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Paperblog, una revista de blogs

Se comunicó vía mail Natalia, responsable de comunicación de Paperblog España, para invitarnos a conocer el proyecto Paperblog, iniciado en el mes de enero pasado.

Definido por ellos mismos como «un nuevo concepto de periodismo ciudadano», Paperblog es una plataforma digital de difusión, que a modo de revista de blogs, da a conocer los mejores artículos de los blogs inscriptos.

Formar parte del proyecto es muy sencillo: se propone un blog en la página de inicio de Paperblog brindando alguna información sobre el blog y su autor. Una vez dada el alta, vía RSS se actualiza al publicar.

Los artículos aparecen acompañados por el nombre o seudónimo del autor y la ficha de perfil, además de varios vínculos hacia el blog original, al principio y al final de cada ppost. Los artículos más interesantes podrían ser seleccionados por Paperblog para aparecer en la portada del sitio, y su autor como Autor del día.

Una propuesta sin dudas muy interesante, que estaremos apoyando.

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Wikileaks, o el lado para el que gira el mundo

Hoy se entregó Julian Assange a las autoridades británicas, en momentos en que pesaba una orden de captura sobre el atribulado editor de Wikileaks por un asunto que nada tiene que ver con la difusión de los ahora famosos documentos diplomáticos.

Digo atribulado, porque el hombre no tiene tranquilidad desde que difundió esa especie de radio pasillo de la diplomacia mundial: le cancelaron la cuenta de PayPal con la que recauda los aportes para su proyecto, le cerraron sus cuentas en Suiza -algo bastante insólito, por cierto, si se tiene en cuenta las características del sistema bancario de ese país-, entre otras varias delicias. ¿El sistema entero contra el bueno de Julian? Mmm… puede ser.

La cuestión es que ninguno de los documentos revelados va a cambiar el estado actual de cosas, tal la entidad de ellos. Esta primera tanda de documentos, cargados de obviedades y cuestiones menores, sólo mantienen a la movediza Hillary dando más explicaciones que su esposo Bill en ocasión del famoso asunto del cigarro, y a los políticos de todo el mundo enmudecidos por el temor a lo pudieran decir los documentos que Wikileaks difunda en el futuro. Y claro, justifican las muchas caras largas de los políticos, quienes creyeron que la charla entre amigos era posible.

Pero no mucho más que eso. Es decir, nada que una buena novela de Graham Greene o John Le Carré no hayan dicho ya, y en forma mucho más entretenida por cierto. Otro notable silencio es el de las organizaciones de derechos civiles.

Tal vez lo único rescatable en todo esto, y que realmente tiene unas implicancias notables por lo novedoso, es la cuestión de la democratización de la información. «No more secrets», pregonaba en una vieja película el personaje de Robert Redford, en la que el susodicho se enfrascaba en una sorda lucha con lo más subterráneo del poder. Ese parece ser el sentido de esta pequeña revolución en nuestra forma informarnos para entender para que lado gira el mundo.

Parece, digo. Cuando se difundan documentos que realmente digan cosas, tal vez podamos sacar alguna conclusión más seria.

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Merlo, San Luis, y una experiencia inolvidable

No me caben dudas de que el argentino promedio sabe poco de vacacionar. Suele empacar junto con la malla y el bronceador la locura de todo el año y así, sin solución de continuidad, se aliena en el lugar de destino -que suele ser, obviamente, Mar del Plata, Carlos Paz y, si es estudiante, Bariloche. Desde apiñarse en playas colmadas hasta hacer cola para comer, se empeña en todo aquello que, según parece, le facilita sostener el nivel de despelote suficiente como para no extrañar. En fin.

Pero hay muchas, muchísimas otras opciones. No las voy a detallar aquí, sino simplemente contar mi experiencia de la semana que pasó en la localidad de Merlo -y alrededores- en la provincia de San Luis.

La vicedirectora de una de las escuelas en la que doy clases, me invitó a acompañar en su viaje de estudios a los alumnos de 7mo. grado, curso del que soy docente de Tecnología. Y así partimos junto con Silvana, la maestra de grado y Julieta, la coordinadora de la empresa con la que se contrató el servicio.

Confieso que a pesar de haber viajado bastante, San Luis era un enigma para mi. Pero este viaje se convirtió en una experiencia fenomenal para todos, en la que descubrimos lugares, paisajes y personas maravillosas.

Si me preguntan, diría que a pesar de la responsabilidad que implica el viaje con los chicos y de todas las actividades que llevamos a cabo, estas cuestiones quedaron muy por detrás de la satisfacción de una experiencia única. Agregaría que, si estas no fueron vacaciones, estuvieron muy cerca, porque volví renovado. Muerto de cansancio, sí. Pero feliz.

Aquí les dejo algunas fotos, pero atención: no reflejan ni cerca la maravilla de ver tanta belleza con los propios sentidos -ya no sólo los ojos, porque no alcanzan.

Con los chicos previamente abrimos un blog para compartir la experiencia en forma de crónica. Por limitaciones en el acceso a internet en la zona, hicimos la previa en Rosario y completaremos el blog en la semana con las notas que fuimos escribiendo día a día, pero ya se puede visitar haciendo clic aquí.

También publico un video, que si bien es de baja resolución -tomado con el celu-, sirve como muestra de un sitio para el asombro: el llamado «Chorro de San Ignacio». Que lo disfruten:

Gracias, San Luis. Ya volveremos alguna vez. ¡Ojalá sea pronto!

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