Saltar al contenido

Facebook - 6. página

Acoso, redes y chicos en internet

IMG_20140502_190623

Ayer por la tarde participé como invitado en el programa “Otra vuelta”, que se emite por Radio Nacional Rosario, para hablar sobre ciberacoso, redes virtuales y chicos en internet.

Gracias a Lilian Alba por la invitación. Estuve muy cómodo y la charla fue muy agradable.

¡Gracias a todos!

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Vic Gundotra dejó Google

El anuncio, hecho ayer por el propio Gundotra en el servicio que él mismo creó, Google+, sacudió al mundillo tecnológico.

Ya se barajan varios nombres para sucederlo, pero según se rumorea en las redes no será ninguno de los esperados -por caso, su segundo Bradley Horowitz- sino el vicepresidente de ingeniería Dave Besbris.

En su mensaje de partida, titulado «And then», Gundotra apela a la emotividad usando una anécdota personal y agradeciendo a todos sus colaboradores en Google.

Con cierta obsesión por leer entre líneas, me llamó la atención que Vic agradezca a Page y ni siquiera mencione a Brin en el mensaje. El bueno de Larry devolvió las atenciones alabando al ahora ex empleado y asegurando que G+ seguirá adelante.

Y una duda: G+ no logra ganar terreno frente a FB y Twitter. ¿Tendrá algo que ver eso con esta partida?

Lo cierto es que habrá que esperar algunos días, probablemente, para conocer los planes futuros del renunciante empleado VIP de Google.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Las condiciones de Facebook que aceptamos sin leer

lupaEn nuestras charlas sobre privacidad en internet dedicamos un momento a hablar sobre el hecho de que aceptamos las condiciones de uso de los programas que instalamos o las redes de las que participamos, sin prestarles mayor atención.

Las condiciones de servicio o «términos de servicio»ToS, por sus siglas en inglés-, son un conjunto de cláusulas a las que nos obliga un proveedor cuando nos registramos en un servicio, usamos por primera vez una aplicación o instalamos un programa. Se trata básicamente de la descripción de los derechos y obligaciones legales que tienen tanto el usuario como el prestatario del servicio en cuestión, y al que ambas partes se comprometen con la sola aceptación por parte del usuario. Es decir, cuando hace clic en «Aceptar».

Estas condiciones de servicio suelen ser de tal complejidad, tan difíciles de leer y cargadas de términos jurídicos, que la mayoría de nosotros las pasa de largo. Craso error.

A partir del análisis de unos pocos casos -algunos graciosos, otros serios, todos preocupantes-, vamos demostrando en nuestras charlas como es que surgen las sorpresas, los malos entendidos y aun los problemas al momento de hacer uso de tales herramientas o servicios.

En relación con está problemática, el sitio de tecnología ALT1040 acaba de publicar un artículo, titulado «Condiciones de Facebook: todo lo que aceptaste sin leer, explicado de forma clara» en el que desgranan, en un lenguaje llano y despojado de la terminología legal complicada propia del original, las condiciones de uso de esta red social que cumplió 10 años esta semana y cuenta ya con más de 1230 millones de usuarios.

El artículo pone las cosas en claro desde el comienzo, afirmando que si bien centra el análisis en Facebook, «cualquiera de las redes sociales que usamos también tienen sus clausulas abusivas».

Un detalle importante a tener en cuenta es que si bien las clausulas que definen las condiciones de uso de Facebook están en castellano, la red social deja en claro que lo que estamos leyendo es una traducción de un texto escrito en inglés de Estados Unidos y que, por lo tanto, el que finalmente prevalecerá como vinculante es su versión original. Esto significa que si hay errores en la traducción, no se tendrán en cuenta.

El texto está estructurado en 19 bloques que se expanden en una cantidad de «páginas aclaratorias», a su vez con más ramificaciones -todas pueden ser modificadas cuando la empresa lo crea necesario, con la sola condición de informarle al usuario tales cambios-. Todo ello para explicar qué es lo que hacen con los contenidos generados por nosotros en su plataforma, lo que nosotros publicamos.

