Saltar al contenido

Espacio

Notas y artículos sobre astronomía y tecnología espacial

El Telescopio Espacial Roman explorará el cautivador misterio de la energía oscura

A finales de agosto, el gran observatorio espacial de la NASA recorrerá 1,5 millones de kilómetros antes de llegar a su destino final: el punto de Lagrange 2, una ubicación que compartirá con el telescopio espacial James Webb. Desde allí, tendrá una vista constante y sin obstrucciones de una amplia región del cielo.

Con una resolución comparable a la del observatorio Hubble y un campo de visión cien veces mayor, este telescopio podrá captar imágenes más extensas del cosmos, cartografiará la distribución de la materia y nos ayudará a responder una de las grandes preguntas de la astrofísica moderna: ¿qué es la energía oscura?

El nombre

Nancy Grace Roman fue una astrónoma estadounidense y una de las primeras mujeres ejecutivas de la NASA, y una de las «fundadoras visionarias del programa espacial civil estadounidense». A menudo se la conoce como la «madre del Hubble» por su papel en el diseño del telescopio espacial Hubble. Fue oradora y educadora pública activa, así como una defensora de las mujeres en la ciencia.


Más información en https://science.nasa.gov/mission/roman-space-telescope/

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

La tripulación del programa Artemis II de la NASA despega hacia la Luna

El lanzamiento de la misión NASA Artemis II está programado para este miércoles 1 de abril de 2026 a las 19:24 (hora de Argentina) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Esta misión tripulada orbitará la Luna durante 10 días, marcando el regreso humano al espacio profundo tras 54 años.

Mirá el despegue aquí:

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Actualización sobre las fechas tentativas de lanzamiento de Artemis II

Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, la tripulación de Artemis II, se encuentran ante una nueva postergación del lanzamiento de la misión, en la que durante su viaje de unos 10 días de duración, sobrevolarán la Luna y pondrán a prueba los sistemas de soporte vital de la nave espacial Orion en el hostil entorno del espacio.

Ahora informa la NASA que en la noche del 19 de febrero, los equipos técnicos de la Agencia completaron con éxito el segundo ensayo general con circulación de combustible del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial de la misión Artemis II. La prueba incluyó la carga de propelentes y un simulacro de cuenta regresiva, y todos los sistemas funcionaron correctamente. Sin embargo, en la madrugada del 21 de febrero, durante las operaciones posteriores al ensayo, se detectó una interrupción en el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete. El helio es esencial para presurizar los tanques de hidrógeno líquido y oxígeno líquido, así como para mantener las condiciones ambientales adecuadas del motor de dicha etapa.

Tras detectar este problema, ahora planean llevar el cohete y la nave Orion de vuelta al Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Espacial Kennedy a partir del 25 de febrero, dependiendo de las condiciones meteorológicas. Este traslado, necesario para determinar la causa del problema y solucionarlo, implica que la ventana de lanzamiento de marzo ya no está bajo consideración.

Más información, en https://ciencia.nasa.gov/sistema-solar/artemis-ii-resumen-de-la-mision/

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

La NASA descubrió una posible biofirma en Marte

Una muestra recolectada en Marte por el rover Perseverance, el vehículo explorador de la NASA, en un antiguo río seco en el cráter Jezero podría conservar evidencia de vida microbiana. Tomada de una roca llamada Cheyava Falls, la muestra, conocida como Sapphire Canyon, contiene posibles firmas biológicas, según un artículo publicado en la revista científica Nature.

Una biofirma potencial es una sustancia o estructura que podría tener un origen biológico pero que requiere más datos o estudios adicionales antes de poder llegar a una conclusión sobre la ausencia o presencia de vida.

El desarrollo del tema, en la columna siguiente:

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Un ‘viajero’ contra la obsolescencia

Crédito de la imagen: muckrock

Casi 50 años y 24 mil millones de kilómetros después, la tecnología detrás de las Voyager 1 y 2 sigue funcionando a la perfección, mientras continúan alejándose de la Tierra a una velocidad de 17 kilómetros por segundo.

La misión Voyager comenzó en 1977 con los lanzamientos de las sondas Voyager 1 y Voyager 2. Han sobrevolado los gigantes gaseosos de nuestro Sistema Solar, tomando fotografías y enviando datos. Y continúan aún hoy.

La computadora activa más antigua

Efectivamente, podría afirmarse que la computadora en funcionamiento más antigua no se encuentra en la Tierra sino en el espacio. En realidad, es probable que las computadoras a bordo de estas sondas son más antiguas que la fecha de lanzamiento en 1977, ya que lleva tiempo diseñar y construir una sonda espacial, y certificar que sus computadoras abordo son aptas para misión a encomendar.

El software original de control y análisis de las naves fue escrito en el lenguaje de programación Fortran 5 (más tarde transferido a Fortran 77) y aunque algunas partes del software todavía se encuentran en Fortran, otras han sido trasladadas al lenguaje C. Lo cierto es que el equipo de la Voyager tuvo que contratar hace unos años a un nuevo programador que tuviera experiencia en FORTRAN, en ocasión del retiro del programador original. Se trata del lenguaje de programación original instalado en estos equipos, que fuera desarrollado en 1957 por IBM y que continúa siendo usado por programadores científicos, de allí la dificultad en hallar especialistas.

Si bien por obvias razones el hardware no se ha actualizado desde que salió de la Tierra, el software sí se ha mantenido actualizado para cumplir con los nuevos requisitos de la misión. La NASA sigue en contacto con estas sondas, realizando investigaciones científicas ya fuera de la heliosfera.

¿Obsolescencia? ¿Qué es eso?

Las computadoras a bordo de las sondas Voyager tienen cada una 69,63 kilobytes de memoria en total. Eso es más o menos suficiente para almacenar un archivo jpeg de Internet promedio. Son capaces de ejecutar aproximadamente 81,000 instrucciones por segundo y transmitir sus datos a la Tierra a 160 bits por segundo. Los datos científicos de las sondas se codifican en antiguas máquinas de cinta digital de 8 pistas, bastante lejos de la unidad de estado sólido que usted, lector, utiliza actualmente su portátil, seguramente. Una vez que se han transmitido la información relevada a la Tierra, la nave sobrescribe los datos enteriores para almacenar las nuevas observaciones.

Cabe destacar que la NASA no necesita conservar sus viejas computadoras terrestres para recibir los datos que las sondas envían. La mayoría del equipo científico utiliza actualmente computadoras portátiles Mac. Sin embargo, en los inicios de la misión se utilizaban computadoras de escritorio con unidades de disquete de 8 pulgadas.

A raíz de la reducción de gastos que el gobierno implementó en los años ’70 en la NASA, para las Voyager se usó un sistema de mando informático (CCS) desarrollado originalmente para el programa Viking. El CCS es el principal responsable de coordinar los otros dos sistemas de a bordo, el sistema de datos de vuelo (FDS) y el sistema de control de actitud y articulación (AACS), de actuar según las instrucciones de la Tierra y de detectar problemas o averías, llegado el caso.

El FDS es responsable de registrar los datos científicos de los instrumentos de la sonda y transmitirlos. Fue diseñado internamente en la NASA debido a su exigencia, ya que debe transmitir sus datos a una frecuencia muy alta para garantizar que pueda llegar a la Tierra sin ninguna pérdida.

En un mercado como el nuestro, en el que el hardware se vuelve bastante rápidamente obsoleto, en las sondas Voyager lo ha hecho a un ritmo mucho más lento. Y continúa funcionando.

Es una excelente noticia que estas máquinas puedan funcionar casi 50 años. Es un cambio de perspectiva saber que las computadoras son capaces de alcanzar un nivel de resistencia tan alto, más allá de las exigencias del mercado y sus mandatos de rápida obsolescencia.

Escuchá nuestra columna sobre este contenido:

Fuente: Muckrock.com

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo