Saltar al contenido

Ciudadanía digital, privacidad y seguridad - 55. página

Campaña “Reinventando el olvido en internet”

Tiempo invertido, ¿o tiempo perdido?

Facebook, que superó a MySpace en 2008 como el más grande sitio de redes sociales, ahora tiene cerca de 500 millones de miembros, o el 22 por ciento de todos los usuarios de Internet, quienes pasan más de 500 mil millones minutos al mes en el sitio. Los usuarios de Facebook comparten más de 25 mil millones de piezas de contenido cada mes (incluyendo noticias, entradas de blog y fotos), y el usuario promedio crea 70 piezas de contenidos en un mes.
Jeffrey Rosen en The Web Means the End of Forgetting

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Encuesta confirma que los adolescentes comparten privacidad con desconocidos

Según una encuesta de McAfee publicada por diarioTI.com este viernes, la mitad de los adolescentes comparte información personal con desconocidos en cantidades alarmantes y el hostigamiento cibernético sigue afectándolos.

La encuesta, que lleva el título de «The Secret Life of Teens», fué hecha en línea entre el 4 y el 17 de mayo pasados, y abarcó la encuesta a 955 adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años. Los resultados confirman lo que ya se sospechaba: los adolescentes son extremadamente vulnerables en línea.

Algunos números, como para darnos cuenta de la magnitud del problema:

  • El 69% de jóvenes de entre 13 y 17 años han actualizado su estado en sitios de redes sociales para incluir su ubicación física
  • El 28% de los adolescentes chatea con personas que no conoce en el mundo real
  • El 43% ha compartido su nombre de pila
  • El 24% ha compartido su dirección de correo electrónico
  • El 18% compartió una foto que lo retrata
  • El 12% ha compartido su número de teléfono celular
  • Las chicas son más propensas que los chicos a chatear con personas en línea que no conocen en el mundo real (un 32% contra un 24%) y las chicas de entre 13 y 15 años (16%) son más propensas que los chicos de la misma edad (7%) a proporcionar una descripción de su apariencia.
  • Casi el 50% de los adolescentes no sabe qué hacer si es víctima de hostigamiento cibernético
  • Uno de cada tres adolescentes conoce a alguien que ha publicado información cruel o hiriente sobre él en línea
  • 14% de los jóvenes de entre 13 y 17 años admitió haber incurrido en algún tipo de conducta de hostigamiento cibernético durante el año 2010

Otras certezas que vienen a confirmarse con este tipo de encuentas, es que los adolescentes acceden a la Web desde fuera de su hogar con mucha más frecuencia que antes en una amplia mayoría, lo cual implica que ya no alcanza con colocar la computadora a la vista de los padres. Como bien indica una especialista de la empresa, Tracy Mooney, usando su experiencia con sus propios hijos:

Es necesario educar a los niños para que velen por su propia seguridad cuando acceden a la Web desde las casas de sus amigos o su teléfono, lejos de mi supervisión.

Como es de imaginar, casi la mitad de los encuentados reconoce que no informan a sus padres sobre sus actividades en línea, y muchos de ellos reconocen que no harían lo que hacen si sus padres estuvieran observando. Tanto es así que el 55% por ciento de los adolescentes de entre 13 y 17 años reconoce que oculta a sus padres sus actividades en línea.

Mucha más información importante surge de la encuesta, relacionada con las descargas ilegales, la pornografía, los virus y malware, y otras situaciones complejas, que puede leerse tanto en el informe original como en el mencionado artículo. A modo de resumen y conclusión, nos sirve la opinión de la mencionada especialista,

Como yo, la mayoría de los padres cree tener el control del tipo de contenido en línea al que acceden sus hijos. Este informe deja claro que debemos involucrarnos mucho más en ayudar a nuestros hijos a tomar las decisiones correctas en línea. La educación es la clave.

Fuente: diarioTI

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Despotismo 2.0: los que manejan los piolines de las redes sociales

Internet puede ser todo lo libre que queramos, pero no deja de ser curioso como día tras día le damos permiso para hacer cosas de este calibre a los servicios que más amamos y usamos, y no sólo a los dos mencionados aquí, cosas que serían inaceptable en cualquier país democrático del mundo.

Este interesante análisis es parte de un artículo titulado «El excesivo poder que le damos a los servicios en línea», publicado en lainformacion.com ayer.

Las cosas de este calibre a las que se refiere el autor son dos situaciones de cierre de cuentas en Twitter y en Flickr, en ambos casos porque, según adujeron las respectivas empresas, se violaban las condiciones del servicio.

Así que sin más, y ejerciendo ambas empresas su poder de decisión en forma arbitraria e inconsulta, los usuarios vieron desaparecer todo lo publicado durante mucho tiempo. Una de las historias tuvo un final feliz gracias a que en Twitter el borrado tiene marcha atrás: el usuario pareció tener algunas influencias, de modo tal que logró no sólo revertir la situación sino recuperar además todo lo publicado. Pero a los usuarios de Flickr les fué muy mal: la víctima del autoritarismo fue un grupo de 3000 usuarios que perdió todo porque este servicio no tiene recuperación del material borrado.

Seguramente las empresas tendrán un par de buenas excusas para este maltrato. La cuestión de la seguridad, evidentemente será una. Pero eso de tirar con escopeta para que algún perdigón entre no parece ser una buena técnica. Finalmente, la perdíz cazada será cualquiera de nosotros que se atreva siquiera a bromear con hacer algo que a los despotas manejadores de los piolines de las redes sociales y otros servicios les parezca una violación a los terminos del servicio. Entonces, claro, violarán todos nuestros derechos.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

¿Usted también vendió su alma?

¿No? ¿Está seguro? Porque mire que finalmente, el ejemplo que necesitabamos para comprender por qué es imprescindible no sólo reinventar el olvido en internet, sino revisar todas nuestras estrategias pedagógicas de inserción de las TIC’s en la educación, llegó.

Menciono lo de las estrategias porque la inserción de las nuevas tecnologías implica mucho más que aparatos y planes. Y esto es lo que nos muestra el siguiente ejemplo.

Afortunadamente, todo sucedió en tono de broma. Pero piense, amigo lector, en las implicancias de esto.

Informa ElMundo.es: «Miles de compradores por Internet venden su alma por no leer la letra pequeña».

El asunto es así:

Una tienda de videojuegos acaba de informar que posee las almas de unos 7.500 clientes gracias a una cláusula legal que incluyó en los términos y condiciones de compra de su tienda ‘online’.

La compañía británica introdujo esta cláusula el 1 de abril -el April Fool’s Day, día de los inocentes británico-, cláusula por la que se reservaba el derecho a exigir el «alma inmortal» de sus clientes cuando quisiera.

La letra pequeña del contrato dice:

Al enviar una orden de compra por la web el primer día del cuarto mes del año 2010, Anno Domini, estás de acuerdo en concedernos la opción no transferible de reclamar, por ahora y para siempre, tu alma inmortal. Si deseamos ejercer esta opción, permitirás rendir tu alma inmortal y cualquier reclamación que puedas tener sobre ella en un plazo de cinco días laborales tras recibir la notificación escrita de Gamestation o uno de sus secuaces debidamente autorizados.

Nos reservamos el derecho de hacer esta notificación en flamígeras cartas de seis pies de alto, y podemos no aceptar ninguna responsabilidad por la pérdida o daño causados por tal acto. Si tú a) no crees tener alma inmortal, b) habérsela ya dado a otro, o c) no quieres concedernos tal licencia, pinche por favor en el enlace inferior para anular esta cláusula y proceder con la transacción.

Según especialistas, podría ser una de las mejores campañas de publicidad de la historia. Pero el caso muestra una realidad inquietante: nadie lee la letra pequeña, tampoco en internet.

La pregunta del millón sería: ¿Ud. sabe qué dice el Acuerdo de Términos y Condiciones de los programas que instala, por caso, o que decía el de Facebook cuando se registró? ¿Sabe qué pueden hacer y qué no con la información privada que usted ingresa?

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Cuando no se tiene a quién preguntar

Más magia veneno y de Yahoo! Respuestas. Evidentemente quién pregunta, o es una niña pequeña o una mayorcita bastante desinformada sobre cuestiones de la vida. En todo caso, la alternativa de preguntar en un sitio público la expuso al sarcasmo, y confieso que creo que la sacó barata.

La pregunta es: «¿Puede tu bebé quedar embarazada si tienes sexo durante el embarazo?». Y amplía: «Si estás embarazada de una niña, y tienes sexo durante el embarazo, ¿puede la esperma impregnar al bebé?».

La mejor respuesta elegida por los votantes, que es el mecanismo que este sistema utiliza para seleccionar la más adecuada, dice así: «La bebé puede quedar embarazada sólo si es femenina. Si vos sospechás que tu bebé está embarazada, no tengas sexo otra vez. Corrés el riesgo de tener a tu beba embarazada de otra beba y esto puede llevar a complicaciones como en un loop infinito».

La respuesta es muy ingeniosa desde lo humorístico, pero si la inquietud que generó la pregunta fue genuina, sin dudas es una respuesta demoledora.

Fuente: FAILBlog

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo