas secundarias de Santa Fe y zona. El objetivo del grupo es que los integrantes aprendan a resolver problemas como los que se plantean en la Olimpíada Informática Argentina, y a la vez, aprendan los conocimientos básicos para programar en C++.

Este grupo se lleva a cabo desde el Área Programación de la carrera Ingeniería en Sistemas de Información, con el propósito de incentivar a los chicos y chicas a aprender a programar, y conocer más sobre la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información.

Pueden participar tanto estudiantes secundarios como de los primeros años de carreras universitarias, porque los problemas planteados, según afirman, «admiten muchos tipos de solución».

Más información en Programación Competitiva.

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Una mirada al mundo de los chicos y las pantallas

Roxana Morduchowicz es la autora de «Los adolescentes del siglo XXI, los consumos culturales en un mundo de pantallas». Esta especialista en medios y educación elaboró, diseñó y dirigió el estudio que derivó en este trabajo durante su gestión en el Programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, una investigación cuantitativa basada en encuestas realizadas en 2011 con 1200 chicos de entre 11 y 17 años de escuelas de todo el país.

En una entrevista de Emilio Ruchansky publicada hoy en Página/12, la especialista desarrolla una serie de conceptos que queremos rescatar aquí:

El panorama desde casa

“Las casas de los adolescentes tienen más pantallas que libros, diarios y revistas. Todas cuentan con una televisión y seis de cada diez tienen dos o más aparatos. El ciento por ciento de los hogares tiene al menos un celular. Siete de cada diez tienen computadora, y la misma cantidad, lector de DVD. La presencia de las pantallas en las casas donde hay adolescentes creció fuertemente en los últimos seis años”. 

El celular

«El celular es el medio que más creció en los últimos años y el único que no distingue sector social. Prácticamente todos los chicos de 15 a 17 y la muchísimo más que la mitad de 11 a 14 tienen un celular. Básicamente, les permite dos funciones que para los adolescentes son muy valoradas. La primera es comunicarse con amigos (…)  Y la segunda es escuchar música. La música es el consumo cultural que marca el paso de la infancia a la adolescencia. Los chicos y adolescentes usan la computadora, leen historietas, navegan por Internet, lo que no hacen de la misma manera es escuchar música.» 

El celular en el aula

«El rol de la escuela, respecto del celular, es muy controvertido en todo el mundo. Se está discutiendo y debatiendo. En principio podría decirse que es distractivo y el chico no podría utilizar el celular si está en clase. Esta fue la primera disposición que se tomó en la Argentina en muchísimas provincias. Se prohibió en clase. Sin embargo se está reviendo porque no todas las escuelas del país tienen acceso a Internet en las aulas. Si un docente está dando clases y hablando sobre la contaminación de un río y resulta que necesita un dato y hay algún chico en el aula que tiene un celular inteligente, entonces ahí hay un uso educativo. Como tienen cámaras, si están haciendo una experimentación, tranquilamente un profesor de ciencia, biología, de botánica, podría decirles a los chicos, saquemos fotos de esta planta, de ese experimento, de esta actividad para después comparar y demás. Las tecnologías, en todas las épocas, tienen un altísimo potencial y un valor educativo o cultural importante. Hay que ver cómo se usa.»

La generación multimedia

«Hay muchísimos estudios que demuestran efectos positivos de esta marca del siglo XXI como efectos negativos. Es positivo la manera de procesar imágenes, contenidos, que es muchísimo más veloz. Como efecto negativo se marcan la dispersión, el no poder concentrarse, el tener que cambiar permanentemente de ventanas, de medio, de soporte, de contenido.»

La función de la escuela

«La escuela nació con Guttemberg, cuando se creó la imprenta, se hizo necesaria una institución que enseñara a leer aquello que la imprenta ayudaba a difundir. La escuela fue la proveedora de información en los siglos posteriores, pero hoy tiene que redefinir su función porque ya no tiene el monopolio de la información. Información es lo que sobra, los chicos tienen en Internet una biblioteca inmensa, infinita si uno quiere. La escuela tiene que enseñar a interpretar, procesar y evaluar esa información. Por ejemplo, los estudios marcan acá y en el resto del mundo, que los chicos tienen una alta credibilidad respecto de lo que encuentran por Internet. Hay que enseñarles cómo buscar, cuál es la credibilidad de la fuente y a pensar esa sobreinformación que hoy.»

Adolescentes y redes sociales

«La adolescencia todos la recordamos como una etapa donde el cuerpo cambia, se transforma y nada nos conforma a medida que la estamos viviendo. El hecho de no tener la dimensión corporal, es decir una exposición física, hace que los chicos en las redes sociales se desinhiban más porque no precisan mostrarse en una época en el que cuerpo está en transformación y les trae sobresaltos, vergüenza o timidez. (…) El perfil en una red social es mucho más que una página web, pone en juego su propia personalidad. Ensayan, prueban, suben algo en el perfil y si les va bien, después lo incorporan en la vida real.»

Fuente: Página/12

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La intención de sumar

Remarco, entonces, lo que me parece significativo en nuestras prácticas, en relación con el mito de los nativos digitales, necesitan que estemos a su lado como ejemplo, esforzándonos por comparar y juzgar, cada vez, como asimismo, intentando reorganizar sistemáticamente aquello que encontramos en Internet.

sumarEsta frase, que funciona a modo de conclusión de una serie de consideraciones en el análisis de la cuestión de los nativos digitales, pertenece al artículo titulado Acerca de los nativos digitales y el rol docente, publicado por Silvina Carraud Moret en su blog Contar con TIC.

El análisis de Silvina es por demás interesante e ilustrativo, al contrastar la realidad que encuentra el docente en el aula con aquella división antipática -esto lo digo yo- entre nativos e inmigrantes digitales que Marc Prensky supo acuñar allá por el 2001. Podría decirse -y sigue siendo mi opinión personal, claro- que el desconcierto y la desazón reinante en nuestra provincia de Santa Fe por caso, en cuanto a la ausencia de cualquier cosa semejante a la enseñanza de computación a partir del 3er. año del Secundario, es consecuencia directa y nefasta de aquella ya casi perimida concepción de lo tecnológico entreverado con lo social.

En fin. Más allá de estas consideraciones, quiero comentar acá que el disparador del excelente artículo de Silvina fue otro artículo publicado por otro docente e intervenido por más colegas, todos comentando, debatiendo y contribuyendo con sus experiencias y pareceres despojados de cualquier intención que no sea sumar y con quienes es un placer pensar, debatir, sumar y generar los espacios para ello.

No dejemos que nos digan que no se puede, o que sólo debemos seguir una bajada de línea. Se lo debemos a nuestros pibes.

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Una mirada sobre el futuro de la educación

Si bien no es posible -ni justo- generalizar del modo en que lo hace la viñeta a continuación, es igualmente cierto que hay mucho de este pensamiento que ya está enquistado en el sistema -y más se nota cuanto más se sube en la «pirámide» de responsabilidades-.

Unos minutos después de hallar y republicar esto en mi perfil en Facebook me encuentro con un artículo de Adrián Paenza en Página/12, en el que bajo el título de «Alfabetización siglo XXI» este matemático, docente y periodista habla sobre algunos de los cambios, ya no necesarios sino imprescindibles, de la educación argentina.

A partir de la noticia del aumento del presupuesto de Ciencia y Técnica recientemente anunciado por el gobierno, del 0,65% al 1,65% por ciento, el Dr. Paenza dice cosas como estas:

No reniego de nuestros recursos naturales tradicionales: muy por el contrario. Pero teniendo tanto potencial, ¿podemos seguir dependiendo de si sube o no la soja? Creo que podemos permitirnos ilusionarnos con algo más, pero para eso hacía falta dar un primer paso, un enorme primer paso, y eso fue lo que anunciaron Cristina Kirchner y Lino Barañao: aumentar el presupuesto de Ciencia y Técnica. Llevarlo del 0,65 por ciento del PBI que se invierte ahora al 1,65 por ciento. (…) El país, de acuerdo con este plan, apunta hacia algunos objetivos muy concretos y estratégicos, pero yo me quiero detener en uno muy especial: la generación de software.

¿Contestaría usted que una persona se define hoy como alfabeta si sabe leer y escribir? Creo que es fácil detectar que esa definición estaba bien hace 50 años… o 100 años, pero ¿y hoy? ¿Podría afirmar que una persona que solamente sabe leer y escribir es una persona preparada para enfrentar la vida sin dar ventajas como lo estaba hace un siglo? Ciertamente son condiciones necesarias, pero ¿suficientes?

