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Un tecnólogo en Macondo - 28. página

Desbaratando el pensamiento mágico en la tecnología

Windows cumple 30 años

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Un día como hoy hace ya 30 años, salía al mercado la versión 1.0 de Windows, el «entorno operativo» -faltaban varios años para que se graduara de sistema operativo con Windows 95- de la empresa Microsoft.

Si bien nada de lo que ofrecía esta primera versión era original, sin dudas el hecho de que pudiera instalarse en cualquier PC fue suficiente para que se impusiera en la elección tanto de fabricantes como desarrolladores y usuarios.

El sitio Gizmodo en español hace para la ocasión, un recorrido por la historia de este software que cambió la historia de la computación y que aun hoy a 30 años sigue atrayendo a admiradores y a detractores por igual. El informe se lee haciendo clic aquí.

Fuente: Gizmodo en español.

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Mientras tanto, seguimos discutiendo sobre máquinas

Veamos los videos. Luego explico en que punto, creo, se tocan.

En el primero, el genial y prolífico escritor Isaac Asimov anticipa, en una entrevista de Bill Moyers en 1988, el impacto que tendría la computadora y lo que hoy conocemos como internet, en la educación y en la vida cotidiana.

En el segundo video se muestran los avances en la creación de imágenes 3D: la compañía japonesa Aerial Burton presentó la pantalla de 3D Fairy Lights, en la que microgotas de plasma creadas por láseres forman una imagen tridimensional directamente en el aire. La particularidad esencial de este modelo es la posibilidad de tocar las imágenes y modificarlas a través del tacto.

En este contexto, creo que el punto en el que se tocan estos dos hechos es aquel en el que confluyen el estado actual de la educación, su relación con las tecnologías digitales y la realidad de la demanda actual de acceso al conocimiento.

En nuestro país seguimos discutiendo con mucho nervio si «computadoras-sí-computadoras-no», si los planes oficiales fracasaron o no, si tiene o no sentido darle una computadora a cada pibe, y otras cuestiones por el estilo. Todas estas discusiones son absolutamente válidas, por cierto, pero en el aula, esas cuatro paredes más fáciles de derribar en lo físico que en lo relativo a concepciones y teorías, todavía se sigue educando para otro siglo.

Hace algunos años, en 2008, escribimos con un grupo de colegas una tesis para el profesorado basada en «El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar», un tema que yo estaba desarrollando en aquel momento al respecto del acceso que las nuevas tecnologías y en particular internet brindan en el proceso de aprender a aprender, al punto de sugerir que tales recursos nos permiten figurativamente «derribar las paredes del aula» para permitir aprendizajes significativos.

El trabajo de campo nos dio la primera pista de la dificultad que traía aparejada aquella expectativa: las estadísticas mostraban una desconexión entre los distintos estamentos de la gestión educativa al punto de diluir, en la mayoría de los casos, todo esfuerzo en un intento bien intencionado y poco más. ¿Las respuestas más usuales? No se usa porque no hay recursos, no se hace porque falla la gestión, está pero no se usa, no contamos con personal calificado, y varios etcéteras más.

Me resulta incomprensible observar hoy, después de 7 años, varios cambios en los planes de estudio, entrega de millones de computadoras, la masificación de aplicaciones y servicios, y las perspectivas de logros que brindan estas tecnologías, que todavía haya docentes en las aulas que niegan su uso. Esta mañana escuché a un docente argumentar que «sin computadoras se puede enseñar igual», frase que a estas alturas del siglo y de la vida suena a negar otras formas de aprender, con la peor connotación posible: sigamos uniformando a nuestros chicos en un proceso de simple pero para nada ingenua asimilación de información.

Es un «no» rotundo al aprendizaje basado en el acceso irrestricto a la información que avizoraba Asimov, pero también a los modos de facilitar la exploración de los nuevos avances, siempre tan fascinantes -que al decir de un amigo y colega, nos hacen «afortunados de vivir en este momento de la historia».

Nuestra educación está enfrascada en una discusión infructuosa sobre máquinas, pero en realidad parece temerle al poder emancipador del acceso al conocimiento que representan las nuevas tecnologías. Como si prefiriera una producción escolar en serie de mano de obra poco calificada.

Fuentes:
– Factor humano
– Diario Uno

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Los virus y el eslabón débil

ingenieria-SocialEl principio que sustenta la ingeniería social, práctica delictiva que consiste en obtener información confidencial a través de la manipulación de usuarios legítimos para realizar actos que los perjudiquen o expongan, es el que dice que en cualquier sistema «los usuarios son el eslabón débil».

De este modo, los ingenieros sociales aprovechan la tendencia natural de la gente a reaccionar de manera predecible en ciertas situaciones, en lugar de tener que encontrar agujeros de seguridad en los sistemas informáticos.

Ataques como los que se vienen produciendo en estos días con el falso video porno en Facebook, es un caso típico de estás técnicas. Según un especialista de la firma de seguridad ESET citado por BBC Mundo, se trata de un malware que no solo infecta el equipo con troyanos para el robo de información, sino que además instala una extensión en el navegador para publicar en Facebook de forma automática y seguir propagando el contenido.

Que el usuario utilice un buen antivirus -el gratuito PSafe lo detecta- y configure correctamente la seguridad de sus perfiles en las redes sociales, son algunas de las formas de protección imprescindibles. Pero sin lugar a dudas, reconocer como funciona la ingeniería social y evitar caer en la trampa es la más importante. 

Seguir un anzuelo digital como el anuncio de un video de las características del mencionado, que además es enviado por un amigo o conocido -previamente infectado con el malware sin saberlo-, es bastante predecible si se tienen en cuenta los descuidos que cometen los usuarios o su dificultad para resistir la curiosidad que tales anuncios despiertan. Predecir esas conductas y aprovecharlas para el propio beneficio es la actividad de los ingenieros sociales. 

¿Cómo aproximarnos a una solución que nos evite caer en estas trampas?

  • Primeramente, prestar atención y tomarse el tiempo que sea necesario para proceder con cautela cuando nos encontramos con algo sospechoso.
  • Si un amigo en Facebook nos etiqueta o envía un mensaje que nos genera dudas, lo más sencillo es preguntarle antes de tomar una acción que nos meta en problemas. Una solución recomendable, aunque pueda resultar antipática, es cerrar el muro a publicaciones de terceros y activar la opción de revisar las etiquetas que otros añaden a las publicaciones antes de que se publiquen en nuestro muro. Es decir, que no aparezcan publicaciones que no sean las propias sin que antes sean aprobadas por nosotros como dueños del perfil.
  • Es importante también no seguir links sospechosos o aceptar actualizaciones sin verificar antes que el sitio que las ofrece sea el oficial del programa en cuestión.
  • Y lo antedicho: usar herramientas de seguridad como antivirus, antispam y antiphishing, actualizados convenientemente.

Desarrollar hábitos de uso seguro, responsable y con la necesaria cautela adquirida a través de la comprensión de los riesgos propios de la actividad en las redes sociales, nos permitirá disfrutar de una experiencia sin sobresaltos.

Fuentes:
– Wikipedia.
– BBC Mundo.

Imagen:
– Hackerss.com

Más información en:
– Panda Media Center.

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Once años en dos minutos

La firma de tecnología Earth Cam presentó un time lapse que muestra la construcción del recientemente inagurado One World Trade Center, a partir de cientos de miles de fotografías tomadas durante los últimos 11 años.

Fuente: Clarin.com

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