Los seguidores de la saga bien saben de que estamos hablando con sólo ver la foto: Geordi La Forge, personaje ficticio de la serie de televisión Star Trek: The Next Generation interpretado por el actor LeVar Burton, nació completamente ciego y gracias a la tecnología recibió unos implantes y un visor que le permiten alcanzar un tipo de visión muy avanzada.
Una noticia esperanzadora nos dice que ese futuro de ficción se acerca a pasos agigantados: un hombre ciego recupera la visión con implantes de electrodos. Según se informa, un inglés de 73 años llamado Ron, ciego por los últimos 30 años, ha visto nuevamente la luz gracias a los últimos avances en biotecnología.
Usando un ojo biónico con el nombre comercial de Argus II, Ron fue operado hace siete meses para implantarle un arreglo de electrodos en la retina que se conectan a una cámara especial, montada en un par de lentes a través de un receptor ubicado fuera del ojo. La activación de los electrodos alimenta artificialmente el nervio óptico con señales de acuerdo a la luminosidad de cada punto en la escena.
Gracias a este riesgo que se tomó, porque el procedimiento aún está en investigación clínica, hoy Ron es capaz de seguir las líneas blancas de una calle y distinguir entre medias blancas, negras y grises.
Fuente: http://blog.digitalk.com.ar
Este año que recién comienza fue declarado
– El 24 de diciembre de 1968 la tripulación de la Apolo 8, la primera misión que viajó hasta la Luna y puso a tres seres humanos en la órbita del satélite, tomó la fotografía AS08-14-2383, más conocida como «Amanecer terrestre», que muestra la salida de la Tierra vista desde su satélite.
– El 2 de Enero de 1959, un cohete R-7 modificado despegó desde Baikonur, impulsando la pequeña nave Ye-1 para alcanzar la velocidad de escape necesaria para salir de la órbita terrestre, siendo el primer objeto fabricado por el Hombre que lograba abandonar la Tierra con destino a la Luna.
– El 4 de enero del 2004 el rover Spirit llegó a Marte. Veintiún días después llegó su compañero, Opportunity. La misión, que inicialmente duraría unos 3 meses, sigue explorando el planeta rojo cinco años después. Más de una vez se despidió la NASA de sus mimados juguetes, pero gracias a las tormentas de viento que limpian sus paneles solares, se han despertado y comunicado con el planeta Tierra para recibir nuevas instrucciones. Los científicos esperan la próxima tormenta para encomendarles sus dos nuevas misiones.
La sonda 






