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Reinventando el olvido - 7. página

El etiquetado de fotos en Facebook que reveló la caída del 3 de julio

Si bien no es nuevo, para muchos resultó sorprenderte descubrir el modo en que funciona el etiquetado de fotos de Facebook. La cosa fue así: la red social presentó inconvenientes -también lo hicieron Instagram y Whatsapp- a la hora de publicar fotos, las que mostraban una etiqueta -tal como se observa en la captura de pantalla de más arriba- en lugar de la imagen correspondiente.

Si bien no hay información oficial al respecto, algunos medios informan que el problema fue una falla en su red de entrega de contenidos, o content delivery network (CDN), lo que le impidió a los usuarios intercambiar su habitual volumen de memes y audios de entre 1 segundo y 5 minutos.

La tecnología de inteligencia artificial que usa Facebook para etiquetar las fotos desde el 2016, y que según la empresa sirve mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad mostraba, en vez de la imagen, palabras. Observar frases como «personas sonriendo», «dos personas con gafas de sol» o palabras sueltas como «zapatos» o «reloj» generaron una gran inquietud con respecto al uso que Facebook hace de la valiosa información comercial que se recopila de este modo.

¿Las marcas, principales beneficiarios de nuestras fotos?


Fuente: ATV
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Google está en todas partes

Google está en todas partes: tiene anuncios que te monitorizan en las webs que visitas (DoubleClick), está en tu bolsillo (Android), sabe dónde vas (Google Maps), sabe de lo que hablas (Gmail). Al final todo esto se usa para ofrecer mejores resultados de búsqueda, pero también supone que están recopilando un enorme perfil de comportamiento y que tienen que almacenar en algún lado. Google es libre de hacer esto. Mucha gente proporciona esa información voluntariamente sin saberlo. Pero a mucha gente también le molesta y quizá estaría dispuesta a tener más privacidad y resultados de búsqueda un poco peores.
Dmitry Gerasimenko, fundador de Ahrefs, para Xataka

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#10yearchallenge: como toda viralización es un riesgo, y los medios lo alientan

Crédito de la captura de pantalla: @JoyCfTw

La instantánea viralización del hashtag #10yearchallenge -que invita a los usuarios de las redes sociales a compartir imágenes comparando una foto personal de 2009 con otra de 2019- activó las alarmas sobre los riesgos que ello implica: este tipo de experimentos puede ser una mina de oro para entrenar sistemas de reconocimiento facial.

Kate O’Neill, editora de Wired, dio el alerta en un artículo explicando como este tipo de publicaciones en las redes sociales podrían tener un objetivo diferente al esperado: todas esas fotos son una sencilla forma de entrenar esos sistemas. 

Facebook, Twitter, Microsoft e Instagram, por tomar algunos ejemplos, bien podrían usar esas fotos para entrenarlos. Si bien no existen pruebas de que esas fotos se hayan usado para ese propósito, lo cierto es que están experimentando con algoritmos para tal fin. Los últimos escándalos afectando la privacidad de los usuarios de Facebook, por caso, no hacen mucho para despejar aquellas sospechas. Se debe tener en cuenta que ellos ya usan el reconocimiento facial para reconocernos en las fotos que se publican, aunque usen la repetida letanía de «no compartimos ni almacenamos imágenes o información personal identificable». Casi un acto de fe de nuestra parte.

Por eso no es de extrañarse que Facebook haya lanzado un comunicado oficial sobre el tema. Aclaran en él que se trata de un meme generado por usuarios que se volvió viral por sí solo y que ellos no lo iniciaron. Y ofrecen la posibilidad de activar o desactivar el reconocimiento facial en cualquier momento.

Más allá de estas consideraciones, creemos necesario destacar la participación de los medios en esta mecánica de la viralización. Como se observa en la imagen de más arriba -de un medio en particular, pero por supuesto no el único-, muchos de ellos se han dedicado a difundir el tema,  la mayoría de las veces en tono humorístico pero sin alertar sobre los riesgos que implica: que un inocente juego puede esconder mucho más de lo que se ve a simple vista. Nada menos que un riesgo para nuestra privacidad. 


Fuente: Xataca
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Jaron Lanier y los algoritmos de los gigantes de datos

En realidad, conozco los algoritmos. No soy un extraño que mira y critica. Hablo como científico informático, no como científico social o psicólogo. Desde esa perspectiva, puedo ver que el tiempo se está acabando. El mundo está cambiando rápidamente bajo nuestro mando, por lo que no hacer nada no es una opción. El algoritmo está tratando de captar los parámetros perfectos para manipular el cerebro, mientras que el cerebro, para hallar un significado más profundo, está cambiando en respuesta a los experimentos del algoritmo… Ya que el estímulo no significa nada para el algoritmo, pues es genuinamente aleatorio, el cerebro no está respondiendo a algo real, sino a una ficción. El proceso -de engancharse en un elusivo espejismo- es una adicción.
Jaron Lanier, escritor, informático y compositor estadounidense, y pionero en el campo de la realidad virtual.

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Perdiendo el control

Cuando pienso en mi propio uso de Facebook, a menudo pienso en el primer sitio web que hice, y en cómo ese sitio sirvió exactamente para el mismo propósito que Facebook ahora. Mi pecado original no fue abrir una cuenta de Facebook. Fue abandonar mi propio sitio web que yo mismo controlaba.
Jason Koebler, en Motherboard

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