En ocasiones, es preferible estar callado y parecer tonto que abrir la boca y despejar todas las dudas.
Groucho Marx
En la versión digital del diario Clarín se publica hoy un artículo titulado «Barreras en el siglo XXI: escuelas analógicas para estudiantes digitales», de contenido francamente revelador. Con formato de reportaje, así se nos introduce al tema en cuestión:
Entre los desafíos del sistema educativo, que incluye temas tan ásperos como el hecho de que en nuestro país sólo el 48 por ciento de los adolescentes termina la secundaria, la distancia entre docentes y alumnos que impone la tecnología sigue sumando kilómetros. Chicos que aprenden a leer y escribir con el MSN, que navegan horas en Internet, que entablan relaciones virtuales a cada click, que pasan horas con una consola de juegos y que luego, en la escuela, se encuentran con el mismo mundo que encontraba una generación anterior, que no era digital y que de Internet, ni noticias.
¿Qué impacto tiene esto en la relación docente alumno? ¿Qué se puede hacer desde la política educativa? ¿Qué lugar darle en el aula al entretenimiento, fetiche de este siglo?
A esta y otras preguntas responden Juan Carlos Tedesco, ministro de Educación argentino; Mónica Jiménez, ministra de Educación chilena; y María do Pilar Lacerda, secretaria de Educación Básica de Brasil.
Analicemos los discursos, comenzando con Tedesco:




Siguiendo con la «racha mediática» de estos días, y a propósito del CES 2008, la Feria de la Electrónica de Consumo que se llevó a cabo entre el 7 y el 10 de Enero pasado en Las Vegas, nos convocaron para una entrevista en el programa de mayor audiencia del canal local. Allí hablamos sobre la Feria y respondimos preguntas orientadas a la cuestión de como y cuando los argentinos accederemos a estas tecnologías, analísis que requiere de una extensión en el tiempo imposible para la televisión; sin embargo, el sólo hecho de que al menos se planteen estas cuestiones en los medios masivos hace que valga la pena participar. 

