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TICs - 11. página

Conjugando integración y derechos

conjugar

Leandra, Gabriela, Carolina, Martín e Ivón conforman CONJUGAR, un equipo interdisciplinario de profesionales especializados en brindar espacios de encuentro y formación sobre infancia, promoción de los derechos de niños y niñas, y juego.

Felices de que se esté visibilizando su proyecto de trabajo, comparten con nosotros la novedad de contar con su propio sitio web, muy bien diseñado y completo. El nuevo sitio de CONJUGAR se encuentra en http://www.conjugarweb.com.ar/

Nos cuentan también que ya tienen su perfil en Facebook, a la vez que anticipan su proximo evento, el «1er. Encuentro Conjugando Infancias. Una mirada biocentrica».

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El placer de hablar de uno mismo

Facebook-Like-Button-Made-of-3-Tons-of-ChocolateLa pregunta recurrente de los adultos cada vez que presento la charla «Internet no olvida» en alguna escuela o institución, es -con algunas variantes- «¿por qué les gusta tanto a las personas mostrarse en las redes sociales, exponiendo su vida y también poniendo en riesgo su privacidad?»

La respuesta no es sencilla, y muchos profesionales sociólogos y psicólogos vienen tratando de responderla elaborando varias teorías pero sin una despuesta definitiva. Así de compleja es la pregunta y así de complicada es la respuesta.

Pero según parece, la ciencia puede comenzar a darnos ahora algunas respuestas: según investigaciones de la Universidad de Harvard, las personas sienten un placer similar a comer o tener sexo cuando hablan de sí mismas en las redes sociales.

Diana Tamir, la autora de este estudio manifestó que el estímulo al cerebro es mayor cuando se encuentra hablando de sí mismo a otros usuarios en la red a comparación de cuando opina de otras personas.

Para explicar por qué a los usuarios les gusta navegar por las redes sociales como Facebook y Twitter, los expertos realizaron una serie de experimentos con los cuales medieron las reacciones de la gente cuando hablaban de sí mismos. Llegaron así a la conclusión de que la satisfacción en el cerebro es similar a la que se siente al ingerir un alimento o tener sexo.

Por otro lado, la investigación también concluyó que la mayoría preferiría ganar menos dinero a verse privados de contar sobre ellos en las redes sociales.

Sin embargo, sigue sin estar claro el real motivo detrás: «No pudimos definir si las personas hablan de sí mismas por el placer que les da per se o porque se sienten satisfechos de tener una audiencia que los lea y escuche», admitió Tamir.

Fuente: LaRepublica.pe

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La Fundación Sadosky y su propuesta para refundar la enseñanza de la computación

Creemos que es grave que se dejen de lado análisis tan serios y profundos como este, de gente que realmente sabe del tema, al momento de pensar sobre la necesidad de incluir la materia Computación -y sus variantes- en la escuela.

Entendemos que esto es así, ya que el documento plantea y propone exactamente lo contrario a lo que está sucediendo en la mayoría de los distritos del país: la materia Computación ha sido eliminada o reemplazada por otros espacios, o incluida en áreas como Educación Tecnológica, como es el caso en nuestra provincia de Santa Fe. La excepción aquí es la orientación específica, la única en la que se sostiene como espacio propio.

Que se ha preferido la opinión -y también las modas- de gurúes marketineros no es una novedad. Es tiempo de que hablen los que saben.

Cómo decimos siempre: que sea por los pibes.

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Usar la tecnología como extensión de las capacidades cognitivas

Todos los alumnos tienen una computadora, un celular o una tableta, pero la tecnología en el aula no es innovación por sí misma, ni produce una mejora en la calidad educativa de manera automática. Pensar las tecnologías digitales en el aula es un desafío que obliga a todos los involucrados a reconsiderar el por qué y el para qué del trabajo en las instituciones educativas. La información está siempre disponible.
El docente ya no tiene que ‘dictar clase’ transmitiendo sólo información. Es posible dedicar el tiempo en el aula para trabajar en los procesos de construcción del conocimiento, usando la información para seleccionar, analizar, contrastar, sacar conclusiones, comparar. Si bien se corre del rol de emisor, no por eso pierde su papel central. Es quien ayuda y acompaña a las nuevas generaciones a aprender a usar la tecnología como extensiones de las capacidades cognitivas, a construir un sentido crítico y ampliar las capacidades comunicativas.
Queremos alumnos que piensen, que sean creativos, que puedan expresarse usando las TIC en toda la variedad de formas posibles. Desmitificando, las tecnologías no son ni smart ni inteligentes, en todo caso esos adjetivos son para los usuarios de las tecnologías. Los docentes tienen que sacar a relucir su mejor ‘pasta de docente’ para crear, diseñar y aplicar actividades a través de las cuales, con el uso de las TIC, se pueda formar esta generación de usuarios críticos y pensantes. Actividades que desafíen a los alumnos a pensar de manera crítica. Porque, de existir, los ‘nativos digitales’ no nacen… sino que se hacen.
Fabio Tarasow, Coordinador Académico en PENT Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías – FLACSO Argentina

