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Ciudadanía digital, privacidad y seguridad - 18. página

Campaña “Reinventando el olvido en internet”

Una primera traducción de ‘Vacío útil’

Gracias a los buenos oficios de la Prof. Stella Toval, hemos arribado a una traducción preliminar del paper «Vacío útil. El arte del olvido en la era de la computación ubicua», trabajo del Dr. Viktor Mayer-Schönberger, Profesor Asociado de Políticas Públicas en The John F. Kennedy School of Government, Harvard University.

La importancia de este trabajo radica, desde ya no sólo en su contenido fundamental al respecto de la seguridad de la información personal en Internet, sino en que fue el disparador y, a la vez fundamento, de nuestra campaña «Reinventando el Olvido en Internet», base conceptual de la charla «Internet no olvida».

Ofrecemos aquí esta traducción, para nuestros lectores interesados en la problemática en cuestión. Se accede al documento en formato .pdf haciendo clic aquí.

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Proponen el uso seguro de las NTI como materia en la escuela

Leo en ElPais.com vía XarxaTIC, que Alemania dará clases de privacidad en la red a sus escolares.

Muy interesante la propuesta, desde el momento en que se trata de una apuesta fuerte por la educación, en franca oposición a las políticas de muchas escuelas que optan por la prohibición o el temor como única estrategia, frente al avance irrefrenable de las NTI -en especial, las redes sociales en la web- entre los niños y adolescentes.

Copio y pego los pasajes que considero más relevantes del artículo original:

Muchos centros educativos están optando por cortar el acceso a redes sociales. En unos casos por miedo a la dispersión y baja productividad de los alumnos. En otros por cuestiones de privacidad.

En lugar de meter miedo, educar. En lugar de prohibir (y para convertir las redes sociales en objeto de deseo), enseñar. Según el diario Spiegel de Alemania las autoridades educativas del país están preparando una asignatura sobre privacidad en la que se enseñe a los jóvenes cómo manejar su identidad digital en sitios como Twitter y Facebook.

Más de dos millones de adolescentes alemanes tienen perfiles en estos servicios y comparten información sensible, fotografías y opiniones sin manejar filtro alguno. Uno de los aspectos destacados para tomar esta decisión indican los creadores de la asignatura es el posible futuro laboral de los estudiantes. Muchas de las fotografías colgadas de la época del instituto podrían aparecer al hacer una búsqueda una vez terminada la investigación.

Se cita en el artículo en cuestión, el argumento en este sentido de la Ministra de Medios la región del norte del Rin y Wetsfalia, Angelica Schwall-Düren,

Nuestra meta es mostrar que internet no sólo ofrece oportunidades sino que también tiene riesgos que los estudiantes deben asumir para comunicarse con seguridad e independencia en estos nuevos medios. Los jóvenes no son conscientes de los detalles que comparten de sí mismos en las redes.

Luego de leer la nota, conversé unos momentos con la directora de una de las escuelas en las que trabajo, porque la sé preocupada por estas cuestiones. Estuvimos de acuerdo en que, si no incorporar el tema como materia, sí abordarlo desde espacios como «Formación ética y ciudadana» -una materia muy adecuada para el tratamiento de estas problemáticas. El punto central, haciendo una primera lectura de este tipo de propuestas, sería el tratamiento de la cuestión de lo público y lo privado, que parece ser la línea fronteriza que se desdibuja cuando el sujeto en cuestión se enfrenta a las ofertas de la red.

Buen tema para el debate, con una actitud de hacer y no temer. Es decir, educar. Nada menos.

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Aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto

Me acerca @aletorto un artículo de Gawker.com -en inglés- que me apuro a traducir y reseñar para nuestros lectores. Lo dicho: aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto.

El artículo en cuestión se titula: «‘Borrar’ en Facebook puede tomar 16 bochornosos meses», y explica cómo una foto causante de cierto bochorno que Facebook nos permite eliminar de nuestro perfil, puede permanecer en sus servidores durante casi un año y medio.

La prueba de esto la ofrece Jacqui Cheng, del blog de tecnología Ars Technica: una foto que eliminó en mayo de 2009 -y acerca de la que escribió en julio de 2009- está todavía en los servidores de Facebook hoy, más de 16 meses más tarde. Afirma la autora del artículo, que:

La red social eliminó el enlace a la imagen de inmediato, pero nunca llegó a quitar el archivo real, es decir, alguien que tuvo o pudo obtener la URL de la imagen puede obtenerla igual de Facebook

Facebook le aseguró a Cheng en julio de 2009, que la imagen se eliminarían en un «plazo razonable» y que el resto de las personas no podrían verla. Pero la autora asegura que ambas afirmaciones resultaron falsas. El portavoz de Facebook Simon Axten le respondió a Ars por correo electrónico esta semana, afirmando lo siguiente:

Para todos los propósitos prácticos, la foto ya no existe, y no nos sería posible encontrarla si se nos solicita e incluso si se nos obliga a hacerlo. Esto es similar a lo que ocurre cuando se elimina la información del disco duro de su ordenador.

Lo que parece no tener en cuenta Axten, como bien se hace notar en el artículo en cuestión, es que a diferencia de los archivos de FB, nuestro disco rígido no está indexado por Google, ni en el caché de los navegadores, o a la mano de hackers. Y se asegura que si alguien está decidido a encontrar una foto embarazosa eliminada, tendrá mejores probabilidades de lograrlo si se publicó alguna vez a Facebook.

La imagen que Cheng borró era muy inocente -su rostro tomado por su webcam-, pero las personas con fotos más comprometidas seguramente deberían preocuparse por el hecho de que a Facebok le haya tomado 16 meses eliminar un archivo público enlazado desde un sitio de tecnología destacado. Como concluye Cheng,

Facebook tiene que hacer del «eliminar», realmente «eliminar». Ya tiene suficientes problemas protegiendo a los usuarios de las filtraciones de privacidad que se supone no deberían suceder; no hay razón para que haya filtraciones en la infraestructura de Facebook por su diseño.

Fuente: Gawker.com

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Según un estudio, el 95% de los chicos descree de los riesgos en Internet

Leo en Clarin.com esta mañana, que según un reciente estudio del Ministerio de Educación el 95% de los chicos no cree en los riesgos de Internet. Parece grave, pero escuche esto: el 75% de ellos sostiene que todo lo que se dice en la red es cierto. Las consecuencias de semejante ingenuidad son obvias: ellos mismos abren una puerta de entrada a quienes intentan conectarse con menores haciéndose pasar por otras personas.

El trabajo, que se realizó en base a testimonios de 2.000 chicos de 10 a 17 años de todo el país que usan Internet, reafirma la certeza de que para nuestros pibes no está nada claro que en el mundo virtual existen tantos riesgos como en el mundo real.

Cómo una respuesta a esta esta problemática, el programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación, publicó en Internet una guía, titulada «Los adolescentes y las redes sociales», en http://www.me.gov.ar/escuelaymedios/. En este trabajo se brinda un panorama de los riesgos de la Web y consejos para saber cómo manejarse en Internet manteniendo la seguridad personal.

La doctora Roxana Morduchowicz, una de las autoras del trabajo, afirma que,

El principal uso que le dan a Internet los chicos y adolescentes argentinos es comunicarse con sus pares, ya sea por chat o por blog. Y lamentablemente el 80% navegan solos, es decir que 8 de cada 10 chicos chatean sin que los padres sepan con quienes lo hacen

Con respecto al avance de las nuevas tecnologías, que ponen Internet en los celulares, las netbooks y las tabletas digitales, la profesional advierte:

De acá a cinco años, los chicos van a acceder más a Internet por el celular que por la computadora. Y como el celular es personal, va a ser más difícil saber para qué lo usan.

Desde aquí celebramos la iniciativa de Educación, de tomar cartas en el asunto con este tipo de publicaciones. Hay mucho por hacer, claro, pero se trata de una iniciativa que se debe apoyar y difundir. Bien por ellos.

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Comenzamos el ciclo de charlas en el Complejo Alberdi

Mañana, 1ro. de octubre, comenzamos el Ciclo de charlas sobre la privacidad en Internet, tituladas «Internet no olvida – Protegiendo nuestra privacidad en Internet”. La cita es en el Complejo Educativo de Alberdi, Bv. Rondeau 1450 de nuestra ciudad de Rosario, a las 19hs.

Con el auspicio de Dattatec.com, empresa rosarina proveedora de servicios de hosting, estamos iniciando con esta un ciclo de charlas denominado “Internet no olvida – Protegiendo nuestra privacidad en Internet”, dirigidas a padres, docentes y público en general, sobre la problemática de la seguridad de los datos personales en Internet y los riesgos potenciales de la publicación de información sensible en redes sociales, foros, blogs, etc.

Los contenidos de las presentaciones están enmarcados dentro de nuestra campaña “Reinventando el olvido en Internet”, en la que proponemos que las computadoras sean programadas para poder olvidar, tal como hacen los humanos, a fin de que el propio usuario pueda definir cómo y por cuanto tiempo quedan guardados sus datos personales en la red.

Aquellos lectores y amigos interesados en invitarnos a presentar estas charlas en sus colegios u organizaciones, no tienen más que contactarse haciendo clic aquí, a fin de establecer los detalles y acordar una fecha de presentación.

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Inauguramos el sitio ‘Internet no olvida’ para las charlas

Con el auspicio de Dattatec.com, empresa rosarina proveedora de servicios de hosting, estamos iniciando un ciclo de charlas denominado “Internet no olvida – Protegiendo nuestra privacidad en Internet”, dirigidas a padres, docentes y público en general, sobre la problemática de la seguridad de los datos personales en Internet y los riesgos potenciales de la publicación de información sensible en redes sociales, foros, blogs, etc.

Toda la gráfica de la campaña es un desarrollo de Martín Cardinali, uno de los diseñadores de la empresa, junto con el desarrollo de un blog específico dedicado a estas charlas, denominado «Internet no olvida» y que se encuentra en http://privacidadeninternet.com/

Con el correr de los días iremos ajustando las tuercas, para que cumpla con su objetivo acabadamente. Allí publicaremos además las novedades acerca de las charlas, contenidos específicos, lecturas recomenadas y mucho más.

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El olvido como mecanismo

En el contexto de nuestra campaña Reinventando el olvido en Internet, los cambios que se proponen en cuanto al olvido digital no son caprichosos: estan relacionados con recuperar en el reino digital un mecanismo que es vital en el mundo real. Desde el punto de vista fisiológico, el olvido es un mecanismo:

Si nuestro sistema nervioso no hubiese desarrollado mecanismos para evitar formar ciertas memorias irrelevantes y para intentar olvidar algunas otras, sería difícil no sucumbir en un estilo de vida como el de Funes.

Quién esto afirma es el Dr. Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Universidad Favaloro, en una columna del diario Clarín de hoy, titulada Poder olvidar es tan importante como poder recordar. Y la referencia, claro, es a aquel personaje que era incapaz de convertir recuerdos en pensamientos, en el cuento Funes, el memorioso de Jorge Luis Borges,

Borges describe en su cuento a un joven que, como consecuencia de un accidente, pierde su habilidad para olvidar. Tiene una memoria tremenda, pero está tan perdido en los detalles de todo lo que sabe que es incapaz de convertir la información en conocimiento y no puede crecer en sabiduría.

Trazando el paralelismo que planteamos en el primer párrafo, podríamos afirmar que estar atados a nuestro pasado digital podría tener costos personales y sociales tales que no nos permitieran evolucionar y aprender de nuestros errores. Algo que podría considerarse antinatural en el mundo real, no es tomado en cuenta en el mundo digital a la hora de pensar y establecer criterios sobre como usamos nuestra información persona sensible.

Continuemos con el artículo del Dr. Manes para aproximarnos a una comprensión cabal de la importancia del olvido:

El olvido es quizás el aspecto más prominente de la memoria. Podemos contar toda nuestra infancia y adolescencia (aun siendo estas etapas en las cuales vivimos aspectos críticos de nuestras vidas) en no más de unas horas. Aunque durante ese tiempo hayamos aprendido a hablar, a caminar, a experimentar el calor de nuestros padres, el amor, la tristeza y la amistad, lo olvidamos casi todo.

En el célebre cuento de Borges, ‘Funes el memorioso’, lo que se pone en cuestión no es tanto lo que el pobre Ireneo era capaz de recordar, sino, más bien, lo que era incapaz de olvidar. O mejor, su imposibilidad de transformar los vastos recuerdos en pensamiento (‘Pensar, dice el narrador, es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer’). Ireneo Funes no podía pasar por alto lo irrelevante, ni establecer asociaciones, ni construir ideas generales de las cosas. Para los seres humanos, poder olvidar es tan importante como poder recordar.

