Dos poderosas corrientes convergen en el Cañón Submarino de Mar del Plata, en la Zona Económica Exclusiva de Argentina. Una es cálida y salada; la otra, rica en nutrientes y fría. Juntas, forman la Confluencia Brasil-Malvinas, una de las regiones con mayor energía de nuestro océano global. Estas corrientes ayudan a redistribuir el calor desde los trópicos hacia los polos y desempeñan un papel fundamental en el clima terrestre.
Si bien los científicos saben que estas corrientes sustentan los ecosistemas de los cañones submarinos, sus efectos nunca se han visualizado. Esta expedición explora la diversidad y distribución de las comunidades del fondo marino en uno de los cañones de aguas profundas más grandes del país.
En 2012 y 2013, científicos argentinos llevaron a cabo una serie de expediciones, Talud Continental I-III, en esta región utilizando redes de pesca y redes de arrastre. Con estas herramientas de baja tecnología, descubrieron nuevas especies y publicaron más de 60 artículos. Su investigación permitió a muchos estudiantes lanzar sus carreras de biología marina. Incluso sin acceso a tecnología de punta, estas expediciones anteriores proporcionaron evidencia de coral de agua fría que alberga abundantes peces e invertebrados.
Sin embargo, la distribución de estos ecosistemas dentro del cañón y sus estructuras ecosistémicas siguen siendo poco conocidas. Utilizando el ROV SuBastian, los científicos realizan las primeras observaciones in situ de esta enorme característica del fondo marino y documentarán la biodiversidad que alberga. Pudimos seguir en vivo por YouTube las alternativas de la expedición.
Dirigida por el Dr. Daniel Lauretta del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia – CONICET, Argentina, la expedición establecerá una base sólida para futuras investigaciones, conservación y gestión de recursos.
Fuente: Schmidt Ocean Institute