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Una mirada al mundo de los chicos y las pantallas

Roxana Morduchowicz es la autora de «Los adolescentes del siglo XXI, los consumos culturales en un mundo de pantallas». Esta especialista en medios y educación elaboró, diseñó y dirigió el estudio que derivó en este trabajo durante su gestión en el Programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, una investigación cuantitativa basada en encuestas realizadas en 2011 con 1200 chicos de entre 11 y 17 años de escuelas de todo el país.

En una entrevista de Emilio Ruchansky publicada hoy en Página/12, la especialista desarrolla una serie de conceptos que queremos rescatar aquí:

El panorama desde casa

“Las casas de los adolescentes tienen más pantallas que libros, diarios y revistas. Todas cuentan con una televisión y seis de cada diez tienen dos o más aparatos. El ciento por ciento de los hogares tiene al menos un celular. Siete de cada diez tienen computadora, y la misma cantidad, lector de DVD. La presencia de las pantallas en las casas donde hay adolescentes creció fuertemente en los últimos seis años”. 

El celular

«El celular es el medio que más creció en los últimos años y el único que no distingue sector social. Prácticamente todos los chicos de 15 a 17 y la muchísimo más que la mitad de 11 a 14 tienen un celular. Básicamente, les permite dos funciones que para los adolescentes son muy valoradas. La primera es comunicarse con amigos (…)  Y la segunda es escuchar música. La música es el consumo cultural que marca el paso de la infancia a la adolescencia. Los chicos y adolescentes usan la computadora, leen historietas, navegan por Internet, lo que no hacen de la misma manera es escuchar música.» 

El celular en el aula

«El rol de la escuela, respecto del celular, es muy controvertido en todo el mundo. Se está discutiendo y debatiendo. En principio podría decirse que es distractivo y el chico no podría utilizar el celular si está en clase. Esta fue la primera disposición que se tomó en la Argentina en muchísimas provincias. Se prohibió en clase. Sin embargo se está reviendo porque no todas las escuelas del país tienen acceso a Internet en las aulas. Si un docente está dando clases y hablando sobre la contaminación de un río y resulta que necesita un dato y hay algún chico en el aula que tiene un celular inteligente, entonces ahí hay un uso educativo. Como tienen cámaras, si están haciendo una experimentación, tranquilamente un profesor de ciencia, biología, de botánica, podría decirles a los chicos, saquemos fotos de esta planta, de ese experimento, de esta actividad para después comparar y demás. Las tecnologías, en todas las épocas, tienen un altísimo potencial y un valor educativo o cultural importante. Hay que ver cómo se usa.»

La generación multimedia

«Hay muchísimos estudios que demuestran efectos positivos de esta marca del siglo XXI como efectos negativos. Es positivo la manera de procesar imágenes, contenidos, que es muchísimo más veloz. Como efecto negativo se marcan la dispersión, el no poder concentrarse, el tener que cambiar permanentemente de ventanas, de medio, de soporte, de contenido.»

La función de la escuela

«La escuela nació con Guttemberg, cuando se creó la imprenta, se hizo necesaria una institución que enseñara a leer aquello que la imprenta ayudaba a difundir. La escuela fue la proveedora de información en los siglos posteriores, pero hoy tiene que redefinir su función porque ya no tiene el monopolio de la información. Información es lo que sobra, los chicos tienen en Internet una biblioteca inmensa, infinita si uno quiere. La escuela tiene que enseñar a interpretar, procesar y evaluar esa información. Por ejemplo, los estudios marcan acá y en el resto del mundo, que los chicos tienen una alta credibilidad respecto de lo que encuentran por Internet. Hay que enseñarles cómo buscar, cuál es la credibilidad de la fuente y a pensar esa sobreinformación que hoy.»

Adolescentes y redes sociales

«La adolescencia todos la recordamos como una etapa donde el cuerpo cambia, se transforma y nada nos conforma a medida que la estamos viviendo. El hecho de no tener la dimensión corporal, es decir una exposición física, hace que los chicos en las redes sociales se desinhiban más porque no precisan mostrarse en una época en el que cuerpo está en transformación y les trae sobresaltos, vergüenza o timidez. (…) El perfil en una red social es mucho más que una página web, pone en juego su propia personalidad. Ensayan, prueban, suben algo en el perfil y si les va bien, después lo incorporan en la vida real.»

Fuente: Página/12

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