Saltar al contenido

Cultura - 82. página

Expresiones culturales diversas.

Algunos consejos útiles (y gratuitos) para frustrarse con las computadoras

Siguiendo con la línea de pensamiento de David Gelernter, profesor de Ciencias de la Computación en Yale, quién afirma que el estado habitual de los usuarios de informática es el de frustración, quiero acercar algunos consejos para que usted, estimado lector, no fracase en el intento de frustrarse usando una pc u otro dispositivo electrónico digital cualquiera. Aquí van, preste atención:

  • Odie a las computadoras, aunque su trabajo y su sustento dependa de ellas.
  • Tenga presente en todo momento que el problema siempre está en la computadora, no en usted. Por supuesto, usted nunca se olvidaría de enchufar el monitor, por ejemplo, o de ajustarle los controles del brillo.
  • No lea ningun cartel que aparezca en la pantalla. No importa que esté en rojo furioso: para frustrarse como corresponde no hay nada mejor que ignorarlos. Los carteles nunca se leen.
  • Si por error, casualidad o curiosidad llegara a leerlos, siempre recuerde que es imposible entenderlos porque están escritos por programadores. ¿Quién sería capaz de descifrar mensajes crípticos del estilo «Desea guardar los cambios antes de cerrar»? ¿Acaso se volvieron locos?
  • Siempre recuerde que usted no es capaz de resolver ningun problema relacionado con computadoras. ¿Esa luz, la del cartucho, titila? No es mi problema.
  • No vaya a dejar de comer galletitas mientras tipea. Recuerde que las Express son las mejores, porque hacen buenas migas con el teclado.
  • Siempre deje los clips entre las teclas. ¿Y si después no los encuentra?
  • Si el mouse no funciona, golpéelo. Es todo lo que usted puede hacer, que no es técnico. Los científicos en los laboratorios los inyectan, los injertan, los vacunan. A los ratones, digo. Que usted lo golpee, ¿qué puede pasar?
  • Jamás, ni se le ocurra, vaya a tomar un curso o leer un libro o manual. Eso es para los fanáticos.
  • Siempre que tenga una pregunta o duda, ni siquiera intente resolverla por usted mismo. Siempre habrá un sobrinito, un hijo o técnico amigo a mano.

Estas son algunos consejos pero no dudo de que a usted, cuando de frustrarse se trate, se le ocurrirán ideas mucho mejores que estas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El amor por la lectura como ‘causa común’

Ya comenté anteriormente sobre el proyecto de Daniel Krichman, de poner a mucha gente a escribir sobre cómo leen. En verdad, esta descripción es rápida y a medias: como expliqué antes, lo que propone es extraer algunas pistas metodológicas de las reflexiones de distintos profesionales de diversas áreas, acerca de sus formas de abordar un libro.

Habemos en esa lista -Daniel tuvo la deferencia de invitarme a participar de la experiencia- docentes, periodistas y especialistas de muchas ramas diferentes. Y confieso que no puedo dejar de pasar a mirar cada tanto, para ver quién otro me sorprende y me asombra -a la fecha van 21 abordantes– con su experiencia personal, y por tanto única.

En un momento pensé, «¿cómo no se me ocurrió a mi eso?», pero ahí es que me pongo agradecido por tipos como Daniel, observadores y pensadores que recuperan para nosotros los más lentos, el verdadero sentido de la expresión “2.0″.

Últimamente paso bastante tiempo observando como abordan el texto mis alumnos, tanto los pequeños de primaria como los más grandes. Siempre presté bastante atención a eso pero ahora lo estoy haciendo, si se me permite decirlo, como una especie de extensión personal del proyecto de Krichman.

¿Qué se ve? Coloquialmente lo digo: estamos en problemas. A modo de ejemplo: chicos de 6to. grado que no leen consignas porque es más fácil preguntar «¿qué tenemos que hacer?», que tomarse el tiempo para leer y entender -y esto dicho por ellos-. No parece abordarse el problema con suficiente seriedad, porque llegan a mayores prácticamente con la misma actitud infantil. Esto puede verse en los medios, por ejemplo, en la calidad de los reportajes, las formas de abordar las noticias, o simplemente en la cantidad de faltas de ortografía de los textos. Ni que hablar de ciertos conductores de TV.

Pero he visto y oído doctorados comiéndose las eses, cuando se supone que han tenido que pasar por tribunales y defender tesis. ¿Tendrá esto que ver con la lectura? Bueno, si se lee y quedan sólo datos, o no se aprendió el valor de las palabras y su correcto uso, pienso que si, que tiene que ver.

Mi ejercicio docente está vinculado con materias técnicas, pero aprendí de algunos ejemplos que tuve y corrijo contenidos y formas cuando doy clases y en los exámenes. La respuesta de los pibes suele ser «¡pero si no sos docente de Lengua!» Como dudo de que la lengua sea patrimonio de algún individuo en particular, no he dejado de hacerlo. Me ha sucedido además, de encontrar quién me mentó, no sin cierto asombro, como un «informático que además escribe».

Por todo esto y mucho más, es que creo que debemos hacer de nuestro amor por la lectura una «causa común»: transfiramos, impregnemos, transpiremos esa actitud hacia el libro, tal como lo propone Daniel al intentar extraer algunas pistas metodológicas de nuestras formas de abordar un texto.

Amigos, ¿me ayudan a pensarlo? Pasen y déjenme sus apuntes.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Video en homenaje a Pocho Lepratti

El grupo de música Skatos, rosarinos ellos, están presentando en estos días su nuevo disco, «Aliento a mate amargo», que incluye el tema «Requiem para San Pocho de Ludueña». Se trata de un emotivo y a la vez vibrante testimonio sobre la labor de este militante social que fuera muerto durante los eventos del 19 y 20 de diciembre de 2001. Esa canción se convirtió a su vez en un video testimonial de las actividades de Pocho en su trabajo social.

Compartimos con nuestros visitantes la entrevista que le hicimos al guitarrista y cantante de la banda para nuestro programa de radio on line, en la que cuenta los motivos que los inspiraron para este doble homenaje a Pocho Lepratti.

[display_podcast]

Y a continuación, el video recién estrenado:

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Una buena noticia: la Marting se muestra

pic_2835

Recibo el aviso de mi amiga y colega docente Claudia Marting:

«La Marting se muestra en Chinchibira…» -anunciaban los titulares del vespertino rosarigasino.
Como sea, es cierto, mis pinturas esperan sus ojos,
Si pueden lleven también la boca y mientras absortos observan mis obras se toman un algo
Quien sabe hasta se les abre el apetito.
Desde este viernes 13 hasta…
Pueden encontrar mi trabajo en Santiago y Jujuy, Chinchibira Resto.
¡¡¡¡IUUUPI!!!!!! Quizas nos cruzamos y todo¡¡¡¡

Una muestra de lo que labura está en La Cartuja. ¡Felicitaciones, amiga!

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo