Saltar al contenido

educación - 26. página

Poke-no, poke-nada

pokeno

Cada vez que se plantea este debate anacrónico y de sainete, entre tecnólogos que celebran cada novedad en materia de dispositivos, y los tecnófobos que anticipan el cese de toda inteligencia humana por culpa de algún aparato nuevo, recuerdo el mismo incidente. Paso a contar.

Hace unos años, para un Día del Estudiante en el que se convocaba a los pibes a celebrarlo en la escuela, un grupo de alumnos del Secundario tuvo la idea de crear una parodia de un popularísimo programa de TV. La respuesta inmediata de la Sra. Directora fue, «Fulano –colóquese aquí el nombre de celebérrimo conductor- jamás va a entrar a esta escuela». Fin de la historia. Una oportunidad perdida -otra más- de traer lo cotidiano a la escuela para debatirlo, desmenuzarlo, ponerlo bajo el microscopio del sentido común, sacarle partido para el lado del aprendizaje. Pero no.

La institución escuela siempre fue morosa en incorporar las novedades, ya lo hemos analizado en reiteradas ocasiones. Pero en los últimos años ha sucumbido frente a las contradicciones, los temores, las incertidumbres más velozmente que nunca, suponemos que abrumada y casi rendida ante la velocidad de los cambios. Y entonces prohíbe. Ante el menor viso de novedad que altere su ya ajada estructura, prohíbe.

No debate, prohíbe. No consulta, no convoca, no propone. Prohíbe.

La escuela se está volviendo una máquina de prohibir. 

Aquellos debates que mencionábamos al inicio, no son novedosos. En los últimos años muchísimas escuelas han prohibido el Mundial de fútbol en el aula, se han prohibido los celulares sin considerar siquiera un uso pedagógico de tal artefacto de los infiernos, y hasta se ha hecho desaparecer el espacio curricular específico en el cual, justamente, podrían producirse algunos de los aprendizajes más significativos en lo que refiere al uso de las nuevas tecnologías. Y además, las contradicciones, con eventos facilitadores de acceso desde los estratos oficiales, tanto nacionales como provinciales, para después prohibir o restringir su uso en las escuelas. 

Ahora llegó el turno de la Realidad Aumentada (RA) y la caza de bichos que propone la app Pokemon Go, como si fuera esta la primera aplicación que la usa. Y por supuesto, corremos a prohibirlo o a sancionar a los alumnos que lo usen en la escuela,  en un mensaje que no analizaremos aquí pero que sólo trasluce más contradicciones.

No voy a opinar aquí sobre el juego, sus efectos o sus potencialidades. Sólo expreso mi anhelo de que la Escuela abandone ese estado de temor permanente ante la novedad y proponga el debate, junto a autoridades, docentes y la comunidad toda. Sólo así se producirán verdaderos aprendizajes en la escuela democrática que pretendemos construir en estos tiempos.

Dejemos de prohibir. Comencemos a pensar, a debatir y decidir. 


Una lectura recomendada, para saber de qué se trata este juego, haciendo clic aquí. 
Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Importante iniciativa por los niños perdidos

404campaña

Cuando intentamos acceder a una url -el dominio o dirección de un sitio- que no existe, ya sea porque nos equivocamos al tipear la dirección, el enlace está roto, el buscador nos devolvió un resultado obsoleto o la página fue eliminada, llegaremos a una página con el mensaje «Error 404 – Página no encontrada».

Un especialista en delitos informáticos y protección de datos personales, Daniel Monastersky, se propuso darle un uso mas beneficioso a esas páginas improductivas y así nació el Proyecto Noencontrado.org. ¿En qué consiste? Muy simple: en agregar en forma automática -a través de un plugin si se trata de un sitio de WordPress o de un iFrame si es en otra plataforma- la foto de un niño o niña desaparecido y la información de contacto.

Según su creador, el objetivo del proyecto es el de crear conciencia sobre los niños perdidos.

Para contribuir con el proyecto se debe completar el formulario en el sitio Noencontrado.org y aguardar la comunicación de los responsables con la explicación del procedimiento.

Nosotros también sumamos nuestro granito de arena para esta buena idea.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El genio de Papert

papert

Seymour Papert (29 de febrero de 1928 – 31 de julio de 2016), matemático, científico de la computación, pionero en el campo de la inteligencia artificial e inventor del lenguaje de programación LOGO, fue autor de una teoría del aprendizaje a la que denominó «Construccionismo».

«Tomamos de las teorías constructivistas de la psicología el enfoque de que el aprendizaje es mucho más una reconstrucción que una transmisión de conocimientos. A continuación, extendemos la idea de materiales manipulables a la idea de que el aprendizaje es más eficaz cuando es parte de una actividad que el sujeto experimenta como la construcción de un producto significativo.»
Papert, en «Constructionism: A New Opportunity for Elementary Science Education»

Visionario, con ese enfoque no sólo anticipó el uso de la tecnología digital en la educación sino que además nos advirtió: las máquinas no garantizarían aprendizajes relevantes de por sí, y tampoco un mejoramiento de la educación. La clave en esto es entender que no se trata de lo que las computadoras pueden hacer sino lo que una sociedad decide hacer con ellas.

