Saltar al contenido

Noticias y actualidad - 32. página

…con ojo crítico

Google nos sigue las pisadas

lupa

Ayer hice la siguiente comprobación: navegué durante un rato largo en el sitio de una gran cadena de electrodomésticos, mirando por un producto específico de una marca específica. Luego abrí en otra pestaña otro sitio de un contenido totalmente diferente, y la publicidad en ese sitio era de la misma cadena con el mismo producto de la misma marca que yo había buscado. En un momento tuve 4 sitios abiertos en 4 pestañas diferentes, y todas mostraban la misma publicidad.

De algo así ya nos alertaba Eli Pariser en su libro del 2012 «The filter bubble: what the internet is hiding from you». Básicamente, lo que afirmaba el autor en aquel trabajo es que internet no es tan libre y abierta como creemos, desde el momento en que Google condiciona los resultados de las búsquedas que hacemos según nuestros hábitos de navegación. Mi experiencia de ayer va en ese mismo sentido.

Pero esto no debería sorprendernos: de todo lo que hacemos en Internet queda un registro en los servidores de Google. Y esto se vuelve más y más crítico a medida que la empresa añade otros servicios a su cada vez más amplia y compleja oferta: no se trata solamente del buscador sino también de Gmail, Drive, G+, You Tube, Maps y tantos otros servicios que ofrecen en la red.

A partir de la información que reúnen gracias al uso que hacemos de esos servicios, Google sabe de nuestros movimientos, nuestros gustos y nuestros estados de ánimo, entre otro tanto contenido de valor que le ofrecemos a diario.

La buena noticia es que podemos saber qué saben de nosotros. Al menos, es lo que suponemos.

El medio on line 24hs.cl publicó recientemente una lista de seis links que nos muestran lo que Google sabe de nosotros:

1. https://www.google.com/ads/preferences/

Este link muestra nuestro perfil básico, con información acerca de nuestros gustos, edad, género y otros datos que Google recolecta y almacena en base a nuestros hábitos de navegación.

2. https://maps.google.com/locationhistory

Si utilizamos un teléfono con Android, Google habrá registrado nuestro recorrido en todo momento. En este link accedemos a dicho registro.

3. https://history.google.com

Aquí se registra cada búsqueda que realizamos y cada click que hicimos en sus anuncios.

Circula en la red el dato de que Google borra nuestras búsquedas luego de 9 meses; sin embargo, cuando yo comencé a borrar las mías -antes de usar la opción de borrar toda la data, cosa que hice por cansancio- llegué hasta octubre de 2009.

4. https://security.google.com/settings/security/activity

Google lleva el registro de los dispositivos desde los cuales nos hemos conectado a nuestra cuenta. En este link, a través de la dirección IP podemos saber desde que equipo se ha iniciando sesión. Es útil en caso de cuentas robadas.

5. https://security.google.com/settings/security/activity

Google muestra aquí una lista de todas las aplicaciones que utilizan tu cuenta de correo electrónico para acceder a ellas.

6. https://www.google.com/takeout

Desde aquí se pueden bajar todos los datos e información que Google guarda: marcadores de Chrome, e-mails, contactos, archivos de Google Drive, tu información de perfil, tus videos subidos a YouTube, fotos, etcétera.

Existe una extensión para el navegador, gratuita y totalmente configurable, llamada Adblock Plus, que suele recomendarse en estos casos porque resulta útil para bloquear banners, ventanas emergentes con publicidad y anuncios de video, pero eso sólo evita la aparición de publicidad molesta. La información sobre nosotros y nuestros hábitos de navegación, que como dijimos son los que finalmente generan esa publicidad, seguirá acumulándose en los servidores de Google.

Así que usar este tipo de extensiones o aplicaciones sería algo así como negar que las brujas existen. Pero las hay.

Fuente:
– 24hs.cl
– Reseña del libro «The filter bubble: what the internet is hiding from you», de Eli Pariser.
– La conferencia de Pariser en TED, presentando el tema del libro.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El exitoso lanzamiento del ARSAT-1

ARSAT-1 es un satélite de comunicaciones geostacionario operado por la empresa propiedad del Estado argentino AR-SAT y construido por la empresa INVAP.

Su lanzamiento, programado para mediados de 2012 pero pospuesto por diversas razones, finalmente sucedió hoy a bordo del cohete Ariane 5 de la empresa Arianespace.

Estará localizado en el slot geoestacionario en la longitud 72° Oeste, y a 36 mil kilómetros de la corteza terrestre.

ARSAT-1 fue financiado, desarrollado y ensamblado en Argentina a cargo de técnicos y científicos industria argentina. La mayoría de sus piezas y el software fueron fabricados aquí, mientras que la carga útil del satélite fue importada de Francia, la propulsión de Alemania, y el cilindro central y los panales solares son de origen europeo.

Argentina se convierte así en una de las ocho naciones en el mundo que desarrollan y producen sus propios satélites geoestacionarios y, junto a Estados Unidos, son los dos únicos en el continente americano.

En el video, el momento de lanzamiento desde la estación Arianespace en la Guayana Francesa, con comentarios del Dr. Adrián Paenza.

Fuente: Wikipedia

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Estratificación

En el contexto de sociedades extremadamente desiguales, la masificación de la escolarización en el nivel medio se acompaña de una fuerte acentuación del carácter estratificado de la oferta institucional de enseñanza. Mientras las élites tradicionales o modernas escolarizan a sus hijos en colegios de jornada completa y con una oferta curricular bilingüe (por lo general español inglés) al mismo tiempo que más rica y más variada en contenidos, los sectores populares del campo y la ciudad tienden a frecuentar instituciones más pobres en términos de infraestructura, oferta curricular y recursos en general.
Emilio Tenti Fanfani, «Escolarización con pobreza» (fragmento). Citado por Fernanda Sández en «Aplazados en equidad: la escuela ya no enseña a todos lo mismo».

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones

Tu red social es propiedad de los anunciantes. Cada entrada que tu compartes, cada amigo que haces y cada link que sigues es rastreado, grabado y convertido en datos. Los anunciantes compran esos datos para que poder mostrarte más anuncios. Tu eres el producto que se compra y se vende.
Creemos que hay una mejor manera. Creemos en la audacia. Creemos en la belleza, la sencillez y la transparencia. Creemos que las personas que hacen las cosas y las personas que los utilizan deberían asociarse.
Creemos que una red social puede ser una herramienta para el empoderamiento. No es una herramienta para engañar, coaccionar y manipular – sino un lugar para conectarse, crear y celebrar la vida.
Tu no eres un producto.
[El bien intencionado «manifiesto» de la nueva red social Ello. Ojalá.]

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo