Saltar al contenido

seguridad - 36. página

‘Estamos esperando por el primer desastre en la nube’

Publicó ayer la Revista Ñ en su sección «El Espejo»:

La fragilidad de la red de redes
La semana pasada la pequeña revista literaria online 3: AM tuvo un susto que llegó a ser noticia internacional. La publicación con sede en París, pero escrita en inglés, perdió de golpe todo su contenido. Doce años de material. En una nota en The Independent, el editor de la revista, Andrew Gallix, comentó: «Nunca esperé que la gente que almacenaba nuestros contenidos apagarían sus servidores sin ni siquiera avisarnos». 3: AM ya ha recuperado sus datos, pero en la nota de The Telegraph decía, desesperado: «Tendría que haber hecho un respaldo. Pero nunca se me ocurrió.» Moraleja: Internet es más frágil de lo que nos imaginamos.

El mencionado artículo del diario británico relata la desesperación de los editores de la revista, al creer perdidos 12 años de trabajo porque la empresa que alojaba el sitio -responsable además de mantener las copias de respaldo- simplemente había desaparecido sin dejar rastro.

En el artículo opina al respecto Martin Bryant, editor del blog de tecnología The Next Web, y dice: «Hay riesgos en almacenar todo en servidores externos. Hemos tenido suerte de que no ha habido todavía ninguna interrupción masiva. Aun estamos esperando por el primer desastre en la nube. Cruzamos los dedos para que no suceda, pero debemos estar preparados». Y añade: «La gente confía demasiado en la nube. Se ve como un espacio mítico que existe en el éter, en el que todo es seguro. Y no es el caso.»

Lo reconoció el mismo Gallix al decir que debería haber hecho una copia de seguridad en otro lugar, pero que no se le ocurrió.

Nosotros venimos hablando de esto desde hace rato. Tengo la impresión de que lo frágil en todo caso, no es internet -al fin y al cabo, sólo un manojo de cables, circuitos y código- sino nuestro sentido común.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Yahoo y Microsoft venden información de usuarios

Un sitio estadounidense acaba de revelar que empresas como Yahoo y Microsoft venden información personal de usuarios con el fin de ser usada en campañas políticas. El propósito: reducir el público objetivo durante los períodos electorales.

Al crear una cuenta en este tipo de servicios, el usuario acepta entregar información personal como su nombre o dirección, además de su actividad en línea, aunque preservando su identidad de forma anónima.

Ahora se supo que tanto Yahoo como Microsoft han lucrado con la información personal de millones de usuarios, vendiendo los contenidos a campañas políticas a fin de captar más votantes. Los políticos pagan por información de usuarios que cumplan con criterios determinados, como ser su lugar de residencia y afiliación política. Esto permite a los partidos bombardear a los usuarios con afiches de campañas electorales.

Fuentes:
– rt.com
– biobiochile.cl.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Hoy, el lanzamiento definitivo del protocolo IPv6

Hoy, 6 de junio de 2012, es el día elegido para el lanzamiento mundial del protocolo IPv6, evento que implica el paso definitivo a este nuevo protocolo de internet, paso obligado ante el enorme crecimiento de la red de redes.

Ya no más pruebas: a partir de esta implementación el proceso será irreversible, al menos para la mayoría de los grandes ISP -proveedores del servicio-, aunque la transición completa durará varios años.

Como comentáramos en su oportunidad, este cambio resultó obligado debido a que el número de direcciones de red del protocolo IPv4 -el protocolo que usamos hasta ahora- llegó a su límite.

Dos días después del lanzamiento se celebra el World IPv6 Day, el que se propone como un evento que permitirá concientizar sobre la necesidad del cambio al nuevo protocolo, y difundir sus ventajas, entre las cuales se pueden mencionar su capacidad extendida de direccionamiento de 32 a 128 -que multiplica las posibilidades casi hasta el infinito- y las capacidades de autenticación y confidencialidad de datos, entre muchas más.

Fuente: MuyComputerPRO

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Es duro no poder olvidar

Francamente, es duro no poder olvidar. Es complicado vivir cargando las maletas digitales que todos engordamos a diario sin tomar consciencia de cuánto nos pesarán luego. Entre sus gigabytes, traes fotografías de tu primer amor, inacabables poesías que no recordabas haber escrito o emails que dificultan perdonar a quien te hizo tanto daño. También, online, decenas de herramientas de interconexión personal te impiden distanciarte de tu pasado.
Ignasi Giró, en «Se nos olvidó olvidar»

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Pasado y presente sin futuro

A partir de una investigación que está llevando a cabo, referida a la información que desaparece de internet, tuvimos anoche una muy interesante charla vía chat con mi buen amigo Alejandro Tortolini, periodista de ciencia y tecnología, y coautor con quién esto escribe de la campaña Reinventando el olvido en internet.

Alejandro me comentó que hay investigaciones que demuestran que para la mayoria de los sitios web, en cuatro años pierden más de la mitad de la información que contienen. Si hablamos de una sociedad de la información que se esta construyendo en base a lo que se publica en internet, y la mayoría de esa información no dura más de 4 años, el futuro se ve complicado.

Esta problemática se agrava si tenemos en cuenta las investigaciones sobre la obsolescencia de los soportes y del software.

También mencionó Alejandro en la charla un libro al que se refiere en la presentación de sus investigaciones, titulado «The future of the past», en el que se relata un problema real del Museo de la Tecnología en Washington: la preservación de los soportes y la información choca de frente con la falta de tiempo e infraestructura.

Un ejemplo: el Museo atesora unos discos de vidrio en los que se guardaba información durante la 2da. Guerra Mundial. Esos soportes ya casi no se pueden leer, con el agravante de que en el Museo no tienen tiempo para hacerlo. La cuestión fundamental en todo esto es que, como comenta Alejandro, podriamos estar haciendo una historia de la Segunda Guerra sin conocer todo ese material.

Impactado por estos datos, desconocidos para la mayoría de las personas, recordé, y se lo comenté a Alejandro, cuantas cosas tengo yo guardadas en disquetes todavía, esperando conseguir el soft para poder leerlos y pasarlos a soportes más actuales. Y no estabamos hablamos de tanto tiempo atrás. Sólo 15 o 20 años.

En mi caso, y por citar sólo un ejemplo, tengo trabajos guardados en la versión 1 de Corel Draw!, por ejemplo, que ninguna versión posterior de Corel lee, lo cual es por definición una locura. ¿Cómo puede ser que condenen al usuario a perder material por ese tipo de cosas?

Y lo más triste es que lo aceptamos con resignación. Lo poco que se reflexiona sobre estos temas es realmente preocupante.

Volviendo a la cuestión de la pérdida de información en internet, Alejandro me contó en la conversación una experiencia personal: cuando comenzó a investigar para armar la charla sobre el tema, revisó de atrás para adelante sus marcadores en Delicious, comenzando desde el 2007 hacia lo más actual, y se encontró con que una cuarta parte de los sitios marcados había desaparecido. Esto lo llevó a imaginar, a modo de paralelismo, una biblioteca en donde desaparecen la cuarta parte de los libros a los cuatro años. ¿Confiaríamos en una biblioteca asi?

Sin lugar a dudas, visto de ese modo, si no logramos hacer algo para revertir esta tendencia parece no haber futuro para nuestro pasado. Y tampoco, obviamente, para nuestro presente.

Lectura recomendada: «La frágil memoria de la informática», Revista Ñ, 10/02/2012.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo