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Educación - 16. página

Tecnología y educación

La dictadura del beneficio

La-utilidad-de-lo-inútil-Nuccio-Ordine_cubierta-672x1024Nuccio Ordine nació en Diamante, en la provincia de Cosenza, Italia, en 1958. Es profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria y autor de diversos libros, varios de ellos sobre Giordano Bruno. Ha sido profesor visitante de centros como Yale, Paris IV-Sorbonne, CESR de Tours, IEA de París, el Warburg Institute o la Sociedad Max Planck de Berlín. Es también miembro del Harvard University Center for Italian Renaissance Studies y de la Fundación Alexander von Humboldt, así como miembro de honor del Instituto de Filosofía de la Academia Rusa de Ciencias. En el año 2013 Acantilado publicó su trabajo La utilidad de lo inútil.

Esta obra, convertida en best-seller en Europa y que compila anotaciones propias y fragmentos de obras que leyó durante los últimos veinte años, es considerado «un grito de alarma contra la invasión de la ideología de la dictadura del beneficio que está matando tantos ámbitos importantes de la vida humana.»

Lo que propone Ordine desde este trabajo es reflexionar sobre la idea de utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista. Plantea que si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil por perseguir únicamente el beneficio, «sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida». Y añade: «En ese momento, cuando la desertificación del espiritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad».

Este fin de semana el diario argentino Clarín publicó una entrevista al Prof. Ordine, de la que extractamos algunos párrafos en los que amplía su mirada acerca de «la dictadura del beneficio»:

La gran lección del Renacimiento es que el saber es uno, por mucho que estemos obligados a dividirlo en disciplinas. ¿En qué casilla metemos a Leonardo da Vinci? (…) si dividimos los saberes, a un lado el científico y al otro las ciencias humanas, no tendremos ni una ciencia humana ni una humanidad que crezca a través de los descubrimientos de la ciencia.

Los creadores de aquella época no vivían bajo la presión del mercado. Hoy el utilitarismo ha invadido todos los aspectos de nuestra vida, incluida la escuela y la universidad, que convirtieron a los estudiantes en clientes.

Cada gesto, cada acto de nuestra vida está condicionado por la pregunta: y yo con esto, ¿qué gano? No estoy en contra del beneficio, pero no puede ser un fin en sí mismo (…) Sólo los grandes se salvan, los que pintan, esculpen, escriben, diseñan o componen música por placer, por amor a su oficio, y estos son los que deberían enseñar en la universidad.

El amor es un don gratuito de uno mismo, no tiene interés.

Giordano Bruno (…) decía que si no transformamos la filosofía, la literatura y el saber en una forma de vivir, resultan inútiles. Lo que yo pienso, lo que yo creo, tiene que operar en mí una metamorfosis para que coincida con mis acciones. Si el saber es una manera de vivir, estamos en la vía correcta.

Yo tuve la suerte de topar con buenos maestros que cambiaron mi vida, y todavía creo en ese pequeño milagro: un profesor que puede cambiar la vida de un estudiante. Es grave que se recorten los fondos para la educación.

Para muchos docentes que no saben o no pueden lidiar con la pregunta «¿y esto para que sirve?» de sus estudiantes, podría ser este texto una oportunidad de volver a reflexionar sobre «la idea de utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista».

Fuentes:
Diario Clarín
Editorial Acantilado

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Caducidad vs. actitud problematizante

El carácter caduco de un objeto, una idea, un discurso no está dado en contraposición a la ventaja de la novedad. ¿Está caduco el libro; es caduco el cine, el teatro? Creo que la caducidad se presenta cuando algo se ha agotado. Cuando no activa imaginaciones ni ya es capaz de generar problema alguno. Algo caduca cuando pierde toda sensibilidad de conectarse con lo que está vivo, con lo que podría crecer. Entro a un aula y veo a los chicos conectados a sus netbooks: este mero dato no me dice nada. Aun llenos de actualización tecnológica podríamos asistir a un tiempo en el que nada pasa, en el que nada movilizante ni desafiante entre ellos acontece, pero también todo lo contrario. Si hubiera alguna caducidad, la encontramos en los modos reiterados y automatizados de hablar, de enseñar y pensar las cosas. (…) Lo opuesto a lo caduco no es la novedad sino la actitud problematizante. Pensar qué formas de agrupamiento podemos darnos para investigar juntos. En el aula, fuera del aula, en los pasillos, en la puerta de la escuela, en la calle, en el barrio. No es el espacio, es lo que nos pasa mientras compartimos un tiempo. El punto es: ¿qué queremos compartir con los pibes? ¿Qué problema podría crear una zona común entre las generaciones? ¿Qué pregunta, qué pasión me toma como maestra? El despliegue de inquietudes no se responde consumiendo compulsivamente capacitaciones ni aplicando prescripciones aggiornadas, sino investigando y probando posibilidades.
Silvia Duschatzky, especialista en educación.

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Fakes: ¿Cómo detectar una noticia falsa?

word-fake-under-magnifying-lens-white-background-red-colored-font-concept-counterfeit-fake-duplicate-copy-work-products-29747193Bajo el título «Que no se rían de ti: consejos para detectar una noticia falsa», Segu-Info publica una serie de recomendaciones a tener en cuenta antes de aceptar como verdadera una noticia o fotografía y difundirla como tal. La cuestión es así:

El fenómeno de la información falsa por Internet es tan viejo como la red misma y ha ido evolucionando con el discurrir del tiempo, perfeccionando el método y asimilando las nuevas formas de comunicación online. Aunque la forma más común de fake es la de una noticia que resulta ser falsa, también podemos encontrarnos con imágenes trucadas, vídeos de ficción pretendidamente reales y hasta publicaciones de Facebook apelando a nuestra solidaridad con alguna foto lastimera que conmueva lo suficiente como para provocar una reacción en quien la ve, generalmente un ‘me gusta’ o un retweet.

Antes, los fakes eran la punta del iceberg de una operación mucho más compleja de captación de perfiles de usuarios activos con fines comerciales, cuando no directamente una intento de estafa en toda regla. Ahora, una nueva moda juvenil llena de información falsa las búsquedas de Google y hasta las redes sociales más concurridas. Internet se está llenando de mentiras.

Entre tanto dato, ¿cómo hacer para no tragarnos las patrañas?

Por norma general, hemos sido tan crédulos que los engañadores cada vez se confían más y se esfuerzan menos. En la medida en que nuestra actitud vaya cambiando, descubriremos cuan fácil es detectar ciertas mentiras:

Comprueba la información

Hasta hace poco era suficiente acceder a los medios ‘serios’ para verificar si habían publicado la noticia. Pues bien, a estas alturas que los medios de comunicación se hagan eco de determinada información no es garantía de que hayan confirmado la procedencia y veracidad de la misma. Así que nada de darle el beneficio de la duda a medio alguno, tenga o no cabecera de largo recorrido y probada solvencia de credibilidad: la información en internet viaja muy rápido y los medios compiten para dar la noticia antes que nadie, por lo que las prisas les lleva en ocasiones a publicar apresuradamente. En Internet, la mejor fuente es la que acierta, ya provenga de un medio convencional, de un tweet o de un blog de medio pelo.

Comparador de fotografías

Entra en Google Imágenes y busca la fotografía sospechosa por URL. Si ves la misma foto que dicen fue tomada ayer pero publicada en otra información de hace años, no sigas investigando: ya estamos ante un fake.

Hay fuentes y fuentes

No se trata de no creer en nada, sino de dudar mínimamente para activar el sentido crítico, que es un sano ejercicio aplicable no solo a Internet. Ahora bien, si la noticia proviene de fuentes como El Mundo Today o la revista The Onion, no dudes: son medios satíricos que publican con apariencia de noticia real auténticas genialidades del humor y por tanto serán con toda seguridad noticias falsas.

