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Sociedad - 28. página

Tecnología y sociedad

Eco y el conocimiento: ‘El sentido sólo puede ofrecerlo la escuela’


La siguente columna de Umberto Eco, el recordado escritor, filósofo y docente italiano, titulada «¿De qué sirve el profesor?»,  se publicó en La Nación de Bs. As. el 21 de mayo de 2007 y se convirtió desde ese momento en una referencia para varios artículos de este blog, en particular aquellos relativos al uso de internet en la educación. Hoy la publicamos completa, como una mirada necesaria en un momento en el que se discute fuertemente la cuestión de la educación. Ojalá sume al debate y brinde luz al respecto de la función del docente frente al aula.


¿De qué sirve el profesor?

En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia… pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: «Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?»

El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.

De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?

He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela. Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios –que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice «casi todo», salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.

Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.

El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.


Fuente: La Nacion/L’Espresso (Distributed by The New York Times Syndicate) / Traducción: Mirta Rosenberg
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Touraine y las nuevas tecnologías

¿Las nuevas tecnologías ayudan a socializar o a desocializar, en el mundo educativo? Depende de las tecnologías. La mayor parte de las tecnologías son colectivas, son máquinas. Yo diría que lo importante en las tecnologías es la información, porque no hay conocimiento sin información. Pero la información no tiene que estar aislada de la comunicación, que es fundamental, ni de las emociones, de lo afectivo. Es una idea clásica muy elemental pero fundamental. Del mismo modo, no se debe aislar lo mejor de lo inferior, que no hable solo la elite científica. No es fácil, porque necesitamos una elite científica, y no cualquier persona puede estudiar, por ejemplo, matemáticas a un nivel alto. Pero lo importante es que esta gente tenga la capacidad de ascender en su imaginación y no oponerse, no decir: ‘si tu eres bueno en matemáticas, no pierdas tu tiempo con pintura, juegos, amistades, conflictos o peleas’. Hay que subir hacia la abstracción y la creación científica o intelectual, pero en relación con toda la vida, como conjunto de experiencias afectivas y de comunicación. El éxito de una nación o un individuo está en la capacidad de pensar de forma abstracta y científica, pero eso no puede eliminar lo concreto, porque eso es una motivación de clase social.
Alain Touraine, sociólogo francés, a Aika Educación.

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El descubrimiento del sistema Trappist-1, explicado

Esta semana la NASA anunció el descubrimiento de 7 nuevos planetas del tamaño de la Tierra, que giran en torno a la estrella Trappist-1 y podrían ser habitables.

En el programa Desayunos Informales, que se emite por Teledoce de Uruguay, entrevistaron al Lic. Gonzalo Tancredi, astrónomo uruguayo licenciado en astronomía por la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República y doctorado en la materia por la Universidad de Uppsala, Suecia.

Compartimos la entrevista con nuestros lectores, en la que el Lic. Tancredi hace una bajada a tierra -valga la expresión- para que podamos comprender mejor la importancia del descubrimiento.

Fuente: Desayunos Informales
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SmartFlower, un panel solar inteligente y simple

SmartFlower es un sistema de panel solar inteligente que sigue al sol durante todo el día, a fin de crear la mayor cantidad de energía posible.

Los paneles modulares que conforman el sistema SmartFlower siguen al Sol de forma autónoma, logrando posicionarse siempre en el ángulo óptimo, lo que implica una generación un 40% mayor que los paneles tradicionales.

Cuando hay fuertes vientos o mal tiempo, el sistema se pliega para protegerse. Una vez que el clima adverso pasa, el sistema se vuelve a abrir. Por la noche, el sistema solar inteligente también se pliega completamente hacia la base.

Puede ser fácilmente instalado en unas pocas horas, y debido a sus funciones inteligentes, entre las que se encuentra un sistema autolimpiante, no requiere ningún esfuerzo una vez puesto en servicio.

Más información en SmartFlower Solar.

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Vendedores de humo

Suelo pensar que con las encuestas se puede decir, justificar o explicar cualquier cosa. Y también con las estadísticas.

Hay mucho humor escrito al respecto, como aquel chiste que se burla de las encuestas afirmando que de cada 100 hombres, 50 son la mitad, o que la principal causa de divorcio es el matrimonio. Lo mismo sucede con las estadísticas: podría demostrarse que en el Vaticano hay 4 Papas por kilómetro cuadrado -si se tiene en cuenta que hay dos pontífices, uno en ejercicio y otro emérito, y la superficie del Estado Vaticano es de medio kilómetro cuadrado-, y también que si un hombre tiene dos vacas y usted ninguna, el promedio es una vaca por persona.

