Me siento muy bien de que estés disfrutando el piano. Eso y la carpintería, son en mi opinión para tu edad las mejores actividades, creo que incluso son mejores que la escuela. Porque esas son cosas que van de acuerdo con alguien de tu edad. En el piano, debes tocar principalmente lo que te agrada, aunque el profesor no te lo asigne. De esa manera es como aprendes más, cuando haces algo que disfrutas tanto que no te das cuenta de que pasa el tiempo. Yo, a veces estoy tan inmerso en mi trabajo que me olvido de comer…
Albert Einstein, en una carta a su hijo Hans Albert, por entonces de 11 años. Fuente: nuevosemprendedores.net
Educación - 15. página
Tecnología y educación
Sugata Mitra y el futuro de la educación
Con el profesor Sugata Mitra, teórico de la educación que afirma que no se debe mejorar la escuela sino reinventarla, se puede coincidir o no, o debatir hasta el fin de los días. Lo que no se puede hacer es ignorarlo.
No sé nuestros lectores, pero personalmente no deja de emocionarme y entusiasmarme su análisis, y las enormes implicancias del cambio que Mitra propone.
XI Jornadas Regionales y IX Provinciales de Bibliotecarios
Bajo el lema «A las puertas del tercer milenio: Evolución de las técnicas y los retos del profesional de la información», la Asociación de Bibliotecarios Profesionales de Rosario llevará a cabo las XI Jornadas Regionales y IX Provinciales de Bibliotecarios los días 11 y 12 de Septiembre de 2014.
PRESENTACIÓN DE TRABAJOS:
Los trabajos pueden ser enviados por escrito a la sede de la Asociación de Bibliotecarios, sito en calle Corrientes 653 1º Piso Of. 4, o por mail en archivo adjunto a abprosarios@yahoo.com.ar o abprosarios14@gmail.com.
Los mismos deben ser presentados a dos espacios, margen derecho de 2,5 cm e izquierdo de 4 cm., y superior e inferior de 4 cm. En la primera hoja se debe consignar las Jornadas, lugar, fecha y organizador, título, autor(es), y el nombre y dirección de la institución que representa. El trabajo debe estar acompañado de un resumen de hasta 300 palabras. La fecha límite para la presentación de resúmenes es el 20 de julio. Tiempo de ponencia al público en la Jornada: 20 minutos.
EJES TEMÁTICOS:
– Evolución de las técnicas del procesamiento de la información.
– El rol del profesional de la información y su entorno: nuevos retos.
– Tecnologías de la información y las comunicaciones en la sociedad del tercer milenio.
Para más datos e informarse cobre los costos de participación, los interesados deberán comunicarse telefónicamente al 0341-4112075 (dejar mensaje) o por mail a abprosarios@yahoo.com.ar o abprosarios14@gmail.com
Asociación de Bibliotecarios
Corrientes 653 1° Piso Of. 4, 2000 Rosario
Tel: (0341) 4112075
e-mail: abprosarios@yahoo.com.ar / abprosarios14@gmail.com
Web: http://abprblog.blogspot.com
Difusión: Ana Córdoba – amtcordoba@hotmail.com
Explorar el afuera
¿Cuál es rol del maestro? El de un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Generalmente los pequeños no están acostumbrados a compartir sus opiniones, a decir lo que no les gusta. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera.
Francesco Tonucci, pedagogo, en una entrevista para La Nación de diciembre de 2008
Linus Torvalds y la enseñanza de la programación
En realidad, no creo que todo el mundo deba necesariamente tratar de aprender a escribir código. Pienso que la programación es algo bastante especializado y nadie realmente espera que la mayoría tenga que hacerlo. Esto no es como saber leer y escribir y saber hacer operaciones matemáticas básicas.
Los cursos de computación en las escuelas son una gran idea. Dicho esto, creo que debe haber alguna manera de que la gente entre en contacto con ésta, de modo que descubra que lo disfruta y que tiene la aptitud, que conozca esta posibilidad. No porque todo el mundo quiera o necesite aprender, sino únicamente porque tiene una gran vocación.
Puede ser que haya mucha gente que nunca se dio cuenta de que le hubiera gustado ‘decirle’ a los ordenadores qué hacer. Así que, en ese sentido creo que los cursos de computación en las escuelas son una gran idea, pero no creo en el lema ese de ‘¡todo el mundo debe aprender a programar!’
Linus Torvalds, creador de Linux, citado por CHW.
Adaptación al entorno
Lo que hay que hacer con la educación es cambiarla de arriba a abajo: modificar el papel del profesor, cambiar los procesos educativos, matar de una vez a ese maldito libro de texto que enseña que todo el conocimiento está en un solo sitio, introducir la tecnología como una parte natural del aprendizaje y como un objetivo más de adaptación del alumno al entorno en el que va a vivir, y extender esos cambios a todas las asignaturas que no son tecnología. Un cambio radical que tiene que promoverse desde todos los estamentos, y que tiene que dejar al margen a todos los descreídos y escépticos que hoy ocupan puestos de responsabilidad en las estructuras de la educación.
Enrique Dans, en El cambio en la educación: mucho más que ordenadores
Acoso, redes y chicos en internet
Ayer por la tarde participé como invitado en el programa “Otra vuelta”, que se emite por Radio Nacional Rosario, para hablar sobre ciberacoso, redes virtuales y chicos en internet.
Gracias a Lilian Alba por la invitación. Estuve muy cómodo y la charla fue muy agradable.
¡Gracias a todos!
La polilla es un bicho
Se conoce como bug -«bicho»- a aquel error o falla en un sistema informático que desencadena un resultado indeseado. Justamente por esto, los programas que ayudan a la detección y eliminación de errores de programación de software, los denominados «depuradores» en español, conservan la referencia en inglés: debuggers.
El primer «bug» del que se tiene conocimiento ocurrió en 1947. Grace Murray Hopper trabajaba como programadora en el laboratorio de cálculo de la Universidad de Harvard y cuando trataba de averiguar la causa de un fallo descubrió que era debido a una polilla que se había colado por entre los contactos de unos de los relés del equipo. Hopper tomó nota del incidente en su cuaderno: «Primer caso real de bicho -bug, en inglés- que se ha hallado».

La hoja de anotaciones -con la polilla- está expuesta en el museo Naval Surface Warfare Center Computer de Dahlgren, en Virginia, EE.UU.
Entre las numerosas incidencias notables causadas por este tipo de error se incluyen la destrucción de la sonda espacial Mariner 11 en 1962 y del Ariane 5 en 1996, entre muchos otros.
Fuentes:
– Wikipedia
– Errores históricos
Educatón 2014
Del 31 de marzo al 4 de abril se llevará a cabo Educatón 2014, un evento sobre e identidades y ciudadanía digital gratuito, libre, participativo y en linea.
El Proyecto de Educación y Nuevas Tecnologías, PENT, de Flacso Argentina y la Organización de Estados Americanos, OEA, organizan el Educatón 2014 – e-ciudadanía e identidades digitales, nuevos desafíos para la educación.
El Educatón 2014 es un evento en línea, masivo, abierto y gratuito, de confluencia y diseminación de ideas. Desde diferentes campos de acción y sectores de la sociedad, se construirá conocimiento colaborativamente sobre la e-ciudadanía, las identidades digitales, y los desafíos que conllevan para la educación. Se realizará entre el 31 de marzo y el 4 de abril de 2014.
Nos plantearemos qué es ser ciudadano de la red; analizaremos los nuevos modos de construcción y circulación del conocimiento; reflexionaremos sobre la vida atravesada por las redes, cómo se constituyen lo privado y lo público en la esfera digital y qué implicancias tienen estos temas para la educación.
Los especialistas invitados, de diferentes campos del conocimiento y de la actividad social, compartirán sus reflexiones mediante diversos formatos: audiovisuales, exposiciones, paneles, chats e incluso instalaciones artísticas digitales.
La participación será abierta y gratuita, sólo requiere inscripción previa, y ofrecerá la posibilidad de intervenir activamente en las diferentes propuestas y espacios del entorno virtual del evento.
La inscripción está abierta en:
http://www.educaton.org.ar
En el 2014 el PENT cumple 10 años como grupo de investigación, desarrollo y formación. En esta década llevamos a cabo importantes eventos en línea, como el Webinar 2010: modelo 1 a 1; Webinar 2012: aprendizaje ubicuo (del que participaron 7000 personas); el Picnic Digital y el DIGA: Día Internacional de las Ganas de Aprender, entre otros.
Fuente: Gacetilla de prensa
Esperanza
En mi propia biografía escolar, tanto desde el lugar de estudiante como de docente o directivo, he tenido también la suerte de aprender de muchos buenos maestros, directivos o colegas. No voy a mencionarlos porque el espacio no lo permite y porque tendría olvidos imperdonables. Pero guardo un vívido recuerdo de las condiciones que reunían y que hicieron de ellos maestros que dejan huellas. Entre otras cosas, el compromiso individual que asumían con sus estudiantes, superando prejuicios y profecías autocumplidas tales como ‘a esos chicos no les da la cabeza’ o ‘a los adolescentes no les interesa nada’. También compromiso social porque luchaban para que la educación sea un instrumento de cambios. Manifestaban coraje para asumirse como militantes del cambio, paciencia, respeto por los otros y por sus propios principios, generosidad para compartir sus conocimientos, sabiduría acerca de cuestiones de la vida, compromiso con su propia formación teórica y preocupación por enseñar lo mejor posible. En definitiva, practicaban una pedagogía de la esperanza.
Liliana Sanjurjo, en «Qué necesita saber un buen docente».
La retórica de la derrota (nuestra)
La reunión de Bruselas es uno de los tantos ejemplos de cómo la educación suele estar sujeta a los vaivenes de explicaciones que tranquilizan el sentido común, pero contradicen un análisis más cuidadoso de las razones que permiten comprender el desarrollo de las naciones y el éxito de las personas en el mercado laboral.
En efecto, el debate allí planteado parte de un sorprendente truco de magia retórico: la milagrosa inversión de la consecuencia de un fenómeno en la causa del mismo. El desempleo es una de las tantas secuelas de la crisis económica. Sin embargo, los ministros de educación de Europa y quizás los de buena parte del mundo, parecen entusiasmarse con la idea de que el desempleo es el factor principal que produce la crisis. De tal forma, acciones educativas destinadas a combatirlo podrían funcionar “eficazmente” para superar los infortunios vividos. El desempleo se vuelve la causa del problema y la crisis económica su consecuencia. Estamos como estamos porque las personas de manera general, y los jóvenes en particular, carecen de las competencias y de los atributos cognitivos necesarios para volver nuestras economías más dinámicas y competitivas. No es el desempleo la consecuencia de un fracasado modelo de desarrollo; por el contrario, es el déficit de una fuerza de trabajo debidamente capacitada lo que permite explicar nuestra incapacidad por desarrollarnos como deberíamos. Si no deja de ser sorprendente que el ministro de educación griego explique la solución de los problemas que enfrenta Europa, tampoco lo es que todos los ministros y ministras de educación de buena parte del mundo parezcan estar convencidos que los fundamentos de la crisis estructural que enfrentamos encuentra su origen, nada menos, que en el supuestamente improductivo trabajo que realizan cotidianamente nuestras escuelas. (…)Foxconn, por ejemplo, es la mayor productora mundial de insumos electrónicos. Casi todos los productos de informática y telefonía que usamos o consumimos, de casi todas las marcas, los ha producido esta empresa china, que emplea a más de 1.200.000 personas y factura más de 100 mil millones de dólares por año. ¿Alguien podría suponer que esta enorme corporación existe gracias a la alta “calidad educativa” de la mano de obra china y no al hecho de que paga salarios miserables, de la inexistencia de sindicatos y derechos laborales mínimos, gracias al abuso (decenas de veces denunciado) de trabajo infantil y a un sistema empresarial opresivo que difícilmente estaríamos dispuestos a aceptar en cualquier sociedad democrática? Pensar que el iPad que tanto nos deslumbra se fabrica allí y no en Latinoamérica, simplemente porque los taiwaneses se sacan mejores notas en matemática o ciencias que los jóvenes argentinos o brasileños, parece una explicación demasiado simple para ser cierta.
(Pablo Gentili, en «La educación como coartada»)
Delitos en la web
En el programa Banda 3.0, que se emite por el canal Metro, entrevistaron al Dr. Ricardo Sáenz, fiscal especializado en delitos informáticos.
Cuestiones como el spam, acceso a home banking y otros aspectos de nuestro hacer cotidiano en la web son tratados aquí con claridad.
Para mirar y pensar.
Los verdaderos creadores de la brecha digital
La brecha digital va a seguir porque resulta de la brecha económica y política, que es mucho mas larga y profunda. Es algo que lo digital no va a resolver.
Hervé Fischer, artista y filósofo francocanadiense
Comienzo preguntándome: los verdaderos creadores de la brecha digital, ¿no somos nosotros mismos, por culpa de nuestros hábitos de consumo irreflexivos?
Salimos disparados, por ejemplo, a gastar el dinero que nunca fue ni será nuestro -hablo de la tarjeta de crédito, claro-, para tener un celular que no entendemos y al que un par de semanas después estaremos insultando porque no hace lo que se suponía.
Y así vamos destilando existencia, inconsistencias y convicciones varias heredadas de una pantalla, con tal de tener.
He allí un cambio cultural enorme: en lugar de mirarnos al espejo nos miramos en una pantalla. El espejo nos devuelve lo que somos -paso del tiempo incluido-, pero la pantalla nos devuelve la imagen de aquel/aquella que alguien necesita que creamos que somos: básicamente consumidores. Y ávidos.
Se puede observar que un consumidor compulsivo sólo estará satisfecho con su nuevo chiche hasta el instante siguiente en que note que alguien en su entorno tiene lo mismo que él pero más grande, más moderno, más lujoso, más algo. Y allí va, con su desgraciada falta, a conquistar el mundo. No vaya a ser cosa.
¿Puede usted, lector, decirme en una sola palabra, cuál es la diferencia entre necesidad y deseo?
Le doy tiempo.
Por si no lo descubrió, la palabra que explica la diferencia entre necesidad y deseo es publicidad.
Tenemos la necesidad de calzado. La publicidad nos convence de desear determinada marca, asociada generalmente a cifras siderales. ¿Queremos un televisor para entretenernos? La pantalla nos convencerá de desear uno que nunca aprenderemos a manejar. Porque si no lo notó, son cada vez más complicados.
Y así en más.
¿Sabía usted que las publicidades de automóviles suelen venir acompañadas de bellas señoritas, básicamente porque los publicitarios saben que el sexo y los autos transitan por los mismos carriles de la psiquis?
Pero no quiero aquí elaborar una crítica de la publicidad, porque nosotros, los ciudadanos de a pie, somos el problema.
Jaime Semprun, el ensayista francés, lanza en ‘El abismo se repuebla’ un desafío con el que suelo cerrar mis charlas sobre los riesgos de internet. Dice: «Cuando el ciudadano-ecologista pretende plantear la cuestión más molesta preguntando: ‘¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos?’, evita plantear esta otra pregunta, realmente inquietante: ‘¿A que hijos vamos a dejar el mundo?’»
Por eso suelo preguntarme si le he enseñado bien a mis hijos, si saben que son lo que ven en el espejo y no en una pantalla. Y a mis alumnos, si les he enseñado que lo importante es la cultura, el bien pensar, el uso inteligente de las cosas, el deseo -aquí sí, bien usado- de saber, de conocer, de aprender.
La humanidad ha aprovechado, diseñado, utilizado, mejorado, desarrollado productos tecnológicos desde que aprendió a tomar un trozo de árbol, por caso, para convertirlo en una herramienta. Después de tantos siglos, tanto crecimiento -y tantos desmadres-, no hemos aprendido aun que somos lo que hacemos de nosotros mismos y no los productos que la sociedad de consumo nos obliga a tener. Vaya forma de confundir las cosas.
Continuemos expiando culpas a través de las empresas, del mercado, de las corporaciones y varios etcéteras más. Pero hasta tanto sigamos disociando nuestras necesidades de nuestros deseos en pos de tener, los verdaderos responsables de cualquier brecha seguiremos siendo nosotros mismos.
Las condiciones de Facebook que aceptamos sin leer
En nuestras charlas sobre privacidad en internet dedicamos un momento a hablar sobre el hecho de que aceptamos las condiciones de uso de los programas que instalamos o las redes de las que participamos, sin prestarles mayor atención.
Las condiciones de servicio o «términos de servicio» –ToS, por sus siglas en inglés-, son un conjunto de cláusulas a las que nos obliga un proveedor cuando nos registramos en un servicio, usamos por primera vez una aplicación o instalamos un programa. Se trata básicamente de la descripción de los derechos y obligaciones legales que tienen tanto el usuario como el prestatario del servicio en cuestión, y al que ambas partes se comprometen con la sola aceptación por parte del usuario. Es decir, cuando hace clic en «Aceptar».
Estas condiciones de servicio suelen ser de tal complejidad, tan difíciles de leer y cargadas de términos jurídicos, que la mayoría de nosotros las pasa de largo. Craso error.
A partir del análisis de unos pocos casos -algunos graciosos, otros serios, todos preocupantes-, vamos demostrando en nuestras charlas como es que surgen las sorpresas, los malos entendidos y aun los problemas al momento de hacer uso de tales herramientas o servicios.
En relación con está problemática, el sitio de tecnología ALT1040 acaba de publicar un artículo, titulado «Condiciones de Facebook: todo lo que aceptaste sin leer, explicado de forma clara» en el que desgranan, en un lenguaje llano y despojado de la terminología legal complicada propia del original, las condiciones de uso de esta red social que cumplió 10 años esta semana y cuenta ya con más de 1230 millones de usuarios.
El artículo pone las cosas en claro desde el comienzo, afirmando que si bien centra el análisis en Facebook, «cualquiera de las redes sociales que usamos también tienen sus clausulas abusivas».
Un detalle importante a tener en cuenta es que si bien las clausulas que definen las condiciones de uso de Facebook están en castellano, la red social deja en claro que lo que estamos leyendo es una traducción de un texto escrito en inglés de Estados Unidos y que, por lo tanto, el que finalmente prevalecerá como vinculante es su versión original. Esto significa que si hay errores en la traducción, no se tendrán en cuenta.
El texto está estructurado en 19 bloques que se expanden en una cantidad de «páginas aclaratorias», a su vez con más ramificaciones -todas pueden ser modificadas cuando la empresa lo crea necesario, con la sola condición de informarle al usuario tales cambios-. Todo ello para explicar qué es lo que hacen con los contenidos generados por nosotros en su plataforma, lo que nosotros publicamos.
Acerca de esta cuestión, Facebook especifica que somos los propietarios de los derechos de los contenidos que subimos, pero ellos se atribuyen una licencia mientras seamos usuarios del servicio, de modo tal que pueden usar nuestros contenidos o los que generemos en aplicaciones conectadas con Facebook. La única restricción a esto es posible configurando correctamente nuestra privacidad para acotar la visualización de nuestros contenidos. De todos modos, Facebook se asegura de mostrarnos qué información y acceso requiere la aplicación conectada, y queda de nuestro lado aceptar estas condiciones de la aplicación o no.
Por otra parte, en el caso en que eliminemos un contenido publicado por nosotros, Facebook nos avisa que guarda copias de seguridad y las retiene durante un tiempo para poder, de ser necesario, recuperar información.
Otro aspecto importante que señala el artículo, es que para Facebook somos un «producto» de los anunciantes de la plataforma. De este modo, al registrarnos estamos aceptando tácitamente que Facebook use nuestra foto de perfil, nuestro nombre o nuestros contenidos para sus campañas publicitarias o algoritmos de segmentación. Usarán entonces nuestros datos para modelar la publicidad que vemos o la que verán otros usuarios, ya que también le indicarán a nuestros amigos nuestros gustos por una determinada marca. Esto es obligatorio, y sin ningún beneficio económico para nosotros.
Otro dato importante: dado que consentimos a que nuestros datos se almacenen en Estados Unidos, se aplicará la legislación vigente en el país. En caso de demanda, el fuero que aplica es el del tribunal del Distrito Norte de California o un tribunal estatal del Condado de San Mateo.
Más perlitas: Facebook no garantiza que su plataforma sea segura, aunque sí es cierto que impone ciertas «reglas de uso» y mecanismos para informar sobre actividades fuera de las normas establecidas.
Para poder registrar una cuenta en Facebook, el usuario debe ser mayor de 13 años y ofrecer información real. Ellos se reservan el derecho de retirar contenidos publicados si consideran que violan sus políticas o si alguien ha denunciado una violación de derechos de propiedad intelectual. Para los usuarios reincidentes, Facebook puede desactivar una cuenta sin previo aviso.
Si somos nosotros quienes desactivamos o eliminamos nuestra cuenta, las copias de seguridad se mantendrán en los servidores de la empresa. No sólo eso: Facebook mantendrá vigentes algunas cláusulas de sus condiciones de servicio, los «me gusta» que hayamos hecho y los contenidos que compartimos como «públicos».
Estas son algunas de las condiciones de uso que la mayoría de los usuarios, si no todos, ignoran. Eso no debería ser así, dado que nuestra aceptación de las condiciones nos obliga a cumplirlas.
Un último párrafo para poner en claro la seriedad con que ellos sí se toman estas cuestiones. La frase final de las condiciones de uso dice lo siguiente: «Nos reservamos todos los derechos que no te hayamos concedido de forma expresa». Esto significa que ellos tendrán siempre la última palabra, porque nosotros les hemos dado ese derecho. Aun habiendo dado nuestro consentimiento a ciegas.
Fuente:
– ALT1040
Philippe Meirieu y los saberes emancipadores
Estamos frente a saberes que perdieron su sentido, su significación en la historia de los hombres y que el alumno no puede percibir en su capacidad emancipadora, por eso yo soy de aquellos que piensan que hay que enseñar no solo los saberes, sino la historia de esos saberes; porque al entender que esos saberes fueron cruciales en la historia, que constituyeron un gran desafío que permitió liberarse de creencias arcaicas y que fueron la manera de liberarse del control de los que eran tiranos y omnipotentes, se puede entender la interacción de todos los elementos de nuestro complejo mundo. Entonces pienso que uno de los principales objetivos de la educación democrática es transmitirles a nuestros hijos que los saberes fueron y siguen siendo una herramienta de emancipación para los hombres y las mujeres.
Este y otros conceptos fueron desarrollados por el prestigioso pedagogo francés Philippe Meirieu durante la conferencia «La opción de educar y la opción pedagógica», el miércoles 30 de octubre de 2013 en la ciudad de Buenos Aires, frente a ministros de Educación provinciales, representantes de agrupaciones gremiales, especialistas de los medios de comunicación en el área de educación y público en general.
La transcripción de la conferencia en formato .pdf puede bajarse haciendo clic aquí.
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