Acerca de esta cuestión, Facebook especifica que somos los propietarios de los derechos de los contenidos que subimos, pero ellos se atribuyen una licencia mientras seamos usuarios del servicio, de modo tal que pueden usar nuestros contenidos o los que generemos en aplicaciones conectadas con Facebook. La única restricción a esto es posible configurando correctamente nuestra privacidad para acotar la visualización de nuestros contenidos. De todos modos, Facebook se asegura de mostrarnos qué información y acceso requiere la aplicación conectada, y queda de nuestro lado aceptar estas condiciones de la aplicación o no.

Por otra parte, en el caso en que eliminemos un contenido publicado por nosotros, Facebook nos avisa que guarda copias de seguridad y las retiene durante un tiempo para poder, de ser necesario, recuperar información.

Otro aspecto importante que señala el artículo, es que para Facebook somos un «producto» de los anunciantes de la plataforma. De este modo, al registrarnos estamos aceptando tácitamente que Facebook use nuestra foto de perfil, nuestro nombre o nuestros contenidos para sus campañas publicitarias o algoritmos de segmentación. Usarán entonces nuestros datos para modelar la publicidad que vemos o la que verán otros usuarios, ya que también le indicarán a nuestros amigos nuestros gustos por una determinada marca. Esto es obligatorio, y sin ningún beneficio económico para nosotros.

Otro dato importante: dado que consentimos a que nuestros datos se almacenen en Estados Unidos, se aplicará la legislación vigente en el país. En caso de demanda, el fuero que aplica es el del tribunal del Distrito Norte de California o un tribunal estatal del Condado de San Mateo.

Más perlitas: Facebook no garantiza que su plataforma sea segura, aunque sí es cierto que impone ciertas «reglas de uso» y mecanismos para informar sobre actividades fuera de las normas establecidas.

Para poder registrar una cuenta en Facebook, el usuario debe ser mayor de 13 años y ofrecer información real. Ellos se reservan el derecho de retirar contenidos publicados si consideran que violan sus políticas o si alguien ha denunciado una violación de derechos de propiedad intelectual. Para los usuarios reincidentes, Facebook puede desactivar una cuenta sin previo aviso.

Si somos nosotros quienes desactivamos o eliminamos nuestra cuenta, las copias de seguridad se mantendrán en los servidores de la empresa. No sólo eso: Facebook mantendrá vigentes algunas cláusulas de sus condiciones de servicio, los «me gusta» que hayamos hecho y los contenidos que compartimos como «públicos».

Estas son algunas de las condiciones de uso que la mayoría de los usuarios, si no todos, ignoran. Eso no debería ser así, dado que nuestra aceptación de las condiciones nos obliga a cumplirlas.

Un último párrafo para poner en claro la seriedad con que ellos sí se toman estas cuestiones. La frase final de las condiciones de uso dice lo siguiente: «Nos reservamos todos los derechos que no te hayamos concedido de forma expresa». Esto significa que ellos tendrán siempre la última palabra, porque nosotros les hemos dado ese derecho. Aun habiendo dado nuestro consentimiento a ciegas.

Fuente:
ALT1040

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Hablamos sobre videojuegos y seguridad en La Nación

Se publica hoy en el diario La Nación de Buenos Aires, un artículo firmado por la periodista Fernanda Sandez sobre los juegos virtuales y la «ludificación» de la cultura, titulado «Ludocracia: los juegos al poder».

El artículo trata, esencialmente, sobre el juego como cuestión cultural al servicio de lo que la periodista llama «la bulimia del consumo«.

En una nota relacionada, para la cual fui convocado por la periodista, bajo el título «De la batalla virtual a la guerra real» se aborda el tema de la seguridad en los juegos en línea, a partir de las revelaciones surgidas «cuando un ex agente de inteligencia de los Estados Unidos, Edward Snowden, se pasó al bando de los ‘arrepentidos’ y se animó a contar mucho de lo que se sospechaba y él efectivamente sabía», según escribe Sandez.

– La nota central, «Ludocracia: los juegos al poder», se lee haciendo clic aquí.
– Para leer la nota complementaria, «De la batalla virtual a la guerra real», clic aquí.

