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Sociedad - 173. página

Tecnología y sociedad

La historia de la lapicera de la NASA

Una vez más, el excelente Microsiervos vienen a nuestro rescate con la verdad sobre una leyenda urbana.

La leyenda en cuestión dice que tras los primeros vuelos espaciales tripulados, la NASA notó que los bolígrafos comunes no funcionaban en el espacio. Decidió entonces diseñar uno que sí lo hiciera, y que gastó en ellos una cantidad de dinero exorbitante; algunos hablan de un millón de dólares. La historia incluye el supuesto ingenio a toda prueba de los soviéticos, que habrían resuelto el problema entregándoles lápices a sus cosmonautas. Pero en realidad parece que la NASA nunca hizo tal cosa.

Pero en realidad el asunto sería así: durante los primeros vuelos, los astronautas de la NASA usaron lápices. Luego, para las misiones Géminis encargaron lápices mecánicos a la empresa Tycam Engineering Manufacturing, Inc. a un precio de 128,89 dólares de la época por unidad. Como era un precio exagerado -equivaldría a unos 900 dólares a precio actual por lápiz- la NASA se decidió por otros más baratos.

Para la misma época, la Fisher Pen Co. gastó cerca de un millón de dólares de sus fondos en el diseño de un bolígrafo capaz de funcionar en condiciones de ingravidez, bajo el agua u otros líquidos, y en un rango de temperaturas que iba de los -45,5 a los 205,5 celsius. Luego lo patentaron y lo comercializaron con el nombre AG7, y en 1965 se los ofrecieron a la NASA, que finalmente encargó en 1969 unos 400 bolígrafos para los astronautas del programa Apolo a un precio de 6 dólares por unidad.

La Unión Soviética también compró 100 de estos bolígrafos junto con 1.000 cargas en febrero de 1969 para sus misiones Soyuz, aunque con anterioridad sus cosmonautas sí usaban lápices.

Muchos se hicieron eco de esta leyenda, al tomarla como verdadera y difundirla así, un poco a modo de cuento con moraleja sobre la necedad de los poderosos a la hora de gastar en cosas inútiles. Pero a no desalentarse: ellos siempre nos darán letra, aunque ahora debamos hechar mano a otras historias. Asegurémonos, simplemente, de demostrarlo con la verdad.

Fuente: Microsiervos

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Enroque en Google

Mañana 1ro. de abril, Google implementa su reorganización: Eric Schmidt cesa en sus funciones de CEO, que son asumidas por Larry Page.

Schmidt abandona el cargo luego de 10 años, aunque continúa en Google como presidente ejecutivo, cargo desde el que se concentrará en alianzas globales y la relación de Google con los gobiernos de todo el mundo.

Page ocupó tal cargo durante los primeros años de Google, hasta que contrató a Eric Schmidt en 2001. El co-fundador de Google, Sergey Brin, quien actualmente ostenta el título de director tecnológico, se dedicará a proyectos estratégicos y desarrollo de productos. Su cargo oficial será de co-fundador.

Google encara así su gran reto actual: el segmento de las redes sociales.

Eric Schmidt dijo al momento de anunciar estos cambios:

Estamos seguros de que cambio servirá adecuadamente a Google y a nuestros usuarios en el futuro. Larry, Sergey y yo hemos trabajado muy estrechamente durante más de una década-y esperamos trabajar juntos durante mucho tiempo por venir. Como amigos, colegas e informáticos tenemos mucho en común; lo más importante de todo, una profunda convicción en el potencial de la tecnología para hacer del mundo un lugar mejor. Amamos a Google, nuestra gente, nuestros productos y sobre todo la oportunidad que tenemos para mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo.

En fin, sólo se trata de buenos muchachos haciendo lo que mejor saben hacer: dinero.

Fuente: DiarioTi

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Los autores son los jueces en el reino del revés

Publica hoy lainfomacion.com: el Tribunal Supremo español ha decidido que quien debe decidir si un comentario permanece visible al resto de usuarios o, si por el contrario, es eliminado porque vulnera derechos de terceros es el autor del blog/foro/etcétera.

Esto es bastante problemático y suena a caza de brujas: si el autor opta por no eliminarlo y un juez lo considera ilícito, él también será responsable. Esto es así porque el Tribunal entiende que con la sola notificación por parte del afectado, el administrador del blog/foro/etcétera ya está al tanto de dicha ilicitud y es, por tanto, responsable de decidir si opta por eliminar o no el contenido. Esta mirada novedosa presupone que el conocimiento de la infracción “no está limitado a los supuestos en los que un órgano competente haya declarado previamente a la demanda la ilicitud (…), sino que pueden existir otros medios de conocimiento efectivo, como cuando existan circunstancias que posibiliten (…) una efectiva aprehensión de la realidad de que se trate”. Eso sí: ese conocimiento es efectivo desde el momento en que el afectado así lo notifique, siempre y cuando la ilicitud sea “patente y evidente por sí sola”.

Surgen lógicamente, una gran cantidad de dudas y riesgos de esta tendencia. Por ejemplo, al trasladar el juicio de valor al titular del blog, se le presupone capacidad para enjuiciar la legalidad de los contenidos que aporten sus usuarios. Si bien es cierto que hay quienes permiten comentarios de contenido y gusto dudosos solo para crear polémica, es igual de cierto que se corre el riesgo de censura extrema.

Nuestros blogs están expuestos todo el tiempo no sólo a las opiniones de todos, sino también a infinidad de herramientas que publican spam o mensajes no deseados saltando todos los filtros.

En este blog declaramos -se lee al pié desde que comenzamos en julio de 2004- que «no somos responsables por los contenidos de los sitios externos sugeridos así como tampoco por las opiniones vertidas por terceros en los comentarios, sobre los cuales nos reservamos el derecho de moderarlos». Es decir, nos hacemos cargo de nuestras palabras, pero también del derecho, no de censurar ni de prohibir, sino de sostener un espacio en el que se debata dentro de un marco de respeto, sentido común y, llegado el caso, denuncia responsable y fundada. Aunque claro, estas últimas tienen a la justicia como un medio eficaz de resolución de conflictos, mucho más que un comentario inocuo en un blog.

Fuente: lainformacion.com

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Visión completa, modo empleador

Nosotros, para todo puesto de jefatura hacia arriba chequeamos Facebook y Linkedin. Siempre se ‘googlea’ el nombre. La ventaja es tener una visión completa de la persona, incluyendo gustos, hobbies y tipos de amistades. Pero la verdad es que la gente no toma conciencia de que todo lo que se escribe en un blog, en Fotolog o se comenta en mi muro, si no está configurado con reglas de seguridad, automáticamente pasa a ser público y cualquiera accede a eso.
Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com, citado por Fernanda Sandez en ‘Prisioneros del pasado, los riesgos de la cibermemoria’.

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El potencial de autodestrucción minimizado

Hiroshima fue un espanto, el horror por antonomasia. Pero allí fue el enemigo el que golpeó. ¿Qué sucederá si el horror surge del mismo sector productivo de la sociedad? Entonces, quienes tienen el potencial para poner en peligro a la nación son los garantes del derecho, del orden, de la racionalidad, de la democracia. ¿Qué política industrial sobrevendría si ahora también falla esa esperanza última en el “viento” y realmente se contaminara Tokio? ¿Qué crisis de la tecnología, de la democracia, de la razón, de la sociedad? Muchos se lamentan de que las imágenes conmovedoras de Japón le infunden a la gente miedos falsos y estimulan una “pseudo-ciencia” de compasión. De esa manera se ignora, sin embargo, en una forma totalmente ingenua, la dinámica política inherente al potencial de autodestrucción minimizado del victorioso capitalismo industrial. El mito de la seguridad se apaga. Ante esta perspectiva, recuerden el intento de hacer un agujero en un barco para sacar el mar que se adentra en él.
Ulrich Beck, Sociologo. Leido en Clarin.com

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