Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.
Ryszard Kapuscinski (1932-2007), escritor, periodista, maestro y ensayista polaco.
Este año su día al periodismo le sucede en un contexto muy particular. Como tal vez pocas veces antes, se está mirando a si mismo y no le gusta lo que ve: por caso, se suceden los conflictos con patronales de intereses no periodísticos, las cada vez más evidentes dependencias de periodistas independientes, los cambios de caballo a mitad del río, los dolores de querer y ya no ser, la difícil tarea de permanecer y mirar desde un lugar que solía ser de privilegio.
Nuestros mejores deseos para este día, para un oficio que está en crisis porque está vivo.
¡Salud!
Los seguidores de la saga bien saben de que estamos hablando con sólo ver la foto:
Esta frase dicha por el propio Berugo hace algunos días en una entrevista en TV -en su vuelta al ruedo en medio del infierno del Parkinson-, aparece como muy ajustada a lo que se ve desde hace tiempo en la pantalla más entrometida. Podría decirse que la remanida frase «televisión basura» toma otro sentido: basura no es la la tele sino mucha de la gente que la hace. El instrumento no tiene la culpa. ¿Obvio? Puede ser.