Una nueva moda

Ya hay una nueva moda de Internet: saturar el medio con informaciones falsas en blogs, redes sociales, correo electrónico y hasta por Whatsapp o Line; como broma, para pasar el rato. Así que habrá que estar atentos.

Fuente: Segu-Info

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Internet no olvida

El siguiente es el archivo de diapositivas que nos acompaña en las charlas «Internet no olvida – Protegiendo nuestra privacidad en internet», que presentamos desde hace un tiempo en escuelas y otras instituciones, para padres, alumnos y docentes.

Este que publicamos aquí es un modelo base reducido y en formato pdf -por cuestiones de tamaño-, cuyo original adaptamos para cada charla según la audiencia prevista y actualizamos continuamente. Contiene dos videos -que por razones de formato no corren-. De todos modos, son una buena aproximación a los contenidos que trabajamos durante las presentaciones.

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Inversión tecnológica con inversión pedagógica

Actualmente, la inversión en dispositivos tecnológicos por parte del gobierno con programas nacionales y provinciales es enorme. Pero eso no asegura una nueva escuela, sino una escuela llena de computadoras que, en algunos casos, sólo se usan para ver videos o escribir un texto. El cambio es más profundo y no conviene permanecer al margen. Hemos llegado a un punto en el cual ya no nos preguntamos si debemos integrar o no la tecnología a la educación. Hay que acompañar la inversión tecnológica con inversión pedagógica que le dé sentido a la primera.
Laura Suárez, profesora de Informática Educativa, en el artículo «Informática, una materia necesaria».

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Todos éramos felices

1_-adolescentes-en-asilaCuando yo era chico, preadolescente digamos, nos juntábamos con los amigos de siempre, todos los días en la esquina de casa. Cacho era el distraído del grupo y Pablo el peleador. Emilio era el blanco de todas las cargadas porque tenía el cierre del vaquero más claro que el resto del pantalón, de tanto pasarse la mano por ahí. Luis era el más revoltoso: no podía quedarse quieto y estaba siempre corriendo y pateando cosas, además de la pelota de fútbol. Yo era del promedio, nada sobresaliente, sólo me destacaba por tenerle miedo a las alturas.

Pero todos éramos felices. Eso fue a principios de los ’70.

Hoy estaríamos complicados: Cacho sería diagnosticado con un Sindrome de Déficit de Atención. Pablo, en cambio, estaría muy adecuadamente definido dentro del modelo del abusador, gracias a una correcta comprensión de la problemática del bullying. Emilio estaría siendo tratado por su Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) mientras que Luis sería convenientemente medicado por su Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDHA). Yo hubiera ocultado mi acrofobia no subiendo más a los árboles.

Pero ya nadie sería feliz. Tal vez sólo los terapeutas.

Esta es una historia imaginaria, pero es un poco la historia de todos nosotros. Todos tuvimos algún Cacho, Pablo, Emilio o Luis de amigo. Pero así están las cosas hoy, no sólo en la esquina del barrio sino también en nuestras escuelas.

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Día de la Diversidad Cultural Americana

Día de la Diversidad Cultural 03El 12 de octubre, fecha en la que tradicionalmente se conmemoraba la llegada de Cristobal Colón a América, sirve hoy para promover la reflexión histórica y el diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios.

En aquel día de 1492 comenzó el contacto entre Europa y América, uno de tal magnitud que transformaría las vidas humanas, tanto europeas como americanas, para siempre.

En el año 2010 el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso un proyecto de ley para modificar el nombre de «Día de la Raza» por «Día de la Diversidad Cultural Americana», y tal es el nombre con el que conmemoramos aquel primer contacto.

Fue aquel un encuentro de culturas completamente diferentes, que modificó la economía mundial y desató cambios demográficos en todo el continente americano.

El Día de la Diversidad Cultural Americana busca entonces promover, desde distintos organismos, una reflexión permanente acerca de la historia.

Una reflexión que nos encamine hacia el diálogo necesario para una diversidad cultural, así como también para la promoción de los Derechos Humanos de nuestros pueblos originarios.

