HOLA RECIEN LEO COMENTARIOS DE UN ARTICULO MIO SOBRE EL ESTRES ,POR SUPUESTO SOY LA LIC ARIOVICH,
NO ENTENDI EL FINAL
TE DIO RISA QUE LOS ARGENTINOS TRATEN DE CAMBIAR O QUE ESO SEA UNA ILUSION MIA ?
GRACIAS POR TENERME EN CUENTA
Sólo intenté releer los resultados de la investigación, no sin ironía, porque me dió la impresión de que la investigación no hace más que confirmar nuestra inmadurez como ciudadanos. Me permito mencionar que mi escrito en el blog lleva ya 4 años (es de octubre de 2005), y releyendolo y repensando la cuestión veo que podría yo reformular mi forma de expresarlo, pero tambièn veo que nada ha cambiado, y que se sigue confirmando lo del título: seguimos pensando que la culpa siempre es del otro.
No tomo su comentario para la ocasión como «sólo» una opinión, por eso creo útil explicarle lo que pensé en su momento: tiene que pasar mucha más agua bajo el puente como para poder concluir que algo ha cambiado, porque a pesar de las encuestas los argentinos seguimos siendo prejuiciosos, egoistas y descuidados. Cuando dejemos de echar culpas y comencemos a hecernos responsables de nuestros propios actos, allí sí tal vez podamos hablar de «el otro» para crecer juntos y no para ver «la paja en el ojo ajeno».
Es sólo mi opinión, y le agradezco por escribirme y permitirme ampliarla.
"Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas sino las ideas".
Victor Hugo, poeta, político e intelectual francés.
La tecnología no comienza ni termina en la computadora o el celular, claro. El planeta ha girado al revés de lo que los especialistas y futurólogos imaginaban antes de la invención de transistor. Tal vez es por ese vértigo que se terminan confundiendo las llamadas “nuevas tecnologías” con el planteo y la solución de problemas concretos que viene brindando la tecnología desde que alguien dejó de hacer las cosas con las manos para usar una herramienta. Aunque por supuesto también hablamos de esos artilugios, lo que buscamos aquí es correr la mirada desde las nuevas tecnologías, tan presentes en la educación hoy, hacia las tecnologías en general, como un intento de recuperar el carácter social y el pensamiento crítico que deberían acompañar a los avances tecnológicos.
HOLA RECIEN LEO COMENTARIOS DE UN ARTICULO MIO SOBRE EL ESTRES ,POR SUPUESTO SOY LA LIC ARIOVICH,
NO ENTENDI EL FINAL
TE DIO RISA QUE LOS ARGENTINOS TRATEN DE CAMBIAR O QUE ESO SEA UNA ILUSION MIA ?
GRACIAS POR TENERME EN CUENTA
Estimada Licenciada:
Le agradezco por dejar su comentario en mi blog, al respecto de mi post sobre lo que más enoja a los argentinos. No fue mi intención ofenderla, por supuesto, y me disculpo si esa es la interpretación que ud. hace de mi artículo.
Sólo intenté releer los resultados de la investigación, no sin ironía, porque me dió la impresión de que la investigación no hace más que confirmar nuestra inmadurez como ciudadanos. Me permito mencionar que mi escrito en el blog lleva ya 4 años (es de octubre de 2005), y releyendolo y repensando la cuestión veo que podría yo reformular mi forma de expresarlo, pero tambièn veo que nada ha cambiado, y que se sigue confirmando lo del título: seguimos pensando que la culpa siempre es del otro.
No tomo su comentario para la ocasión como «sólo» una opinión, por eso creo útil explicarle lo que pensé en su momento: tiene que pasar mucha más agua bajo el puente como para poder concluir que algo ha cambiado, porque a pesar de las encuestas los argentinos seguimos siendo prejuiciosos, egoistas y descuidados. Cuando dejemos de echar culpas y comencemos a hecernos responsables de nuestros propios actos, allí sí tal vez podamos hablar de «el otro» para crecer juntos y no para ver «la paja en el ojo ajeno».
Es sólo mi opinión, y le agradezco por escribirme y permitirme ampliarla.
Saludos,
Prof. Enrique A. Quagliano