El ejemplo a continuación podría explicar las razones -todas menos las científicas- detrás de ciertas estadísticas. Si uno fuera vendedor de humo, claro. 

 

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Para quienes dicen que las mayúsculas no se acentúan

 

El periodista, ¿está ofreciendo sus servicios como sicario? No, claro. Está hablando de un hecho de sangre. Es este buen ejemplo para que tengan en cuenta aquellos que afirman que las mayúsculas no se acentúan… Al margen… ¿Las suegras no son personas? ¿Son un plus por la media docena?

En fin, no hay ningún margen para el humor ante tanta tragedia, pero creemos necesario llamar la atención hacia el desprecio de los medios por el cuidado del lenguaje.

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Una enciclopedia libre en tiempos individualistas

Me encanta ser parte de este movimiento que para mí no es nada menos que una revolución. Una enciclopedia libre en tiempos en los que se dice que la gente se ha vuelto individualista es algo notable. Pero, además, Wikipedia no es tanto una enciclopedia como una filosofía, porque te enseña a dudar de cualquier cosa que leas en Internet. Uno puede leer algo en Wikipedia y verificarlo usando las referencias. Si hay algo que está mal, puede corregirlo. En las enciclopedias tradicionales, también hay errores pero hay muy poco espacio para las correcciones, algo que en Wikipedia es exactamente al revés. Eso torna al concepto francamente brillante.
Saatdep Gill, wikipedista indio desde 2009, en «Wikipedia. Conocimiento abierto en los tiempos de la ‘post-verdad'»

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Devorarse a sí mismo

El capitalismo corporativo de libre mercado es por su naturaleza un desastre a la espera de suceder. Su esencia es la transformación de la naturaleza viva en montañas de mercancías y las mercancías en montones de capital muerto. Cuando se le deja hacer lo que quiera, el capitalismo endosa sus deseconomías y su toxicidad al público en general y al entorno natural – y termina por devorarse a sí mismo.
Michael Parenti, «El Apocalipsis autoinfligido del capitalismo»

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Celulares en desuso como materia prima

Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 le pidieron a la población que done sus dispositivos electrónicos obsoletos. Para tal fin, en el próximo mes de abril comenzarán a colocar cajas de recolección en edificios y comercios de electrónica. Luego, con el metal recolectado de esos aparatos confeccionarán las medallas para la competencia deportiva mayor, que tendrá lugar en aquel país.

La sustentabilidad es el objetivo: deberá estar integrada en todos los aspectos de la planificación y la ejecución de los Juegos Olímpicos.

Todos los dispositivos tienen pequeñas cantidades de metales preciosos y raros. El comité espera recolectar por este método, 40 kilos de oro, 4920 kilos de plata y 2944 kilos de bronce, lo necesario para producir 5.000 medallas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020.

Fuente: Clarin.com – Imagen:  Greenpeace
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Desaprender los métodos pedagógicos tradicionales

Solemos decir que el profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe. Ahí empieza la innovación. Lo primero que tienen que hacer es desaprender, olvidar los métodos pedagógicos tradicionales. Es muy difícil porque tienen una identidad muy fuerte y se sienten orgullosos de estar al frente de la clase. Creen que mantener el orden y la atención en su discurso es lo que les hace buenos profesores y tal vez sea ese el problema, las lecciones magistrales brillantes. Para que se produzca el cambio tiene que haber una masa crítica de esos adultos en las escuelas que diga basta. Esto no va sobre decidir buenas o malas respuestas, sino sobre afrontar problemas reales. Conseguir que un niño de 12 años entienda por qué hay problemas de drogadicción en su barrio. (…) Los niños dejan de ser curiosos por el miedo a cometer errores, y como consecuencia de eso, también dejan de ser creativos. En mis clases suelo preguntar a mis alumnos cuántos de ellos decidieron a los diez años que no se les daba bien cantar, o que no eran muy buenos en dibujo. La gran mayoría levanta la mano. Entre los cinco y los diez años se internalizan esos miedos a no dar la talla y los chicos simplemente dejan de hacerlo. Hace unos años, un educador me dijo que no tenemos ni idea del drama que sufren los niños en la escuela. Los profesores están en una posición de autoridad y pueden hacer mucho daño si no se dan cuenta del impacto que pueden tener sus mensajes.
Peter Senge, profesor de la escuela de negocios del Massachusetts Institute of Technology y fundador de la Society for Organizational Learning (SOL), una red de innovación en el aprendizaje, a El País de España.

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