Muchas gracias a Fernanda Sandez por convocarnos una vez más para brindar nuestra mirada sobre cuestiones relacionadas con la seguridad de los datos personales en internet.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Alerta padres: ¿qué cuidados hay que tener al publicar fotos de nuestros niños?

a8bfce1b35b25b98e185785e8a683747_LVengo insistiendo desde hace tiempo, tanto en este espacio como en las charlas «Internet no olvida» para padres, docentes y alumnos, en la importancia y necesidad de pensar antes de publicar en las redes sociales, tanto textos como fotografías, que pudieran comprometer de algún modo nuestra privacidad.

Me preocupa en particular, la liviandad con que muchas personas publican imágenes de sus niños, ya sea por el lógico orgullo ante un nuevo logro o por el simpático resultado de una travesura y cosas por el estilo. He llegado al punto de hablar directamente con amigos y conocidos para llamarles la atención al respecto.

Ahora encuentro un artículo en Webadictos, tomado de familias.com, en el que se desarrollan 7 puntos a tener en cuenta al momento de pensar en publicar fotos de niños en las redes sociales.

Estas son las recomendaciones:

  • Nunca subas fotos de los niños desnudos, es un momento de mucha ternura cuando se van a bañar o si están corriendo felizmente en pañal, pero hay monstruos que se dedican a coleccionar imágenes de infantes con poca ropa para saciar instintos muy bajos.
  • No publiques diariamente imágenes de tus pequeños, es algo digno de presumir, pero el hacerlo constantemente te puede colocar en un estado vulnerable, “¡Ey! tengo un niño pequeño y sabes que es mi punto débil”, expones tu seguridad y la del menor.
  • Si subes a Internet fotos tomadas en casa, procura que no sean visibles artículos de valor: televisiones, computadoras, el mismo automóvil, la imagen puede ser vista por los contactos de tus contactos (gente que no conoces), y no sabes si alguno de ellos está interesado en lo ajeno.
  • Comparte fotos familiares en lugares públicos, ten cuidado de hacerlo en algún sitio que demuestre exactamente el lugar donde vives, que no sea visible el nombre de la calle o la entrada de la casa.
  • Pon atención en la forma en la que describes las fotos, es ahí donde ofreces información valiosa, ejemplo: “Aquí saliendo de la escuela______ siempre a las 2 de la tarde”.
  • Borra las fotos de tus álbumes después de algunos días.
  • No subas fotos de tu bebé o hijos en situaciones comprometidas o con caras “demasiado” chistosas, en la época de los memes de Internet, es muy común que esa imagen que le tomaste cuando se cae se pueda convertir en una broma compartida millones de veces.

Son recomendaciones muy sencillas pero sumamente importantes. Cualquiera puede ver lo que publicamos, ya sea por mala configuración de la privacidad o por un descuido o simplemente por el sólo hecho de compartirlo.

Pensemos antes de publicar. 

Fuentes:
–  Webadictos
Familias.com
Más información y sugerencias en nuestra columna de Pinceladas Sociológicas.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Las caras de Facebook

you facebook

The Faces of Facebook es un proyecto personal de la argentina Natalia Rojas quién, según aclara, encontró «una forma inofensiva» de mostrar las foto de perfil de Facebook y organizarlas en orden cronológico. Afirma no almacenar ningún dato personal, y habrá que creerle.

El funcionamiento es muy sencillo: una vez logueados en FB, la aplicación muestra la foto del perfil de todos los usuarios registrados hasta el momento, marcando con un ‘pin’ la propia foto, el número de orden en que nos suscribimos a FB y los perfiles de nuestros amigos.

La aplicación se encuentra en http://app.thefacesoffacebook.com/. Es bastante impresionante observar la velocidad en la que crece el número de personas que se suscriben. Y todos están en «The Faces of Facebook» a un clic de distancia, un detalle no menor.

Es evidente que cualquiera puede tener acceso a lo que sucede en FB, sin necesidad de ser una agencia gubernamental o una corporación de Internet. Cada uno sacará sus propias conclusiones.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

40 años creando ilusión y emoción

petitLa compañía teatral Le Carrousel es canadiense. En su sitio web explican que «basándose en un trabajo de investigación que empuja límites y fronteras, los directores artísticos Suzanne Lebeau y Gervais Gaudreault despliegan su pasión para establecer un repertorio de obras originales consideradas, en Quebec y en el extranjero, como hitos en la historia del teatro para público joven.»

