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¿Ética? ¿Lo qué? Parte II

Problema:

El gobierno o alguien más dona computadoras a una escuela pública, en un barrio de los considerados «de riesgo».

Soluciónes posibles:

1. La directora (o director) se las lleva a su casa para prevenir robos.
2. La directora o director, por la misma razón, las guarda pero en la escuela y con 25 candados.
3. Se establecen estrategias con toda la comunidad educativa y las autoridades para mantener la seguridad sin quitarle a los chicos la oportunidad de aprender.
4. Se cierra la escuela, renuncian todos y se pone en su lugar una plaza con un monumento a Sarmiento.
5. Ninguna de las anteriores.

A mi no me pregunten. Yo ese día falté.

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¿Ética? ¿Lo qué?

La conocida frase de Dickson, ‘Los problemas sociales asociados a la tecnología provienen de la utilización que de ella se hace y no de la propia naturaleza de la tecnología’, tiene aplicaciones de la más variada gama. Ejemplos:

Problema:

Queremos ver un DVD en clase pero no tenemos reproductor de DVD.

Soluciones posibles:

1. Consiguir el mismo material en VHS porque la escuela sí tiene reproductora de video.
2. Comprar el DVD para la biblioteca de la escuela.
3. Copiar el DVD en el boliche de la esquina o en la casa del primito de Fulanito que tiene una PC que está buenísima.
4. Buscar la misma información en otro soporte que sí podamos manejar.

La solución que seleccionemos probablemente revele nuestra postura con respecto a la tecnología en el aula.

Pero para complicarla un poco más, podríamos decir que el contenido del DVD trata sobre «Ética». ¿Que harías?

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Más que cine, una pesadilla cada vez más real

Hoy Córdoba amaneció nevada, en pleno Noviembre. Hace un par de meses granizo del tamaño de limones azotó a Buenos Aires, fenómeno que se repitió hace un par de días nada más en nuestra ciudad de Rosario. Aquí, tanto los destrozos como el impacto social por la tormenta fueron enormes, porque jamás había sucedido algo por el estilo.

Un aporte casero a  los registros gráficos de la granizada del miércoles.

Por regla general, como en Argentina «nunca pasa nada» -no hay terremotos, no hay huracanes, no hay maremotos ni ninguna otra catástrofe de las que suelen cambiarle la vida a multitudes en un segundo por otros lares-, las previsiones y alertas nunca llegaron o llegaron tarde. El resultado de esto fue que los vidrios muy baratos, las persianas de plástico y los cables aéreos pasaron factura todos juntos y estallaron en pedazos todos al mismo tiempo en el término de 10 minutos. En realidad sí hubo una alerta, y según el Servicio Meteorológico la baja presión debería haber alertado mucho más porque preanunciaba la pedrada, pero todo esto fueron especulaciones del día después.

Recordé de la película «El día después de mañana», en donde nieve en India y granizo en Japón anticipaban el desastre. Si despojamos de la cuestión comercial, espectacular y abrupta al fenómeno que se describe en la película, podríamos compararlo con lo que está sucediendo en estas horas por estos pagos.

El mejor análisis, a nuestro humilde entender, de lo que sucedió en Rosario el miércoles lo hizo un ciudadano común en uno de los medios locales, rodeado de ramas caídas, vidros rotos y con piedras de hielo del tamaño de pelotas de golf en una mano: «Ahora no me vengan a decir que lo del calentamiento global no es cierto».

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La tecnología y la nueva ley: ¿Una 'confusión' orquestada?

En coincidencia con mi post ¿De qué hablamos cuando hablamos de ‘Nuevas Tecnologías’?, encontré en el blog del Lic. Doval, que hacía bastante que no visitaba, varios post sobre la situación de nuestro espacio curricular en la nueva ley de educación.

En una síntesis de la cuestión, digamos que la Educación Tecnológica como tal desaparece en las tinieblas de la desinformación creada por los gurúes de las llamadas «Nuevas Tecnologías», un nuevo y engañoso nombre para lo que se conoce como tecnología informática, y que constituye una noción parcializada del alcance de nuestra materia.

No voy a abundar en el análisis porque prefiero dejarlo en manos de expertos como Luis Doval, por lo que recomiendo la lectura atenta de sus post en el blog -mientras dure, porque se lo nota cansado.

Estas líneas solamente pretenden ser un llamado de alerta a todos los colegas para reflexionar juntos y alzar la voz de atención, si es que coincidimos en el análisis.

Por lo pronto, y a modo de «rebote», publico en mi sitio la propuesta de modificación a la ley, la que apunta a revisar con sentido común y criterio amplio y pluralista las omisiones que se observan en la ley. Estas propuestas pueden leerse aquí.

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