Tales derechos, declarados en nuestra Constitución Nacional, marcan la igualdad de las personas a partir de brindarles la garantía del respeto a la identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural.

Es muy importante la decisión de cambiar el nombre del feriado del 12 de octubre, ya que el término utilizado anteriormente (“Día de la Raza”) es ofensivo y discriminatorio, y carente de toda base científica y sociológica.

Por eso no se trata sólo de un cambio de nombre: implica nada menos que armonizar la legislación nacional con el derecho de los pueblos indígenas, consagrando y reconociendo que los derechos humanos tienen un carácter universal, indivisible e interdependiente.

Implica también reorganizar, de ser necesario, nuestra concepción del otro, del igual, en nuestro propio sistema de convicciones.

Un texto de Augusto Monterroso ilustra, jugando entre la ficción y la realidad, aquel encuentro de dos culturas, dos cosmogonías, dos maneras de mirar. Dice así:

Augusto Monterroso, «El eclipse»:

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte.

Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.

El 12 de octubre, fecha en la que tradicionalmente se conmemoraba la mirada eurocéntrica que nos supieron imponer, sirve hoy para darnos cuenta de que una reflexión histórica es necesaria, a fin de cambiar aquella mirada relativa en una que se transforme, por propia convicción, en el necesario diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios.

Fuentes:
Ciudad Seva
Argentina.ar

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Alerta padres: ¿qué cuidados hay que tener al publicar fotos de nuestros niños?

a8bfce1b35b25b98e185785e8a683747_LVengo insistiendo desde hace tiempo, tanto en este espacio como en las charlas «Internet no olvida» para padres, docentes y alumnos, en la importancia y necesidad de pensar antes de publicar en las redes sociales, tanto textos como fotografías, que pudieran comprometer de algún modo nuestra privacidad.

Me preocupa en particular, la liviandad con que muchas personas publican imágenes de sus niños, ya sea por el lógico orgullo ante un nuevo logro o por el simpático resultado de una travesura y cosas por el estilo. He llegado al punto de hablar directamente con amigos y conocidos para llamarles la atención al respecto.

Ahora encuentro un artículo en Webadictos, tomado de familias.com, en el que se desarrollan 7 puntos a tener en cuenta al momento de pensar en publicar fotos de niños en las redes sociales.

Estas son las recomendaciones:

  • Nunca subas fotos de los niños desnudos, es un momento de mucha ternura cuando se van a bañar o si están corriendo felizmente en pañal, pero hay monstruos que se dedican a coleccionar imágenes de infantes con poca ropa para saciar instintos muy bajos.
  • No publiques diariamente imágenes de tus pequeños, es algo digno de presumir, pero el hacerlo constantemente te puede colocar en un estado vulnerable, “¡Ey! tengo un niño pequeño y sabes que es mi punto débil”, expones tu seguridad y la del menor.
  • Si subes a Internet fotos tomadas en casa, procura que no sean visibles artículos de valor: televisiones, computadoras, el mismo automóvil, la imagen puede ser vista por los contactos de tus contactos (gente que no conoces), y no sabes si alguno de ellos está interesado en lo ajeno.
  • Comparte fotos familiares en lugares públicos, ten cuidado de hacerlo en algún sitio que demuestre exactamente el lugar donde vives, que no sea visible el nombre de la calle o la entrada de la casa.
  • Pon atención en la forma en la que describes las fotos, es ahí donde ofreces información valiosa, ejemplo: “Aquí saliendo de la escuela______ siempre a las 2 de la tarde”.
  • Borra las fotos de tus álbumes después de algunos días.
  • No subas fotos de tu bebé o hijos en situaciones comprometidas o con caras “demasiado” chistosas, en la época de los memes de Internet, es muy común que esa imagen que le tomaste cuando se cae se pueda convertir en una broma compartida millones de veces.

Son recomendaciones muy sencillas pero sumamente importantes. Cualquiera puede ver lo que publicamos, ya sea por mala configuración de la privacidad o por un descuido o simplemente por el sólo hecho de compartirlo.

Pensemos antes de publicar. 

Fuentes:
–  Webadictos
Familias.com
Más información y sugerencias en nuestra columna de Pinceladas Sociológicas.

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Entrevista de Cosmopolitan sobre la viralización de fotos

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En el número de este mes de setiembre de la revista Cosmopolitan se publica un artículo titulado «Cuando tus fotos privadas se hacen públicas», para el cuál fuimos convocados por su autora, la periodista Florencia Illbele.

En la nota, en la que especialistas de distintas áreas de interés hablan sobre la cuestión de la privacidad, se parte de una premisa básica:

La instantaneidad de la Red se transformó en un arma de doble filo, y hoy, más que nunca, estamos a un clic de quedar sobrexpuestas. ¿Lo que más preocupa? El tiempo para sacar una imagen de circulación puede variar de seis meses a un año.

A partir de este planteo, el artículo desarrolla una serie de alertas y consejos útiles no sólo para la prevención sino además para saber qué hacer si las dificultades aparecen.

Nuestro agradecimiento a Florencia por convocarnos para la nota y haber dedicado además un apartado para hablar de nuestra campaña Reinventando el olvido en internet.

El artículo completo se puede leer haciendo clic AQUÍ.

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Una nueva edición de ‘Mil grullas por la paz’

grullaComo cada año, este 6 de agosto a las 11 hs. se realizará en el Monumento Nacional a la Bandera la instalación pública «Mil Grullas por la Paz».

Tras el inhumano ataque a la ciudad de Hiroshima con una bomba atómica el 6 de agosto de 1945, el mundo mira con asombro lo poco que se ha aprendido desde entonces y cómo la Paz sigue rompiéndose cotidianamente.

Frente a esto reflota una leyenda: plegar Mil Grullas para pedir un deseo… porque hacer una grulla requiere paciencia y hacer mil implica además desearlo firmemente y haber decidido poner todo el empeño en lograrlo.

El deseo de todos los que participan en la Acción es la Paz.

En Rosario, mientras se dobla mil veces esta delicada forma de papel en Escuelas, Bibliotecas, Centro Culturales, Centros de Día, Centros de la Tercera Edad, espacios públicos y privados, se va dando tiempo a sensibilizarnos por la Paz, a comprometernos con ella y a tratar de hacer en cada uno de nuestros actos cotidianos las modificaciones que sean necesarias para construir entre todos una sociedad más justa y solidaria, en la que todos podamos vivir en Paz.

Todas esas grullas confluyen en el Monumento Nacional a la Bandera cada 6 de agosto, como expresión de un deseo colectivo instalado en el espacio: Vivir en Paz.

Organiza: Proyecto Mil Grullas por la Paz.
Declarado de Interés Municipal

Fuente: Gacetilla de prensa.

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‘La educación necesita de gente que pueda pensar de otra forma’

¿Mejorar la escuela? No, hay que reinventarla.

Sugra_mitraQuién afirma esto es el Prof. Sugata Mitra, docente de Tecnología Educativa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Newcastle, en el noreste de Inglaterra. En una columna publicada originalmente en el periódico británico The Guardian y reproducida este domingo por el diario Clarín, asegura que «si en los exámenes se planteara a los alumnos resolver problemas tal como se lo hace en la vida real en la actualidad, el sistema educativo cambiaría para siempre».

El Prof. Mitra se pregunta, al comparar las habilidades que se enseñan en la escuela con las que no, si una persona que tenga buena letra, buena ortografía, buena gramática y buena memoria para las tablas de multiplicar es un candidato mejor para un empleo que, por ejemplo, alguien que sepa configurar una red de elementos, establecer un calendario Google para toda una organización o determinar dónde están las fuentes de capital de riesgo más confiables.

Y claro, la respuesta está a la vista: cuando nuestros jóvenes terminan sus estudios y empiezan a trabajar, se les pide -y se les recompensa por ello- que resuelvan problemas en equipo y con todos los recursos que puedan imaginar. Sin embargo, en la escuela se les enseñó a reproducir datos de memoria y a resolver problemas valiéndose sólo de la mente y el papel. Y por supuesto, también están los exámenes: durante las evaluaciones no deben hablar entre sí ni mirar el trabajo de los demás; no pueden usar ningún recurso educativo ni, por supuesto, Internet.

Y concluye:

No tenemos que mejorar las escuelas, sino reinventarlas para nuestra época, para nuestras necesidades y para el futuro.

En un párrafo de su columna, el especialista se detiene a analizar, a modo de ejemplo, la enseñanza de las matemáticas:

La multiplicación de cifras con papel y lápiz se considera un logro intelectual valioso. Usar un celular para multiplicar, no. Para la gente que la inventó, la multiplicación manual era sólo una tecnología conveniente. No creo que implicara ninguna otra emoción. Para nosotros, la implica. Seguimos enseñándola como una celebración del intelecto humano. A los chicos no se les enseñan los algoritmos que hacen posible la existencia de Google, sino que se les dice que Google está lleno de basura. Tenemos un apego romántico por las habilidades del pasado.

Se hace evidente, según su análisis, que los métodos de hace siglos se vuelven obsoletos y hay que reemplazarlos.

Y propone un cambio que, aun siendo muy elemental y sencillo, se presenta como toda una revolución pedagógica por sus implicancias y trascendencia: que los alumnos que resuelvan problemas tal como se lo hace en la vida real en la actualidad, a partir de un pequeño cambio de política: permitir el uso de Internet y la colaboración durante los exámenes.

En ese caso, los programas de estudios tendrían que ser diferentes. No haría falta hacer hincapié en hechos, cifras ni fechas, sino que el programa tendría que convertirse en preguntas que tienen respuestas extrañas e interesantes: ¿De dónde salió el lenguaje? ¿Por qué se construyeron las pirámides? ¿La vida en la Tierra es sostenible? ¿Cuál es el propósito del teatro?

Algunos de los logros que el Prof. Mitra anticipa de una enseñanza como esta: la capacidad de encontrar cosas con rapidez y exactitud como habilidad predominante, además de la capacidad de seleccionar entre alternativas y luego utilizar los datos para resolver problemas.

El especialista concluye afirmando que la educación necesita de gente que pueda pensar de otra forma. Tal vez sea ese, concluimos nosotros desde nuestro humildísimo espacio, el mayor desafío de la educación actual.

Fuente: Clarin.com

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El día de la independencia y un sueño colectivo

Había un sueño colectivo que venía desde hace tiempo: Provincias Unidas en Sud América. Origen y destino. Un solo país con capital en Cuzco. Por aquello que sangraron los cientos de miles que habían seguido a Tupac Amaru en 1780. El mandato profundo que entendieron Artigas, Belgrano, Güemes y San Martín y que, por lo tanto, los convirtió en líderes populares.

El 19 de julio, en sesión secreta, el diputado Medrano hizo aprobar una modificación a la fórmula del juramento, agregando después de “independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli”, la frase: “y de toda otra dominación extranjera.” Allí se completaba la idea surgida en los campos de batalla del continente. Ser independientes “de toda otra dominación extranjera”.
(Carlos del Frade, en «Varias independencias, varias dependencias»)

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Otra educación siempre fue posible

«La escuela de la Señorita Olga», de Mario Piazza. De vez en cuando necesitamos volver a lo básico.

«La Escuela de la Señorita Olga»
(1991, 16mm)
Dirección: Mario Piazza
Fotografía y cámara: Tristán Bauer
Sonido directo: Eduardo Safigueroa
Montaje: Laura Bua y Mario Piazza
Duración: 50 min.

Relata la experiencia educativa conducida por la maestra Olga Cossettini entre 1935 y 1950, en una escuela primaria del barrio Alberdi, de Rosario.

Fuente: Modo Lectura

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