Saltar al contenido

Opinión - 8. página

Comentarios y opiniones

Fuentealba y ‘Una fusilación argentina’

En homenaje a Carlos Fuentealba, el docente caído que recordamos en este día, vayan estos fragmentos del texto que escribiera Osvaldo Bayer en ocasión del asesinato. El texto completo, de lectura indispensable, se lee en el fotolog del autor.

Ahora, los argentinos asesinamos a maestros. Después de la célebre “desaparición de personas”, llamada la “Muerte Argentina”, nos gusta el detalle y nos especializamos en docentes. Un ejemplo para el mundo. Sí, la verdad que somos originales, no sólo podemos mostrar a la faz de la tierra un ejemplar de nuestro orgullo, como Maradona, sino también esto: reprimir con tiros por la espalda a docentes. Porque sí, en todo el mundo se reprime a los movimientos del pueblo, sin ninguna duda, pero cuesta encontrar justamente esto de reprimir a docentes. (…) Historia de la crueldad argentina.

(…) Fuente Alba fue a reclamar por algo que tiene que ser la base de todo respeto en nuestra sociedad: la dignidad de los que enseñan a las nuevas generaciones.

(…) Una fusilación argentina. En tierras patagónicas. No aprendimos nada. Fusilamos a las peonadas en 1921, los gauchos de la tierra. Ahora, a los docentes. Y así herimos en el alma a nuestros propios niños. Sobisch no puede seguir. Si continuara sería una inmoralidad. El pueblo neuquino no puede vivir en la inmoralidad. Tiene que inundar las calles con la protesta noble. Las palabras y los pasos. Y enlazando con cada uno de sus brazos los brazos de un docente de Neuquén, de Salta, de Santa Cruz.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Esto es todo lo que tengo para decir sobre los ataques innecesarios

Recibí un mail desde el formulario de contacto de mi sitio, del Sr. Mario Kiektik, a quien no tengo el gusto de conocer sino por su intervención en una discusión en el blog Kybernetes. Como no me pareció adecuada dicha intervención, di mi opinión al respecto.

Pero parece que le disgustó bastante al Sr. Kiektik mi comentario, porque en su mail me amenaza:

«Tiempo al tiempo. Enrique Quagliano, gracias por tratarme de necio. Ya te las verás conmigo, no te preocupes.»

Quien desee perder su tiempo y leer mi comentario en Kybernetes, verá que simplemente dejé unas palabras de apoyo a un colega y amigo al que consideré que se había ofendido. No hice referencia a ninguna persona en particular sino a las discusiones sin sentido, en general. Y si usé la palabra «necio» fué en el sentido de «imprudente; terco y obstinado; se dice de las cosas ejecutadas con imprudencia (…) o presunción”, tal como lo define el diccionario. No por ofender, sino para definir la impresión que tengo al respecto de las discusiones que se extienden en el tiempo sin un sentido definido y evidente. Ahora bien, todo esto sigue siendo una opinión mía. De ahí a que me amenacen por eso…

Para concluir, dejé recién el siguiente comentario en el blog del Sr. Kiektik:

«Sr. Kiektik:

Ud. escribió en mi sitio: «Tiempo al tiempo. Enrique Quagliano, gracias por tratarme de necio. Ya te las verás conmigo, no te preocupes»

Si por emitir una opinión sobre una cuestión que involucra a colegas y amigos que respeto, tengo que soportar una amenaza de este calibre, creo que es Ud. el que está yendo por un camino equivocado.

No se puede tratar a las personas en forma insolente, insultante o, como en este caso, amenazante por una simple diferencia de criterios. Ud. dirá: «para qué se metió…», pero yo simplemente opiné en el sitio de un colega. Ud. me metió.

Esto es todo lo que tengo para decir al respecto. No insista por favor en continuar la discusión. Espero que acepte el derecho a réplica y no borre este comentario.

Atentamente»

Esto es todo lo que tengo para decir al respecto.

===================================

17/02/08 – Tengo algo más para decir, brevemente: Escribí este post en su momento para que conste como una denuncia pública sobre la calaña patoteril de ciertos individuos que pululan por el ámbito público de la educación. Quería además que quedase registro de mi respuesta directa y pública al interesado, aunque le ‘extrañe’ que haga esto, primeramente porque estaba seguro de que mi respuesta no sería publicada en el blog aludido (como finalmente sucedió), y además por ser este el único medio que tenemos muchos para defendernos de aquellos que usan el aparato oficial para amenazar e injuriar cobardemente.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

De cucharitas y remedios

Hay un chiste bastante viejo que dice así:

Va el hombre al médico y le dice: «Doctor, cada vez que tomo café me duele el ojo». A lo que el profesional le responde: «¿Y no probó con sacar la cucharita?»

El chiste me recuerda a los que reconocen claramente el síntoma pero no pueden ver la causa, aunque la tengan metida en su propio ojo, por así decir.

Las plenarias docentes tienen mucho de esto porque los docentes tenemos mucho de esto. Las charlas, cursos, foros, etc. etc. hacen sesudos análisis de los síntomas pero muy poco análisis de las causas, y mucho menos, proponen un remedio.

Yo suelo saber que es lo que me duele. «Me duele acá», es generalmente mi reconocimiento de los síntomas, porque no sé mucho de medicina. Por eso voy al médico, que me dice que eso que me duele tiene un nombre, o me hace unos análisis para ver si tengo que dejar la sal o tomar un jarabe para que no me duela más.

En nuestra educación los docentes sabemos bastante bien qué nos duele (¡y vaya que duele!), y nuestros «médicos» tienen muchas recetas ya escritas de antemano. Sin diagnóstico ni análisis, buscan entre las recetas para ver cual se acerca más o menos a la cosa que nos duele, o peor, nos dan la receta que funcionó antes, a ver que pasa.

No estoy proponiendo aquí que nos convirtamos en «doctores». Sólo estoy pensando en voz alta sobre nuestra costumbre de mirar en nuestra propia práctica aquello que nos duele, sin ver todo el panorama y esperando que alguien, otro, nos de la receta que pueda resolver todos los males de la educación argentina.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Hablando de ejemplos…

Informa Clarin.com:

«Insólito: detienen al secretario de Agricultura y Ganadería de La Pampa por cazar ilegalmente.

El funcionario fue sorprendido cuando iba en una camioneta junto a un baqueano, a unos 50 kilómetros al sur de la capital provincial, tras cazar un jabalí utilizando una jauría de perros. Este tipo de actividades está prohibido en esta temporada. Como no tenía los permisos correspondientes, la Policía le labró un acta por violación de la Ley de Conservación de la Fauna.»

¿Cómo se puede tildar a un personaje así? ¿de irresponsable? ¿de delirante? Lo más preocupante, sin dudas, es ese sentido de ininputabilidad que parecen tener nuestros políticos; pareciera que actuaran como si nada ni nadie los pudiera tocar, y que pueden hacer lo que quieren. Pero este no se salió con la suya, afortunadamente. Bien por la policía, cumpliendo con su deber.

Espero que renuncie inmediatamente, que es lo que la ética dictaría. Pero si una persona demuestra no tener ética, ¿será capaz de hacer lo que debe? Y por favor, no salgan a defenderlo.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Esto es todo lo que tengo para decir sobre la vuelta de Soda

No, no tenemos publicidad del concierto de regreso. No, tampoco regalamos entradas. Remeras tampoco.

No tenemos stickers, posters, cd’s ni ninguna de esas cosas que tienen su palabra en castellano pero que no sería cool decirlas de otra forma que no sea en la lengua de la madre patria de algunos de nuestros economistas más famosos.

No, che, la verdad es que no tenemos naaaa…

Pero bueno, algo había que decir sobre la vuelta de ….. (acá nosotros pusimos Soda, pero vos podés poner a The Police, Génesis, Pink Floyd, Led Zeppelin, Patricio Rey o Palega Ortito)

Eeeehhh, que bueno sería ver a Zeppelin, ¿no?

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

San Martín, los próceres y la Patria

Hoy, 17 de Agosto, recordamos en el día de su muerte al General Don José de San Martín, Libertador de Argentina, Chile y Perú.

Mucho se puede decir, y seguramente se dirá en periódicos, actos escolares y homenajes de todo tipo, del Padre de la Patria.

Pero estoy seguro -siempre lo estoy cuando pienso en él- que este es un buen momento para volver a pensar en el legado de semejante hombre.

Hoy alguien me leyó un poema de Borges al respecto, y lo transcribo aquí como un humilde homenaje a San Martín y a todos los patriotas que soñaron una Patria -¿esta, o tal vez una diferente?- y que seguramente pensaron en nosotros, porque «Somos el porvenir de esos varones, La justificación de aquellos muertos.»

