La privacidad nos protege del abuso de aquellos que están en el poder, incluso si no estamos haciendo nada malo en el momento de ser vigilados. (…) La privacidad es una necesidad humana básica.(…) Demasiadas personas describen el debate como ‘seguridad versus privacidad’. La verdadera encrucijada es libertad versus control. Tiranía, ya sea la que surge como amenaza exterior de un ataque como la de un escrutinio interno constante por parte de la autoridad, sigue siendo tiranía. La libertad requiere seguridad sin intromisión, seguridad con privacidad. Vigilancia policial indiscriminada es exactamente la definición de un estado policial. Por eso deberíamos ser todos adalides de la privacidad, aun cuando no tengamos nada que ocultar.
Bruce Schneier, experto en seguridad, en El Valor Eterno de la Privacidad.
Je suis un être humain
Los fanatismos que más debemos temer son aquellos que pueden confundirse con la tolerancia.
Fernando Arrabal, escritor y cineasta español
Luego de los atentados de esta semana en París, una nueva demostración de (des)inteligencia de la izquierda más extrema: justificar el asesinato a sangre fría de civiles con un discurso revisionista rebuscado y tendencioso.
Y una nueva demostración de (des)inteligencia de la derecha francesa: amenazar con la pena de muerte a gente que hace de la muerte un culto, recompensas incluidas.
Lo cierto es que no hay justificación para el asesinato. Lo contrario, justificarlo de algún modo, es correr un mal riesgo: dejar de decir por temor a las represalias.
Nada justifica la aniquilación del otro, de sus creencias, de sus convicciones, de su vida misma. Los argentinos tenemos 30.000 razones para nunca más pensar, como ya sucedió, que alguien merece ser aniquilado porque «algo habrá hecho». O sus variantes, como en este caso: «algo habrá creído» o «de algo se habrán burlado».
Déjenme creer en lo que yo quiera y reír de lo que me plazca. Y como alguien dijo, «puedo no estar de acuerdo con lo que digas, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo».
Un enigma de 2.500 años
La fascinante historia del genio de Arquímedes relatada en TED por Christian Carman, y un enigma que los detectives científicos develaron después de 2.500 años.
Más información en «La computadora de Arquímedes». Gracias a Marisa Conde por la referencia.
Desconectados con el debate
Al momento de escribir estas líneas, el artículo titulado «(Des)Conectar Igualdad: un programa que inspiró elogios, pero hoy recibe críticas», escrito por Denise Rabin para La Nación, a escasas horas de ser publicado tiene más de 650 comentarios.
Si bien es cierto que es prácticamente imposible soslayar en los comentarios de artículos de este tenor la chicana política y la opinión tendenciosa -entreveradas con la buena fe de muchos-, soy de la opinión de que la cantidad de participantes indica en alguna medida lo poco que se debaten estas cosas.
Fui consultado por la periodista durante la investigación para el artículo y -más allá de ciertas reservas de mi parte con respecto al medio de origen en cuanto al abordaje de esta cuestión puntual- participé con la expectativa del debate que esto puede generar. Cómo le respondí a una colega que comentó el artículo en mi perfil de Facebook, creo que la nota tiene el valor de lo objetivo, desde que nos permitió hablar a quienes de un modo u otro vivimos la experiencia. No es el estado y tampoco son los ‘especialista’ quienes opinan, sino los trabajadores que cada día confrontan la situación en el aula.
En lo personal, escribí mi primera entrada al respecto de la entrega de notebooks en la escuela en marzo del año 2006, cuando el proyecto era parte de una idea global llamada OLPC (One computer per child), y ya iban saliendo a la luz algunas contradicciones que no habilitaban el optimismo.
Una de esas contradicciones, sobre las cuales hablo no sólo en el artículo en cuestión sino también en otros, es que el Plan Conectar Igualdad alcanza sólo a los alumnos de la escuela pública dejando afuera a los de la escuela privada, asumiendo que todas las escuelas privadas cuentan con sus propios recursos. Esta decisión ignora el hecho de que existen escuelas privadas confesionales o dependientes de otras instituciones en zonas de riesgo en las que los recursos apenas alcanzan. De este modo, se deja afuera de esta especie de «paraguas digital» a una gran porción del alumnado que supuestamente está favorecido por tener una computadora en su casa.
Esta situación generó un hecho para nada inocente: fue aprovechado por algunas poderosas editoriales escolares, que comenzaron a ofrecer a ciertas escuelas privadas con poder adquisitivo su propio modelo, las llamadas «aulas digitales».
Otra objeción de mi parte tiene que ver con la capacitación: si hacemos con la notebook lo mismo que con un libro o una calculadora, sin el valor agregado de la experimentación, la búsqueda, la innovación, la creatividad, entonces sólo cambió el formato y hubo una simple transferencia de lo analógico a lo digital. Pero para ello se requiere capacitación. Amplia, abarcativa, creativa, dinámica. Y presencial, desde ya.
Es innegable que la entrega de las máquinas, aun parcializada y con fallas, es siempre ventajosa. Puso el dispositivo en manos de los chicos, y eso siempre es un avance. Si era el dispositivo correcto y adecuado -no se fabrican más las netbook, ¿no hubiera sido conveniente entregar tablets?- es otra discusión. Lo importante es que las máquinas están y ayudan de alguna manera a cerrar la brecha digital, al menos en los sectores más postergados.
La pregunta entonces, es: ¿alcanza sólo con el aparato, o se necesita también un proyecto que le brinde contenido, que lo haga provechoso, con sentido? Alli, sin dudas, se encuentra la deuda fundamental del Plan.
La nota completa puede leerse haciendo clic en este link.
Tecnología, capitalismo y control
Es fácil hacer corresponder a cada sociedad distintos tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes sino porque expresan las formas sociales capaces de crearlas y utilizarlas. Las viejas sociedades de soberanía manejaban máquinas simples, palancas, poleas, relojes; pero las sociedades disciplinarias recientes se equipaban con máquinas energéticas, con el peligro pasivo de la entropía y el peligro activo del sabotaje;
las sociedades de control operan sobre máquinas de tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo peligro pasivo es el ruido y el activo la piratería o la introducción de virus. Es una evolución tecnológica pero, más profundamente aún, una mutación del capitalismo.
[Gilles Deleuze en “Posdata sobre las sociedades de control”]
- « Anterior
- 1
- …
- 116
- 117
- 118
- 119
- 120
- …
- 393
- Siguiente »