En una de las obras de su repertorio, cuentan la historia increíble y fascinante de Petit Pierre. Este es su relato:

Pierre Avezard, llamado Petit Pierre (1909-1992), nació antes de lo previsto, ‘sin terminar’, como lo dirá él mismo. Medio ciego, casi sordo y mudo, no aprendió jamás a leer ni a escribir. A la edad de siete años lo retiran de la escuela para confiarle el oficio de los inocentes: pastor.

En los campos, Petit Pierre observa la naturaleza, los animales, los hombres que trabajan. Observa asimismo que las máquinas invaden la vida cotidiana, que el mundo está en constante mutación. Todo lo que se mueve, sobre patas, sobre ruedas, o de cualquier otra manera, ejerce una verdadera fascinación sobre él. Solitario, pasa el tiempo analizando, desmenuzando y reproduciendo el movimiento, primero en su cabeza, luego…

Mientras el mundo gira en sus momentos más horribles, Petit Pierre pasará casi cuarenta años creando un juego giratorio, una máquina poética de belleza singular y de una tal complejidad mecánica que ni los ingenieros logran explicarla. Obra maestra del arte bruto, el juego giratorio de Petit Pierre es una metáfora inquietante de la evolución de la humanidad en el siglo veinte.

Ahora encuentro en Facebook un video -es una de esas historias que nos llegan de compartir tras compartir tras compartir- que muestra parte de la maravillosa ilusión creada por el Pequeño Pierre:

«Máquina poética de belleza singular», me gustó esa descripción. Una máquina que también emociona.

Fuente: Le Carrousel

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Entrevista de Cosmopolitan sobre la viralización de fotos

pri-pu

En el número de este mes de setiembre de la revista Cosmopolitan se publica un artículo titulado «Cuando tus fotos privadas se hacen públicas», para el cuál fuimos convocados por su autora, la periodista Florencia Illbele.

En la nota, en la que especialistas de distintas áreas de interés hablan sobre la cuestión de la privacidad, se parte de una premisa básica:

La instantaneidad de la Red se transformó en un arma de doble filo, y hoy, más que nunca, estamos a un clic de quedar sobrexpuestas. ¿Lo que más preocupa? El tiempo para sacar una imagen de circulación puede variar de seis meses a un año.

A partir de este planteo, el artículo desarrolla una serie de alertas y consejos útiles no sólo para la prevención sino además para saber qué hacer si las dificultades aparecen.

Nuestro agradecimiento a Florencia por convocarnos para la nota y haber dedicado además un apartado para hablar de nuestra campaña Reinventando el olvido en internet.

El artículo completo se puede leer haciendo clic AQUÍ.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

JustDelete.me hace más sencillo el borrado de datos en la web

justdelete

El sitio JustDelete.me se presenta como «un directorio de links directos para borrar tu cuenta de servicios web».

Borrar nuestros datos personales de los muchos servicios que utilizamos en la web -desde redes sociales hasta sitios de empresas con bases de datos, un verdadero reguero de información que vamos dejando- puede ser tarea ardua y en ocasiones, imposible. Crear un perfil o cuenta para conocer un servicio por curiosidad o invitación suele ser sencillo, pero una maraña de clics y preguntas a responder es la actividad tediosa y frustrante que le espera al arrepentido.

La buena noticia es la oportuna aparición del sitio JustDelete.me, que hace del trabajo de hacernos desaparecer de la web uno mucho más fácil. Creado por británico Robb Lewis, JustDelete.me es un directorio de enlaces a páginas de las que podríamos querer darnos de baja, incluyendo sitios como Facebook o Dropbox.

Cómo para que sepamos que esperar, el sitio cataloga la dificultad de borrado por colores: verde para el de borrado fácil -Delicious o Facebook-, anaranjado para el de dificultad media –Klout, por caso-, rosa para el difícil -como Skype o Spotify– y negro para el imposible. Pinterest y Netflix están entre estas últimas.

