El LHC, Gran Colisionador de Hadrones por sus siglas en inglés, se pone en marcha el 10 de septiembre en el Laboratorio Europeo para la Física de Partículas (CERN), situado en un túnel bajo tierra entre la frontera de Francia y Suiza. O sea, más o menos dentro de un rato.
Se trata del acelerador de partículas más grande y potente del mundo. Cerca de dos mil físicos de 34 países participaron en su desarrollo y construcción.
Lo particular -valga la redundancia- del caso, es que un grupo de científicos encabezado por el científico alemán Otto Rössler, un teórico del caos, afirma que existe un 50% de posibilidades de que se formen agujeros negros en la Tierra capaces de succionar nuestro planeta por completo. Por supuesto el CERN desmintió esto, pero pero a medias, ya que advierten que es posible que se manifiesten agujeros negros, aunque tan pequeños que se disolverían antes de existir.
En el siguiente video se explica en formato divulgación y subtitulado, de qué se trata este proyecto.
Por todo esto, querido amigo, en vez de perder tiempo leyendo esto, antes de que una fuerza extraña lo agarre de las patas y lo chupe hacia vaya a saber uno donde, haga algo más, otra cosa que lo llene de gusto. Si fuera mentira y mañana el mundo estuviera todavía ahí, al menos se habrá divertido bastante.


Cada vez que Bill abre la boca se arma un revuelo fenomenal, pero lo cierto es que no dice nada. O dice siempre lo mismo. Sin embargo, esta vez habló de su nuevo trabajo en la fundación que preside, y sus palabras fueron francamente reveladoras:











En Rosario, entre esta semana y la próxima, aumenta el pasaje de colectivo y se viene un impuestazo. Entre otros, se anuncian incrementos en la Tasa General de Inmuebles (TGI), el Registro de Inspección (DREI) y carné de conductor. En la ciudad de Buenos Aires, con un gobierno en las antípodas ideológicas del municipio local, aumenta hasta un 200% el ABL (Alumbrado, barrido y limpieza). Se ve que este Papá Noel no tiene ideología, pero si garras. 

