La televisión hoy es como tener a la escudería Ferrari en una carrera de embolsados.
Berugo Carámbula, cómico y conductor de TV
Esta frase dicha por el propio Berugo hace algunos días en una entrevista en TV -en su vuelta al ruedo en medio del infierno del Parkinson-, aparece como muy ajustada a lo que se ve desde hace tiempo en la pantalla más entrometida. Podría decirse que la remanida frase «televisión basura» toma otro sentido: basura no es la la tele sino mucha de la gente que la hace. El instrumento no tiene la culpa. ¿Obvio? Puede ser.
En estas cuestiones siempre recuerdo a una directora de escuela, a quién los alumnos le propusieron en un festejo del día de la primavera hacer una parodia de un programa de TV. Su respuesta fué, «el programa de Fulano jamás va a entrar en esta escuela», eliminando toda posibilidad de consideración, crítica y elaboración de alternativas al problema con los chicos. Es más fácil negar o culpar a la televisión basura.


El mundo gira vertiginoso; todo avanza muy rápido.
La experiencia, la posibilidad de que algo nos pase, o nos acontezca, o nos llegue, requiere un gesto de interrupción, un gesto que es casi imposible en los tiempos que corren: requiere pararse a pensar, pararse a mirar, pararse a escuchar, pensar más despacio, mirar más despacio y escuchar más despacio, pararse a sentir, sentir más despacio, demorarse en los detalles, suspender la opinión, suspender el juicio, suspender la voluntad, suspender el automatismo de la acción, cultivar la atención y la delicadeza, abrir los ojos y los oídos, charlar sobre lo que nos pasa, aprender la lentitud, escuchar a los demás, cultivar el arte del encuentro, callar mucho, tener paciencia, darse tiempo y espacio. (Larrosa, 2003)
Kivalina es un pueblo de la costa de Alaska, habitado por unos pocos esquimales y pescadores de ballena. Pero ahora es noticia porque el Cuerpo de Ingenieros del ejército estadounidense hizo un estudio y determinó que el pueblo va a desaparecer en unos meses. ¿La razón? Las aguas de los hielos árticos derretidos inundarán esas tierras y los 400 habitantes tendrán que emigrar a zonas más altas. La causa del derretimiento de los hielos es la contaminación ambiental. 