«Necesitamos un pensamiento crítico bien afilado para llevar a cabo la ardua tarea de una creatividad educacional responsable.»
S. Papert, en «Computer Criticism vs. Technocentric Thinking»

Ya en su primer libro de 1980, “Desafío a la mente”, su planteo es radical: la presencia de la máquina debería servir para repensar el sistema. «Mi centro de interés no está en la máquina sino en la mente», dice allí.

Papert deja un legado poco comprendido y transformado como tal en un dogma. El lenguaje LOGO fue una genial idea a explorar y no «el juego de la tortuguita» en el que se transformó en muchas aulas de computación que no lo comprendieron así.

Lo definió de este modo: “Mientras en las escuelas confinemos la nueva tecnología a simplemente mejorar lo que ya existe, en vez de realmente cambiar el sistema, nada significativo va a suceder”.

Ayer partió un referente de innovación en la escuela. Tanto, que de sus ideas queda todo por hacer.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Finlandia, ¿cerca del ideal?

Quienes estén familiarizados con el trabajo de Michael Moore, documentalista y escritor norteamericano ganador de un Oscar, sabrán reconocer en él a un progresista crítico de las grandes corporaciones, la violencia armada y las políticas de invasión de su gobierno, entre otras causas que ha denunciado a lo largo de su extensa trayectoria.

En el video que publicamos a continuación -un fragmento de su reciente trabajo, el documental «Where to Invade Next»-, su objeto de análisis es la educación en Finlandia. Jornadas cortas en la escuela, nada de tarea para el hogar, ausencia de escuelas privadas -por favor tome nota, querido lector, de las razones-, educación en artes y oficios, y el objetivo de sus docentes de lograr que los niños sean felices son asuntos que asombran a Moore, porque están ausentes en los EE.UU. Y aquí también.

Y para aquellos que gustan de los índices y estadísticas para justificar todo, ellos también tienen las mejores marcas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Las redes sociales en la elección de futuros empleados

redes432

El 48% de los directores de Recursos Humanos utiliza las redes sociales como referencia para seleccionar futuros empleados. De ese porcentaje, el 53% admite que la información que ha visto en las redes le ha llevado a rechazar un postulante en más de una oportunidad. Este complejo panorama surge de un estudio interno de Adecco Argentina, la filial local de la consultoría de RR.HH. de alcance internacional.

En la práctica, esto significa que el candidato podría mostrar una presencia impecable en la entrevista laboral pero, con una mínima investigación, los reclutadores podrían encontrar al candidato online bajo un nombre poco adecuado, con fotografías algo subidas de tono o como miembro de círculos poco adecuados para la organización en la que se busca entrar a trabajar. De este modo, la información sobre la vida profesional o académica se convierte en una vidriera para exponer las fortalezas y los talentos personales. O todo lo contrario.

Lo recomendable, según aconsejan, es establecer un perfil sobrio. ¿Cómo lograrlo? Aquí, algunos consejos para quienes se encuentran en la búsqueda:

  • Elegir fotos de portada y de perfil bien estudiadas y naturales, y al mismo tiempo adecuadas a la imagen personal que se quiera proyectar. Evitar los enlaces de fotografías de fiestas o en situaciones que puedan parecer graciosas para el círculo íntimo de amigos, pero que seguramente el empleador no querrá ver en su próximo candidato.
  • Utilizar el mismo nombre de usuario en todas las redes sociales ayuda a que los reclutadores puedan encontrar el perfil con facilidad.
  • Completar la información que solicita el perfil al 100%, y que sea igual en todas las redes que se utilicen.
  • Aprovechar las redes sociales para crecer profesionalmente, participando en páginas y grupos, y realizando comentarios acertados para acercarse a reclutadores y gente con la que se pueda hacer negocios o generar vínculos profesionales.
  • Usar siempre vocabulario positivo, los comentarios agresivos o pesimistas pueden perjudicar la imagen pública.
  • Crear un blog o web para compartir información y experiencias profesionales, generará una buena imagen profesional.

En nuestras charlas sobre seguridad en internet solemos decir que la identidad digital debe construirse. Si asumimos que todo lo que hacemos en internet deja un rastro, cualquier esfuerzo de nuestra parte al respecto debería tender a crear, no una imagen falsa o artificial, sino una que refleje lo más claramente y exactamente nuestra identidad en el mundo analógico.

Seguramente será mucho más provechoso si somos nosotros mismos quienes definimos nuestro perfil en el mundo virtual. 

Fuente: Información de prensa de Adecco Argentina.
Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo