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Sociedad - 187. página

Tecnología y sociedad

Aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto

Me acerca @aletorto un artículo de Gawker.com -en inglés- que me apuro a traducir y reseñar para nuestros lectores. Lo dicho: aquellos que todavía creen que borrar en Facebook es fácil, deberían leer esto.

El artículo en cuestión se titula: «‘Borrar’ en Facebook puede tomar 16 bochornosos meses», y explica cómo una foto causante de cierto bochorno que Facebook nos permite eliminar de nuestro perfil, puede permanecer en sus servidores durante casi un año y medio.

La prueba de esto la ofrece Jacqui Cheng, del blog de tecnología Ars Technica: una foto que eliminó en mayo de 2009 -y acerca de la que escribió en julio de 2009- está todavía en los servidores de Facebook hoy, más de 16 meses más tarde. Afirma la autora del artículo, que:

La red social eliminó el enlace a la imagen de inmediato, pero nunca llegó a quitar el archivo real, es decir, alguien que tuvo o pudo obtener la URL de la imagen puede obtenerla igual de Facebook

Facebook le aseguró a Cheng en julio de 2009, que la imagen se eliminarían en un «plazo razonable» y que el resto de las personas no podrían verla. Pero la autora asegura que ambas afirmaciones resultaron falsas. El portavoz de Facebook Simon Axten le respondió a Ars por correo electrónico esta semana, afirmando lo siguiente:

Para todos los propósitos prácticos, la foto ya no existe, y no nos sería posible encontrarla si se nos solicita e incluso si se nos obliga a hacerlo. Esto es similar a lo que ocurre cuando se elimina la información del disco duro de su ordenador.

Lo que parece no tener en cuenta Axten, como bien se hace notar en el artículo en cuestión, es que a diferencia de los archivos de FB, nuestro disco rígido no está indexado por Google, ni en el caché de los navegadores, o a la mano de hackers. Y se asegura que si alguien está decidido a encontrar una foto embarazosa eliminada, tendrá mejores probabilidades de lograrlo si se publicó alguna vez a Facebook.

La imagen que Cheng borró era muy inocente -su rostro tomado por su webcam-, pero las personas con fotos más comprometidas seguramente deberían preocuparse por el hecho de que a Facebok le haya tomado 16 meses eliminar un archivo público enlazado desde un sitio de tecnología destacado. Como concluye Cheng,

Facebook tiene que hacer del «eliminar», realmente «eliminar». Ya tiene suficientes problemas protegiendo a los usuarios de las filtraciones de privacidad que se supone no deberían suceder; no hay razón para que haya filtraciones en la infraestructura de Facebook por su diseño.

Fuente: Gawker.com

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Pronostican la muerte de Facebook… y estamos de acuerdo.

Informa Diario Ti:

Los usuarios más jóvenes comienzan a desinteresarse por Facebook, que sin el flujo constante de nuevos perfiles sencillamente desaparecerá.

Yo tengo dos perfiles en Facebook: uno para el programa de radio y otro personal, relacionado con mi actividad docente de Tecnología. Las razones para estar allí son varias, pero tengo bien en claro el alcance y sentido de ellas. De hecho, en mi perfil de personal tengo a modo de presentación, desde el inicio: «Mi relación con Facebook es SÓLO por conveniencia, no es amor. Es un caos, un amasijo de envases vacíos.»

No se trata de ponerme en el lugar del iluminado que dice «yo sabía», sino del observador del fenómeno de las redes sociales y sus existencias efímeras: son espacios sin contenido. La gente se cansa del vacío, de la falta de sentido; la inutilidad del contacto por el contacto en sí –una vez que nos encontramos con los compañeros del secundario y verificamos que la separación de todos estos años estaba justificada por los distintos rumbos que tomaron nuestras vidas, ¿qué queda?-, sumado esto a la persistencia de conductas ciertamente molestas –etiquetados y otras yerbas-, sólo lleva a las hordas a vagar por las redes sociales sin rumbo fijo, hoy aquí y mañana allá. Como una manada de depredadores contranatura, devora todo a su paso y migra cuando no queda más por consumir, principalmente el sentido común.

Ahora me llega el artículo en cuestión, titulado «Pronostican que Facebook terminará como un ‘sitio fantasma’ en Internet», y agrega en la bajada:

Experto en redes sociales ha analizado tendencias y actitudes de los jóvenes usuarios de Facebook, concluyendo que el sitio es un gigante que comienza a encaminarse hacia el ocaso.

La frase del inicio de este post, sobre el desinterés de los jóvenes por Facebook, es la concusión a la que según el artículo llega Tony Perkins, fundador de AlwaysOn, quien además señala: «lo que comenzamos a ver ahora es que los jóvenes estudiantes ya no ven a Facebook como algo suyo, algo propio, sino algo así como una religión de Internet que una generación más antigua quiere que usen».

DiarioTi, que levanta una entrevista del experto con el diario danés Berlingske Tidende, añade más claridad al asunto, mencionando una investigación realizada por otxresearch.com, la que concluye que los usuarios de Facebook con edades comprendidas entre los 13 y 17 años han perdido marcadamente el interés por Facebook o simplemente dejan de consultar o actualizar su perfil. Según analiza Perkins,

Los adolescentes muestran gran escepticismo frente a Facebook, porque se lo imponen como una norma social. Todos quienes hayan intentado presionar a un joven de 16 años diciéndole ´haz esto o lo otro´, saben cual será su reacción.

Esto es resultado, parece, del cambio que se produjo en esta red social en los últimos tiempos: Facebook era un espacio prácticamente reservado para los jóvenes, pero ahora sus padres y abuelos se han instalado en esa comunidad social, haciendo que se sientan desplazados.

Con razón, Perkins señala que las tendencias de Internet son a menudo impulsadas por los usuarios más jóvenes, y si estos dejan de usar Facebook significa que están usando algo distinto.

Este camino ya lo han transitado otras redes, por ejemplo MySpace. Y en todas el recorrido es el mismo: deslumbramiento, tedio y finalmente, muerte por abandono.

Las redes sociales, como todo lo relacionado con las tecnologías, tienen sentido cuando se llenan de contenido. Pero para eso hace falta mucho más que espejitos de colores. Hace falta educación.

Fuente: DiarioTi

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Con un globo de helio y un iPhone, al infinito y más allá…

Un grupo de amigos envió un globo de helio con una cámara a una altura de más de 30km., y lo recuperó usando paracaídas y un GPS. Las imágenes son tan admirables como el ingenio puesto en esta aventura.

Sólo queda disfrutar el video:

Homemade Spacecraft from Luke Geissbuhler on Vimeo.

Fuente: Microsiervos

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Australia recupera imagenes de la Apolo 11 en la Luna

El trasfondo y la importancia de este hallazgo, tal como lo relatan los amigos de Microsiervos, roza lo increíble, por la desidia de quienes debieran haber preservado semejante documento:

Cuando el 19 de julio de 1969 Neil Armstrong y «Buzz» Aldrin se convirtieron en los primeros seres humanos en llegar a la Luna la señal de vídeo que procedía de las cámaras que iban a bordo del Eagle no era compatible con la señal que emitían las cadenas de televisión. Por esto, era necesario convertirla de algún modo, pero en lugar de utilizar un equipo que hiciera la conversión por métodos electrónicos se optó por generar la señal para las cadenas de televisión utilizando unas cámaras que apuntaban a unos monitores en los que se veía la señal recibida desde la Luna. Fue, para entendernos, como si se retransmitiera un screener en lugar de la película original.

Al mismo tiempo, la señal era convertida electrónicamente al formato estándar de televisión de forma electrónica y guardada en cintas de vídeo, aunque con sus limitaciones debidas a la tecnología de la época. La señal de vídeo original de las cámaras SSTV del Eagle quedó también guardada en cintas magnéticas, junto con todos los demás datos de telemetría y audio de la misión.

Cuando en 2006 cuando la NASA anunció el cierre del Data Evaluation Laboratory del Centro Goddard, el único lugar del mundo en el que quedaban los equipos necesarios para leer esas cintas de datos, algunos veteranos de la agencia pensaron que había que recuperar los datos almacenados en aquellas cintas antes de que no hubiera forma de leerlos. Años de búsquedas infructuosas llevaron a la NASA a tener que admitir el año pasado que lo más probable es que las cintas del Apolo 11 hayan sido borradas junto con otras 200.000 que luego fueron reutilizadas para ahorrar dinero.

Esta semana, Australia Geographic informa que a partir de una copia hecha en VHS en los 80 de la señal original y convenientemente restaurada cuadro a cuadro, han recuperado imágenes incluso mejores que las que la NASA presentó el año pasado a partir de cintas que guardaban las imágenes ya convertidas.

Estas imagenes, que incluyen el descenso del módulo lunar, fueron tomadas por el Parkes Radio Observatory y la estación de rastreo de Honeysuckle Creek, en las afueras de Canberra el 21 de Julio de 1969 (hora de Australia). Son de tal calidad que se pueden observar detalles como la cara de Aldrin a través del visor de su casco cuando se levanta el protector.

Fuente: Microsiervos

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Publican la lista de los premios Ig Nobel 2010

Informa Microsiervos que ya se ha hecho pública la lista de los premios Ig Nobel 2010, aquellos que reconocen desde hace ya veinte años las investigaciones que aunque suenen a broma, son reales. Esta es la lista:

  • Ingeniería: Karina Acevedo-Whitehouse y Agnes Rocha-Gosselin de la Zoological Society de Londres, y Diane Gendron del Instituto Politecnico Nacional, Baja California Sur, México, por perfeccionar un método para recoger mocos de las ballenas mediante un helicóptero de radio control.
  • Medicina: Simon Rietveld de la Universidad de Amsterdam, y Ilja van Beest de la Tilburg University, por descubrir que los síntomas del asma pueden ser tratados con una vuelta en una montaña rusa.
  • Transporte: Toshiyuki Nakagaki, Atsushi Tero, Seiji Takagi, Tetsu Saigusa, Kentaro Ito, Kenji Yumiki, Ryo Kobayashi de Japón, y Dan Bebber, Mark Fricker del Reino Unido, por usar el moho del lodo para determinar las rutas óptimas para tender railes de tren.
  • Física: Lianne Parkin, Sheila Williams, y Patricia Priest de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, por demostrar que la gente se cae menos si en el invierno la gente anda con los calcetines por fuera de los zapatos por caminos congelados.
  • Paz: Richard Stephens, John Atkins, y Andrew Kingston de la Universidad de Keele, Reino Unido, por confirmar que en efecto soltar tacos alivia el dolor.
  • Salud pública: Manuel Barbeito, Charles Mathews, y Larry Taylor de la Oficina de Seguridad y Salud Industrial de Fort Detrick, Maryland, Estados Unidos, por determinar experimentalmente que los microbios tienden a pegarse a los científicos con barba.
  • Economía: Los ejecutivos y directores de Goldman Sachs, AIG, Lehman Brothers, Bear Stearns, Merrill Lynch, y Magnetar por crear y promover nuevas formas de invertir dinero que maximizan las ganancias y minimizan los riesgos para la economía mundial, o al menos para parte de ella.
  • Química: Eric Adams del MIT, Scott Socolofsky de la Universidad A&M de Texas, Stephen Masutani de la Universidad de Hawaii, y British Petroleum, por demostrarnos que estábamos equivocados al creer que el agua y el petróleo no se mezclan.
  • Gestión de empresas: Alessandro Pluchino, Andrea Rapisarda, y Cesare Garofalo de la Universidad de Catania, Italia, por demostrar matemáticamente que las organizaciones serían más eficaces si ascendieran a sus miembros al azar.
  • Biología: Libiao Zhang, Min Tan, Guangjian Zhu, Jianping Ye, Tiyu Hong, Shanyi Zhou, y Shuyi Zhang de China, y Gareth Jones de la Universidad de Bristol, por documentar científicamente la felación en los murciélagos de la fruta.

Los organizadores premian aquellos logros que hacen que la gente primero se ría, y luego piense. Y afirman que los premios quieren celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo, y estimular el interés del público en la ciencia, medicina y tecnología.

Fuente: Microsiervos

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