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Solitario

Sociólogos del mundo, uníos. He aquí un chiste gráfico que os servírá para hacer un análisis profundo de las implicancias del uso de las nuevas tecnologías.

Jeje.

Sólo quiero añadir que me lo mandó una amiga, no llego a distinguir la firma (y por eso me disculpo por no poner el crédito), y que es genial, ¿no?

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El aguante a El Cairo

El Mundo como yo lo veoNos sumamos a la cruzada por el Cine El Cairo, el último reducto de cine de autor de la ciudad.

Estamos a punto de presenciar la muerte de uno de los más emblemáticos signos histórico culturales de la ciudad de Rosario. El Cine El Cairo, podría cerrar sus puertas para siempre. El edificio histórico fue puesto a la venta por sus dueños, motivo por el cual la actual gerenciadora del cine podrá seguir alquilándolo hasta el mes de junio. El precio del inmueble: 700.000 dólares.

Según avisa Dr.GEN, la movida por el rescate del viejo cine ya ha comenzado:

Se intenta comprar el inmueble en el marco de una iniciativa conjunta (Estado y empresarios particulares). La Municipalidad de Rosario ya ha comprometido su apoyo, y también se intentará sumar a la Provincia y Nación. Además se lanzarán a la venta unos bonos para recolectar fondos, y se constituyeron dos comisiones: una destinada a plasmar el proyecto cultural, y otra que trabaja detrás del proyecto económico que intentará juntar los fondos para comprar el cine.

Más info ACÁ

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Las 3 leyes… y algo más

Según información publicada por la BBC, que reproducimos en nuestro sitio, el gobierno de Corea del Sur está trabajando en un Código Ético para prevenir el abuso de los seres humanos hacia los robots y viceversa. Se trata de una iniciativa cuyo objetivo es definir las reglas para usuarios y productores de robótica, una industria que es considerada clave por el gobierno surcoreano y en la que está invirtiendo millones de dólares en investigación.

Se estima que el Código de Ética de los Robots sea lanzado durante el mes de abril y para ello un equipo de cinco expertos, que incluye a futuristas y escritores de ciencia-ficción, ya está trabajando en la redacción del texto, que incluirá las tres leyes de la robótica creadas por el escritor Isaac Asimov en su novela corta «Runaround» en 1942.

Pero hay una vuelta de tuerca interesante de analizar.

Primeramente digamos que las tres leyes de la robótica fueron escritas por Asimov y los robots de sus novelas y cuentos están diseñados para cumplirlas. Según describía el autor en sus obras, las leyes de la robótica eran formulaciones matemáticas impresas en los senderos positrónicos del cerebro de los robots. Estas leyes pueden enunciarse de la siguiente manera:

– Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
– Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
– Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Lo interesante que añade esta decisión del gobierno coreano, es que el codigo de ética anunciado también podría incluir la certeza del control humano sobre los robots, protegiendo los datos adquiridos por estas máquinas y previniendo su uso ilegal.

Lo que Asimov elaboró en su momento estaba orientado hacia la protección física tanto de los humanos como de los robots, seguramente porque el autor también estaba embebido en ese temor al que llamó «Complejo de Frankenstein» y que tiene que ver con una rebelión de las máquinas (que también reflejaron Blade Runner y Matrix, entre muchas otras).

En estos tiempos en que el temor mayor tiene que ver con el robo de datos y de identidad, no es un detalle menor que se busque protejer la información , es decir, cuanto aprenderán de y sobre nosotros, y que no pueda ser usada en forma ilegal.

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SETI hace su primer hallazgo… en casa

Leo en FayerWayer que el proyecto SETI ha tenido frutos, pero no son los esperados. Lo comentan así:

SETI@HOME es un proyecto de procesamiento distribuido de la Universidad de Berkeley para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (Search for ExtraTerrestial Intelligence) que ocupa el procesador de los computadores corriendo el cliente cuando estos se encuentran sin uso para analizar las señales captadas por los radiotelescopios.

Y continúa: Luego de 8 años y más de 1 millón de voluntarios corriendo este cliente, ha hecho su primer descubrimiento. Lamentablemente, no es vida en otros planetas, si no un notebook que habia sido robado y que fue recuperado al monitorear los logs de SETI@HOME y ver el IP desde donde se conectaba el laptop cuando no estaba siendo usado.

Esto abre enormes perspectivas para el hallazgo de otros objetos perdidos, como ser:

– Mi paraguas, que aunque está destruido como buen producto chino que es, se ha convertido en objeto de primera necesidad en nuestra ciudad, ahora que somos una ciudad tropical.
– Algún colectivo donde viajar como persona.
– Las Notebooks del proyecto OLPC
– Los sobresueldos de los ’90
– El INDEC
– Etc.

Si tiene ud. alguna sugerencia sobre algún objeto que desee hallar usando este útil proyecto, por favor no deje de comunicarlo en este mismo blog. Gustosos lo agregaremos a nuestra lista que, por supuesto, no leerá nadie.

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Rosario, entre Barcelona y Venecia (podría ser peor)

Llueve. Para muchos la lluvia es sinónimo de nostalgia. A otros la lluvia les despierta recuerdos, con su perfume y musicalidad. Mi hija de 9 años me decía esta mañana, «Papi, ¡como me gusta el olor a lluvia!».

Pero para los comunes peatones que tenemos que salir a trabajar, un día de lluvia en Rosario puede ser sinónimo de infierno.

¿Que no exagere?

Cortes de luz y de todo aquello que circule por cables. Hojas y ramas caídas. Calles anegadas por las bocas de tormenta que están tapadas por la desconsideración de los vecinos y permanecen tapadas por la desidia de funcionarios descuidados. Dentro de los colectivos suele llover casi tanto como afuera. Y varios etcétera más.

Los automovilistas rosarinos hacen uso de una extraña matemática: su velocidad y proximidad al cordón es directamente proporcional a la cantidad de agua que hay en él, e inversamente proporcional a todo lo que tiene que ver con la amabilidad y el respeto por el pobre peatón.

En días así, ciertas calles hacen recordar a Venecia pero sin el romanticismo ni las góndolas, por supuesto. Prefiero la ciudad de los canales, en todo caso.

Por otro lado, los políticos hablan de Rosario como «la Barcelona sudamericana». No tengo el gusto de conocer aquella ciudad catalana pero, a menos que los susodichos exageren o mientan, no pienso ir. No, ni loco.

Hasta aquí llego porque tengo que salir a la calle, y necesito estudiar como sobrevivir a otro día de lluvia en Rosario.

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