A continuación, el autor elabora una lista de la A a la Z con algunos de los avances tecnológicos que identifican a esta verdadera revolución digital, desde los teléfonos inteligentes hasta los vehículos robotizados y los sistemas de reconocimiento de voz. Y continúa con dos párrafos de un informe preparado por la Fundación Sadosky:

Estos sistemas, herramientas y servicios pertenecen a un dominio muy vasto, que continúa creciendo, conocido bajo la denominación de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Pero estas tecnologías no se limitan a esas aplicaciones y son en gran parte responsables de la revolución de la biología molecular, con impacto en la salud y la alimentación, o de que muchas industrias hayan mejorado sus productos y los han hecho más seguros y eficientes.

Y añade:

Es obvio que hay muchísimo para debatir porque esto recién empieza, pero propongo de entrada sumarme a lo que está sucediendo en el mundo: ¡hay que enseñar a programar en las escuelas! Sí, a programar. Y cuando digo escuelas, me refiero a las escuelas primarias y secundarias.

Esta cierta concepción utilitaria, a mi personalmente no sé si me cierra del todo. Enseñar a programar «para» en vez de «por qué» tiene sus riesgos. Pero sin dudas la propuesta es interesante aunque no innovadora. Muchos docentes enseñamos a programar: si no programación «dura», sí seguramente algo de código y lógica de programación. Y concluye:

La pregunta que yo quiero hacerle a usted (y me la hago a mí también) es: ‘¿Queremos subirnos al siglo XXI o no?’. El propósito es empezar a discutir los cambios que debería sufrir (o disfrutar, para elegir un término mejor) el sistema educativo. Tal como está, no sólo atrasa, sino que corremos el peligro de quedarnos afuera de la nueva revolución. Y lo peor es que tenemos todas las herramientas para que eso no suceda.

Hace algunos años, en los comienzos del proyecto que después se convertiría en «Conectar Igualdad», el Dr. Paenza fue un entusiasta impulsor. Luego, y sin ser nuestra intención siquiera mencionar aquí sus razones, dejó de apoyar el proyecto.

Esperemos que una nueva decepción no lo aparte esta vez. Dr. Paenza, los que estamos en el llano contamos con usted.

Fuente: Página/12

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Mayer-Schoenberger: ‘Que las personas determinen la fecha de expiración de la información’

[NdelE: En el año 2008 el periodista Alejandro Tortolini entrevistó para el suplemento de tecnología de Perfil, al especialista en temas de privacidad y protección de datos Viktor Mayer-Schoenberger, quién se encontraba en aquel momento trabajando para la Universidad de Harvard. Esta entrevista fue el punto de partida de nuestra campaña «Reinventando el olvido en Internet». Debido a que el medio que la publicó originalmente decidió eliminarla de sus archivos on line, es que decidimos publicarla aquí. Al parecer, internet no olvida pero algunos medios sí]


El riesgo de registrarlo todo
Un investigador de Harvard propone que las computadoras ya comiencen a olvidar
Por Alejandro Tortolini

Para Viktor Mayer-Schoenberger, especialista en temas de privacidad y protección de datos de la Universidad de Harvard, la información colocada en Internet debería tener fecha de vencimiento, como la leche. En sus respuestas a PERFIL, el experto señaló los riesgos de recordarlo todo y habló de las repercusiones que tuvo su propuesta. El caso de una futura maestra a la que, por una foto publicada en la Web, se le negó el título.

Gran hermano. A medida que uno navega por la Web, deja rastros. La imposibilidad de controlarlos, una amenaza latente. Internet se convirtió en una herramienta indispensable. Se busca información, se envían correos, se comparten archivos. Y a medida que uno se mueve por el mundo digital, va dejando una leve estela de información personal. Una búsqueda por aquí, un currículum olvidado por allá; datos, fotos… Esta estela puede rastrearse. La cada vez mayor capacidad de memoria de computadoras y buscadores puede parecer inofensiva; pero comienzan a oírse voces desconfiadas. Una de ellas es la del Viktor Mayer-Schoenberger, de la Universidad de Harvard, quien publicó en Internet “Vacío útil: el arte del olvido en la era de la computación omnipresente”, donde propone que las computadoras deberían ser programadas para poder olvidar, tal como hacen los humanos.

“Por milenios, lo difícil fue recordar y lo fácil, olvidar. Ahora la era digital cambió esto; la opción por defecto es conservar y memorizar. Piense en las cámaras digitales: la mayoría de la gente guarda todas las fotos en vez de gastar tiempo en elegir las que no le gustan. También pasa a nivel social: Google no olvida ni los contenidos ni las palabras que se usaron en una búsqueda”, le dijo Mayer-Schoenberger a PERFIL. Y agregó: “Sugiero una política para agregar a la información una fecha de expiración, como la fecha de vencimiento de la leche. Pero que no sea una mera solución técnica, sino que al confrontar con la pregunta ‘¿cuánto quiero que esta información dure?’ nos hagamos más sensibles al hecho de que la información no es algo para siempre.”

—¿Conoce algún caso que refleje su preocupación?

—El de Stacey Sidner, una joven de 25 años, madre soltera de dos niños, que estudiaba para maestra. Puso en su página de MySpace una foto suya sacada en una fiesta, disfrazada de pirata y con una copa plástica en la mano, y la tituló “Pirata borracha”. Su universidad vio la foto y decidió que eso no era digno de una futura maestra, y se rehusó a darle el título. Incluso habiendo quitado la foto, ya había sido almacenada y catalogada. Aunque Stacey quizo olvidar, Internet no se lo permitió.

—¿Cómo sugiere que sea el proceso de guardado?

—Propongo que las personas puedan determinar una fecha de expiración de la información. Más aún, los archivos oficiales podrían programarse para que la información no caducara, si así lo quiere la sociedad. No me preocupa que la gente quiera guardar sus datos por largo tiempo reseteando manualmente la fecha de expiración, porque eso requerirá de una acción humana, suficiente para hacernos pensar cuánto queremos que dure nuestra información.

—¿Cuál fue la repercusión a su propuesta?

—Tuve una enorme cantidad de respuestas, la mayoría positivas. Google declaró que guardaría las búsquedas por 24 meses (antes lo hacía por siempre), y Microsoft declaró que lo haría por 18 meses. A fin de año, el buscador Ask anunció que habilitaría un botón de borrado instantáneo de la búsqueda realizada… Las empresas están reinventando el olvido, y eso es enormemente alentador.

[Publicado originalmente en el diario Perfil]

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Dos escuelas argentinas innovadoras viajarán al Microsoft PIL Global Forum

La escuela primaria del Centro Hebreo Ioná de Capital Federal, y la escuela Tomás Alva Edison de Mendoza, fueron unas de las reconocidas por Microsoft como Escuelas Pioneras, posicionando a Argentina como el único país en el mundo en haber sido reconocido con más de una Institución.

El Programa de Escuelas Innovadoras de Microsoft es una iniciativa educativa que forma parte del programa Partners in Learning de Microsoft, un compromiso de 10 años y casi 500 millones de dólares para transformar los sistemas educativos alrededor del mundo al reunir a los profesores y a los líderes educativos en una comunidad de desarrollo profesional.

Esta distinción las destaca por ser vanguardistas en términos de utilización de tecnología, impulso de proyectos desde la gestión institucional en articulación entre las TICs y su uso pedagógico, además de ser escuelas formadoras de docentes y por estar en permanente cambio e innovación.

En el marco del programa mundial de Escuelas Pioneras de Microsoft, dos colegios argentinos fueron reconocidos, sumados a otros 97 de un total de 51 países.

La escuela primaria del Centro Hebreo Ioná Federal y la escuela de gestión privada, Tomas A. Edison, de Mendoza, fueron las galardonadas.

La participación de las escuelas en el Programa de Escuelas Innovadoras de Microsoft, les permite el acceso a expertos en educación, reciben entrenamientos intensivos en nuevas tecnologías y les da la posibilidad de participar como mentoras de otras instituciones y transformar sus comunidades escolares en ambientes que promueven prácticas innovadoras de enseñanza y aprendizaje del siglo XXI. Además reciben capacitación a través de los talleres de la Universidad Virtual, la participación en eventos, documentación de mejores prácticas y acciones de profesionalización para sus docentes. A través del programa, los líderes educativos se convierten en parte de una comunidad global de aprendizaje.

Según Hernán Muhafara, Gerente de Educación de Microsoft Argentina y Uruguay, “desde Partners in Learning, impulsamos este programa con la firme convicción de ayudar, desde el desarrollo de tecnologías, herramientas, programas y soluciones a estimular a los líderes educativos a impulsar en el aula tecnologías Innovadoras que favorezcan experiencias de enseñanza y aprendizaje dinámicas e inspiradoras. Nos llena de orgullo haber presentado la mayor cantidad de instituciones al concurso a nivel latinoamericano 18 en total y ser el único a nivel mundial en haber ganado con dos escuelas”.

Los directivos de ambas Instituciones ya se encuentran capacitándose y asistirán a fines de noviembre al Partners in Learning Global Forum. Con este Foro, Microsoft Partners in Learning celebra a los educadores y líderes escolares más innovadores del mundo por hacer que la tecnología cobre vida en las aulas e impactar a millones de estudiantes. Este año, bajo el lema “Tus ideas cuentan”, se reunirán durante 4 días en Praga, República Checa, más de 500 de los maestros, líderes escolares, líderes de educación y funcionarios de gobierno más innovadores de 75 países.

De acuerdo con Uriel Aiskovich, Director de proyectos del Centro Hebreo Ioná, “nuestro objetivo es lograr una transformación cultural profunda, que ya hemos empezado, sobre la base de una visión que integra colaboración y auto- trabajo gestionado, basado en TIC´s, innovación y aprendizaje cognitivo, tanto en los estudiantes y profesores, maestros que forman líderes según nuestros valores judaicos y humanistas. Para lograr esto, se utilizan herramientas cotidianas de los estudiantes (teléfonos celulares, redes sociales, YouTube) con un objetivo educativo, con la adición de nuestros tableros digitales en cada salón de clase”.

El programa de «Wikilit» de IONA fue creado en 2011 con el fin de sensibilizar a los alumnos para distinguir entre los libros de papel tradicional y narraciones digitales, promover la creación literaria mediante el uso de herramientas de colaboración en línea y estimular la mejora de habilidades de lenguaje oral y escrito, alentados por TIC´s.

Como resultado del impacto 12 escuelas se agregaron a la labor de colaboración con «Wikilit», mientras más de 10 de nuestros maestros generan intercambios con más de 20 colegas de América Latina. La segunda etapa del programa implica la experiencia de escritura colaborativa que permite a alumnos interactuar a través de las correcciones, comentarios y finales alternativos en contacto con alumnos de otras escuelas.

Por otro lado, Graciela Bertancud, Directora de la escuela Tomás A.Edison aseguró: “nos propusimos mejorar la enseñanza y el aprendizaje centrado en la introducción de las TIC, con información sobre una nueva práctica docente construida no sólo desde la teoría, sino acompañada por expertos en la construcción de un modelo educativo que puede ser replicado en otras escuelas”.

“Implementamos el modelo 1- 1 desde 2005, hemos potenciado la incorporación de tecnología como un proceso de innovación. Creemos que nuestro mayor mérito es que han apoyado el proyecto de siete años con el compromiso de la comunidad. Hoy en día estamos actuando como consultor de varias escuelas en nuestro país. Lo hacemos personalmente y a distancia, utilizando herramientas tecnológicas. Nuestro papel es promover oportunidades de cooperación, intercambio, participación, la creatividad y la innovación a través de la constante motivación y apoyo. Esta es una gran oportunidad de interactuar con otras instituciones sobre la aplicación de las TIC en los procesos educativos, compartiendo nuestra experiencia, construyendo una red de colaboración, foros y todo lo que promueve la colaboración en la construcción de este nuevo paradigma”.

Para participar en el programa de Escuelas innovadoras de Microsoft, las instituciones deben completar su perfil en www.pil-netwok.com y responder 10 preguntas sobre el grado de innovación de la Institución, acompañando el material con un video sobre la innovación escolar de 3 minutos de duración.

Fuente: Noemí Arzamendia, Asistente de Cuentas, Salem Viale · Gonzalez Villanueva

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Literatura para chicos que habla de ciber-seguridad

«La Gran Decisión de Digipato”, es un cuento ilustrado para chicos de entre 4 y 8 años, que me llega a través de una reseña de Pablo Bongiovanni. El libro se puede leer on line, descargar gratuitamente en formato PDF o comprar en soporte papel por dos euros pidiéndolo vía correo electrónico.

En él su autora, Lindsay Buck, utiliza una historia de amistad para enseñar el uso responsable de Internet, a partir de personajes de animales que viven una aventura entre sueños. El rechazo social que los personajes principales sufren, a su turno, está estrechamente vinculado al ciberbullying, pero afortunadamente se trata de sólo un sueño, lo que da lugar a la necesaria enseñanza sobre los riesgos de publicar una foto que se burla de un amiguito en una red social.

El trabajo, que tiene un desarrollo gráfico notable, fue lanzado por el Foro Generaciones Interactivas, gracias a un acuerdo de colaboración con la organización inglesa Childnet International.

De todos modos, soy de la opinión de que los chicos no debieran estar solos a la hora de decidir sobre cuestiones tan fundamentales como publicar o no una foto, por caso. Un cuento, por ilustrativo que sea, no reemplaza la necesaria presencia del adulto al momento de acceder a la red, tanto para prevenir riesgos como para disfrutar de sus bondades.

Seguramente, leer juntos este material puede funcionar a modo de disparador para que ambos, niño y adulto, conversen y aprendan juntos sobre las cuestiones de la seguridad en la red.

Fuente y links de descarga: Ineverycrea Argentina

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Respondiendo a la pregunta ¿qué es la Educación Tecnológica?

Venimos planteando desde hace tiempo la necesidad de poner en claro de que se trata la Tecnología como área de estudio, y su exacto lugar ante el avance vertiginoso -y desinformado, tal vez habría que decir- de las llamadas «nuevas tecnologías».

En estos tiempos de implementación de la nueva secundaria la discusión recrudece, ya que la aparición del espacio curricular de «Educación Tecnológica» en 1er. y 2do. año del nivel ha sumido a los docentes de diferentes áreas -Informática / Computación, Tecnología, Tic y otras- en un mar de dudas acerca del alcance de este nuevo espacio.

Hoy leo, gracias a una publicación del colega Gustavo Cucuzza en la Red Crear, un artículo muy ilustrativo sobre las diferencias y alcances de los términos que muchas veces son usados como sinónimos y no lo son.

De ágil y amena lectura, el artículo en cuestión, titulado «Eso de la tecnología» y publicado originalmente en educ@conTIC, permite comprender claramente y darle el lugar que corresponde a cada término que utilizamos en dicha área, a saber:

  • La Tecnología se define como el conjunto de conocimientos y técnicas que, aplicados de forma lógica y ordenada, permiten al ser humano modificar su entorno material o virtual para satisfacer sus necesidades y crear soluciones útiles.
  • Las “nuevas tecnologías” son las tecnologías emergentes. Podemos referirnos a nuevos sistemas de almacenamiento de la información o a nuevas aplicaciones que nos permiten comunicarnos, pero son también nuevas tecnologías, por ejemplo, los nuevos sistemas de generación de energía eléctrica o los nuevos materiales sintéticos.
  • Las TIC, o Tecnologías de la Información y de la Comunicación se definen como aquellas tecnologías que permiten tratar, procesar, transmitir y difundir la información. No podemos pensar únicamente en los ordenadores o a Internet al referirnos a este término, pues una red de telefonía, o la televisión digital también son sistemas tecnológicos de información y comunicación.
  • La Informática se refiere al tratamiento automático de la información, y se puede entender como aquella disciplina encargada del estudio de métodos, procesos, técnicas, desarrollos y su utilización en ordenadores, con el fin de almacenar, procesar y transmitir información y datos en formato digital.

Desde este espacio podríamos agregar además el término Computación, ya que entendemos que tiene una diferencia fundamental, que está implícita en la definición de Informática pero no la incluye: el concepto «Computación» refiere al estudio científico que se desarrolla sobre sistemas automatizados de manejo de informaciones, lo cual se lleva a cabo a través de herramientas pensadas para tal propósito. Es decir, incluye el estudio del dispositivo utilizado. Esto significa que mientras la Informática estudia el tratamiento de los datos, la Computación estudia también el dispositivo de hardware utilizado para tal fin.

Retomando los contenidos del artículo en cuestión, luego de definir términos se aboca a explicar qué es la Educación Tecnológica, estableciendo su sentido y significado exacto. En resumidas cuentas, se trata un área con un objetivo específico:

Que el alumnado adquiera una cultura tecnológica global que le permita comprender el mundo artificial que nos rodea, sus características, procesos y su repercusión en el avance de la sociedad, de manera que le permita manejarse en un entorno tecnológico desde una visión crítica y formada. Se trata de que entender globalmente el mundo de la tecnología, en el que las distintas disciplinas están completamente relacionadas entre si (mecánica, electricidad, electrónica, robótica, programación, comunicación, etc.) y conocer los procesos que hacen posible el desarrollo de nuevos productos y sistemas, fomentando la creatividad y la innovación, siendo el centro principal de su metodología el método de proyectos.»

También se muestra en el sitio un video, que compartimos aquí:

Queda claro entonces, que el concepto de Educación Tecnológica es mucho más amplio y a la vez abarca a todas las áreas de estudio referidas a que los alumnos comprendan y puedan desenvolverse adecuadamente en el mundo artificial que nos rodea. Esto es, una verdadera Alfabetización Tecnológica. Nada menos.

Fuentes:
educ@conTIC
MasterMagazine

Lectura recomendada:
¿De qué hablamos cuando hablamos de Tecnología?

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Nuestros chicos están muy solos en internet

Según un informe publicado por Rompecadenas, el 36,05% de los adolescentes ha sido víctima de algún incidente de seguridad mientras navegaba o utilizaba alguna herramienta en la web.

Este dato, entre varios otros igualmente preocupantes, surge de un reciente estudio realizado por ESET en Latinoamérica.

Otras cifras que arroja el estudio son las siguientes:

– El 20,2% padeció la recepción de material con contenido ofensivo.
– El 15,2% sufrió el robo de información personal.
– Cerca del 14% denunció la suplantación de identidad.

Tal vez el dato mas preocupante es que los chicos aparecen como muy solitarios frente al problema:

– Sólo el 11,5% de los jóvenes contarían a sus padres la existencia de estos incidentes.
– El 40,4% de los adolescentes dijo que en realidad son ellos los que deben aconsejar a sus padres cómo cuidarse en la web, mientras que sólo el 7,10% dijo que son sus padres quienes les dan algún consejo.
– Casi uno de cada cuatro confesó que no establece comunicación con sus padres al respecto (22,6%).

En cuanto a la escuela, casi el 60% de los adolescentes confirmó que nunca recibieron consejos de cómo protegerse en Internet en el establecimiento educativo al que concurren.

Ante la pregunta de qué harían si recibieran algún ataque:

– El 43,1% lo bloquearía inmediatamente al atacante.
– El 39,6% usaría los elementos que se ofrezcan en la web involucrada en el ataque.

El artículo finaliza con un consejo al que es imposible no adherir: los padres deben formarse en estos temas y así poder educar a sus hijos no sólo para saber cómo actuar frente a estas circunstancias sino, y sobre todo, para saber cómo prevenirlos.

Fuente: Rompecadenas

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Informe sobre «Los celulares y los chicos»

Hace algunas semanas me entrevistaron para el programa «Bien Temprano», que se emite por Canal 5 de Rosario, acerca de los celulares en la escuela y las diferentes problemáticas que aparecen a partir de la presencia permanente de ese dispositivo en las actividades de los chicos.

Extractos de esa entrevista salieron en un informe, junto con las opiniones de especialistas, padres, docentes y aun los mismos chicos, titulado «Los celulares y los chicos», que se emitió al aire en el programa del 26 de junio pasado.

Aquí, el mencionado informe:

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1a1 + de lo mismo = Nada

Confieso que la excelente disertación de Dardo Ceballos en el ciclo Tips y TICs, en la que presentó una investigación realizada por la UNR sobre la implementación del programa Conectar Igualdad en las provincias de Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos, logró confirmar lo que ya sospechaba pero me dejó mudo. Desde ese día estuve intentando describir, sin éxito, la catarata de ideas, confirmaciones y aun sensaciones que me atraviesan sobre esta cuestión, y a pesar de la amabilidad de Ceballos en responder mis preguntas y escuchar mis consideraciones al respecto, no pude ponerlas por escrito. Hasta hoy.

Ahora me encuentro con un artículo titulado «Los desvaríos de Papert» y escrito por Eleonora Badilla Saxe, catedrática, para la edición on line de La Nación de Costa Rica, en el que la autora pone en palabras muchas de mis propias convicciones al respecto de esta cuestión. Tomo algunos párrafos para ilustrar lo que considero es el problema de base de la implementación del plan Conectar Igualdad: la inserción forzada de las nuevas tecnologías en el aula.

Debo decirlo una vez más: Seymour Papert, matemático, científico de la computación, pionero de la inteligencia artificial, inventor del lenguaje de programación y autor del enfoque educativo para el uso de la tecnología digital en educación al que denominó Construccionismo, es un visionario. (…) La genialidad de Papert le hizo advertir (a la vez que predecía la ubicuidad de las computadoras) que las máquinas por sí mismas, no garantizarían ni aprendizaje relevante, ni mejoramiento de la educación. Por eso, repetía que hay un mundo de diferencia entre lo que las computadoras pueden hacer y lo que una sociedad decide hacer con ellas. Desde que publicó su primer libro, “Desafío a la mente” en 1980, en el que abogaba por el uso de computadoras en educación, también prevenía que no se debía esperar que la máquina tuviera un efecto en la educación, y más bien aconsejaba que se aprovechara su presencia para repensar fundamentalmente el sistema. Solía decir: “Mientras en las escuelas confinemos la nueva tecnología a simplemente mejorar lo que ya existe, en vez de realmente cambiar el sistema, nada significativo va a suceder”.

Sin embargo, el mundo se apresuró a confiar a ciegas en la solución de todos los problemas, incluidos los de la educación, a partir de la inclusión de la computadora. Pero,

El objetivo con las computadoras en educación en casi todos los países y regiones era hacer más de lo mismo, con un poco de maquillaje. El implacable tiempo, de nuevo, evidenció que Papert tenía razón. Aunque se reconocen efectos positivos personales e individuales por el uso de las herramientas digitales, nada significativo sucedió en los sistemas educativos nacionales; nada en relación con los contenidos de siempre; poco con el aprendizaje prescrito en planes y programas. Casi nada nuevo se manifestó a través de las evaluaciones tradicionales, con los instrumentos conocidos. Las muy públicas, recientes evaluaciones de programas de uso de computadoras en educación en otros países, así lo confirman.

La conclusión de la autora es coherente con aquellos principios elementales que pensaron Papert y otros:

Tal vez si las instituciones financieras, los Gobiernos y el sector educación (a nivel internacional y nacional) pusieran más atención a los desvaríos y predicciones de visionarios como Papert, se hubieran ahorrado gastos millonarios en evaluaciones y mediciones tradicionales inútiles buscando efectos de las computadoras en la educación que sabemos de antemano que no se darán, mientras no se repiense de manera cualitativa todo el sistema.

El ofrecer a cada joven, niño y niña (más que a cada estudiante) un dispositivo digital para que pueda crear, diseñar, programar, construir y colaborar es un deber ineludible para garantizar equidad de oportunidades. Pero no podemos buscar efectos diferentes ni esperar resultados distintos si se utilizan para hacer más de lo mismo en educación o para evaluar los mismos contenidos desarticulados de siempre.

Sin embargo, la solución parece estar al alcance de la mano, si es que nos detenemos a pensar en los cambios necesarios en la manera en que estamos educando a nuestros pibes, antes que en la inserción forzada de las nuevas tecnologías en el aula:

Antes de que el implacable nos cobre no haber hecho en educación lo que ya sabemos que hay que hacer, deberíamos poner atención a los desvaríos de visionarios como Papert, que insisten en que en pleno siglo XXI el modelo educativo pluricentenario y fabril ha cumplido su misión y que debe ser repensado profundamente. Y que el enorme potencial de las tecnologías digitales es una buena excusa y brinda una excelente oportunidad para hacerlo.

La computadora se ha metido en el aula con la prepotencia de un plan oficial que luce alejado de los verdaderos intereses de la educación y las reales necesidades del aula. Pareciera que sólo vamos en camino a arruinar otra oportunidad brillante más.


Fuente: La Nación.

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