En Doce fotografías en blanco y negro que no terminan de contar su historia, su autor nos explica el sentido del post:
Hay fotos que se explican solas y otras que necesitan un pequeño empujón. Instantáneas que se dejan fuera de encuadre retales de la historia que quieren contar. Son grandes trabajos del fotoperiodismo olvidado, testimonios gráficos de hechos insólitos pero que suplican una pequeña aclaración. A continuación un paseo anacrónico por una pequeña colección de ellas, en blanco y negro. Recomiendo imaginar, antes de leer, el contexto de cada una de las sugerentes o impactantes imágenes.
La foto del inicio de este post es uno de esos impresionantes registros gráficos, algunos curiosos, otros duros, todos sorprendentes. En la imagen, tomada el 2 de agosto de 1914 por Heinrich Hoffmann -quién llegaría a ser fotógrafo personal del dictador-, Hitler aparece en una manifestación multitudinaria en Munich, en defensa de la declaración de hostilidades contra Rusia.
Digno de verse, se encuentra haciendo clic aquí.

Seguí con preocupación e interés el largo proceso hasta el momento del rescate de los 33 mineros atrapados en las profundidades de la desidia de corporaciones inescrupulosas, y me emocioné con las 24 hs. y monedas que duró la vuelta a salvo, maravillado por la precisión y meticulosidad del rescate. Y claro, debo confesar que sentí un poco de sana envidia también. 




