Impresionantes imágenes de esta madrugada, del momento en que en Santiago del Estero se hizo de día en plena madrugada.
Ambiente - 18. página
Entradas sobre tecnología y ambiente.
Una peligrosa trama de impunidad y desinformación
El pasado miércoles, el periodista Oscar Di Vincensi dio a conocer un video grabado por él mismo en Alberti, provincia de Buenos Aires, en el que muestra cómo fue literalmente fumigado cuando quiso documentar el incumplimiento de una ordenanza municipal, que establece una distancia de mil metros de zonas residenciales como límite para la fumigación de los campos.
En el video, Di Vincensi advierte cómo una máquina tipo «mosquito» de la empresa Zunino, comienza a fumigar la zona prohibida incumpliendo la ordenanza. El periodista tuvo que ser internado por intoxicación con agroquímicos.
Fumigaciones Zunino es una de las cuatro empresas fumigadoras habilitadas para operar en la zona, cuyo propietario, Juan Manuel Zunino, es hermano de la Jefa de Medio Ambiente de Alberti, quien el año pasado se vió envuelta en un escándalo por el sobrevuelo de un avión fumigador sobre la ciudad.
Según el medio on line Tribuna de Periodistas, el 15 de diciembre pasado la Suprema Corte de la Provincia de Bs. As. dictó sentencia sobre fumigaciones con agroquímicos en las adyacencias urbanas en la ciudad de Alberti y revocó la sentencia de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Penal y Garantías del Departamento Judicial de Mercedes, que había rechazado el amparo judicial interpuesto por una familia albertina afectada por las aplicaciones vía terrestre con agroquímicos en un predio rural lindante a su casa. Si bien la familia había solicitado que la restricción de la fumigación se circunscribiera a 200 metros desde su vivienda, el máximo tribunal fijo un criterio más amplio e hizo una interpretación de la ordenanza municipal del Concejo Deliberante del Partido de Alberti, que la fija en mil metros.
Lo preocupante de todo esto es, a nuestro entender, la trama de impunidad y desinformación que tiñe las miradas y aun las acciones de quienes intervienen en estos hechos: la violencia patoteril de quienes se mueven en contra no sólo de las leyes y ordenanzas, sino de la vida humana; el periodista que se inmola innecesariamente en pos de la noticia; aquellos quienes defienden o atacan -ambos- estos medios de producción con el sólo argumento de sus opiniones. En definitiva, todos ellos con la soberbia de creerse dueños de la verdad y aun de la vida -o muerte- del otro, del prójimo.
Se trata de una ceguera grave: se adopta y defiende todo lo que esté a favor de la causa, y se denosta todo lo que siquiera asome una contradicción de aquello que se da por sentado.
Es la peor de las cegueras, la que tampoco logra siquiera percatarse de que el tuerto es el rey.
Fuente: Tribuna de Periodistas
Moderado optimismo por la capa de ozono
La capa de ozono es el escudo gaseoso protector de la vida en la Tierra, que impide que el sol cocine nuestra piel.
A mediados de la década de los ’80, científicos del British Antartic Survey, quienes monitoreaban las cantidades de ozono en la Antártida desde 1957, descubrieron que los niveles de concentración de este gas en la atmósfera habían disminuido y estaban a punto de entrar en estado terminal.
La buena noticia es que los científicos han descubierto que el agujero en la capa de ozono se cierra lentamente, gracias a lo pactado hace 25 años en Montreal.
El Protocolo de Montreal, que fue negociado por 193 países en 1987 y entró en vigencia dos años después, obligó a las naciones firmantes a reducir el uso de los químicos que destruyen esta capa protectora, convirtiéndose en el acuerdo internacional en medioambiente más exitoso de la historia. Esto se debió a que fue eficaz en vincular a los Estados en el control de las emisiones de sustancias reactivas con el ozono, como los clorofluorocarbonos o CFC, presentes en aerosoles o en los sistemas de refrigeración, entre más de 100 sustancias destructoras de ozono.
El mexicano Mario José Molina fue quien descubrió que los CFC eran los causantes de aquella destrucción. Este hallazgo no solo le valió al científico el Premio Nobel de Química en 1995, sino que propició las bases de este acuerdo.
De no haberse controlado la destrucción de la capa, las sustancias que la dañan se hubieran multiplicado por 10 en 2050, según simulaciones elaboradas por la NASA, produciendo enfermedades como cancer de piel o problemas oculares.
De todos modos, la comunidad científica es moderadamente optimista: falta tiempo y desafíos por superar. Una de las razones es que los CFC que ya alcanzaron la atmósfera tienen una vida útil estimada entre 75 y 150 años. Es por esto que a partir del año 2000 comenzó a detectarse la pérdida también en el Polo Norte, alcanzando una disminución del 80% en mediciones recientes.
Otra razón son las sustancias de reemplazo de CFC: si bien los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) son menos agresivos para el ozono, también son potentes gases de efecto invernadero y no se halla un sustituto amigable con el ambiente.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha dicho que una recuperación definitiva de la capa podría ocurrir en el 2060 para la mayor parte de la Tierra y en el 2075 para el caso de la región antártica y zonas de Chile y Australia, donde el agujero se ha estabilizado.
Mientras tanto tendremos que seguir mirando al Sol con respeto.
Fuente: VERDEate.com
La malformación de un negocio
El modelo productivo del país está basado en agroquímicos: si se prohíben, se acaba el negocio.
(Dr. Andrés Carrasco, investigador principal del CONICET en el Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA, científico que en 2009 presentó su investigación hecha con embriones de anfibios y pollos, demostrando que el glifosato causa malformaciones. Citado por la Agencia CTyS de la Universidad de La Matanza.)
- « Anterior
- 1
- …
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- …
- 34
- Siguiente »