Oda escrita en 1966

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
Que, alto en el alba de una plaza desierta,
Rige un corcel de bronce por el tiempo,
Ni los otros que miran desde el mármol,
Ni los que prodigaron su bélica ceniza
Por los campos de América
O dejaron un verso o una hazaña
O la memoria de una vida cabal
En el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.

Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
Cargado de batallas, de espadas y de éxodos
Y de la lenta población de regiones
Que lindan con la aurora y el ocaso,
Y de rostros que van envejeciendo
En los espejos que se empañan
Y de sufridas agonías anónimas
Que duran hasta el alba
Y de la telaraña de la lluvia
Sobre negros jardines.

La patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
Un solo instante, nos fulminaría,
Blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
La justificación de aquellos muertos;
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.

Jorge Luis Borges

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Esto es todo lo que tengo para decir sobre Elton John

Elton John atrasa… unos 500 años.

Levanto de Embalados.cl:

El cantante británico acusó a la Web de destruir la industria musical y las relaciones interpersonales. “Salgamos a las calles, marchemos y hagamos protestas, en lugar de sentarnos en casa y meternos en los blogs”, dijo John llamando a suspender el servicio durante cinco años.

Las críticas a la Web por parte del artista llegan después que su último disco, “The Captain & The Kid“, vendiera sólo 100.000 copias, responsabilizando a las descargas de canciones online. “Internet ha hecho que la gente deje de comunicarse y encontrarse, y evitó que se creen cosas. Los artistas se sientan en sus casas y crean sus propios discos, que algunas veces están bien, pero que no tienen una visión artística a largo plazo”, afirmó el cantante.

“Esperemos que el próximo movimiento en el mundo de la música tire abajo a Internet. Salgamos a las calles, marchemos, y hagamos protestas, en lugar de sentarnos en casa y meternos en los blogs“, pidió. El músico sugirió “cerrar por cinco años Internet y ver qué tipo de arte se produce en ese período”. “Hay demasiada tecnología disponible. Estoy seguro de que sin Internet, en términos de música, sería mucho más interesante que ahora”, continuó. El cantante, de 60 años, admitió que es un “tecnófobo” y que muchas veces siente que va “detrás de los tiempos modernos”. “No tengo teléfono celular o iPod o nada que se le parezca. Cuando tengo que componer música, simplemente me siento frente al piano”, concluyó.

Este es el pensamiento del ahora «aristócrata del rock». Una duda: ¿Intenet tendrá la culpa de las pobres ventas del album, o será que su talento lo abandonó en algún recodo del camino de ladrillo amarillo?

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Esto es todo lo que tengo para decir sobre la salida del iPhone

Diversos sitios y medios especializados han esperado, comprado, usado, golpeado, fotografiado, probado, desarmado, alabado y denostado al tan esperado iPhone de Apple.

Nosotros, en cambio, esto es todo lo que tenemos para decir sobre el iPhone. Bueno, en realidad lo dice el señor de la foto que reproducimos de Engadget Spanish:

not

«Yo no me voy a comprar el iPhone. ¿Estoy loco?»

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Nuestro homenaje al caido

Porque no se repita más un muerto en una manifestación popular…

El ángel de la bicicleta

Cambiamos ojos por cielo
sus palabras tan dulces, tan claras
cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas
y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
por las esquinas del barrio, por calles
por las paredes de baños y cárceles
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos fe por lágrimas
con qué libro se educó esta bestia
con saña y sin alma
Dejamos ir a un ángel
y nos queda esta mierda
que nos mata sin importarle
de dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos
si somos obreros, curas o médicos
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos buenas por malas
y al ángel de la bicicleta lo hicimos de lata
Felicidad por llanto
ni la vida ni la muerte se rinden
con sus cunas y sus cruces

Voy a cubrir tu lucha más que con flores
Voy a cuidar de tu bondad más que con plegarias
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos ojos por cielo
sus palabras tan dulces, tan claras
cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas
y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
por las esquinas del barrio, por calles
por las paredes de baños y cárceles
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Letra: León Gieco
Música: Luis Gurevich
Del álbum «Por Favor, Perdón y Gracias»

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Un paso adelante y dos atrás

Multicanal promociona, para todo el mes de Abril, la apertura de algunos canales premium abiertos (Movie City, por ejemplo). También aparecen MGM y CineMax, que no estaban en la grilla; no al menos en Rosario.

Ya tengo bastantes problemas con aceptar pagar un abono y comerme toda la publicidad que meten (local y de afuera), así que me niego a pagar canales premium sólo para ver más publicidad todavía.

Pero, fana de la tele como uno es, me dispuse a programar el artefacto para ver estos canales, al menos por un mes… de arriba.

Enciendo la tele. Encuentro el canal premium. ¿Que estaban dando?

«Infierno en la torre»

Andaaa!

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Nuestras Malvinas, nuestro recuerdo

Días atrás un veterano me dió esta etiqueta hecha por otros veteranos a cambio de un pequeño aporte a sus esfuerzos por no perderse y perder las Islas en el olvido.

Simboliza mi recuerdo para todos los que lucharon, para todos los veteranos: los que quedaron allá, los que no pudieron seguir acá, los que empezaron de nuevo, los que siguen.

Las Malvinas son Argentinas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Un país Cañas

La columna de hoy de Jorge Guinzburg en Clarín nos hermana un poco a todos en un anhelo común.

Un país Cañas

El viernes por la noche, cuando apagué el televisor, llamé a mi terapeuta por teléfono. Doctor —le dije—, necesito una sesión extra, mañana mismo.

El silencio del otro lado me permitió percibir su sorpresa por la hora, el fastidio de sólo pensar en abrir el consultorio un sábado y el temor por la urgencia del reclamo.

No se preocupe, estoy mejor que nunca —me apuré a aclarar para evitar las engorrosas preguntas como «¿Le pasó algo?» «¿Está deprimido?» «¿Quiere alguna receta?» Después de ponernos de acuerdo con el horario, corté.

Al día siguiente, ya en el consultorio, traté de aclararle el porqué de la premura.

Ayer —comencé—, viendo la semifinal del torneo de tenis de Key Biscaine entre Guillermo Cañas e Iván Ljuvicic me dije «quiero un país Cañas».

A pesar de su respetuoso silencio, supuse la carcajada para sus adentros y, antes de darle tiempo a replantearse por qué me había concedido esa sesión extra en lugar de estar caminando por Palermo, intenté explicar mi teoría.

¿Recuerda ese viejo juego de reunión —seguí— en el que todos deben adivinar cuál es el personaje elegido por alguno de los integrantes del grupo haciéndole preguntas? Uno plantea «si fuera un animal, cuál sería»; otro continúa «si fuera un auto»; otro, «una comida» y así hasta que alguien se da cuenta de quién se trata.

Su silencio me empujó a pensar que jamás había jugado a eso e, incluso, podía parecerle un poco tonto. Pensé entonces en explicarle que, aunque le pareciera mentira, el juego puede ser divertido, sobre todo si los integrantes del grupo aportan un poco de ingenio, pero preferí seguir con mi planteo inicial.

Inspirado en el juego —continué—, pensé en el país y me pregunté: «¿si la Argentina fuera una persona, cuál sería?»

Habrá quien piense en Einstein, otros en el Gordo Valor. ¿A usted quién se le ocurre, doctor?

No lo sé —respondió muy rápido, como para hacerme entender que no estaba dispuesto a prenderse en la propuesta lúdica.

Yo tampoco —seguí—, pero me encantaría poder decir Cañas.

Tal vez algunos no lo recuerden, pero hace tiempo, cuando Willy estaba llegando a los primeros lugares en el ranking de la ATP, una lesión en la muñeca lo postergó por mucho tiempo y, a su regreso, tuvo que volver a empezar. Después, cuando a fuerza de lucha volvió a encaramarse, fue castigado con una sanción por dópping. Fue bastante confuso porque, al parecer, el elemento prohibido se lo había entregado un médico en México que luego dijo no conocer a Cañas. El tenista argentino apeló la sanción, afrontando costosos honorarios de abogados a una edad en la que casi todos piensan en ahorrar lo que ganaron y prepararse para el retiro.

Varios testigos demostraron que Cañas había estado en el consultorio, pero la pena —en principio de dos años— se redujo muy poco y otra vez tuvo que empezar de nuevo. En muy poco tiempo avanzó mucho, hasta llegar a esta final.

El torneo termina hoy, a pesar de haber dejado en el camino ya a tres top ten, no sé si va a ser el campeón, pero a mi me hizo pensar en que lindo sería nuestra Argentina, un país Cañas.

No creerse nunca el mejor del mundo, pero pelear todo el tiempo para serlo.

Jamás bajar los brazos, no sentirse derrotado aun en el peor momento, confiando en sí mismo, sabiendo que sin un trabajo en equipo no se puede lograr nada. Imaginando que el mejor momento no fue ayer, puede ser mañana; tratando de aprender y corregir todos los días, con la convicción de que a cada nuevo logro le sucede un nuevo desafío. Afrontando cada reto con seriedad, pero con alegría; entendiendo que la única manera de superar a los otros es superándose a sí mismo y

No siga —interrumpió mi terapeuta—, yo también quiero un país Cañas. ¿Qué hay que hacer?

Tal vez —sugerí—, habría que empezar como él, pensando siempre que es posible.

Jorge Guinzburg

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El 24 de Marzo y el estado de derecho

La razón de establecer el 24 de Marzo como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, es poder «reflexionar sobre el valor de la democracia y la vigencia de los derechos humanos, para bucear en los conceptos básicos del Estado de derecho y recuperar la importancia de la memoria construyendo un futuro donde hechos como estos nunca más se repitan», tal como se define en Educ.ar al promover recursos para trabajar el tema en las escuelas.

Es cierto que todavía hay heridas que no cierran; las diferencias entre los argentinos y su concepción de la cuestión siguen borroneando los contornos de la convivencia, y la más intrascendente charla de café se vuelve una tribuna ante la sola mención del asunto.

Sin embargo, no deberíamos dejar de reconocer la importancia del trasfondo de la fecha: el Estado debe ser garante de las libertades y el bienestar de sus ciudadanos, y no convertirse en el principal violador de estas garantías, tomando las riendas del poder para dar vía libre a la depredación, el asesinato y la violación de los derechos fundamentales de las personas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Al mercado lo escriben los que ganan

Informa Clarin.com: A 25 años de la guerra de Malvinas, una web oficial inglesa vende merchandising sobre el conflicto. Al sitio se puede acceder desde la página del Ministerio de Defensa británico. Hay remeras, gorras, posavasos, banderas, diarios de la época y medallas. Cuestan entre 6 y 145 libras.

No pude evitar la comparación con los veteranos argentinos, que tienen que vender banderas e insignias que remiten a Malvinas para poder subsistir. Estos crápulas lo hacen para celebrar.

Estoy tan enojado con esto que me voy a remitir al querido Litto para que él lo diga mejor de lo que yo y mi enojo podemos:

QUIEN QUIERA OIR, QUE OIGA
(Mignona / Nebbia)

Cuando no recordamos lo que nos pasa,
nos puede suceder la misma cosa.

Son esas mismas cosas que nos marginan,
nos matan la memoria, nos queman las ideas,
nos quitan las palabras… oh…

Si la historia la escriben los que ganan,
eso quiere decir que hay otra historia:
la verdadera historia,
quien quiera oir que oiga.

Nos queman las palabras, nos silencian,
y la voz de la gente se oirá siempre.

Inútil es matar,
la muerte prueba
que la vida existe…

El contexto histórico que inspiró estas palabras es diferente, lo saben los que conocen la obra. Pero el concepto es el mismo: la historia, que para algunos es la del mercado, la escriben los que ganan. Pero hay otra historia de valor, de entrega, de dolor, de abandono.

Quien quiera oir que oiga.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Una vez más, Felices Fiestas

Un saludo a todos nuestros visitantes, lectores y amigos, deseándoles felices fiestas y un excelente comienzo de año. En este 3er saludo desde el blog, permitanme a repetir una fórmula que ya usé en algún post anterior:

Ya que estamos (porque no puedo con mi genio), y a pesar de lo que pronostican los medios sobre el auge de las ventas de tecnología (celulares, pads, dvd, etc.) como regalos para estas fiestas, una recomendación (respetuosamente, digo, y no es que me meta…):

¿Por qué no regalar simplemente un buen libro? ¿Por qué no «regalarse» una buena compañía, para disfrutar juntos? Me gusta mantenerlo simple, porque no son tiempos de ponerse en gastos y compromisos económicos.

Por mi parte, con una tarjetita de alguien que me aprecia, me conformo.

Felices fiestas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo