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Facebook - 18. página

Viralizando a ciegas

19475-pablo_nerudaMe sucedió hace unos días: casi caigo en la trampa de viralizar la noticia de la muerte de Mandela. Un amigo me advirtió sobre la falsedad de la noticia, pobre Madiba. Revisamos varios periódicos del día y, efectivamente, era un hoax.

Esta mañana me volvió a pasar cuando estaba leyendo un texto ¡del curso de periodismo! El autor atribuía a Pablo Neruda un texto llamado «Muere lentamente». Es bueno pero me hacía ruido: no sonaba a Neruda. Así que antes de difundirlo lo guglié -pavada de neologismo- para cerciorarme, y fue así que me enteré de que el texto, que no pertenece a Neruda sino a la brasileña Martha Medeiros, circula desde hace años por Internet sin que nadie sea capaz de detener semejante bola de nieve. El poema comienza así:

«Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar…»

Desde la Fundación Pablo Neruda, que ha recibido numerosas consultas sobre esta cuestión, aseguran que «este poema y otros más se encuentran circulando en internet desde hace tiempo y no sabemos quién se los ha atribuido a Neruda, pero los nerudianos que hemos consultado no los conocen», afirma Adriana Valenzuela, bibliotecaria de la Fundación.

Pero no es sólo «Muere lentamente» el único «falso Neruda» que puede hallar en la red de redes. También se le suelen atribuir los poemas «Queda prohibido» -que se supone fue escrito por Alfredo Cuervo, escritor y periodista español- y «Nunca te quejes», cuyo autor ignora la Fundación.

No es la primera vez ni únicamente con el chileno que esto sucede. Anda dando vueltas por allí un texto atribuido a Borges, «Instantes», el que con sólo un ligero conocimiento de la obra del autor resulta imposible siquiera creer que lo hubiera escrito él. María Kodama, la viuda del escritor, lleva años aclarando que el texto es en realidad de la escritora estadounidense Nadine Stair.

Gabriel García Márquez es otra víctima de esta viralización de la ignorancia con el texto «La marioneta». Supuestamente el colombiano se despedía allí de sus amigos, tras saber que estaba enfermo de cáncer, un texto cuya cursilería casi lo mata en serio: «Lo que me puede matar es la vergüenza de que alguien crea que de verdad fui yo quien escribió una cosa tan cursi», afirmó.

Según el análisis sobre la cuestión que hace para el diario ABC Fernando Sáez, con quién coincidimos plenamente, «el fenómeno Internet, tan positivo y estimulante en tantos aspectos y tan dudoso en el origen de mucha de su información -fechas, sucesos, biografías y obras- está viviendo el feliz desparpajo del descontrol que da igual empuje al conocimiento que a la chapucería».

Volviendo al poema atribuido a Neruda, la poeta y novelista brasileña Martha Medeiros, autora del texto en cuestión y de numerosos libros, además de cronista de Zero Hora de Porto Alegre, reconoce que no sabe cómo empezó a circular en Internet ese poema «como si fuera de Neruda». Lo asombroso del caso es que esto no es una sorpresa para ella, ya que hay muchos textos suyos que figuran en la red como si fueran de otros autores, según comenta. Pero, según dice, tiene «humor suficiente para reirse de todo eso».

Si hicieramos un listado aquí de algunas reglas sobre las citas, la primera sería «¡verificá la fuente!».

Nada peor que dar algo por sentado con una sola fuente y además, difundirlo. Pero lamentablemente, y volviendo a Sáez, «son muchos los que creen que todo lo que encuentran en Internet es una verdad inapelable». Es decir, seguimos hablando de educación.

Fuente: ABC.es

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Vueltas y más vueltas en las redes sociales

Este artilugio llamado noria, uno de los ingenios hidráulicos que ha hecho que la vida de mucha gente sea mejor a lo largo de los siglos, debe su nombre a los árabes. Procede de la palabra na’ura, «la que llora, la que gime», haciendo referencia seguramente al sonido característico del batir del agua sobre las paletas.

El ejemplo de la ilustración muestra un conjunto de ruedas y palancas que, tirado por un animal, gira de continuo sobre el mismo eje con el fin de extraer agua. Casi casi -y que me perdonen los especialistas- como lo que sucede en las redes sociales.

Vueltas y vueltas sobre el mismo eje -que puede ir cambiando: a veces es la política, otras el enojo, las más el ego lastimado de algún usuario-, con un giro más como único destino.

¿Será que las redes sociales, como mucho de lo que hacemos los sufridos habitantes de este mundo, no tienen horizonte?

Fuente: abc.es

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Facebook: nuestra personalidad se muestra en cada ‘me gusta’

Según se publicó en el blog de Dattatec.com esta semana, un estudio de la Universidad de Cambridge consiguió determinar con más de un 80% de efectividad el coeficiente intelectual, orientación sexual, ideologías políticas y creencias religiosas de 58 mil usuarios de Facebook basándose en sus clicks en «me gusta» de fotos, actualizaciones de estado y Páginas.

Luego de analizar las distintas variables, los responsables del estudio compararon sus resultados con los perfiles demográficos ofrecidos por los mismos usuarios y otras evaluaciones psicométricas. En total, consiguieron identificar la orientación sexual de cada persona en el 88% de los casos, su raza en el 95% de los casos y sus ideologías políticas en el 85% de los casos, basándose en cada aprobación dejada sobre fotos, actualizaciones de estado y comentarios de amigos, además de páginas sobre deportes, músicos y libros.

«Este estudio demuestra el grado al cual registros digitales relativamente básicos del comportamiento humano pueden ser utilizados para estimar automática y correctamente un amplio rango de atributos personales que la gente típicamente asumiría que son privados», explican los responsables del estudio, que puede leerse en su totalidad haciendo clic aquí.

«Los clicks en Me Gusta representan una clase muy genérica de registros digitales, similares a búsquedas web, historiales de navegación y compras con tarjetas de crédito«, y destacan que «empresas comerciales, instituciones gubernamentales o, incluso, nuestros propios amigos de Facebook podrían utilizar un software para conocer atributos como el nivel de inteligencia, orientación sexual o ideologías políticas que un individuo puede no tener intenciones de compartir. Es posible imaginarse situaciones en las que dichas predicciones, incluso si fueran incorrectas, podrían resultar en una amenaza al bienestar, libertad o, incluso, la vida de un individuo», advirtieron.

Sin embargo, en las conclusiones del estudio también destacan aspectos positivos: predecir atributos y preferencias de un usuario puede servir para mejorar un amplio rango de servicios y productos. «La importancia del marketing y las recomendaciones de productos podría mejorarse agregando dimensiones psicológicas a los modelos de usuario actuales. Por ejemplo, las publicidades online de seguros podrían concentrarse en la seguridad al tratar con usuarios inestables emocionalmente y poner foco en las potenciales amenazas frente a los que son estables emocionalmente».

Fuente: Dattatec Blog

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Sentido común e ironía en una serie de ‘leyes’ compiladas

@Manz sorprende una vez más en su excelente Emezetablog: ahora compila, bajo el título «Leyes de Internet ocurrentes y divertidas», una serie de frases muy ingeniosas algunas, sorprendentes otras, llenas de sentido común e ironía todas, muy al estilo de las Leyes de Murphy.

Leyéndolo, se me ocurrió que este post debería ser el contenido de una materia de cursada obligatoria en carreras como «Community manager» y similares. Pero claro, como es seguro que estoy exagerando, me voy a limitar a repetir algunas aquí, y solamente eso:

Primera Ley de Parkinson: El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para realizarlo.

Principio de Hanlon: Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez.

Principio de Meta-Pareto: Al menos el 80% de la población piensa que está entre el 20% más capaz de la misma.

Ley de Stigler: Ningún descubrimiento científico recibe el nombre de quien lo descubrió en primer lugar. (La cita es realmente de Robert K. Merton, y no de S. Stigler)

Principio de Peter: En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta llegar a su nivel de incompetencia.

Ley de Danth: Si en una discusión en Internet tienes que insistir en que ganaste, es probable que hayas perdido miserablemente.

Ley de la controversia de Benford: La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a la cantidad de información real disponible.

Excepción al primer corolario de McCandlish: Si una discusión se ha caldeado lo suficiente, todos los cambios de tema o de dirección de la discusión serán a peor.

Ley de Poe: Si no se utiliza un emoticono (u otra demostración obvia de intención humorística), es imposible crear una parodia del fundamentalismo que alguien no confunda con fundamentalismo real.

Ley de Finagle: Si algo puede ir mal, irá mal en el peor momento posible.

Ley de Herblock: Si es bueno, dejarán de hacerlo.

Ley de la exclamación: Cuantos más signos de exclamación se utilicen en un mensaje, más posibilidades hay de que sea todo mentira.

Ley de Steiner: En Internet, nadie sabe que eres un perro.

Ley de Cunningham: La mejor manera de conseguir la respuesta a una pregunta en Internet no es realizando la pregunta, sino escribiendo una respuesta equivocada.

Ley de Quays: No importa que tan claramente cierto, demostrado u obvio sea un hecho, siempre habrá alguien, en alguna parte, que no estará de acuerdo.

Ley de Skarka: En Internet, no hay tema tan detestable o indefendible que asegure que no saldrá alguien en su defensa

Ley de Shaker: Si un usuario anuncia notoriamente el fin de su participación en una discusión, es probable que nunca lo llegue a hacer.

Ley de Upton Sinclair: Es difícil conseguir que un hombre entienda algo, si su sueldo depende de cuando no lo entiende.

Ley de Pommer: La opinión de una persona puede cambiar tras leer información al respecto en Internet. La naturaleza del cambio es tal que se pasa de no tener opinión a tener una opinión equivocada.

Ley de DeMyer: Cualquier persona cuyo argumento consista principalmente en citas enormes puede ser ignorado sin miedo, ya que se considera que perdió la discusión antes de haber empezado.

Ley de Muphry (no es un error, está bien escrito…): Todo mensaje que corrija el mensaje de otro usuario, contendrá a su vez al menos un error.

Todas las frases, con su origen y explicación, en «Leyes de internet ocurrentes y divertidas», en Emezetablog.

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