Si nuestro sistema nervioso no hubiese desarrollado mecanismos para evitar formar ciertas memorias irrelevantes y para intentar olvidar algunas otras, sería difícil no sucumbir en un estilo de vida como el de Funes. Algunos olvidos son intencionales, establecidos por sistemas inhibitorios en el cerebro para suprimir memorias. En un estudio reciente de la Universidad de Stanford, se observó a través de neuroimágenes que cuando se pedía a los participantes que activamente suprimieran ciertas memorias, había una gran activación de la corteza prefrontal (la parte más anterior de nuestro cerebro) y una menor activación del hipocampo (una estructura que es central para la consolidación de nuevas memorias). Estos mecanismos inhibitorios comparten estructuras con los mecanismos involucrados en la inhibición de los movimientos: por ejemplo, si vemos que una maceta está por caerse del marco de la ventana, tendemos a intentar atraparla, pero podemos inhibir ese movimiento si nos damos cuenta de que la planta es un cactus.

‘Otros olvidos son producidos por nuestro cerebro por cuenta propia sin que le pidamos nada; el cerebro se encarga de tornar inaccesible la evocación de ciertas memorias’, dice Iván Izquierdo, un gran investigador argentino. Esto no ocurre con memorias asociadas a emociones intensas. Todos recordamos qué estábamos haciendo cuando se sucedieron los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York en el 2001 y, sin embargo, apenas podemos recordar la tarde de ayer. Múltiples experimentos han demostrado que las memorias asociadas a una carga emocional intensa logran una mejor consolidación, puesto que dichas emociones disparan cascadas químicas y fisiológicas en nuestro organismo que favorecen la formación de nuevas memorias. Esto último ha permitido el desarrollo de originales líneas de investigación destinadas al tratamiento de pacientes con estrés postraumático. En el cuento de Borges, Ireneo Funes le confiesa al narrador: ‘Mi memoria, señor, es como un vaciadero de basuras’. En el sabio provecho del recuerdo de ese pasado en el presente -eso que Funes el memorioso no pudo lograr- se encuentra una de las claves de nuestro futuro.

El mecanismo del olvido nos permite un sabio aprovechamiento del pasado. Es decir, descartando lo superfluo o lo negativo, nos quedamos con lo útil para el aprovechamiento futuro. Y también para comenzar de nuevo, llegado el caso.

Estoy repitiendo mucho ultimamente, porque es una inquietud que se repite en los interlocutores, que no estamos hablando de conductas ilícitas. Es decir, este olvido no se refiere a conductas delictivas o ilegales -que se resuelven en los terrenos de la Justicia- sino a conductas lícitas pero fuera de norma -por así llamarlas: una foto inconveniente en Facebook, un tuit del tipo «mi jefe es un plomazo» o un comentario inadecuado en un foro, por ejemplo. Esas son cosas que no son extrañas en el ámbito de lo privado, pero que en Internet toman un auge y un alcance que sale de nuestra posibilidad de control, y que pueden hacer que nos arrepintamos a futuro, de haber sido tan ingenuos al publicarlo.

Después de todo, amigo lector, se trata de que nuestro pasado no nos persiga, y poder comenzar de nuevo cuando sea necesario. También en Internet.

Fuente: Clarin.com

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Atención señora, señor: en manos de tipos como éste ud. pone su información personal

«La gente se cambiará el nombre para huir de su pasado digital»

¿Quién dijo esta barrabasada? Eric Schmidt. No, no es broma. El consejero delegado de Google afirmó esto porque, tal cual lo cita Baquía en un artículo hoy, este señor cree que «los jóvenes se cambiarán el nombre al llegar a la vida adulta para huir de todas esas fotos de borracheras y gamberradas que quedan en la Red».

Al jefe de Google le parece perfectamente normal cambiarse el nombre. El argumento es que no tendríamos que preocuparnos por la privacidad, ni por las fotos indiscretas, ni por los comentarios fuera de tono. Con cambiarse el nombre, fin del problema.

No puedo más que coincidir con la mirada que le dan a la cuestión los autores del mencionado artículo:

No está del todo claro cómo vamos a hacer para asegurarnos de que no volvemos a llamar al sobrino de turno por su nombre antiguo, no sea que destrocemos la reputación de su nueva vida rememorando todo eso que quizá no debería haber llegado a la Red en un principio. Al parecer, que el muchacho asuma la responsabilidad de sus ocurrencias de juventud es inconcebible.

Impresentable, pero Schmidt maneja algunos botones en la red. En sus manos está nuestra información personal sensible.

Visto y tuiteado por @ValeriaRoman. Gracias a @aletorto por el RT

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Reinventando el olvido: Alejandro en FM Bariloche 89.1

El programa Palabras Sueltas, es un espacio de periodismo hecho en Bariloche, tal como lo definen en el blog del programa sus conductoras, Vanina Wiman y Laura García Oviedo. El programa presenta noticias, entrevistas, informes especiales sobre política, ciencia, arte y mucho más, todos los sábados a las 5 de la tarde por FM Bariloche 89.1.

El pasado sábado 31 de julio entrevistaron a Alejandro Tortolini, periodista, docente y co-autor además de la campaña «Reinventando el olvido en Internet», a partir de la novedad de la mención a nuestra campaña en el New York Times.

Alejandro, quién es además miembro de la Red Argentina de Periodistas Científicos, habla en la entrevista sobre el origen de la campaña, sobre el debate necesario en cuanto a la creación de mecanismos que nos permitan poner una fecha de vencimiento a los datos que subimos a internet, y sobre la importancia de la alfabetización digital y la libertad de expresión, entre otros asuntos centrales en la campaña, en modo claro y muy ameno.

Para escuchar la entrevista on line, hacer clic aquí.

Sin dudas el tema está despertando el interés de los medios, lo que representa un impulso necesario para que un asunto tan importante, como lo es la seguridad de nuestra información personal, comience a instalarse en la consideración de los usuarios de la red de redes.

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Subí tu foto hot a Facebook

No creo que necesite invitar a nuestros lectores masculinos a mirar con atención esta foto, porque irradia mucha belleza hot, ¿no es cierto?

Además de lo obvio, ¿qué tiene de curioso o particular esta foto? Bueno, esto:

Una de las bellezas que aparece retratada es nada menos que la nueva ministra de Economía de Georgia, república al sur del Cáucaso, Vera Kobalia.

La morocha hot por supuesto tuvo que salir a dar explicaciones a la prensa georgiana y rusa, que cuestionó su reciente nombramiento al frente de la cartera económica de ese país.

Cuentan que el presidente de ese país Mijeíl Saakashvili, que al parecer no se priva de algunos placeres, conoció a Kobalia en una discoteca durante los últimos Juegos Olímpicos de invierno en Vancouver.

Bueno, he aquí el nudo de la cuestión que nos interesa particularmente: la vocera de la ministra aseguró que la foto fue tomada hace diez años en Estados Unidos cuando Kobalia era estudiante.

La bella Vera suspiró aliviada porque parece que es lo más comprometedor que le encontraron, así que salió a preguntar en donde estaba el problema. Sumado esto a que a los opositores al presidente les precupa más la falta de experiencia que las sugerentes curvas de la nueva ministra, el asunto parece que no pasará a mayores, al menos en cuanto a la foto.

Además el buen Mijail quiere romper con el pasado soviético nombrando a jóvenes responsables para inyectar energía y nuevas ideas a su gobierno. En este caso, entre sus talentos Vera parece tener el de bailar arriba de cosas como barras, escritorios y eso, así que, ¿qué más se puede pedir?

Nosotros no vamos a tener nunca ese problema: todas nuestras políticas son un escracho.

A propósito: ¿en dónde hallaron los medios la foto? En Facebook, claro.

Fuente: MinutoUno.com

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Desarrollan herramienta para la ‘fecha de vencimiento’ en la web

Un grupo de técnicos alemanes de la Universidad del Sarre desarrolló una herramienta de borrado para la web, la que permitirá eliminar contenidos subidos por los usuarios mediante un código que establecerá una fecha de vencimiento para los datos. Tienen previsto tener listo el prototipo este mes, en una primera versión para Firefox.

“Quien quiera que una foto de su fiesta desaparezca de las redes sociales después de un par de meses, sólo tendrá que ponerle fecha de vencimiento cuando la suba”, explicó el director del proyecto, Michael Backes. El sistema es de fácil uso y sólo demanda incorporar un plugin al buscador que se use.

Aclaran que que no interviene sobre Facebook u otras redes sociales, sino sobre los contenidos.

Una objeción que recibió esta herramienta es que de todos modos los datos podrán ser copiados antes de que caduquen. Ante esto, Backes respondió: “Es muy improbable que la gente se dedique a almacenar fotos y textos de sus amigos y conocidos a gran escala”.

El ministro del Interior alemán, Thomas de Maiziére, quien pareció preocupado por este tema, declaró hace unas semanas que “sería importante enseñarle a Internet a olvidar o a ‘no poder encontrar’ en el futuro”. La herramienta de borrado en desarrollo parece responder a esa inquietud.

Fuente: Clarin.com

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Reinventando el olvido, en el New York Times

Desde hace casi dos años, estamos llevando a cabo con el colega y periodista de Buenos Aires Alejandro Tortolini, una campaña sobre la seguridad de la información personal en Internet, llamada «Reinventando el olvido en Internet».

La campaña, basada en el trabajo del profesor de Políticas Públicas y especialista en seguridad en la red Viktor Mayer-Schonberger, propone entre otras cosas, la creación de mecanismos que permitan al usuario decidir cuanto tiempo queden sus datos en la web, y no en forma permanente como sucede actualmente. Es decir, que los datos tengan fecha de vencimiento.

Algunos medios se han hecho eco de nuestra propuesta -tanto Alejandro en Buenos Aires como yo aquí en Rosario hemos participado de algunos programas de radio y TV hablando sobre el tema-, pero ahora la campaña ha recibido un apoyo importante, que quiero compartir nuestros lectores y amigos.

El día 19 pasado el prestigioso diario New York Times, en su sección Magazine, publicó un extenso artículo titulado «The Web Means the End of Forgetting», en el que se analiza la problemática y se presentan muchas de las soluciones que se están proponiendo en tal sentido. Se menciona entre ellas a nuestra campaña.

Si desean leer la nota, cosa que recomiendo enfáticamente dada la importancia del tema, el original en inglés se encuentra en:

http://www.nytimes.com/2010/07/25/magazine/25privacy-t2.html?_r=1&pagewanted=all

Este fin de semana estuve trabajando en un borrador de traducción al español, que se puede bajar haciendo clic aquí.

Creo que como padres y docentes se hace necesario que conozcamos los riesgos a la privacidad que representa la presencia en internet -redes sociales, blogs, chat, etcétera-, y es por eso que me permito recomendar su lectura, además de compartir con ustedes, amigos y colegas, la satisfacción que representa tal reconocimiento a la iniciativa de la campaña, dada la relevancia que el tema tiene.

Aquí, algunos enlaces relacionados para quienes deseen conocer con mayor detalle la campaña:

– Entrevista de Alejandro Tortolini a Viktor Mayer-Schoenberger para el diario Perfil.

– El trabajo en formato .pdf de Viktor Mayer-Schoenberger con la propuesta, titulado «Useful Void: The Art of Forgetting in the Age of Ubiquitous Computing»

– Para leer otras entradas, ver videos sobre el tema, y más, hacé clic aquí

– Entrevistas en radio y TV hablando sobre la campaña:

– https://www.apunteseideas.com/?p=641
– http://kybernetes.wordpress.com/2008/11/02/entrevista-en-efecto-mariposa-de-radio-uruguay/
– https://www.apunteseideas.com/?p=433
– http://cienciaquehabla.wordpress.com/2009/11/22/delete-the-virtue-of-forgetting-in-the-digital-age/

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Tiempo invertido, ¿o tiempo perdido?

Facebook, que superó a MySpace en 2008 como el más grande sitio de redes sociales, ahora tiene cerca de 500 millones de miembros, o el 22 por ciento de todos los usuarios de Internet, quienes pasan más de 500 mil millones minutos al mes en el sitio. Los usuarios de Facebook comparten más de 25 mil millones de piezas de contenido cada mes (incluyendo noticias, entradas de blog y fotos), y el usuario promedio crea 70 piezas de contenidos en un mes.
Jeffrey Rosen en The Web Means the End of Forgetting

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Encuesta confirma que los adolescentes comparten privacidad con desconocidos

Según una encuesta de McAfee publicada por diarioTI.com este viernes, la mitad de los adolescentes comparte información personal con desconocidos en cantidades alarmantes y el hostigamiento cibernético sigue afectándolos.

La encuesta, que lleva el título de «The Secret Life of Teens», fué hecha en línea entre el 4 y el 17 de mayo pasados, y abarcó la encuesta a 955 adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años. Los resultados confirman lo que ya se sospechaba: los adolescentes son extremadamente vulnerables en línea.

Algunos números, como para darnos cuenta de la magnitud del problema:

  • El 69% de jóvenes de entre 13 y 17 años han actualizado su estado en sitios de redes sociales para incluir su ubicación física
  • El 28% de los adolescentes chatea con personas que no conoce en el mundo real
  • El 43% ha compartido su nombre de pila
  • El 24% ha compartido su dirección de correo electrónico
  • El 18% compartió una foto que lo retrata
  • El 12% ha compartido su número de teléfono celular
  • Las chicas son más propensas que los chicos a chatear con personas en línea que no conocen en el mundo real (un 32% contra un 24%) y las chicas de entre 13 y 15 años (16%) son más propensas que los chicos de la misma edad (7%) a proporcionar una descripción de su apariencia.
  • Casi el 50% de los adolescentes no sabe qué hacer si es víctima de hostigamiento cibernético
  • Uno de cada tres adolescentes conoce a alguien que ha publicado información cruel o hiriente sobre él en línea
  • 14% de los jóvenes de entre 13 y 17 años admitió haber incurrido en algún tipo de conducta de hostigamiento cibernético durante el año 2010

Otras certezas que vienen a confirmarse con este tipo de encuentas, es que los adolescentes acceden a la Web desde fuera de su hogar con mucha más frecuencia que antes en una amplia mayoría, lo cual implica que ya no alcanza con colocar la computadora a la vista de los padres. Como bien indica una especialista de la empresa, Tracy Mooney, usando su experiencia con sus propios hijos:

Es necesario educar a los niños para que velen por su propia seguridad cuando acceden a la Web desde las casas de sus amigos o su teléfono, lejos de mi supervisión.

Como es de imaginar, casi la mitad de los encuentados reconoce que no informan a sus padres sobre sus actividades en línea, y muchos de ellos reconocen que no harían lo que hacen si sus padres estuvieran observando. Tanto es así que el 55% por ciento de los adolescentes de entre 13 y 17 años reconoce que oculta a sus padres sus actividades en línea.

Mucha más información importante surge de la encuesta, relacionada con las descargas ilegales, la pornografía, los virus y malware, y otras situaciones complejas, que puede leerse tanto en el informe original como en el mencionado artículo. A modo de resumen y conclusión, nos sirve la opinión de la mencionada especialista,

Como yo, la mayoría de los padres cree tener el control del tipo de contenido en línea al que acceden sus hijos. Este informe deja claro que debemos involucrarnos mucho más en ayudar a nuestros hijos a tomar las decisiones correctas en línea. La educación es la clave.

Fuente: diarioTI

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Despotismo 2.0: los que manejan los piolines de las redes sociales

Internet puede ser todo lo libre que queramos, pero no deja de ser curioso como día tras día le damos permiso para hacer cosas de este calibre a los servicios que más amamos y usamos, y no sólo a los dos mencionados aquí, cosas que serían inaceptable en cualquier país democrático del mundo.

Este interesante análisis es parte de un artículo titulado «El excesivo poder que le damos a los servicios en línea», publicado en lainformacion.com ayer.

Las cosas de este calibre a las que se refiere el autor son dos situaciones de cierre de cuentas en Twitter y en Flickr, en ambos casos porque, según adujeron las respectivas empresas, se violaban las condiciones del servicio.

Así que sin más, y ejerciendo ambas empresas su poder de decisión en forma arbitraria e inconsulta, los usuarios vieron desaparecer todo lo publicado durante mucho tiempo. Una de las historias tuvo un final feliz gracias a que en Twitter el borrado tiene marcha atrás: el usuario pareció tener algunas influencias, de modo tal que logró no sólo revertir la situación sino recuperar además todo lo publicado. Pero a los usuarios de Flickr les fué muy mal: la víctima del autoritarismo fue un grupo de 3000 usuarios que perdió todo porque este servicio no tiene recuperación del material borrado.

Seguramente las empresas tendrán un par de buenas excusas para este maltrato. La cuestión de la seguridad, evidentemente será una. Pero eso de tirar con escopeta para que algún perdigón entre no parece ser una buena técnica. Finalmente, la perdíz cazada será cualquiera de nosotros que se atreva siquiera a bromear con hacer algo que a los despotas manejadores de los piolines de las redes sociales y otros servicios les parezca una violación a los terminos del servicio. Entonces, claro, violarán todos nuestros derechos.

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