Saltar al contenido

Todas las entradas de: Enrique Quagliano - 195. página

Klout, o la invasión a la privacidad como excusa

Cuando eramos chicos, nuestros mayores siempre nos advertían sobre determinadas cuestiones de la vida o sobre la conveniencia o no a futuro de ciertas relaciones que se veían venir. Las consabidas frases «cuidado, que te vas a lastimar» de pequeñitos, o «Fulana -o Fulano- no me gusta, no es para vos» ya de grandes, son lugares comunes que todos recordamos con más o menos cariño y más o menos arrepentimiento. Lo que solíamos ver como una intromisión en nuestra vida era, la gran mayoría de las veces, un intento fundado en el aprecio, un esfuerzo por evitarnos el mal trago o el dolor a partir de la propia experiencia de vida del mayor que nos advertía.

A nivel social e histórico ha sucedido esto también en infinidad de ocasiones. Determinados hechos han tenido su previo llamado de atención que la mayoría, ya sea por cuestiones políticas, económicas o de otro tipo desoyeron en su momento, todos con consecuencias más o menos trágicas.

Como viviendo en un estado permanente de adolescencia tardía, en el plano de nuestra experiencia como usuarios en internet, me parece, estamos justamente recorriendo esta etapa de negación de las señales que van apareciendo; señales con forma de excusa, de aparente beneficio que algunos celebran y otros niegan, pero que todos estamos pagando en términos de invasión de nuestra privacidad, rumbo a un control de la información como nunca antes se ha visto.

Hablábamos ayer con Alejandro Tortolini sobre un artículo publicado en el New York Times, acerca de padres preocupados porque Klout crea en forma automática perfiles de sus hijos. Ante mi desconocimiento, Alejandro tuvo la amabilidad de explicarme que Klout es un servicio que mide la ‘influencia’ de las personas en las redes sociales. Empezó midiendo lo que un usuario hacía en Twitter -midiendo cantidad de seguidores, cantidad de ‘retuits’, etc- y después comenzó a agregar otras redes como LinkedIn y Facebook. Con esa información elabora el ‘indice Klout’, que nos dice que clase de protagonista somos en las redes sociales.

Como buen docente que es, me pasó el link de su propio perfil en Klout para que lo viera en funcionamiento, y para mi sorpresa descubro que, confirmando la denuncia de aquellos padres al periódico, Klout había creado automáticamente un perfil mio por el sólo hecho de tener un contacto de red asiduo con Alejandro y aparecer entre sus contactos. A su vez en mi perfil, creado a partir de mi actividad en Twitter, aparecen mis contactos más asiduos, y así hasta el infinito.

Todo un perfil creado con información tan parcial, recortada y subjetiva como puede ser la que se obtiene de mi participación en Twitter, y sin permiso.

Me temo que en esa mirada distraida, ingenua y rebelde de adolescente con que estamos viendo pasar estas cuestiones, no estamos advirtiendo que todas ellas están confluyendo hacia el mismo punto: la obtención de nuestra información personal. ¿Con qué fines? Eso está por verse, pero la historia de la humanidad no es alentadora en cuanto a sus buenos propósitos.

Somos gente grande con mirada de ‘a mi esto no me va a pasar’; adolescentes digitales que no nos damos cuenta de que la mercancía en intercambio en estas excusas de avanzada somos nosotros mismos.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

¿Qué tipo de internet queremos?

Como suele suceder con las conferencias TED, luego de escuchar al disertante las cosas tienen otra mirada, una que nos sacude lanzándonos a pensar en otro rumbo, otras posibilidades, otra comprensión.

Eli Pariser, director de MoveOn, un grupo estadounidense progresista y sin ánimo de lucro en defensa de las políticas sociales, es quién lanza el dasafío en este caso: la segmentación de la información para el usuario, basada en sus hábitos de uso de la red, termina aislándolo de lo global para permitirle recibir sólo lo que puede-quiere-debe saber.

Todo un desafío para los tiempos que corren, y un llamado a los que manejan los piolines de la red para que la información se sociabilice con un criterio ético. Y un llamado también a los usuarios, a pensar.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Presentan la nueva versión del robot Asimo

La nueva versión del asombroso Asimo, el robot humanoide de Honda que cumple once años, ha desarrollado algunas nuevas habilidades: más grados de libertad en sus manos y mayor velocidad -ahora puede correr a 9 Km/h dejándolo atrás a su primo de la Toyota que corre a solo 7 km/h-. Además puede correr hacia atrás y saltar en una pierna. Gracias a estas nuevas habilidades puede hacer cosas bastante sorprendentes.

Aquí, un video de la presentación. Que lo disfruten.

Fuente: Microsiervos

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Y lo dijo sin ponerse colorada…

El Departamento de Estado esta fuertemente comprometido con que la libertad en el internet y la protección a los derechos de propiedad intelectual en el internet avancen. De hecho, ambas prioridades son consistentes. No hay contradicción entre la protección de derechos de propiedad intelectual y la protección de la expresión en el Internet. El Internet ofrece una oportunidad tremenda para creadores e inventores, pero esa promesa no se cumplirá al menos que las reglas del copyright y las marcas registradas se apliquen. La ley es esencial para ambas, la libertad de expresión y la protección de propiedad intelectual, que estan firmemente integradas a la política y la ley de Estados Unidos.
(Hillary Clinton, ex primera dama, actual Secretaria de Estado de los EE.UU. y abogada especializada en propiedad intelectual y patentes. Citada por ATL1040)

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo