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Cultura - 77. página

Expresiones culturales diversas.

Un verdadero PACTO para la vida

Me llega por intermedio de un conocido, integrante él del grupo La Barca, esta gacetilla de la Asociación Civil PACTO de la ciudad de Santa Fe:

Hola chicos y chicas!!

Este mail es una invitación, para que se sumen a este programa, hecho por la gente y para la gente.

El 1º de diciembre es el Día Internacional de la Lucha contra la transmisión del Vih-Sida, y para conmemorarlo, la Asociación Civil PACTO, organizó un programa con actividades artísticas y culturales que se muestran en el adjunto, TODAS son totalmente LIBRES y GRATUITAS. Queremos que sean partícipes del mismo, están todos/as invitados a colaborar en la actividad que quieran y durante el tiempo que quieran, son bienvenidos!!!

Para ello, el lunes 23 y el miércoles 25 de noviembre vamos a llevar a cabo dos talleres para la capacitación de los voluntarios. Serán en Santa Fe Capital, en la Vecinal Siete Jefes –Bulevard Mutis y Laprida, cerca del faro de la costanera- a las 18.30. Durará cerca de dos horas. Pueden asistir a cualquiera de los dos, necesitaríamos que nos confirmen su presencia por el tema espacio y organización de los talleres. Los temas a tratar serán: vih-sida, mitos y verdades, uso del preservativo, y actividades de prevención.

En caso de querer participar y no poder asistir en estos horarios, avisen también, es probable que organicemos un tercer encuentro. Desde ya les agradecemos a todos y todas. Los esperamos!!!

Aquí, el detalle de las actividades del programa:

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Andrajos

La mayoría de la gente se avergüenza de la ropa raída y de los muebles destartalados, pero más debería ruborizarse de las ideas andrajosas y de las filosofías gastadas.
Albert Einstein

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Labor premiada

Ana María Córdoba, responsable de Centro de Bibliotecarios Santa Fe, un blog que es «una instancia de Intercambio y conocimiento On Line para bibliotecarios dependientes del SPEP provincia de Santa Fe en primer lugar, y además favorecer la comunicación con nuestros colegas del ámbito oficial público», nos hizo llegar el siguiente mensaje:

Te comunico que inesperadamente me llego este email con la consiguiente sorpresa que la quiero compartir con Uds. Me llego una mención y me hacen una entrevista en AM: 1300 Khz. Radio Nacional. El programa es el siguiente: «El sonido de mi gente», Sabado 14/11 de 9 a 10:30 hs. La entrega de la mención es el Jueves 26 /11 a las 20 hs en el Teatro Nacional, Córdoba 1331, Rosario.

Ana María y sus colaboradores han sido merecedores del premio por su labor solidaria y en el arte. Sin dudas, muy merecido.

Desde Apuntes e Ideas, les hacemos llegar nuestras felicitaciones y un ¡adelante!

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El poder de las palabras

Estamos en un mundo en el que la palabra se deprecia de manera muy vil. Pero eso no quiere decir que no haya novela, filosofía, cine, música. Es interminable la cantidad de palabras bien dichas que hay por encima de las nefastas. Desgraciadamente, palabras con mucho poder pueden ser muy breves. Suelten la bomba, es tan breve como decir Te amo.
Luis Alberto Spinetta

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Rotos los diques de la inteligencia, las palabras surgen como armas

Sucedió en el término de dos o tres semanas y la sociedad lo tomó casi como una humorada. Pero al leerlo todo junto, se entiende por qué surgieron voces de alarma sobre el nivel de violencia verbal de algunos personajes públicos. En su edición de hoy Clarín desanda esta realidad a partir de un concepto sumamente preocupante: «Según los expertos, el lenguaje ya no es mediador: es el arma que dispara conflictos». ¿Incontinencia verbal? Veamos:

«Que la chupen. Que la sigan chupando, que la sigan mamando».
Diego Maradona durante una conferencia de prensa, hablándole a sus críticos.

«Me entregaron estos hijos de puta».
Néstor Kirchner, acusando a Sergio Massa y a Florencio Randazzo, luego de perder en las últimas elecciones.

«La verdad me importa tres pitos. Si lo hicieron para bajarme de la supuesta candidatura, me importa recontra tres pitos. Que se la recontra metan en el medio del culo».
Carlos Reutemann, hablando sobre una supuesta operación para obligarlo a renunciar como candidato para el 2011

«Son todas morochas, ni una rubia contratan».
Jueza Rosa Elsa Parrilli mientras intentaba que dos empleadas de tránsito del gobierno de la Ciudad le devolvieran el auto que había sido secuestrado por estar mal estacionado.

Si, así todo junto suena feo. Pero esto fué dicho en los medios por personajes públicos. Lo escuchamos todos, aun sin desearlo, porque no hubo programa o medio gráfico que no lo reprodujera.

Claro que suena feo.
Pero no es lo único que se dice. Son raros los programas de TV, por mencionar un ejemplo, que no incluyan un lenguaje chabacano y hasta soez, no importa el tema sobre el que estén hablando. Sea un personaje público o un opinador callejero, nadie mide las palabras y, mucho menos, la sensibilidad del oyente circunstancial. En una especie de desvalorización de la comprensión del interlocutor, se echa mano de la mala palabra para expresar una idea, o mejor dicho, la falta de ellas.

Sin embargo, no sólo la mala palabra es violenta. Por caso, sin usar malas palabras las expresiones de Parrilli son un flagrante ejemplo de violencia verbal: están cargadas de la discriminación, humillación y desprecio que tiñen los discursos de muchos personajes públicos.

Algunas reflexiones que recoje Clarín en el mencionado artículo son por demás alarmantes:

No es casual que en un mes podamos contar estas dos historias (la de Parrilli y la de Maradona) porque es un síntoma claro de los tiempos que vivimos como sociedad. La palabra, como herramienta para dirimir conflictos, está debilitada. Ahora es al revés: el lenguaje se convirtió en el arma que dispara el conflicto. Incluso, basta un tono o una seña para agredir al otro.
María Elena Qués, licenciada en Letras y docente de la UBA y de la Universidad Del Salvador, especialista en Discurso político.

Es interesante un aspecto de la reflexión de la especialista que la autora del artículo ilustra del siguiente modo:

Los protagonistas de estas historias de intolerancia verbal tienen orígenes distintos, pero algo que los vincula: el poder.

Es por esto que la violencia verbal no reconoce nivel social y actividad: deportistas, jueces y también políticos y conductores de TV, todos personajes con alguna cuota de poder, pierden los estribos y estallan. Pero, ¿es eso excusa?

En ninguno de los dos casos la situación emotiva los avala. El deportista genial, mimado y apaleado, que dice lo que piensa porque es ‘Dios’. Una jueza que, en actitud ambivalente, usa un leguaje detestable que nada tiene que ver con su cargo. Y en el medio, los imperativos, los insultos o, dicho de otra manera, sacar lo más grosero de sí para horrorizar, no para conciliar.
Susana Anaine, licenciada en Letras y subdirectora del Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filología de la Academia Argentina de Letras

El problema de estas situaciones es que perdieron su excepcionalidad: ya están naturalizadas.

Hay un problema de registro, porque no existe adecuación del lenguaje al rol que se ocupa. Aunque en el caso de Maradona es menos grave: su declaración es, en definitiva, de la jerga futbolística. Lo inesperado es que se dio en medio de una conferencia de prensa. Está tan naturalizada la agresividad que en cualquier hecho cotidiano intercambiamos palabras violentas. Pensemos ¿Quién le dice ‘buenos días’ a un taxista? ¿Quién le pide amablemente un café al mozo?
Martín Menéndez, doctor en Lingüística, docente de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA e investigador del Conicet.

Estos niveles de agresión verbal, según surge del análisis de los especialistas, tendrían por objetivo reducir al otro al silencio o, por el contrario, ir en escalada para que la palabra termine de perder su poder de ser mediadora.

Esta naturalización no sería sino la evidencia del grado de deterioro del lazo social.

Fuente: Clarin.com

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