JustDelete.me se convierte así en un asistente útil y necesario a la hora de borrar nuestros datos personales de la web. Pero nunca será tan bueno como pensar antes de publicar.

Fuente: Mashable

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

El placer de hablar de uno mismo

Facebook-Like-Button-Made-of-3-Tons-of-ChocolateLa pregunta recurrente de los adultos cada vez que presento la charla «Internet no olvida» en alguna escuela o institución, es -con algunas variantes- «¿por qué les gusta tanto a las personas mostrarse en las redes sociales, exponiendo su vida y también poniendo en riesgo su privacidad?»

La respuesta no es sencilla, y muchos profesionales sociólogos y psicólogos vienen tratando de responderla elaborando varias teorías pero sin una despuesta definitiva. Así de compleja es la pregunta y así de complicada es la respuesta.

Pero según parece, la ciencia puede comenzar a darnos ahora algunas respuestas: según investigaciones de la Universidad de Harvard, las personas sienten un placer similar a comer o tener sexo cuando hablan de sí mismas en las redes sociales.

Diana Tamir, la autora de este estudio manifestó que el estímulo al cerebro es mayor cuando se encuentra hablando de sí mismo a otros usuarios en la red a comparación de cuando opina de otras personas.

Para explicar por qué a los usuarios les gusta navegar por las redes sociales como Facebook y Twitter, los expertos realizaron una serie de experimentos con los cuales medieron las reacciones de la gente cuando hablaban de sí mismos. Llegaron así a la conclusión de que la satisfacción en el cerebro es similar a la que se siente al ingerir un alimento o tener sexo.

Por otro lado, la investigación también concluyó que la mayoría preferiría ganar menos dinero a verse privados de contar sobre ellos en las redes sociales.

Sin embargo, sigue sin estar claro el real motivo detrás: «No pudimos definir si las personas hablan de sí mismas por el placer que les da per se o porque se sienten satisfechos de tener una audiencia que los lea y escuche», admitió Tamir.

Fuente: LaRepublica.pe

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Viralizando a ciegas

19475-pablo_nerudaMe sucedió hace unos días: casi caigo en la trampa de viralizar la noticia de la muerte de Mandela. Un amigo me advirtió sobre la falsedad de la noticia, pobre Madiba. Revisamos varios periódicos del día y, efectivamente, era un hoax.

Esta mañana me volvió a pasar cuando estaba leyendo un texto ¡del curso de periodismo! El autor atribuía a Pablo Neruda un texto llamado «Muere lentamente». Es bueno pero me hacía ruido: no sonaba a Neruda. Así que antes de difundirlo lo guglié -pavada de neologismo- para cerciorarme, y fue así que me enteré de que el texto, que no pertenece a Neruda sino a la brasileña Martha Medeiros, circula desde hace años por Internet sin que nadie sea capaz de detener semejante bola de nieve. El poema comienza así:

«Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar…»

Desde la Fundación Pablo Neruda, que ha recibido numerosas consultas sobre esta cuestión, aseguran que «este poema y otros más se encuentran circulando en internet desde hace tiempo y no sabemos quién se los ha atribuido a Neruda, pero los nerudianos que hemos consultado no los conocen», afirma Adriana Valenzuela, bibliotecaria de la Fundación.

Pero no es sólo «Muere lentamente» el único «falso Neruda» que puede hallar en la red de redes. También se le suelen atribuir los poemas «Queda prohibido» -que se supone fue escrito por Alfredo Cuervo, escritor y periodista español- y «Nunca te quejes», cuyo autor ignora la Fundación.

No es la primera vez ni únicamente con el chileno que esto sucede. Anda dando vueltas por allí un texto atribuido a Borges, «Instantes», el que con sólo un ligero conocimiento de la obra del autor resulta imposible siquiera creer que lo hubiera escrito él. María Kodama, la viuda del escritor, lleva años aclarando que el texto es en realidad de la escritora estadounidense Nadine Stair.

Gabriel García Márquez es otra víctima de esta viralización de la ignorancia con el texto «La marioneta». Supuestamente el colombiano se despedía allí de sus amigos, tras saber que estaba enfermo de cáncer, un texto cuya cursilería casi lo mata en serio: «Lo que me puede matar es la vergüenza de que alguien crea que de verdad fui yo quien escribió una cosa tan cursi», afirmó.

Según el análisis sobre la cuestión que hace para el diario ABC Fernando Sáez, con quién coincidimos plenamente, «el fenómeno Internet, tan positivo y estimulante en tantos aspectos y tan dudoso en el origen de mucha de su información -fechas, sucesos, biografías y obras- está viviendo el feliz desparpajo del descontrol que da igual empuje al conocimiento que a la chapucería».

Volviendo al poema atribuido a Neruda, la poeta y novelista brasileña Martha Medeiros, autora del texto en cuestión y de numerosos libros, además de cronista de Zero Hora de Porto Alegre, reconoce que no sabe cómo empezó a circular en Internet ese poema «como si fuera de Neruda». Lo asombroso del caso es que esto no es una sorpresa para ella, ya que hay muchos textos suyos que figuran en la red como si fueran de otros autores, según comenta. Pero, según dice, tiene «humor suficiente para reirse de todo eso».

Si hicieramos un listado aquí de algunas reglas sobre las citas, la primera sería «¡verificá la fuente!».

Nada peor que dar algo por sentado con una sola fuente y además, difundirlo. Pero lamentablemente, y volviendo a Sáez, «son muchos los que creen que todo lo que encuentran en Internet es una verdad inapelable». Es decir, seguimos hablando de educación.

Fuente: ABC.es

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Vueltas y más vueltas en las redes sociales

Este artilugio llamado noria, uno de los ingenios hidráulicos que ha hecho que la vida de mucha gente sea mejor a lo largo de los siglos, debe su nombre a los árabes. Procede de la palabra na’ura, «la que llora, la que gime», haciendo referencia seguramente al sonido característico del batir del agua sobre las paletas.

El ejemplo de la ilustración muestra un conjunto de ruedas y palancas que, tirado por un animal, gira de continuo sobre el mismo eje con el fin de extraer agua. Casi casi -y que me perdonen los especialistas- como lo que sucede en las redes sociales.

Vueltas y vueltas sobre el mismo eje -que puede ir cambiando: a veces es la política, otras el enojo, las más el ego lastimado de algún usuario-, con un giro más como único destino.

¿Será que las redes sociales, como mucho de lo que hacemos los sufridos habitantes de este mundo, no tienen horizonte?

Fuente: abc.es

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Facebook: nuestra personalidad se muestra en cada ‘me gusta’

Según se publicó en el blog de Dattatec.com esta semana, un estudio de la Universidad de Cambridge consiguió determinar con más de un 80% de efectividad el coeficiente intelectual, orientación sexual, ideologías políticas y creencias religiosas de 58 mil usuarios de Facebook basándose en sus clicks en «me gusta» de fotos, actualizaciones de estado y Páginas.

Luego de analizar las distintas variables, los responsables del estudio compararon sus resultados con los perfiles demográficos ofrecidos por los mismos usuarios y otras evaluaciones psicométricas. En total, consiguieron identificar la orientación sexual de cada persona en el 88% de los casos, su raza en el 95% de los casos y sus ideologías políticas en el 85% de los casos, basándose en cada aprobación dejada sobre fotos, actualizaciones de estado y comentarios de amigos, además de páginas sobre deportes, músicos y libros.

«Este estudio demuestra el grado al cual registros digitales relativamente básicos del comportamiento humano pueden ser utilizados para estimar automática y correctamente un amplio rango de atributos personales que la gente típicamente asumiría que son privados», explican los responsables del estudio, que puede leerse en su totalidad haciendo clic aquí.

«Los clicks en Me Gusta representan una clase muy genérica de registros digitales, similares a búsquedas web, historiales de navegación y compras con tarjetas de crédito«, y destacan que «empresas comerciales, instituciones gubernamentales o, incluso, nuestros propios amigos de Facebook podrían utilizar un software para conocer atributos como el nivel de inteligencia, orientación sexual o ideologías políticas que un individuo puede no tener intenciones de compartir. Es posible imaginarse situaciones en las que dichas predicciones, incluso si fueran incorrectas, podrían resultar en una amenaza al bienestar, libertad o, incluso, la vida de un individuo», advirtieron.

