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Sociedad - 214. página

Tecnología y sociedad

El polémico canon digital

Ayer estuvimos conversando con Daniel Krichman sobre el asunto, y hoy encuentro en el perfil de Facebook de Alejandro Torolini un artículo al respecto.

Lo reproduzco a continuación para la mejor comprensión de nuestros lectores sobre los alcances de esta medida polémica :

¿Qué es el Canon Digital?

Es un elemento a traves del cual pretenden cobrar un impuesto sobre:

– CDs y DVDs virgenes,
– celulares
– pen drives
– reproductores mp3, mp4 y mp5
– discos rígidos
– impresoras
– cámaras de fotos digitales
– reproductores de dvd
– equipos de musica
– demás elementos que sirvan para reproducir o almacenar material protegido por derecho de autor (en particular, la música)

No importa si en dicho dispositivo se va a almacenar material de este tipo, con el canon se ASUME que se lo esta haciendo por lo que hay que pagarlo de todos modos (no importa si estás haciendo un backup de una copia legal, o guardando tu tesis para presentarla).

La persona que quiere imponer esta estafa es Daniel Filmus (que encima exhibe este atropello con orgullo, http://www.danielfilmus.com.ar/notas.php?mon=936&id=1935).

Por eso, este grupo esta creado con la intención de protestar ante la posibilidad de que exista dicha ley en nuestro pais.

Se publica allí también, a continuación, un extracto del artículo de www.patriciolorente.com.ar:

En España existe un impuesto ridículo: el canon por copia privada. Se trata de un gravamen que alcanza a todos los medios de almacenamiento o de reproducción digital y se justifica porque quizás los usuarios utilicen esos medios de almacenamiento para duplicar un archivo protegido por derechos de autor. Es decir, un impuesto por las dudas. Quiere decir que si en ese país alguen compra un CD o DVD virgen, un reproductor de MP3 o un pendrive USB (entre muchos otros artículos alcanzados por el gravamen), debe pagar una suma adicional como impuesto a la posible copia no autorizada. No importa si en el CD sólo guardarás las fotos familiares, el Estado presume que sos un delincuente digital que hace copias no autorizadas, y entonces deberás pagar.

Sus impulsores sostienen que la copia privada es ilegal, aún la que se hace de un CD de audio adquirido con todas las de la Ley al reproductor de MP3 para escucharlo durante la caminata vespertina: para digitalizar el contenido del CD y pasarlo al reproductor MP3 habrá que pagar dos veces aunque sea la misma persona y ella sola la que lo escuche. Lo más violento de esta iniciativa es que mientras por un lado se impone un tributo para copiar, la copia misma sigue siendo considerada ilegal por los impulsores de esta idea peregrina… es decir un impuesto que presume tu culpabilidad y que grava algo que de todas maneras no debes hacer. Ridículo.

Asimismo, un comentarista del grupo dice:

El «derecho de autor» solo beneficia a las empresas e instituciones, no a la sociedad que produce la cultura. No puede una empresa o institución ser dueña de la cultura a partir de un contrato firmado con un individuo («el artista!») . Ya los modernos querían que el arte forme parte de la vida, no de los museos. software libre es cultura libre, y, cultura libre es cultura. ¿O es posible pensar una cultura que no sea libre?

La indiferencia no es la solución. Involucrate.

Algunos otros apuntes de interés sobre el tema en este mismo blog:
– Más sobre copyright y copyleft
– Las ideas como patrimonio de la humanidad

La mirada de otros artistas:
– Sr. Flavio comparte su música en internet
– Esteban Cerioni reflexiona sobre la cuestión de la piratería
– Sobre el debate por la descarga de música
– Entrevista a Peter Gabriel en la que habla sobre el futuro de la industria discográfica.

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Las tormentas, un chiste de argentinos II

Las pérdidas por la tormenta son enormes: ya son 8 las vidas que se perdieron, voladura de techos, árboles caídos y varios etc. más. A 48 hs. todavía hay mucha gente, incluso en la zona céntrica, sin luz. Pero algunos pensaron superar ese inconvenente con… descaro.

Informa el diario La Capital de Rosario, hoy:

La presión de los vecinos de Rioja entre Alvear y Santiago logró anoche que empleados de la EPE (Empresa Provincial de la Energía) desistieran de darle energía exclusivamente a un edificio de la cuadra mientras dejaba al resto a oscuras. «Fue tanta la bronca y tan impresionantes los insultos por esa injusticia que las cuadrillas tuvieron que irse», relató a este diario un vecino.

El insólito hecho comenzó cuando, pasadas las 20, aparecieron «varias camionetas y un generador gigante destinados sólo a un edificio de Rioja 2307», contó otro testigo. Cuando la gente preguntó el motivo de esa decisión, un referente de la firma santafesina dijo que era una «orden política». Todos empezaron a gritar y hasta hubo intercambios de insultos con los moradores del edificio. Tan tenso se tornó el episodio que la EPE debió abandonar el lugar mientras los vecinos se quedaron con una pregunta atragantada: ¿quién habrá sido el que pidió semejante privilegio?

Que bueno sería saber quién vive en el edificio de Rioja 2307, ¿no es cierto? Aunque, pensandolo bien, para que haya llegado ese generador allí tiene que haber habido alguien que descaradamente levantara el teléfono y pidera; otro que descaradamente atendiera y descaradamente consintiera y diera la orden, en lugar de pararle el carro; otro que descaradamente organizara y descaradamente enviara, y así en más.

¿No será mucho descaro a sólo 7 años del «que se vayan todos»?

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Una radio, un proyecto, un entramado de voluntades

Ayer a las diez de la noche emitimos el primer programa de nuestra radio on line, MePertenece Radio.

Uso el plural porque lo que fue originalmente una idea personal, se convirtió con el correr de los días en un proyecto que involucró a muchos amigos, profesionales y colegas que se entusiasmaron tanto o más que yo.

El programa que comenzó ayer, «Gigantes Gentiles», busca difundir y apoyar a músicos locales y de otras latitudes que habitualmente no cuentan con difusión en los medios convencionales, por muchas razones. Es un gusto personal que me quiero dar. El programa va los miércoles a las 22hs. y repite los viernes a las 11hs. y los sábados a las 18hs.

Pero para este proyecto, además de invitar a participar a músicos en la iniciativa, he invitado también a docentes y colegas de otras disciplinas para pensar juntos otros usos para este medio, por ejemplo pedagógicos. Daniel Krichman me dice vía mail, por ejemplo,

Creo que podríamos pensar en un programa para explorar cómo puede ayudar la radio en la comprensión de textos o la expansión de las habilidades cognitivas.

Este puede ser el germen de un proyecto, pero habrá tantos como nuestra creatividad lo permita. Tenemos un medio 2.0, 24x7x365, libre, independiente y con todo por hacer.

Están invitados.

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Sobre indiferencias, delegaciones y responsabilidades

El diario Clarín de Buenos Aires, publicó este fin de semana una entrevista al sociólogo francés Claude Giraud, profesor de sociologia de la Universidad de Lille 1 y autor, entre otros libros, del recientemente publicado «Las lógicas sociales de la indiferencia y la envidia» (Biblos, 2008).

Transcribo algunos párrafos, para pensar:

La indiferencia respecto de los otros parece condenable, pero al mismo tiempo la racionalización de nuestras sociedades provoca una creciente indiferencia. Los jueces no tienen compasión hacia las partes, los maestros no tienen mucha compasión respecto de sus alumnos. Entonces, vivimos de manera esquizofrénica, entre la indiferencia y la compasión. Prácticamente toda nuestra vida profesional transcurre en la indiferencia. Y es una capacidad social. Y para el resto de las dimensiones, y de manera puntual, somos compasivos y, por lo tanto, también protestamos. Pero la protesta es de corta duración, como el compromiso (…)

Las tres cuartas partes del tiempo la gente delega. Delega a los otros la manera de hacer las cosas. De alguna forma, ellos saben de qué manera se van a hacer esas cosas. Pero, en un sentido, son todos como Poncio Pilatos: se lavan las manos. Y esa delegación le transfiere la responsabilidad al otro y, al mismo tiempo, descompromete (…) porque la delegación permite en un momento ser actor, y en otro momento ser indiferente respecto de la manera como las cosas ocurren (…)

La indiferencia es un elemento funcional, porque separa, deja de lado. En un sentido, en nuestras sociedades se les permite a los individuos ser autónomos y no responsables, pudiendo adjudicar a las instituciones la responsabilidad de aquello que se ha hecho. Entonces, yo soy responsable de mi vida, pero no soy responsable de mis actos, porque esos corresponden a las instituciones a las que se les imputa, sea la escuela, la empresa, la policía, la justicia, la televisión. Y eso es muy importante, porque permite, efectivamente, no soportar el peso de todos los hechos (…)

Cuando se analizan las organizaciones y las instituciones, se encuentra en ellas un pedido contradictorio. Se les pide a sus miembros, al mismo tiempo, que sean indiferentes a ciertas informaciones y propiedades, que hagan el trabajo que corresponde, cumpliendo las reglas establecidas; y, al mismo tiempo, se les pide que se comprometan totalmente de alguna forma, y en ese compromiso, y para ese compromiso, se crean modelos de éxito social. Y esos modelos de éxito social son los que posibilitan el desarrollo de las formas de envidia. Se generan así preferencias, comparaciones y deseos. Entonces, este proceso funciona un poco como la figura del snob en la literatura de Marcel Proust, en la cual se ve muy bien que hay un imitador y una persona a imitar. Pero no se desea el objeto de esa persona; se desea el deseo de aquel al cual se imita. Entonces, en términos sociológicos, podría decirse que la envidia y la indiferencia son correlativas.

Fuente: Clarin.com

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