Saltar al contenido

Sociedad - 221. página

Tecnología y sociedad

Una puerta al ‘Imperio digital’

Leandro Zanoni es un periodista nacido en 1976, fundador y actual director creativo de TercerClick, agencia especializada en nuevos medios. En un hecho inédito en nuestro mercado editorial publicó recientemente en la red, unos días antes que en soporte papel, su libro «El imperio digital», un ejercicio didáctico y ameno sobre el significado y los alcances de esta revolución llamada Web 2.0.

Leandro es autor además de eBlog, un referente dentro de los blogs periodísticos del mundo hispano. Escribe una columna de tecnología para la revista Newsweek y colabora en medios locales e internacionales con artículos de tendencias, nuevos medios e interés general. Autor de varios libros sobre el tema, en este trabajo se sumerge, por ejemplo, en el significado de la Web 2.0, los blogs, el periodismo participativo y el marketing viral. Analiza también el papel de los medios tradicionales frente al avance de la web, y cuenta con un lenguaje claro y coloquial algunas de las claves del éxito de las empresas que dominan hoy el mercado de los servicios virtuales.

El libro en formato .pdf, que cuenta con un prólogo de Alberto Arebalos, director de comunicaciones de Google en América Latina, se puede bajar desde el sitio web creado para tal fin. Allí además puede leerse la data completa del autor de este libro altamente recomendable para usuarios no expertos o especializados de estos servicios. Y si bien no aborda cuestiones pedagógicas, los formadores y docentes encontrarán en él algunas pistas para saber por donde pasan los intereses de nuestros chicos -y no tan chicos- en el mundo de hoy.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Por los pibes

El programa de reciclado de tapitas de plástico de la Fundación Garrahan es una campaña sumamente valiosa. Consiste en juntar tapitas, tanto de agua mineral como de gaseosas, que serán luego recicladas. Los beneficios irán a la Fundación para ser utilizados en el Hospital Garrahan.

Algunas escuelas en Rosario se han sumado a esta campaña, y la colaboración de los chicos y las familias no se hizo esperar.

Las tapitas que se junten pueden llevarse al mismo Hospital -localizado en la ciudad de Buenos Aires-, o pueden enviarse a través de las centrales de Pago Fácil que tengan una urna para esto.

Esta campaña no tiene difusion en los medios, así que el boca a boca -o blog a blog– ayuda.

Más información en Va por los pibes.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

80 blogs rosarinos

En realidad llegué tarde, porque se trata de un video de casi un año, pero sucede que recién lo descubro en Rosario Bloggers. Se trata de un informe visual del programa «Gente que hace», del Canal 4 de Cablehogar Rosario, que muestra 80 blogs rosarinos, entre ellos el nuestro con el diseño anterior. El informe ilustró una nota sobre el Rosario Blog Day.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

No pierda el tiempo leyendo. Pregunte, ¡y listo!

El mundo gira vertiginoso; todo avanza muy rápido.

Mejor explicame vos, que no tengo tiempo. No, no lo puedo leer, lo necesito rápido. No, contestame vos, que lo sabés. ¿Para que voy a leer el manual, si es una pavada? Che, ¿para que sirve este botón? ¿Qué dijo? No escuché. ¿Cuando lo explicó? ¡Yo ese día falté! ¿Por qué ponen eso? ¿Estaba escrito ahí? Mirá vos. No, diferente no quiero. ¿Tengo que aprender todo de nuevo?

Esas parecieran ser las consignas.

Monsieur Voltaire dijo: «No tengo el arte de ser claro para quien no quiere estar atento». Adhiero a eso. Sin embargo nos empeñamos en mirar para otro lado cuando alguien está explicando, o en volver a preguntar lo que hace instantes se dijo. Después decimos «no me lo explicó» o «no se entiende lo que dice», y el problema no estuvo en el arte de quien dice, no sé si me explico.

Todas estas pavadas, que tal vez nadie lea porque no creo que alguien tenga tiempo para leer pavadas, surgen de la lectura, hace sólo unos minutos, de los comentarios a una noticia que publiqué hace un tiempo en uno de mis sitios. Pero se repite bastante en otros espacios, propios y ajenos.

La cuestión es así: reproduje parte de una nota del Diario de Madryn, sobre un proyecto de producción de biodiesel con algas en la provincia de Chubut. Cuando comencé a recibir comentarios pidiendo detalles sobre el proyecto, como creo que corresponde respondí a cada uno con mensajes del tipo «no tenemos relación con el proyecto, sino que nos limitamos a reproducir…» etc. etc. Pero siguieron apareciendo preguntas similares, asi que puse una leyenda que aclaraba que «ante las reiteradas consultas que recibimos luego de la publicación del presente artículo, informamos que…» etc. etc. Como siguieron llegando preguntas, puse la leyenda al comienzo del artículo y en color rojo. Llegué a comunicarme con una persona en España que tiene un proyecto similar, como para que los interesados pudieran comunicarse con otra fuente, y nada, siguen apareciendo preguntas.

Las dos últimas no las respondí.

Pero después me pregunté, ¿por qué razón habría que perder el tiempo leyendo, estudiando, averiguando, buscando, informándose? Y me acordé de Eco. Lo cito:

Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

(…) Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

(…) El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones. El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.

Preguntar parecería ser bueno cuando sirve para ampliar, entender, dudar, aclarar, disentir, dudar. Pero me da la impresión de que fracasa estrepitosamente cuando se usa para reemplazar.

Por eso siempre recomiendo primero la lectura. Después hablamos.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

La mentira, aunque se disfrace con algo de verdad, sigue siendo mentira

Recibí por email la copia de un supuesto artículo del diario alemán Berliner Tageblatt, escrito por una tal Ingeborg Hellige y publicado en mayo de 2008.

El artículo, que habla sobre la situación política actual en nuestro país, es una verdadera bomba de tiempo. Se entremezclan allí registros de la realidad actual con premoniciones fatalistas, de un calibre tal que nos pone al borde de una guerra civil, por ejemplo.

Maildita costumbre…

Como hago cada vez que recibo emails de este tipo, recurrí a la red de redes para ampliar la información y, sobre todo, para encontrar el artículo original y usarlo de referencia. Lo que encontré es que, junto con adhesiones inflamadas varias, se pone en dudas el origen del artículo.

Lo explico como se lo expliqué en mi respuesta al amigo (!¡) que me mandó el mail:

El diario Berliner Tageblatt no existe desde 1939. Hay un diario de nombre similar que usa la expresión como slogan, que según pude observar leyendo en la red, habría desmentido que la periodista mencionada trabaje allí y que hubieran publicado ese artículo. Se trata aparentemente de un «hoax», o correo basura que difunde hechos mentirosos.

Ahora bien, es cierto que mucho de lo que dice no deja de ser verdad, pero no necesitamos agregar leña al fuego para calentar aun más estos tiempos. Si vamos a debatir que sea en base a ideas. Habría que desandar todo el camino para que cada uno de los que recibieron este mail sepan que fueron víctimas de inescrupulosos que llevan agua para su propio molino.

Parece ser que, efectivamente, se trata de un hoax, un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. En el blog Debate político se hace mención explícita del origen dudoso de la nota, y en Artepolítica, entre los jugosos comentarios que generó la noticia, puede encontrarse una referencia a un artículo muy interesante publicado en el sitio El mango del hacha en el que se desmiente y explica el origen de este tipo de cadenas y de los hoaxes en general.

El supuesto artículo del diario alemán Berliner Tageblatt, escrito por una tal Ingeborg Hellige y publicado en mayo de 2008 contiene algunas verdades, pero lo del título: la mentira, aunque se disfrace con algo verdad, sigue siendo mentira.

Obviamente cada uno elije que creer.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo