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La doble cara de la política

Se me ha condecorado por mi labor de sensibilización social sobre el sufrimiento de la población civil, y especialmente los niños, en los conflictos armados. Majestad, por estos valiosos principios me siento obligado a recordar que el gobierno liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, una de las personas que más han usado, instrumentalizado, abusado y retorcido la palabra paz, ha cuadruplicado la venta de armas españolas desde 2004.
Tomado del discurso del periodista Gervasio Sánchez frente al Rey Juan Carlos y medio gabinete del gobierno español, al agradecer la condecoración de la Gran Cruz de la Solidaridad por su trabajo social. Citado por Gustavo Sierra en Clarin.com.

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Uso y abuso

Publica por estos días Muy Interesante:

El planeta cuenta con 595.814 km de litoral. Cerca del 40% de la población mundial vive a menos de 100 km de las costas, un área que apenas representa el 20% de la masa terrestre. Esto significa que son zonas muy pobladas con múltiples problemas.

Lo preocupante es que la degradación del medio marino se ha intensificado en los últimos 30 años. Se calcula que aproximadamente el 50% de los ecosistemas costeros ha sido alterado o destruido por las industrias, ciudades, acuicultura y turismo. Y que más de 70.000 productos químicos sintéticos se han vertido en los océanos. La sobreexplotación de los recursos biológicos marinos y la pérdida de hábitat es ahora una amenaza tan grave como la contaminación.

Fuente: Muy Interesante

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Celulares y cáncer II: la mirada desde la ciencia

Confieso que creo que jamás podría explicar con claridad, por cuestiones propias de formación, la lógica del funcionamiento de aquellas ondas sospechadas de carcinógenas, de las que hablamos en un post anterior. Pero no me hace falta: cuando la ciencia -la verdadera, aquella despojada de factores exógenos que le dan un tinte de opinión- viene en auxilio de nuestras incertidumbres, no queda más que adherir a las certezas que nos proveen.

Todo esto para explicar la satisfacción que me produjo leer al físico Alberto Rojo, profesor de la Universidad de Oakland en Michigan, EE.UU., en una columna publicada hoy en el diario Clarín, titulada «Los celulares son tan inofensivos como el microondas». Bueno, ya desde el título queda clara la postura del científico. La nota completa se lee haciendo clic aqui. A continuación, algunos párrafos para destacar:

Tengo amigos que no usan celular. Son pocos pero son. ¿Están más a salvo del cáncer que los incontables feligreses de la telefonía móvil? No. La razón, en tres palabras: la mecánica cuántica.

Me explayo: el celular recibe y emite radiación. Al hablar de radiación hablo de “luz”, una precisa coreografía de electricidad y de magnetismo en vibración por el espacio: las proverbiales ondas electromagnéticas. (…) Lo curioso es que la luz no es un fluido continuo sino que su estructura es granular, un chorro de municiones microscópicas, los cuantos de luz, cuya existencia postuló el gran Albert Einstein en 1905, la fecha de nacimiento de la hoy famosa mecánica cuántica, o física cuántica. Cuando la luz se emite o se absorbe, dice Albert, lo hace en cantidades fijas (…) Y lo más curioso todavía es que la energía de esas municiones (los “fotones”) depende del color, o la frecuencia de la luz. Un fotón de luz azul tiene más energía que uno de luz roja y mucho menos que uno de rayos X (que es invisible), que a su vez tiene mucha menos energía que uno de rayo gamma.

Lo fundamental aquí es que estas municiones de luz alteran -dañando o beneficiando- a los organismos vivos átomo a átomo, de a uno por vez. (…) Las mutaciones del ADN que dan lugar al cáncer son alteraciones a nivel atómico creados por radiación de alta frecuencia, donde los fotones (cada uno de ellos) son de energías altas. La incidencia de este tipo de radiación en el aumento de cáncer está muy establecida. En cambio, en el caso del teléfono celular, la frecuencia de la radiación es más o menos la misma que la del microondas de la cocina, donde la energía de cada fotón es insuficiente para arrancar un electrón de un átomo. El proceso de arrancar un electrón de un átomo es bautizado en jerga física por “ionizar”, y la radiación inculpada es ionizante.

Entonces, mientras un número relativamente chico de fotones de rayos gamma (radiación ionizante) puede alterar la química celular y dar lugar al cáncer, una horda de fotones visibles (los de la bombita de luz por ejemplo) o de microondas (los del celular) golpeándonos la piel cada segundo son inocuos. (…) Mas aún, las estadísticas no muestran un aumento de la incidencia de cáncer cerebral desde la invención de celular (incluso algunas muestran disminución), ni para los obreros que trabajan en las antenas de transmisión, donde la intensidad de la radiación es grande. Es cierto que las razones precisas de la génesis del cáncer son todavía objeto de estudio. Pero también es cierto que no hay un mecanismo físico plausible que vincule la radiación del celular con el cáncer, argumento suficiente para conjurar miedos infundados, y para acaso disuadir a mis amigos reticentes heresiarcas del roaming.

Por supuesto que hay posturas más o menos alarmistas sobre el tema, como aquellas que citamos alguna vez relevando miradas sobre la cuestión. El asunto es si nos quedamos con nuestros miedos sin más, o nos permitimos aprender y razonar.

Fuente: Clarin.com

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