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Un GIF animado también puede ser bello

Gracias a Microsiervos me reencuentro con algunos cinemagraphs realmente maravillosos. Estos «GIF animados con estilo» son secuencias de unos pocos fotogramas con imágenes de fotografías o películas, tratadas de tal modo que la zona del movimiento sea solo de algunos elementos.

El que publico acá es original de From me to you. Vale la pena visitarlo y asombrarse con la calidad de los trabajos publicados allí.

Fuente: Microsiervos

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9 de julio de 1816

Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a la naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.
Extracto del Acta de la Declaración de la Independencia Argentina. Fuente: El Historiador.

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La cuestión más molesta

Entre las cosas que la gente no tiene ganas de escuchar, que no quiere ver, cuando en realidad se despliegan ante sus ojos, están las siguientes: que todos los perfeccionamientos técnicos que les han simplificado la vida tanto que ya casi no queda nada vivo, fomentan algo que ya no es una civilización, que la barbarie surge, como algo natural, de esta vida simplificada, mecanizada, sin espíritu, y que, de todos los resultados terribles de esta experiencia de deshumanización a la que se han prestado de buen grado, el más aterrador es el de su descendencia, ya que éste es el que, en resumidas cuentas, ratifica todos los demás. Por ello, cuando el ciudadano-ecologista pretende plantear la cuestión más molesta preguntando: ‘¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos?’, evita plantear esta otra pregunta, realmente inquietante: ‘¿A que hijos vamos a dejar el mundo?’
Jaime Semprun, ensayista fracés, en ‘El abismo se repuebla’

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