Sin embargo, en las conclusiones del estudio también destacan aspectos positivos: predecir atributos y preferencias de un usuario puede servir para mejorar un amplio rango de servicios y productos. «La importancia del marketing y las recomendaciones de productos podría mejorarse agregando dimensiones psicológicas a los modelos de usuario actuales. Por ejemplo, las publicidades online de seguros podrían concentrarse en la seguridad al tratar con usuarios inestables emocionalmente y poner foco en las potenciales amenazas frente a los que son estables emocionalmente».

Fuente: Dattatec Blog

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo

Sentido común e ironía en una serie de ‘leyes’ compiladas

@Manz sorprende una vez más en su excelente Emezetablog: ahora compila, bajo el título «Leyes de Internet ocurrentes y divertidas», una serie de frases muy ingeniosas algunas, sorprendentes otras, llenas de sentido común e ironía todas, muy al estilo de las Leyes de Murphy.

Leyéndolo, se me ocurrió que este post debería ser el contenido de una materia de cursada obligatoria en carreras como «Community manager» y similares. Pero claro, como es seguro que estoy exagerando, me voy a limitar a repetir algunas aquí, y solamente eso:

Primera Ley de Parkinson: El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para realizarlo.

Principio de Hanlon: Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez.

Principio de Meta-Pareto: Al menos el 80% de la población piensa que está entre el 20% más capaz de la misma.

Ley de Stigler: Ningún descubrimiento científico recibe el nombre de quien lo descubrió en primer lugar. (La cita es realmente de Robert K. Merton, y no de S. Stigler)

Principio de Peter: En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta llegar a su nivel de incompetencia.

Ley de Danth: Si en una discusión en Internet tienes que insistir en que ganaste, es probable que hayas perdido miserablemente.

Ley de la controversia de Benford: La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a la cantidad de información real disponible.

Excepción al primer corolario de McCandlish: Si una discusión se ha caldeado lo suficiente, todos los cambios de tema o de dirección de la discusión serán a peor.

Ley de Poe: Si no se utiliza un emoticono (u otra demostración obvia de intención humorística), es imposible crear una parodia del fundamentalismo que alguien no confunda con fundamentalismo real.

Ley de Finagle: Si algo puede ir mal, irá mal en el peor momento posible.

Ley de Herblock: Si es bueno, dejarán de hacerlo.

Ley de la exclamación: Cuantos más signos de exclamación se utilicen en un mensaje, más posibilidades hay de que sea todo mentira.

Ley de Steiner: En Internet, nadie sabe que eres un perro.

Ley de Cunningham: La mejor manera de conseguir la respuesta a una pregunta en Internet no es realizando la pregunta, sino escribiendo una respuesta equivocada.

Ley de Quays: No importa que tan claramente cierto, demostrado u obvio sea un hecho, siempre habrá alguien, en alguna parte, que no estará de acuerdo.

Ley de Skarka: En Internet, no hay tema tan detestable o indefendible que asegure que no saldrá alguien en su defensa

Ley de Shaker: Si un usuario anuncia notoriamente el fin de su participación en una discusión, es probable que nunca lo llegue a hacer.

Ley de Upton Sinclair: Es difícil conseguir que un hombre entienda algo, si su sueldo depende de cuando no lo entiende.

Ley de Pommer: La opinión de una persona puede cambiar tras leer información al respecto en Internet. La naturaleza del cambio es tal que se pasa de no tener opinión a tener una opinión equivocada.

Ley de DeMyer: Cualquier persona cuyo argumento consista principalmente en citas enormes puede ser ignorado sin miedo, ya que se considera que perdió la discusión antes de haber empezado.

Ley de Muphry (no es un error, está bien escrito…): Todo mensaje que corrija el mensaje de otro usuario, contendrá a su vez al menos un error.

Todas las frases, con su origen y explicación, en «Leyes de internet ocurrentes y divertidas», en Emezetablog.

Si te parece que este contenido suma, te invitamos a compartirlo