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video - 39. página

Merlo, San Luis, y una experiencia inolvidable

No me caben dudas de que el argentino promedio sabe poco de vacacionar. Suele empacar junto con la malla y el bronceador la locura de todo el año y así, sin solución de continuidad, se aliena en el lugar de destino -que suele ser, obviamente, Mar del Plata, Carlos Paz y, si es estudiante, Bariloche. Desde apiñarse en playas colmadas hasta hacer cola para comer, se empeña en todo aquello que, según parece, le facilita sostener el nivel de despelote suficiente como para no extrañar. En fin.

Pero hay muchas, muchísimas otras opciones. No las voy a detallar aquí, sino simplemente contar mi experiencia de la semana que pasó en la localidad de Merlo -y alrededores- en la provincia de San Luis.

La vicedirectora de una de las escuelas en la que doy clases, me invitó a acompañar en su viaje de estudios a los alumnos de 7mo. grado, curso del que soy docente de Tecnología. Y así partimos junto con Silvana, la maestra de grado y Julieta, la coordinadora de la empresa con la que se contrató el servicio.

Confieso que a pesar de haber viajado bastante, San Luis era un enigma para mi. Pero este viaje se convirtió en una experiencia fenomenal para todos, en la que descubrimos lugares, paisajes y personas maravillosas.

Si me preguntan, diría que a pesar de la responsabilidad que implica el viaje con los chicos y de todas las actividades que llevamos a cabo, estas cuestiones quedaron muy por detrás de la satisfacción de una experiencia única. Agregaría que, si estas no fueron vacaciones, estuvieron muy cerca, porque volví renovado. Muerto de cansancio, sí. Pero feliz.

Aquí les dejo algunas fotos, pero atención: no reflejan ni cerca la maravilla de ver tanta belleza con los propios sentidos -ya no sólo los ojos, porque no alcanzan.

Con los chicos previamente abrimos un blog para compartir la experiencia en forma de crónica. Por limitaciones en el acceso a internet en la zona, hicimos la previa en Rosario y completaremos el blog en la semana con las notas que fuimos escribiendo día a día, pero ya se puede visitar haciendo clic aquí.

También publico un video, que si bien es de baja resolución -tomado con el celu-, sirve como muestra de un sitio para el asombro: el llamado «Chorro de San Ignacio». Que lo disfruten:

Gracias, San Luis. Ya volveremos alguna vez. ¡Ojalá sea pronto!

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Día de la Soberanía Nacional

A instancias del historiador José María Rosa, el Congreso Argentino promulgó en el año 1973 la Ley 20.770, por la cual el 20 de noviembre fue declarado Día de la Soberanía Nacional. La dictadura militar derogó aquella ley, situación que se mantuvo hasta el día 3 de noviembre pasado, en que se firmó el decreto 1584 que recuperó aquella conmemoración con carácter de feriado nacional en toda la República.

La fecha recupera el significado y las implicancias de los acontecimientos de la Batalla de la Vuelta de Obligado:

La Batalla de la Vuelta de Obligado se produjo el 20 de noviembre de 1845, en aguas del río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta y gira, conocido como Vuelta de Obligado, en lo que hoy es la localidad de Obligado, Partido de San Pedro. Enfrentó a la Confederación Argentina, liderada por Juan Manuel de Rosas y a la escuadra anglo-francesa, cuya intervención se realizó con el pretexto de lograr la pacificación ante los problemas existentes entre Buenos Aires y Montevideo.

El magnífico programa de TV Científicos Industria Argentina elaboró un informe que nos cuenta, con su habitual calidad, los sucesos de aquel día:

Fuente: Wikipedia

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Precisión y sangre fría

Lo del título fue lo que pensé mientras veía este video que encontré en WTF? Microsiervos. Claro, estamos hablando de profesionales, pero no deja de asombrar tanta pericia como para acertarle a una X desde algunos metros de altura.

A continuación, cómo es un salto en paracaídas sobre un estadio repleto… ¡en primera persona!

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Con un globo de helio y un iPhone, al infinito y más allá…

Un grupo de amigos envió un globo de helio con una cámara a una altura de más de 30km., y lo recuperó usando paracaídas y un GPS. Las imágenes son tan admirables como el ingenio puesto en esta aventura.

Sólo queda disfrutar el video:

Homemade Spacecraft from Luke Geissbuhler on Vimeo.

Fuente: Microsiervos

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