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humor - 8. página

Un servicio técnico eficaz

Si, si. Yo me voy a hacer uno igual al de la foto, como para no errarle nunca. Y digo por experiencia propia, que el menú de soluciones propuesto por esta ruleta casera suele ser suficiente para resolver cualquier consulta.

Faltan algunas, tal vez por una diferencia de edad mía con el autor (como por ejemplo, «¿revisaste la perilla del brillo?», en aquellos viejos monitores analógicos de antaño), pero está muy bien.

Las posibles respuestas son:

– ¿Has probado reiniciando la computadora?
– ¿Está el cable de alimentación eléctrica enchufado?
– ¿Probaste con cambiar tu contraseña?
– Sí, hacé clic en OK
– Es una estafa, simplemente bórralo
– Eso luce como un problema de hardware
– No, se borró y lo perdiste
– OK, dejá que te lo busco yo en Google

No lo dudes, amigo soporte: esta es la única ruleta en la que el ganador siempre es… ¡tu sistema nervioso!

Fuente: JobDescriptions.net

PD: Esto me hizo recordar a aquel genial video del soporte y el monje medieval. Aquí va de nuevo:

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No aclares que oscurece

Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo

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Maestro Siruela

Siempre escuché a mi abuela llamar a alguien «Maestro Ciruela» (con «C», al menos asi lo interpretaba yo), cuando el sujeto en cuestión hablaba con autoridad de un tema acerca del cual era totalmente ignorante. Como yo era chico y no entendía muy bien que tenía que ver ser un chanta con esa fruta que a mi me gustaba tanto (las rojas, sobre todo), nunca le presté mayor atención al asunto.

Con los años la frase cayó en desuso, y creo que no volví a saber de ella hasta esta mañana: alguien comentó algo al respecto en un post que estaba leyendo, haciendo la aclaración «maestro siruela (no, no es un error ortográfico)». Y claro, esas cosas disparan mi curiosidad hacia la red/libro/artículo/etc., lo que sea que sirva para resolver el desafío me planteó la aclaración. Desafío sencillito, claro, pero útil para desasnarse un poco.

Finalmente, me quedé con un artículo de La Nación del 8 de marzo del 2009, escrito a partir de la avalancha de correo que recibió la redacción del diario a causa de lo que muchos lectores consideraron una desafortunada falta de ortografía por parte del humorista Nik: le había hecho decir a Gaturro, «maestrita Siruela».

Según el artículo en cuestión, la expresión nada tienen que ver las ciruelas. Siruela es un pueblo de la provincia extremeña de Badajoz y el maestro Siruela es un personaje proverbial, surgido del ingenio popular. Se desconoce si el dicho corresponde a un hecho real o fue inventado y quedó para siempre como una crítica burlona sobre la persona ignorante que habla u opina sobre una cosa que desconoce.

Según afirmó el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, consultado para la ocasión, el refrán original es «como el maestro de Siruela que no sabía leer y puso escuela». El lingüista comentó además que «ya el maestro José María Sbarbi, en su gran diccionario de refranes, aclaraba en la década del 40 que la gente suele confundir el pueblo de Siruela con la ciruela».

Parece claro que no hay en el refrán ninguna referencia histórica ni intención de burlarse de los maestros del pueblo de Siruela. Una simple rima, es todo.

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EE.UU. en Egipto

Esta viñeta fué publicada el 28 de enero. Una vez más, un humorista parece comprender mejor la realidad que los expertos. En este caso, sobre el actual conflicto egipcio.

– «¡Qué emocionante! ¡Un levantamiento popular en un país musulmán para destituir a un déspota! ¿Qué podría salir mal?»

El cartel en la puerta dice: «Embajada EE.UU. – Iran – 1979″…

Fuente: Hallado en GOCOMICS. Scott Stantis es dibujante editorialista en The Birmingham News, el periódico más leido de Alabama. Sus trabajos se publican en más de 400 medios gráficos de los EE.UU. Tiene además su propia tira diaria, Prickly City.

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Viviendo según la bandeja de entrada

Recibí este correo, muy gracioso por cierto, de un amigo que me lo envió.

El pobre sufriente que escribe está empecinado en vivir su vida de acuerdo a los consejos que recibe por mail, y nos relata su experiencia de este modo:

Dicen que todos los días hay que comer una manzana x el hierro y una banana por el potasio. Y también una naranja para la vitamina C. Y una taza de té verde sin azúcar para prevenir la diabetes. Todos los días hay que tomarse dos litros de agua (sí, y mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).

Todos los días hay que tomarse un Actimel o un Yakult para tener ‘L.Cassei Defensis’ que nadie sabe qué carajo es, pero parece que si no te mandás un millón y medio todos los días, entrás a ver a la gente como borrosa. Cada día una aspirina para prevenir los infartos. Y un vaso de vino tinto para lo mismo. Y otro de blanco para el sistema nervioso. Y uno de cerveza que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomás todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, probablemente ni te enteres.

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres cagar un pulóver.

Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo el cálculo, sólo en comer se te van cinco horitas. Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Actimel los dientes, después de la manzana los dientes, después de la banana los dientes… y así mientras tengas dientes. Y pasarte hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax… Mejor ampliá el baño y meté el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún piquete. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no podés: todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato, por experiencia: a los 15 minutos andá volviendo, si no la media hora se te hace una). Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios, para contrastar la información. Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (Al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).

También hay que hacerse tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tenés perro o mascota… hijos?!

En fin: a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias.

La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez. Por ejemplo: te duchás con agua fría y con la boca abierta, así mientras tomás agua, salís del baño con el cepillo de dientes en la boca y le vas haciendo el amor (tántrico) a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barrés con una escoba en una mano. ¿Te quedó una mano libre? Llamá a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tomate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). El BioPuritas con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come la banana con el Actimel, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días. ¡Uuuuf!

Si te quedan 5 minutos, reenviale esto a algún amigo mientras disfrutás de una cucharadita deTotal Magnesiano, que hace de bien… Y ahora te dejo porque entre el yogurth Activia, el medio pomelo, la cerveza, el primer litro de agua y la tercer comida con fibra del día, ya no sé QUÉ es lo que me estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, ya que está aprovecho y me llevo el cepillo de dientes….

Si ya te envié este mail con anterioridad, es el Alzheimer que a pesar de tanto cuidado no lo puedo combatir.

Y claro, no es sencillo. Mucha suerte para los que quieran intentarlo, ¿eh?

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Eric Schmidt le erró a la profesión

Solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?
Eric Schmidt, CEO de Google.

Ya había hecho algo parecido, cuando profetizó (¿?) que los jóvenes se cambiarán el nombre para huir de su pasado digital.

No contento con aquel llamado a la irresponsabilidad social, ahora continúa con su incontinencia verbal y cuál émulo de Krosty, payaso de Los Simpson y amargado por antonomasia, se burla de la preocupación genuina de la gente por la intromisión de ese ojo que todo lo vé de Google llamado Street View.

La periodista interlocutora de Schmidt en el programa de TV «Parket Spitzer», del que el capo de Google participaba, le hizo saber sobre su incomodidad frente a Street View, el servicio de Google que coloca a la empresa en capacidad de monitorear nuestras actividades, a lo que Schmidt respondió: «Street View, solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?».

La periodista repregunta: «¿Es decir que yo me puedo cambiar?», a lo que Schmidt responde «Sí, es una alternativa». La mujer se rió entonces, algo incrédula, y agregó «pero eso me causaría muchos problemas».

Se ve que el bueno Eric en ese momento cayó en la cuenta de la barbaridad que acababa de decir, por lo que se tomó el tiempo de aclarar: «Lo sé, lo sé, pero la idea es que hacemos una sola pasada y no es una situación de vigilancia», asegurando que no se trata de imágenes en tiempo real.

Pero evidentemente Google acusó recibo de la metida de pata y difundió un comunicado firmado por Schmidt, en el que se retracta de sus dichos y ofrece a las personas que lo deseen, eliminar sus casas de Street View.

En Alemania, Google se vio forzada a instalar en su sitio un formulario para tal fin, y 240.000 personas lo completaron antes del vencimiento del plazo el 15 de octubre.

Eric Schmidt es un humorista, pero malo. No, cambiar de profesión no le conviene.

Fuente: Diarioti.com

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Publican la lista de los premios Ig Nobel 2010

Informa Microsiervos que ya se ha hecho pública la lista de los premios Ig Nobel 2010, aquellos que reconocen desde hace ya veinte años las investigaciones que aunque suenen a broma, son reales. Esta es la lista:

  • Ingeniería: Karina Acevedo-Whitehouse y Agnes Rocha-Gosselin de la Zoological Society de Londres, y Diane Gendron del Instituto Politecnico Nacional, Baja California Sur, México, por perfeccionar un método para recoger mocos de las ballenas mediante un helicóptero de radio control.
  • Medicina: Simon Rietveld de la Universidad de Amsterdam, y Ilja van Beest de la Tilburg University, por descubrir que los síntomas del asma pueden ser tratados con una vuelta en una montaña rusa.
  • Transporte: Toshiyuki Nakagaki, Atsushi Tero, Seiji Takagi, Tetsu Saigusa, Kentaro Ito, Kenji Yumiki, Ryo Kobayashi de Japón, y Dan Bebber, Mark Fricker del Reino Unido, por usar el moho del lodo para determinar las rutas óptimas para tender railes de tren.
  • Física: Lianne Parkin, Sheila Williams, y Patricia Priest de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, por demostrar que la gente se cae menos si en el invierno la gente anda con los calcetines por fuera de los zapatos por caminos congelados.
  • Paz: Richard Stephens, John Atkins, y Andrew Kingston de la Universidad de Keele, Reino Unido, por confirmar que en efecto soltar tacos alivia el dolor.
  • Salud pública: Manuel Barbeito, Charles Mathews, y Larry Taylor de la Oficina de Seguridad y Salud Industrial de Fort Detrick, Maryland, Estados Unidos, por determinar experimentalmente que los microbios tienden a pegarse a los científicos con barba.
  • Economía: Los ejecutivos y directores de Goldman Sachs, AIG, Lehman Brothers, Bear Stearns, Merrill Lynch, y Magnetar por crear y promover nuevas formas de invertir dinero que maximizan las ganancias y minimizan los riesgos para la economía mundial, o al menos para parte de ella.
  • Química: Eric Adams del MIT, Scott Socolofsky de la Universidad A&M de Texas, Stephen Masutani de la Universidad de Hawaii, y British Petroleum, por demostrarnos que estábamos equivocados al creer que el agua y el petróleo no se mezclan.
  • Gestión de empresas: Alessandro Pluchino, Andrea Rapisarda, y Cesare Garofalo de la Universidad de Catania, Italia, por demostrar matemáticamente que las organizaciones serían más eficaces si ascendieran a sus miembros al azar.
  • Biología: Libiao Zhang, Min Tan, Guangjian Zhu, Jianping Ye, Tiyu Hong, Shanyi Zhou, y Shuyi Zhang de China, y Gareth Jones de la Universidad de Bristol, por documentar científicamente la felación en los murciélagos de la fruta.

Los organizadores premian aquellos logros que hacen que la gente primero se ría, y luego piense. Y afirman que los premios quieren celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo, y estimular el interés del público en la ciencia, medicina y tecnología.

Fuente: Microsiervos

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